Saltar al contenido
IRIS NEURALContacto

Soluciones por tipoEficiencia logística

¿Cuántas veces pasó por delante de esa tarima torcida?

Lleva días torcida y ya nadie la ve

Cuatro de la tarde en el pasillo de preparación de pedidos. En medio del pasillo hay una tarima apilada muy por encima de la altura de una persona. Las cajas de arriba no están alineadas con las de abajo: la torre va inclinada hacia el pasillo y el plástico se soltó por un lado y cuelga. Lleva así desde el turno de la mañana. Por delante pasó medio personal y nadie la tocó. Ahora viene un montacargas por ese mismo pasillo.

4 cámaras en 4 sectores

Así se le pide

«Avíseme si hay una tarima inclinada o con el plástico suelto en el pasillo, sobre todo si viene un montacargas.»

Lo que se cae de una torre así no avisa. Cae encima de quien va pasando por debajo, o delante de un montacargas que no frena en tres metros. Y si no cae, se paga igual: producto quebrado, un pasillo trabado media hora y una línea en el reporte que dice lo mismo que el mes pasado. Lo peor es que nadie miente cuando dice que no lo vio: llevaba ahí tanto tiempo que había dejado de ser una novedad.

Se decide una vez

Se decide una vez. Qué pasillos y qué racks se miran, cuánta inclinación ya es demasiado, cuánto tiempo puede quedarse así y a quién se le avisa: si una tarima está inclinada en el pasillo y se acerca un montacargas, el aviso va al supervisor de turno con la cámara. Si no se acerca nadie, esa misma inclinación entra en la lista de repaso del cierre. Un mismo hecho, dos urgencias, y las dos las decide la casa.

Casi nada de lo que se cae en una bodega se cayó de repente. Antes de caer estuvo horas, o días, torcido: una tarima inclinada en medio del pasillo, dos bobinas fuera del rack con los calzos por el piso, un paquete de batería colgando desnivelado del balancín. La falla no es que nadie sepa que está mal. Es que todo el mundo pasó por delante tantas veces que dejó de verlo. Eso se llama costumbre y es lo más caro que hay en una bodega.

Además, lo torcido cambia despacio. Una tarima no se inclina de golpe: se va inclinando cada vez que alguien saca una caja de abajo. El plástico no se suelta entero: se suelta una vuelta, y después otra. Una bobina no salta del rack: el calzo se ladea, y a la semana siguiente la bobina está en el piso. Nadie ve el momento porque no hay momento. Hay un antes y un después separados por dos turnos. Y no es solo el objeto: es dónde está. Una tarima inclinada en un rincón puede esperar al cierre. La misma tarima en el pasillo por donde el montacargas pasa cada diez minutos no puede esperar nada. Esa diferencia no la marca la inclinación, la marca lo que hay alrededor, y eso justamente no cabe en una hoja de inspección semanal.

IRIS mira eso: la forma y el tiempo. Ve que la torre quedó más inclinada de lo permitido, ve el plástico suelto colgando, ve la bobina fuera de su sitio, ve el frasco que salió de la tapadora con la tapa torcida. Y mira alrededor: si se acerca un montacargas o hay alguien bajo el recorrido de la carga, el aviso sube de prioridad. Lo que consigue no es descubrir algo que nadie sabía. Es que lo que lleva dos días torcido deje de ser normal.

Qué cambia

Esto se arreglaba cuando alguien con criterio pasaba por ahí y decía algo. Ahora al supervisor le llega la imagen de la tarima inclinada con la hora y el pasillo, y manda a alguien a envolverla de nuevo antes de que llegue el montacargas. Y como queda registrado, al cierre de la semana se ve qué pasillos repiten. Eso ya no es seguridad ocupacional: es saber dónde está el problema de verdad.

Dónde lo hemos visto

  • Mediodía en la bodega de ensamble. Un pack de batería cuelga del balancín de un puente grúa y va claramente inclinado: una esquina mucho más baja que la otra y las cadenas desiguales. Debajo, a un brazo de esa esquina, alguien con casco blanco y chaleco lo guía con un gancho de mano. A unos pasos, un compañero con casco azul espera dentro de la zona por la que va a pasar la carga. IRIS ve la carga suspendida, su inclinación y las personas que hay debajo.

    CAM-232Un pack colgando torcido y alguien debajo de la esquina baja

    «Avíseme cuando haya alguien debajo de una carga suspendida en la zona de la grúa, y quiero ver el video entero.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • En medio del pasillo de preparación hay una tarima apilada muy por encima de la altura de una persona. Las cajas de arriba no calzan con las de abajo: la torre va inclinada hacia el pasillo. El plástico de envoltura cuelga suelto por un costado y ya no sujeta nada. De frente se acerca un montacargas. IRIS ve la inclinación de la torre y el plástico suelto, y avisa antes de que alguien pase por debajo.

    CAM-269Una tarima muy alta, torcida y con el plástico suelto

    «Avíseme si hay una tarima inclinada o con el plástico suelto en el pasillo, sobre todo si se acerca un montacargas.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Cuarto de acondicionamiento estéril. Sobre la mesa de acumulación esperan decenas de viales de vidrio con tapa azul, ya cerrados, antes de entrar a la banda. Tres no están bien: a uno le falta la tapa y tiene la boca al aire, otro la trae torcida y un tercero la tiene a medio asentar. Alguien agarró un vial y lo mira de cerca. A la derecha sigue girando la tapadora. IRIS ve la tapa que falta y la que no está derecha.

    CAM-287Tres viales salieron de la tapadora con la tapa mal puesta

    «Avíseme si sale de la tapadora un vial sin tapa o con la tapa torcida, y guárdeme la imagen.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Media tarde en el patio de bobinas. Adelante del rack hay dos bobinas fuera de su lugar: una apoyada de canto sobre un calzo de madera que se ladeó, y otra directamente sobre el concreto, sin durmiente. Alrededor quedaron calzos y tablones sueltos por el piso. Alguien se paró a mirarlas. Atrás de la baranda amarilla, el resto de bobinas siguen alineadas sobre sus cunas. Al fondo pasa un montacargas con otra bobina.

    CAM-366Dos bobinas salidas del rack y los calzos por el piso

    «Avíseme si alguna bobina aparece fuera del rack, sin calzar o apoyada en el piso.»

    Ver esta cámaraLa industria

Lo que no hace

Si eso se va a caer o no, IRIS no lo calcula. No sabe lo que pesa cada caja ni cómo va sujeta por dentro. Ve inclinación, plástico suelto y una bobina fuera de su sitio, que es lo que se ve desde afuera.

Y no retira nada. No detiene un montacargas ni traba un pasillo: avisa a quien se haya dicho y deja la imagen. Qué se hace con esa tarima lo decide una persona, y eso no lo vamos a cambiar.

Preguntas

¿Cómo distingue una tarima torcida de una alta y normal?
Por la inclinación que se haya puesto como límite. IRIS compara la torre con la vertical y con el resto del pasillo: si la cara de arriba quedó corrida más de lo permitido, o si hay plástico suelto colgando, lo marca. Una tarima alta y bien armada no salta. Y como el límite lo pone la casa, en una bodega de bebidas puede ser distinto que en una de cajas livianas. Es la parte que se afina el primer día, mirando juntos veinte casos reales.
¿No va a avisar a cada rato?
Depende de cómo quede armada la regla, y ahí está media respuesta. Lo que se apaga en una semana es lo que salta cien veces al día, así que el límite lo fija la casa y la urgencia la fija el entorno: con un montacargas acercándose, esa tarima es una llamada inmediata; sin nadie alrededor, es un renglón en la lista del cierre. Avisar de todo y no avisar de nada terminan en el mismo sitio.
¿Sirve fuera de la bodega, en producción?
Sí, y es la misma idea con otro objeto. En un patio de bobinas mira si alguna quedó fuera del rack, sin calzar o apoyada en el concreto. En una bodega de ensamble mira si un paquete cuelga inclinado del balancín y si hay alguien dentro de su recorrido. En un área de empaque mira si un frasco salió de la tapadora sin tapa o con la tapa torcida. Cambia lo que está torcido; la pregunta no cambia.
¿No es lo mismo que el contenedor mal apilado?
Se parecen y no son lo mismo. El contenedor mal apilado es el momento de colocarlo: la máquina todavía sostiene la carga y hay un minuto para corregir. Esto es al revés: algo que ya quedó puesto, que lleva horas o días así y que se volvió invisible de puro costumbre. Uno se resuelve avisándole al operador; el otro, rompiéndole la rutina a quien pasa por delante. Por eso son dos reglas y dos urgencias distintas.

Ver todas las preguntas

Demostración · IRIS andando

Cada vuelta, un caso nuevo. Siempre la misma pantalla.

Se reproduce sola y enseña un caso de principio a fin. Es un resumen: la pantalla real tiene muchas más funciones de las que caben en este recuadro.

  1. Las cámaras, sobre el mapa
  2. Se dibuja una zona
  3. Sale qué pasó por ahí
IRIS NEURAL
30ES
IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
Pregunte o pida algo…Enviar
IRIS · Infinity Neural

¿No ve lo suyo acá?

Lo que está acá son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Y la lista se queda corta a propósito: como se le pide con una frase, las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.

Ver todas las solucionesCuéntenos qué ve

Y lo mejor

El video cuenta lo que pasó.Un aviso llega mientras está pasando.

Ver la grabación sirve para explicar. Enterarse al momento sirve para llegar a tiempo. Son dos cosas distintas, y hasta ahora usted solo tenía la primera.

Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o si todavía no.

Respondemos el mismo día hábil.