El comercioAnálisis de movilidad
CAM-71
La sala tan llena que ya no se pasa
Una tienda de ropa en su hora de más gente: la sala del centro está tan llena que no se puede pasar entre los percheros, y por la entrada de la izquierda sigue entrando gente. Al fondo, la pared de maniquíes y las cortinas de los probadores. Lo que se cuenta es cuánta gente hay y dónde está parada. Quiénes son, no.

Active IRIS Vision
Imagen generada con IA
Qué entiende IRIS
Qué reconoce en esta escena
- gente amontonada
- entrada del local
La regla
Decida una vez. IRIS lo aplica siempre.
Si
la cantidad de gente por metro cuadrado en la sala pasa del límite que fijó el local y no baja
Entonces
- avisar al encargado de turno con la cámara y la zona que se llenó
- pedir que alguien despeje el centro de la sala y ordene la entrada
- anotar la hora, para saber a qué hora se llena cada día
La instrucción que lo configuró«Cuando la sala se llene tanto que ya no se pase entre los percheros, dígamelo mientras se está llenando y no cuando ya no quepa nadie.»
Qué cambia
Qué cambia para quien lleva la tienda
Cuando la sala se traba, la gente deja de comprar. Quien no llega al perchero deja lo que tenía en la mano y se va, y eso no aparece en ningún reporte de incidentes. Hoy el encargado se entera cuando baja a la sala y el tapón ya está armado, que en campaña escolar o en un feriado largo puede ser toda la mañana. Con IRIS el aviso sale mientras la sala se está llenando, con la cámara y la zona, y todavía alcanza para mandar a alguien a despejar el centro y ordenar la entrada. No es un problema de seguridad: es venta yéndose por la puerta.
Lo que suelen preguntar
¿Es lo mismo que el control de aforo?
No, y conviene no confundirlos. El aforo es un límite y se mide en la puerta: cuántas personas hay adentro del local. Esto mide otra cosa, que es cómo de apretada está la sala por dentro. Un local puede estar muy por debajo de su aforo y tener el pasillo de la entrada imposible de cruzar. El segundo número es el que hace que alguien dé media vuelta en la puerta, y por eso es el que le sirve al encargado.
¿IRIS sabe quiénes son los clientes que están adentro?
No. Se cuentan personas y se ve dónde están paradas. No se reconocen rostros, no se comparan con ninguna base de datos, no se guarda quién es nadie y no se sigue a nadie de un local a otro. Para saber que un pasillo está imposible alcanza con contar cuerpos, y eso es todo lo que se hace.
¿Y si el local está lleno porque hay una promoción y ese día es lo normal?
El límite lo pone el local, no lo ponemos nosotros, y puede ser distinto por zona y por franja. El día de la promoción se sube el límite de la zona del expositor, que es donde se espera el gentío, y se deja igual el del centro de la sala, que es por donde hay que poder pasar. Eso es lo que hace que el aviso siga significando algo: si salta siempre, en una semana nadie lo abre.
Un caso distinto cada vuelta
No se lo contamos. Se lo mostramos.
Va sola, paso a paso, y enseña un solo camino: el de un caso. Es un resumen de la pantalla real, y la herramienta de verdad tiene muchas más funciones de las que entran acá.
- La hora, en una rejilla
- Mire dónde está oscuro
- Salte a ese minuto
Siguiente paso
Los recintos
¿Qué ve un predio con veinte mil personas adentro?
15 casos: 11 avisan cuando pasa algo y 4 solo miden. Usted ve cada imagen tal cual y después con lo que IRIS entiende encima.
Los hoteles
¿En qué momento se decide una mala reseña?
15 casos: 11 avisan cuando pasa algo y 4 solo miden. Usted ve cada imagen tal cual y después con lo que IRIS entiende encima.
Y lo mejor
Quien está de turno ya tiene trabajo.Mirar cuarenta pantallas no le entra en el turno.
Con su cámara y su hora, IRIS le lleva solo lo que hace falta que vea, después de mirar las cuarenta a la vez. Porque tiempo de sobra no hay en ningún turno. Y lo que se hace después lo decide esa persona.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Le respondemos el mismo día hábil.