¿Dónde terminan las imágenes de mis cámaras?
Desconecte el cable de internet. IRIS sigue funcionando.
Dos maneras de desplegarlo, y solo dos: en su propia instalación sin salida a internet, o en nuestro centro de datos, que es nuestra nube. Una tercera no hay. En las dos, el video viaja cifrado. Lo que le da cada una y lo que le cuesta está acá abajo, dicho antes de que usted lo pregunte.
Lo que nos diferencia
En su instalación, sin internet
No es que pueda funcionar sin conexión. Es que no la necesita para funcionar.
Los servidores están en su edificio. El video entra por su red, se analiza en su hardware y se guarda en sus discos. Los modelos también son suyos: corren ahí adentro y no consultan ningún servicio externo. Usted puede cortar la salida a internet y el sistema sigue detectando, avisando, midiendo y grabando exactamente igual.
Qué le da
- El video no sale de su instalación
- Los modelos corren en sus servidores
- Trabaja en redes cerradas y aisladas
- Ningún tercero ve sus imágenes
- Sigue operando si se cae la conexión
- Todas las comunicaciones van cifradas
Qué debe saber
- El servidor lo compra usted, y mantenerlo también le toca
- Agregar cámaras puede obligarlo a comprar otra máquina
- En red aislada, las actualizaciones hay que llevarlas hasta allá
Cuando no quiere servidores
En nuestro centro de datos
Cuando decimos nube, es nuestro centro de datos. No el de otro.
El proceso pasa en infraestructura nuestra, dedicada y ubicada donde acordemos. Usted no compra servidores ni se ocupa del mantenimiento. El video viaja cifrado desde sus cámaras hasta el centro de datos y vuelve cifrado: lo mismo que se hace adentro de una instalación local, pero por el enlace. El contrato fija dónde reside la información, quién puede acceder y cuánto tiempo se conserva cada cosa.
Qué le da
- Sin inversión en servidores
- Todas las comunicaciones van cifradas
- Ubicación de los datos pactada por contrato
- Mantenimiento y actualizaciones incluidos
- Capacidad ampliable sin comprar equipo
Qué debe saber
- El video sale de su instalación, aunque salga cifrado
- Si el enlace se cae, el análisis se detiene hasta que vuelva
Sin contador
Una consulta o un millón. Cuesta lo mismo.
Ni por búsqueda, ni por aviso, ni por cada vez que usted abre una cámara: IRIS no cobra por pregunta. Puede preguntarle mil veces al día, todos los días del año, y la factura no se mueve.
Parece letra chica y no lo es: cambia quién usa el sistema. Cuando cada consulta lleva precio, la gente deja de consultar. El operador se lo piensa dos veces antes de buscar, el jefe de turno pide permiso para revisar una tarde entera, y usted termina con una herramienta cara que casi nadie toca. Acá no hay nada que pensarse. Y da lo mismo qué le pida: preguntar si alguien se cayó y preguntar si esa misma cámara está sucia cuestan igual, porque la licencia es por cámara y no por pregunta.
Buscar sale gratis
Quien está delante de la pantalla puede probar una búsqueda, ver que no era eso, y probar otra. Nadie lleva la cuenta.
La factura se sabe antes
El mes que más se usa el sistema cuesta lo mismo que el mes que menos. No hay sorpresa a fin de mes ni un consumo que vigilar.
Y no hay nadie de afuera contando
En su hardware o en nuestro centro de datos corre el análisis. Y en las dos modalidades no hay ningún servicio ajeno al que pedirle permiso ni al que pagarle por consulta.
Y se pueden mezclar
No hay que elegir una sola para toda la organización. Lo habitual es procesar en local lo sensible —un centro penitenciario, una PTAR, un centro de monitoreo— y dejar en nuestro centro de datos lo que no lo es. Cada sede puede tener su modalidad y todas se ven desde el mismo lugar.
¿IRIS puede funcionar sin conexión a internet?
Sí, y el matiz importa: no es que aguante una caída de línea, es que en la modalidad local no la usa para funcionar. Los servidores están en su edificio, el video entra por su red y los modelos corren en su hardware sin consultar ningún servicio de afuera. Usted puede desenchufar el cable y el sistema sigue detectando, avisando, midiendo y grabando exactamente igual.
¿Dónde reside el video y quién puede acceder a él?
Donde usted decida, y solo accede quien usted autorice. En la modalidad local vive en los discos de su edificio y no lo ve ningún tercero. En nuestro centro de datos vive en infraestructura nuestra, dedicada y ubicada donde se acuerde; ahí el contrato fija quién puede entrar, con qué permisos y cuánto tiempo se conserva cada cosa. Y en las dos modalidades las comunicaciones van cifradas y los accesos quedan registrados.
¿Puedo empezar con una modalidad y cambiarme a la otra más adelante?
Sí. Es el mismo sistema en los dos lados: lo que cambia es dónde corre el análisis, no lo que sabe hacer, ni las reglas que usted dibujó sobre sus cámaras, ni la forma de trabajar de sus operadores. Y tampoco tiene que moverse toda la organización a la vez: cada sede puede tener su modalidad, y todas se ven desde el mismo lugar. Lo que sí cambia es quién compra el hardware y cómo se factura, y eso se habla antes de firmar, no después.
¿Qué pasa si se cae el enlace mientras el video se procesa en su centro de datos?
Se detiene hasta que la línea vuelve. Lo decimos claro, porque es el límite real de esa modalidad: sin enlace no llega nada que analizar al otro lado, y durante ese rato usted no va a recibir avisos. Sus cámaras, mientras tanto, siguen grabando donde lo hagan hoy, y apenas se restablece la línea el análisis se reanuda. Y si hay un punto donde ese hueco no es aceptable —un centro de monitoreo, una PTAR, un centro penitenciario—, ese punto va en modalidad local. Las dos se pueden mezclar en la misma organización.
¿Me cuesta más cuanto más lo use?
No, porque IRIS no se factura por uso: contador de consultas no hay, ni de búsquedas, ni de avisos, ni de cámaras abiertas. Una consulta y un millón cuestan lo mismo. Y es a propósito: un sistema que cobra por pregunta termina usándose poco, porque el operador se lo piensa antes de buscar y la herramienta se queda parada. Lo que sí mueve el precio son el tamaño de la instalación y la modalidad de despliegue, y eso se habla antes de firmar y no después.
La interfaz real, paso a paso
Esto no es un video. Es un pedazo de la pantalla de verdad.
Se ve el recorrido de un caso, de principio a fin, en un resumen de la interfaz real reproducido sin manos. Lo que no se ve son las otras pantallas, que son muchas.
- Mira todo el sistema
- Marca lo que falla
- Lo pone en una pantalla
Siguiente paso
Los parqueos
¿Cuántos espacios quedan libres ahora mismo?
15 casos: 9 avisan cuando pasa algo y 6 solo miden. Usted ve cada imagen tal cual y después con lo que IRIS entiende encima.
Los recintos
¿Qué ve un predio con veinte mil personas adentro?
15 casos: 11 avisan cuando pasa algo y 4 solo miden. Usted ve cada imagen tal cual y después con lo que IRIS entiende encima.
Y lo mejor
Las cámaras que compró hace añossiguen valiendo. Lo que les faltaba no era calidad.
Era que alguien mirara, nada más. Los mismos equipos, los mismos cables: IRIS se conecta a la instalación que ya está armada, y esas imágenes pasan de guardarse a entenderse.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Le respondemos el mismo día hábil.