Soluciones por tipoAnálisis de movilidad
¿Cuántas veces estuvo a punto de pasar?
El casi no deja rastro
Las cinco menos diez, la calle de enfrente de la escuela. Un niño con mochila sale de entre dos carros parqueados y cruza por media calle, corriendo, fuera del paso peatonal. Por ese carril viene otro carro que frena a tiempo. No pasa nada. Quien maneja sigue, el niño llega a la acera y en el reporte del día no se escribe una sola línea, porque no pasó nada.
11 cámaras en 7 sectores
Así se le pide
«Avisame cuando un niño se meta a la calle fuera del paso peatonal, y guardame cuántas veces pasa, a qué hora y en qué punto.»
Eso mismo pasa cada tarde, a la misma hora y en el mismo punto, y no hay una sola línea escrita sobre ello. El día que el carro no frene a tiempo se abrirá un expediente, se pedirá el video y alguien preguntará si esto había pasado antes. Habrá pasado ciento veinte veces. Y no habrá manera de demostrarlo, porque nadie contaba los casi. Un paso peatonal se mueve, se pinta o se semaforiza con datos, y ese dato es justo el que falta.
Se decide una vez
Quien administra la vía, o la planta, contesta tres cosas una sola vez: qué superficie es calle y cuál no, en qué horas importa y qué pasa cuando ocurre —si suena en el cuarto de monitoreo, si solo se cuenta, o las dos—. Y la segunda mitad de esa última respuesta es la que casi nadie pide y la que después termina rindiendo: que quede apuntado siempre, aunque no haya frenada. Después corre todos los días a la misma hora, sin que nadie se acuerde de encenderlo.
La calle de la escuela es la versión que todo el mundo reconoce, pero la misma escena se repite adentro de una bodega, y ahí el vehículo pesa cuatro toneladas. Un operario camina por el borde del pasillo verde con el pictograma de peatón a su espalda, y por el carril de al lado avanza un montacargas. En el cruce del pasillo 4, otro sale con una tarima de cajas apilada por encima de la cabeza de quien maneja: de frente no ve nada, y quien va a pie se aparta de un salto. En el pasillo de motores, un vehículo automático llega por la izquierda al mismo tiempo que un montacargas cruza por la derecha.
En los tres sitios hay dos cosas que pedirle a la cámara, y son distintas. La primera es el aviso de ahora: una persona y un vehículo coincidieron en el mismo tramo, con la hora y el video guardado para verlo. La segunda es la cuenta: cuántas veces pasó esta semana, en qué cruce, a qué hora y con qué máquina. La primera sirve para hablar con quien manejaba. La segunda sirve para mover un rack, cambiar un sentido de circulación o poner un espejo, que es lo que de verdad quita el riesgo.
Y conviene decir lo que esto no es: un juicio a nadie. Casi nunca es el descuido de una persona; es un pasillo mal trazado o una carga que tapa la vista. Con el dato delante, se habla de qué se cambia en el piso.
Qué cambia
El casi desaparecía. Si nadie se caía, no había reporte; si no había reporte, no existía. Y los cambios en la calle o en el pasillo se decidían con lo que contaba la gente en una reunión.
Ahora cada coincidencia queda apuntada con hora, punto y video, y al final del mes hay una lista. Se ve el cruce que concentra buena parte de los casos y la hora en que se juntan. Eso es lo que mueve un espejo, una barrera o un horario.
Dónde lo hemos visto

CAM-236Alguien salta hacia atrás en el cruce del pasillo
«Avisame cuando una persona y un vehículo coincidan en el cruce, y guardame el video.»

CAM-12Un carro parqueado encima de la acera
«Avisame si un vehículo se parquea sobre la acera y decime cuánto tiempo lleva ahí.»

CAM-254Solo una raya blanca separa al peatón del montacargas
«Avisame cuando un montacargas y una persona coincidan en el mismo tramo de pasillo, y contame cuántas veces pasa cada día.»

CAM-271Alguien se aparta de un salto en el cruce del pasillo
«Avisame cuando una persona y un montacargas coincidan en el cruce del pasillo 4 y guardame el video.»

CAM-470Llega un carro al paso justo cuando alguien lo está cruzando
«Avisame cuando un carro entre al paso peatonal mientras hay alguien cruzando.»

CAM-63Peatones caminando por la vía
«Si ves a alguien caminando por la vía, avisame al momento, y con más razón si es cerca del túnel.»

CAM-140Un niño cruzando solo la calle
«Lo que necesito son dos cosas: el aviso cuando un niño se mete a la calle fuera del paso peatonal, y el registro de cuántas veces pasa, a qué hora y en qué punto.»

CAM-41Bulevar: carros, bicis y peatones
«Contame también cuánta gente pasa en bicicleta o en scooter sin casco, para saber si hace falta una campaña de seguridad.»

CAM-272Cruza el paso peatonal sin ver lo que hay adelante
«Avisame cuando un montacargas cruce el paso peatonal demasiado rápido o con la carga tapándole la vista.»
Lo que no hace
Frenar no frena: ni el carro ni el montacargas. Avisa, y quien decide es una persona.
Y quién es ese peatón no lo sabe: no identifica a nadie y no lleva registro de personas.
Y hay un matiz de geometría que conviene conocer: una coincidencia en la imagen no siempre es un riesgo real, porque dos cosas que parecen juntas pueden estar a cuatro metros. El criterio se ajusta en el sitio, con quien conoce el pasillo.
Preguntas
- ¿Distingue un niño de un adulto?
- No con nombre y apellido, y no le hace falta. IRIS no identifica a nadie: no reconoce rostros y no sabe de quién es hijo el niño que cruza. Lo que ve es una persona pequeña en un sitio por donde pasan carros, y eso es lo que hace saltar la regla. Para lo que se necesita aquí —que alguien mire ese punto ahora y que quede contado para después— saber quién es no aporta nada, y guardarlo tendría un costo que no vale la pena pagar.
- ¿Puede parar el montacargas o el vehículo automático?
- La parada de una máquina es una función de seguridad de la instalación: tiene sus propios elementos, su cableado y su certificación, y una cámara no puede ocupar ese lugar. Lo que IRIS aporta es distinto y compatible: aviso al momento, video guardado y la cuenta de cuántas veces ocurre. Donde haya un sistema de parada, ese sistema manda. IRIS pone el ojo que ve el cruce completo, que es lo que hoy no tiene nadie.
- ¿Cuenta también las veces que no pasa nada?
- Es lo más valioso que hace en esta palabra. Un atropello es un dato que llega tarde: cuando existe, ya no queda nada que prevenir. Los casi, en cambio, ocurren todas las semanas y hoy no se apuntan en ninguna parte. Contarlos convierte una sospecha —“ese cruce es peligroso”— en una lista con fechas, horas y puntos, y con eso se justifica un espejo, un cambio de sentido o un horario distinto de reparto. Delante de quien paga, además.
- ¿Y de noche o con aguacero?
- Funciona, pero no igual, y conviene decirlo. Una persona con ropa oscura, de noche y con el pavimento mojado reflejando luces es la situación más difícil que hay para cualquier cámara, y también para quien maneja. En una calle con postes de alumbrado se sostiene bien; en un tramo sin luz, hace falta iluminación o una cámara pensada para eso. Adentro de una bodega o de un parqueo el problema no existe, porque la luz es siempre la misma.
Todas las simulaciones
Algo se derramó
Avisame si hay líquido o espuma fuera de su sitio y a los dos minutos sigue ahí.
- La frase
- Dónde corre
- Lo que encuentra
- La misma regla
¿No ves lo tuyo acá?
Acá están las palabras que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: a IRIS se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Buscar algo en el video de ayerdebería durar lo que se tarda en preguntarlo.
Con palabras normales se escribe qué se busca, y salen los momentos que encajan. Se acabó el dedo en el mouse rebobinando seis horas. Y las cámaras siguen siendo las de siempre.
Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.