Soluciones por tipoEficiencia logística
¿Cuántos pasaron de verdad por esa barrera?
La barrera cuenta aperturas, no camiones
En el registro de la garita queda escrita una entrada: un vehículo, una apertura. En el patio hay dos camiones y solo uno tiene papeles. Son las 07:10 en la puerta de la terminal, y el primero cruzó el canal con la barrera arriba; pegado a su parachoques entró el segundo, que no paró en el puesto, al que nadie le leyó la placa y al que nadie le pidió la nota de entrega. La barrera bajó detrás de los dos.
6 cámaras en 4 sectores
Así se le pide
«Avísame si pasan dos vehículos con una sola apertura de la barrera, o si la barrera se queda levantada más de un minuto.»
En ningún papel figura ese segundo camión. Así que a la semana, cuando falta carga, al patio no le queda más remedio que rearmar la mañana entera a mano: horas de video, una hoja de báscula que no cuadra y una discusión con el transportista que no se puede cerrar, porque la placa no la tiene nadie. Y el hueco sigue abierto todas las mañanas, a la misma hora.
Se decide una vez
Cuatro cosas se acuerdan al principio y no se vuelven a tocar: qué canales se vigilan, cuántos vehículos admite una apertura, cuánto puede quedarse el brazo arriba y a quién le llega el aviso. La frase resultante suena así: dos vehículos con una sola apertura en el canal de entrada, aviso a la garita con la cámara y la placa del segundo. Después eso corre en todas las puertas y en todos los turnos sin que nadie tenga que acordarse; si cambia el horario, se reescribe la regla.
Una barrera no cuenta vehículos: cuenta aperturas. Y una báscula no pesa camiones: pesa lo que se sube encima. Esa diferencia, que parece de detalle, es por donde se escapa media logística. Dos carros con un solo ticket en el estacionamiento. Un camión pegado a otro en la puerta de la terminal. Un dúmper cargado que sale de la cantera por la vía de la izquierda porque en la báscula había cola y llegaba tarde. Ninguno de los tres se siente un delincuente. Solo tenían apuro.
El problema es que el papeleo le cree a la máquina. El control de acceso anota una apertura y da por hecho que pasó un vehículo. La hoja de pesadas anota los camiones que se pararon, no los que salieron. Cuando a fin de mes las cifras no cuadran, no hay manera de saber si falta material, si falta un pesaje o si sobra un camión, porque desde una hoja de cálculo los tres huecos se parecen mucho. Y la garita no lo puede arreglar mirando más. Quien está ahí atiende el intercomunicador, sella notas de entrega, contesta el teléfono y levanta la barrera, y en el segundo exacto en que pasa el segundo camión está de espaldas firmando un papel. No es que no mire: es que no se puede mirar y trabajar a la vez, y eso no lo arregla ni un cartel ni una circular.
IRIS mira el canal, no el relé. Ve cuántos vehículos cruzan cada vez que el brazo sube, ve si la barrera se quedó levantada y ve si un camión cargado pasó de largo la báscula. Cuando eso ocurre lo dice con la cámara, la hora, la placa y el video de los segundos anteriores. No decide si estaba bien o mal: eso lo decide la persona de la garita, que ahora lo sabe en el momento y no tres semanas después.
Qué cambia
Ahora, en cuanto pasa el segundo vehículo, alguien recibe la cámara con la hora y la placa, sale y lo detiene antes de que llegue al patio. Antes, la garita se fiaba del contador de aperturas y el desajuste aparecía en el inventario, semanas después. Casi siempre es un descuido y se resuelve con un minuto de radio, y por eso funciona: comprobarlo cuesta tan poco que se comprueba siempre.
Dónde lo hemos visto

CAM-443Dos camiones y una sola subida de la barrera
«Avísame si pasan dos vehículos con una sola apertura de la barrera, o si la barrera se queda levantada más de un minuto.»

CAM-386Un camión cargado que se brinca la báscula
«Avísame cuando un camión cargado salga de la cantera sin pasar por la báscula, y guárdame la placa.»

CAM-465Dos carros cruzaron con una sola apertura
«Avísame cuando pase más de un vehículo con una sola apertura de la barrera y guárdame el video con la hora.»

CAM-488Una van parada en la barrera y alguien trepando la reja
«Avísame si alguien cruza la cerca o si un vehículo se queda parado más de dos minutos delante de la barrera.»

CAM-380Un camión cargado sale por donde nadie sale
«Avísame si un camión cargado sale del acopio por la vía de abajo en vez de pasar por la báscula.»
Lo que no hace
Si ese segundo camión tenía permiso, IRIS no lo sabe. No conoce las citas, ni las notas de entrega, ni quién maneja. Dice que pasaron dos con una sola apertura y te enseña la placa y el video. Lo demás lo pone quien mira.
Tampoco abre ni cierra la barrera, y no la bloquea. Mira el canal y avisa; la maniobra la hace tu instalación y la decisión la toma una persona.
Preguntas
- ¿Cómo distingue IRIS dos camiones pegados de uno largo?
- No mira el contador de la barrera: mira el canal. Cada vehículo va siguiéndolo desde que entra al encuadre hasta que sale, así que un camión con remolque cuenta uno y dos camiones pegados cuentan dos, aunque los separe medio metro. Y con el aviso van la cámara, la hora, el video del paso y la placa del segundo, que es justo el dato que después no aparece en ningún lado.
- ¿Hay que cambiar la barrera o la báscula?
- No. IRIS trabaja con la cámara que ya tienes apuntando al canal; la barrera y la báscula se quedan como están. No hay que conectar nada a su electrónica ni tocar el control de acceso. Si además nos das la señal de apertura o el archivo de pesadas, IRIS los cruza con lo que vio y el aviso sale más afinado, pero para empezar no hace falta: lo que se cuenta, se cuenta sobre la imagen.
- ¿Sirve también para saber qué camiones no se pesaron?
- Sirve, y es la misma cuenta al revés: en lugar de sumar los que cruzan, IRIS señala a los que pasan de largo. Ve el camión, ve que va cargado, ve por qué vía sale y ve que no se detuvo sobre la plataforma; ahí avisa con la placa y el video, y deja el paso guardado para el cierre del día. Al terminar el turno lo que tienes es una lista corta de salidas sin pesaje, y no una hoja de báscula descuadrada que nadie sabe explicar.
- ¿Y de noche, con luces de frente o con lluvia?
- Con la condición de siempre: si la cámara ve el canal, IRIS lo entiende. La puerta de un patio es de los sitios más fáciles, porque suele estar iluminada y el encuadre no se mueve. Donde hay que mirar dos veces es con contraluz al amanecer, con luces de frente o con lluvia fuerte sobre el lente. Ahí la placa puede no leerse aunque el paso sí se detecte, y lo honesto es decirlo antes: el conteo aguanta más que la lectura de la placa.
La interfaz real, paso por paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Cada vuelta plantea otra situación, en un extracto de la pantalla real, sin locución y sin manos. Detrás hay bastante más de lo que se ve.
- Entra a la bandeja
- Abres el aviso
- Confirmas o descartas
¿No ves lo tuyo aquí?
Se queda corta a propósito, esta lista: son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Como se le pide con una frase, y las frases no se acaban, lo mejor es que nos cuentes qué tienes delante de tus cámaras: te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
En la octava hora de turnonadie mira como en la primera. Y eso no es un defecto.
Le pasa a cualquiera: es ser persona. Lo que no tiene octava hora es la cámara, que a las cuatro de la mañana entiende igual que a mediodía y avisa igual a quien esté de turno.
Explícanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día laborable. Escribe a cualquier hora: se responde en horario de España.