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¿Quién mira las cámaras de toda una ciudad?

Una ciudad tiene miles de cámaras. IRIS las entiende todas.

Aquí mostramos veintitrés: dieciocho que avisan cuando pasa algo y cinco que no avisan de nada, solo cuentan. Un gobierno local tiene miles, repartidas por toda la ciudad. El sistema es exactamente el mismo. Y una cosa antes de entrar: IRIS no sabe quién es nadie, no reconoce rostros y no señala. Ve hechos, los fecha y los entrega con la cámara y la hora. Quien concluye es una persona.

Una ciudad entera, entendida

Miles de cámaras repartidas por la ciudad ya las tiene cualquier gobierno local. Graban todo el día y casi nadie las mira. Y cuando pasa algo, alguien tiene que enterarse, avisar y esperar a que llegue quien corresponda.

IRIS mira por ellas. Analiza cada cámara sin parar y solo interrumpe cuando se cumple una regla que definió el propio gobierno local: un socavón, un árbol caído, un forcejeo, una fuga de agua.

El resultado no es más video que revisar. Es un aviso con la cámara, la hora, lo que pasó y el video, mientras está pasando. Quien decide qué se hace es una persona, siempre. Y no todo lo importante es una alarma: a veces lo importante es un número. Cuánta gente pasa por la calle comercial, cuánto dura una fila, cuánto se usa una cancha. Eso no se pide hablando: se dibuja una raya o una zona sobre la imagen, porque una raya no se puede describir con una frase, hay que trazarla. Por eso el número de un martes y el de un sábado se miden igual y se pueden revisar. Y el conteo de personas está homologado por el Centro Español de Metrología —el instituto nacional de metrología de España— a través de NeuralPax: lo homologado es esa medida, contar personas, y no el resto. Es española, y no equivale a ninguna certificación estadounidense.

La escala real

Veintitrés aquí. Miles en la calle.

Esta demostración enseña veintitrés casos porque veintitrés caben en una pantalla. Una ciudad real tiene cámaras en cruces, plazas, parques, parques industriales, playas, estacionamientos, mercados, escuelas, plantas de tratamiento y túneles. Miles, y cada año unas cuantas más. Ninguna persona puede verlas todas; ese es exactamente el problema que resuelve IRIS: analiza las que haya, todas a la vez, y solo interrumpe cuando se cumple una regla. Y en las que no hay nada que vigilar, cuenta: cuánta gente pasa, cuánto se usa una cancha, cuántas bicicletas van por el carril.

La interfaz real, paso a paso

Todo entra por la cámara. Solo lo importante llega aquí.

Lo que se resume aquí es lo que hace IRIS con un aviso, desde que aparece hasta que se cierra. La pantalla real tiene muchas más cosas; esto es nada más el hilo principal.

  1. Se monta la regla
  2. Se asigna a las cámaras
  3. Publicada, vigila sola
  4. Y entonces salta
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30ES
IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
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IRIS · Infinity Neural

Y ahora piensa en la tuya

Imagina enterarte de todo eso mientras la ciudad sigue funcionando.

Un contenedor que lleva tres días desbordado. Un poste de alumbrado apagado en un cruce peatonal. Una obra sin señalizar. Una plaza que se pasa de gente un sábado de agosto. Cuánta gente pasa por la calle comercial y a qué hora. Cuántas bicicletas usan el carril que tanto costó poner. Un carro que lleva cuarenta minutos en doble fila enfrente de una escuela.

Nada de eso lo sabe hoy nadie, y está pasando ahora mismo enfrente de cámaras que tu ciudad ya tiene puestas y pagadas. El motivo es sencillo: no hay personas suficientes para ver tantas pantallas. IRIS las mira todas a la vez y te lo cuenta cuando pasa, en lugar de que te enteres al día siguiente por una foto en redes.

Lo que preguntan siempre

Las diez preguntas que salen en cada junta.

Aquí están contestadas antes de que las tengas que hacer, y contestadas en la primera línea. Sin rodeos, y sin promesas que después no se sostienen enfrente de una cámara.

  • ¿Tengo que cambiar las cámaras que ya tengo en la calle?

    No hace falta. IRIS se conecta a la señal de las cámaras IP que ya están puestas y la analiza tal como llega: lo que cambia no es el sensor, es lo que se entiende de la imagen. En el proyecto se revisa una por una si el encuadre y la calidad dan para lo que quieres detectar en ese punto, y se te dice claramente cuáles no llegan. Cambiar una cámara es la excepción, nunca el punto de partida.

  • ¿Cuántas cámaras puede analizar IRIS a la vez en una ciudad entera?

    Todas las que tenga tu instalación, incluidas las miles de una ciudad entera. Aquí se enseñan veintitrés porque veintitrés caben en una pantalla, y no porque sea un límite. La capacidad real la marca el hardware que se pone detrás, nunca el software, y se dimensiona en el proyecto según cuántas cámaras hay y qué se analiza en cada una.

  • ¿Sale el video de mi instalación o se queda adentro?

    Según la modalidad, y hay dos. Con la local no sale: los servidores están en tu edificio, el video entra por tu red, se analiza ahí dentro y el sistema no necesita internet para funcionar. Con la otra se procesa en nuestro centro de datos —nuestra nube, no la de un tercero— y ahí sí sale, cifrado y con las condiciones que se firmen por contrato. Lo normal es mezclar las dos: adentro lo sensible, afuera lo que no lo es.

  • ¿IRIS identifica a las personas o reconoce rostros?

    No, IRIS no sabe quién es nadie ni reconoce rostros. Detecta objetos, comportamientos y situaciones: un carro detenido sobre la acera, una caída, una aglomeración, basura fuera del contenedor. No le pone nombre a nadie ni compara rostros con ninguna base de datos. El conteo por franjas horarias es agregado y anónimo: dice cuántas personas pasaron por una zona, nunca quiénes eran. Una persona contada es un uno: no queda nada más de ella.

  • ¿Cómo evito que el centro de monitoreo acabe ignorando los avisos por culpa de los avisos equivocados?

    Con las reglas ajustadas junto a tus operadores, calle por calle, durante las primeras semanas. Y empecemos por lo incómodo: sí, el sistema se equivoca alguna vez; todos los sistemas de detección lo hacen, y quien diga lo contrario no instaló ninguno. De ahí que una regla nunca sea una sola condición: combina qué se ve, dónde se ve y cuánto rato lleva ahí. Esos tres valores se afinan contigo hasta que a la pantalla llega lo que tu equipo quiere recibir. Un aviso que nadie atiende es un aviso mal configurado, y eso se corrige.

  • ¿Cuánto tarda en estar funcionando en la calle?

    No te vamos a dar un plazo que todavía no controlamos: depende del tamaño de la instalación. Lo que sí está claro son las tres fases del trabajo. Conectar las cámaras que ya existen. Dibujar sobre cada imagen las zonas y las reglas que importan. Y afinar esas reglas con lo que va pasando de verdad en la calle. Las primeras detecciones se ven pronto; el ajuste fino lleva más. Las fechas concretas van en la propuesta, cuando sepamos cuántas cámaras hay y qué quieres detectar en cada una.

  • ¿IRIS sustituye a mi centro de monitoreo o a los guardias que tengo?

    No, IRIS no sustituye a tu centro de monitoreo ni a tus guardias: cambia lo que miran. Hoy una persona tiene enfrente decenas de pantallas y no las puede atender todas a la vez. Con IRIS deja de mirarlo todo y mira lo que importa, cuando importa. La decisión sigue siendo suya: IRIS abre la cámara, enseña lo que vio y espera. Quien decide qué se hace es una persona, siempre.

  • ¿Puedo usar IRIS si ya tengo un VMS grabando?

    Sí, y conviven: IRIS no viene a sustituirlo. Un VMS graba y gestiona el video; IRIS es un NVMS, o sea la capa que hoy te falta —entender qué pasa enfrente de las cámaras y aplicar tus reglas—. Puedes seguir grabando donde grabas hoy. Y qué se integra y cómo se decide mirando tu sistema concreto, en lugar de prometerte de antemano que encajamos con todo.

  • ¿Puedo poner esto en la vía pública sin meterme en un problema de privacidad?

    Puedes, y hay una parte que depende de ti: lo que puedas hacer con tus cámaras lo decide tu asesoría legal, no un proveedor. Lo que sí te podemos decir es que aquí no se genera el dato que más difícil es de defender: IRIS no reconoce rostros, no guarda identidades y no compara a nadie contra ninguna lista. Y el tratamiento es configurable pieza por pieza: qué se guarda, cuánto tiempo, quién entra y desde dónde. Nuestra forma de trabajar además está certificada en seguridad de la información y en privacidad por una entidad auditora externa. Ese papel no lo firma un vendedor: lo firma un auditor, y nos lo puedes pedir antes de contratar nada.

  • ¿Cuánto cuesta poner IRIS en las cámaras de una ciudad?

    El costo se calcula en función de tres cosas: cuántas cámaras se analizan, qué modalidad de despliegue eliges y si el hardware es tuyo o lo ponemos nosotros. No hay una tarifa única que valga para todos, porque no cuesta lo mismo analizar veinte cámaras de un parque que dos mil de una ciudad entera. Cuéntanos cuántas cámaras tienes y qué quieres detectar, y te damos un número. El teléfono es español: +34 902 02 70 91, y desde Estados Unidos se marca 011 34 902 02 70 91.

Y lo mejor

Con dos pantallas se mira.Con veinte se mira sin ver.

No es culpa de nadie: le pasa a cualquiera. IRIS mira las veinte a la vez y solo interrumpe cuando hay algo que merece la atención de una persona.

Cuéntanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Contestamos el mismo día hábil.