Soluciones por tipoAnálisis de movilidad
¿Cuántos pasan, por dónde y hacia dónde no deberían entrar?
Ya son media calle y no los cuenta nadie
Las 8:10 a.m. en el vestíbulo de la terminal. Entre la gente que cruza los torniquetes con el tiquete en la mano pasan una bicicleta y dos scooters. Uno de los scooters entra con la persona todavía montada, aprovechando el hueco que deja el torniquete abierto delante. Nadie grita, nadie detiene nada, todo dura tres segundos. En el reporte del día no va a quedar ni una línea sobre esto.
3 cámaras en 3 sectores
Así se le pide
«Avisame si entran bicis o scooters por los torniquetes y decime cuántos pasan cada día.»
Adentro de la terminal, un scooter montado es un golpe con alguien que sale de un pasillo, y una batería de litio bajando por una escalera hacia un nivel del que no se sale rápido. Afuera, en el bulevar, es lo contrario: no hay ningún peligro inmediato, hay un cambio de ciudad que nadie ha medido. Y a la hora de decidir si se ensancha la ciclovía, la reunión se llena de opiniones porque no hay una cifra encima de la mesa.
Se decide una vez
Aquí no hay una regla, hay tres, porque los tres sitios quieren cosas distintas y conviene no mezclarlas. Torniquetes: cruza una bici o un scooter, aviso al momento con la cámara abierta. Bulevar: cero avisos, solo el número por hora y aparte cuántos van sin casco. Banda del centro de acopio: aparece un scooter o una batería, la línea se para antes del triturador. Cada una lleva su hora y su destinatario, y la casa las escribe una sola vez.
De todo lo que cambió en la calle en diez años, el scooter es lo que menos aparece en los números. Los conteos de tránsito se armaron para contar carros, y las bicicletas y los scooters se cuelan entre categorías. Así que una ciudad puede saber al detalle cuántos vehículos pasan por un bulevar y no tener ni idea de cuántas personas lo cruzan en dos ruedas, ni cuántas de ellas llevan casco.
Después está el otro lado del asunto: los sitios donde no deberían entrar. La línea de torniquetes de una terminal es exactamente eso, y también lo es el vestíbulo de una torre de oficinas a la hora de entrada. Y hay un tercer sitio donde nadie los busca y donde son lo más peligroso que puede aparecer: la banda de un centro de acopio. Un scooter o un celular viajando entre bolsas hacia el triturador es un incendio con hora y nombre, y no hay agua que lo apague rápido.
IRIS mira los tres con la misma idea y da respuestas distintas. En el bulevar cuenta y guarda el número, que es lo que se lleva a una reunión. En los torniquetes avisa al momento, con la cámara y la hora, porque ahí lo que hace falta es que alguien baje. En la banda hace lo mismo pero contra el reloj: si algo se parece a una batería o a un scooter, hay que decirlo antes de que llegue al final. No hay una sola alarma que sirva para los tres. Hay una regla para cada uno, escrita por quien conoce el sitio.
Qué cambia
El bulevar se medía con un conteo a mano dos días al año; la terminal apuntaba lo que alcanzara a ver el guardia que anduviera cerca. Nada de eso era medir.
Ahora el bulevar tiene su número cada hora del año y la terminal recibe la cámara abierta en el momento, con los tres segundos grabados. Quien organiza una campaña de casco deja de discutir con opiniones: pone la curva de un mes encima de la mesa y señala la hora.
Dónde lo hemos visto

CAM-41Bulevar: carros, bicis y peatones
«Contame también cuánta gente pasa en bicicleta o en scooter sin casco, para saber si hace falta una campaña de seguridad.»

CAM-420Una batería de litio sube por la banda hacia el triturador
«Avisame apenas aparezca una batería, un celular o un scooter en la banda de triaje, antes de que llegue al triturador.»

CAM-89Bicicletas y scooters en los torniquetes
«Avisame si entran bicis o scooters por los torniquetes, y decime cuántos pasan cada día.»
Lo que no hace
De quien va montado, nada: ni rostro, ni placa, ni si el vehículo es propio o alquilado. IRIS no identifica a nadie.
Y la vista tiene sus horas malas. De noche, con aguacero encima del lente o entre mucha gente, separar una bici de un scooter cuesta, y un casco visto por detrás y a contraluz a veces no aparece. Sirve para contar. Para señalar a alguien, no.
Preguntas
- ¿Distingue una bici de un scooter?
- Cuando se ven con claridad, sí, porque la forma es distinta: en la bici la persona va sentada entre dos ruedas grandes, y en el scooter va de pie sobre una tabla. Con luz normal y a la distancia a la que suele estar una cámara, IRIS los separa y los cuenta aparte. Donde se complica es de noche, entre mucha gente o cuando pasan pegados unos a otros: ahí sale mejor el total de vehículos de dos ruedas que la separación exacta entre ellos.
- ¿Puede saber quién iba en el scooter?
- Quién iba montado no se sabe ni se va a saber: IRIS no reconoce rostros y no identifica a nadie. Lo que entrega es el hecho —pasó un scooter por aquí, a esta hora, en esta cámara— y el video de esos segundos, para quien tenga que verlo. Si de ahí en adelante hay que ubicar a alguien, eso lo hace una persona con atribuciones para hacerlo y con el procedimiento de la casa. Lo que se acorta es el camino hasta el video, no la decisión.
- ¿Puede contar cuántos van sin casco?
- El casco entra en el conteo, y el número que sale es material de campaña y no de sanción. Se cuenta cuánta gente cruza el tramo en dos ruedas y cuánta de esa gente lo lleva puesto, ordenado por hora y por día. Ahí aparece lo que ninguna encuesta enseña: la curva se cae a partir de cierta hora, o se cae en un tramo concreto y no en el de al lado. Ese es el sitio y esa es la hora donde hay que estar. Y lo que queda guardado es una curva agrupada, nunca una lista de personas.
- ¿Sirve también en la banda de un centro de acopio?
- En la banda de un centro de acopio el scooter ya no es un asunto de tránsito: es un asunto de incendios. Una batería, un celular o un scooter que llega entero al triturador puede arder adentro de la bodega, y ahí el aviso tiene que salir mientras eso todavía va viajando entre bolsas. IRIS mira la banda y habla apenas ve una forma así, con la cámara y el punto. Lo que va tapado por otra bolsa no lo ve, así que esto no reemplaza a quien está en la mesa de selección: le da unos segundos.
Un caso distinto cada vuelta
Mirá lo que pasa. Y mirá lo que IRIS hace con eso.
Ni video grabado ni dibujo: un resumen de la herramienta real, con un caso distinto en cada vuelta. Entera, la herramienta no cabe en un recuadro.
- Vos preguntás
- IRIS busca
- Te lo enseña
¿No ves lo tuyo acá?
Acá están las palabras que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: a IRIS se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
A veces no necesitás una alarma:necesitás un número.
Cuánta gente entró y a qué hora. Se traza una línea sobre la imagen y la cámara cuenta. Ese conteo de personas se verificó ante el instituto nacional de metrología de España, vía NeuralPax; no equivale a una acreditación salvadoreña.
Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.