¿Qué hace IRIS?
IRIS ve, entiende, decide y actúa.
Las cámaras ya ven el mundo; IRIS hace que lo entiendan.
En la pantalla 34, durante seis segundos, alguien salta la malla del perímetro. Son las tres de la madrugada, hay cuarenta pantallas encendidas y una sola persona delante. La cámara lo grabó, eso seguro. Lo que nadie sabe es si en ese momento alguien estaba mirando esa pantalla. Las cámaras se multiplicaron; la atención humana, no.
IRIS entiende lo que ven tus cámaras y hace algo con eso. Se conecta a las que ya están puestas, las mira todas a la vez y reconoce qué hay delante: personas, vehículos, objetos, zonas y cuánto tiempo llevan ahí. Así deja de ser “hay una persona” y pasa a ser “una persona lleva once segundos dentro del área de carga mientras un camión da reversa”.
Qué merece atención lo decide tu organización una vez, y después no tiene que volver a acordarse. Esa regla se comprueba en todas las cámaras, a cualquier hora, sin cansarse a las cuatro de la mañana. Detectar no es decidir: una alerta dice que pasó algo; una decisión sabe qué hacer con eso.
Cuando una situación cumple la regla, IRIS abre la incidencia, avisa a quien le toca, pone la cámara en pantalla, registra el dato y guarda la prueba. Lo que cambia para tu equipo es el turno entero: deja de mirar cuarenta pantallas y pasa a resolver las situaciones que le llegan, con su contexto y su siguiente paso. Todo entra. Solo lo importante llega.
Ve lo que ya está grabando
Mientras la señal de video esté disponible, se conecta a las cámaras que ya están colgadas. Ver nunca fue el problema: eso ya lo hacían solas.
Entiende qué está pasando
Reconoce personas, vehículos, objetos, zonas y tiempos, y la relación entre ellos. Pasa de “hay algo en la imagen” a “esto es lo que está pasando”.
Decide con tu regla
Compara lo que pasa con las reglas que definió tu organización. Decidís una vez; IRIS lo aplica siempre.
Actúa y lo deja escrito
Al equipo le llega una situación lista para decidir, y no una hora de video: la incidencia creada, el aviso mandado, la cámara en pantalla, el dato registrado y la evidencia guardada.
¿IRIS toma decisiones por nosotros?
No. Las reglas y los límites los define tu organización, y lo que IRIS hace es aplicarlos de forma repetitiva sobre todas las cámaras. Las situaciones que piden criterio humano le llegan a una persona con su video, su contexto y su histórico, para que decida con todo delante.
¿Tengo que cambiar mis cámaras para usar IRIS?
En general no. Cuando la integración y los flujos disponibles lo permiten, IRIS trabaja sobre la infraestructura de video que ya existe. Y eso se comprueba antes: en la evaluación previa se pasa cámara por cámara diciendo cuáles sirven tal cual, cuáles conviene reorientar y cuáles no dan la calidad de imagen que pide la detección que se busca.
¿En qué se diferencia IRIS de una analítica de video?
La diferencia está en lo que pasa después de detectar. Una analítica detecta un hecho suelto: hay una persona, cruzó una línea, pasaron doce vehículos. IRIS amarra ese hecho a la zona, al tiempo y al contexto, comprueba la regla que fijó tu organización y ejecuta lo que tiene que ocurrir a continuación. Detectar es el principio, no el final.
¿Detectar y entender son lo mismo?
No, y esta es de las cosas que más se confunden. Mirar son tres oficios distintos. El primero ENCUENTRA: sabe que ahí hay una persona y en qué punto exacto de la imagen está; es rápido y da siempre el mismo resultado sobre la misma imagen, y por eso es el único con el que se puede contar y que un número salga igual dos veces. El segundo NOMBRA: distingue un panel de un sedán, un casco de una gorra; trabaja con una lista, y lo que no está en la lista no lo ve. El tercero ENTIENDE: lee la escena entera y la relación entre las cosas —no “una persona” y “un carro”, sino “una persona en el piso junto a un carro parado en media calle”—, no necesita lista y contesta a una frase escrita con tus palabras, pero no es con el que se cuenta. IRIS lleva los tres de fábrica, y no como extras aparte: en la misma cámara suelen hacer falta a la vez. Por eso decimos que preguntar sirve para buscar y contar sirve para medir, y que no se hacen igual.
¿Puede IRIS aprender a ver algo que solo pasa en mi instalación?
Sí. Una pieza que solo se fabrica ahí, un gesto que solo se hace en ese oficio, un defecto que solo aparece con ese material: nada de eso está en ninguna lista, y no va a estarlo. Se entrena un modelo propio con imágenes de tus cámaras y con tus casos, y pasa a ser una detección más dentro de IRIS: se escribe en una regla igual que las demás. Y ese modelo es tuyo: se entrena con tus imágenes y con el criterio de tu gente, así que queda en tu propiedad. No se reutiliza con otro cliente, no se mete en un producto que se le venda a tu competencia y no depende de que sigás siendo cliente para poder usarlo. Lo que hace falta para entrenarlo: imágenes de eso pasando —de verdad, no montadas— y alguien de tu equipo que sepa decir cuál está bien y cuál no. Si eso que se quiere detectar no se ve en la imagen, no hay modelo que lo saque.
Lo que no hace
Antes de que lo descubrás en una demostración, te lo decimos aquí.
Esto no es para todo el mundo, y decirlo ahora sale más barato que descubrirlo a mitad de un proyecto. Con cuatro cámaras y una persona que las ve todas de un vistazo, no hace falta nada de esto. IRIS empieza a compensar cuando hay más cámaras que ojos.
Tampoco reemplaza a tu equipo. Se queda con la parte repetitiva —mirar, contar, cronometrar, buscar— y le deja la que exige criterio a quien tiene el criterio. IRIS no reemplaza el criterio humano: evita gastarlo donde no hace falta.
Qué te importa no lo adivina. Alguien de tu empresa tiene que decir qué merece un aviso, en qué zonas y con qué límites; y esas reglas se prueban sobre video real antes de quedarse andando. Es trabajo del arranque del proyecto, no un botón que se prende.
No es para cuatro cámaras
Donde hay pocas cámaras y una persona atenta, no hay problema que resolver. El problema que resuelve IRIS es de escala, y aparece justo cuando ya no se puede mirar todo.
No quita gente de la sala
Hace la parte que cansa. Las decisiones que piden criterio siguen siendo de una persona, y le llegan con el video, el contexto y el histórico delante.
No acierta siempre
El contraluz de mediodía, la neblina de altura, el aguacero, un objeto muy lejos: hay escenas difíciles. De ahí que cada regla se pruebe contra el video real de esa cámara antes de activarla.
No se instala solo
Nadie enchufa esto un viernes por la tarde y se va a la casa: hay que revisar las cámaras, dibujar las zonas y escribir las primeras reglas con tu equipo.
La interfaz real, paso a paso
Vos ponés la regla una vez. IRIS la aplica siempre.
Paso a paso y sin manos, un resumen de la interfaz. Cada vuelta arranca con otro caso. Y la herramienta completa no cabe en una demostración.
- Se arma la regla
- Se asigna a las cámaras
- Publicada, vigila sola
- Y entonces salta
Siguiente paso
Los puertos
¿Quién mira un muelle entero a las tres de la mañana?
14 casos: 13 avisan cuando pasa algo y uno solo mide. Ves cada imagen tal cual y después con lo que IRIS entiende encima.
La banca
¿Quién mira las cámaras de toda una red de agencias?
13 casos: 12 avisan cuando pasa algo y uno solo mide. Ves cada imagen tal cual y después con lo que IRIS entiende encima.
Y lo mejor
Diez cámaras o cuatro mil:ninguna se queda sin mirar.
Solo levanta la mano cuando pasa lo que se pidió que se mirara. Y entran todas desde el primer día: las diez de una escuela o las cuatro mil de una red entera.
Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.