Soluciones por tipoAnálisis de movilidad
¿Qué está pasando en el andén mientras el bus entra de reversa?
En el andén no sobra ni un segundo
Las 5:40 p.m. en una terminal de buses, hora pico. Un bus está entrando de reversa a su andén y el motorista solo tiene los espejos. Sobre la línea amarilla, tres personas con bultos ya se pasaron al carril de maniobra para ganar lugar cuando abra la puerta. Detrás de ellas el andén está lleno y la fila de la puerta de salida no avanza. El bus sigue retrocediendo.
4 cámaras en 1 sectores
Así se le pide
«Avisame si hay gente pasada de la línea amarilla en un andén donde está entrando un bus.»
Un bus entrando de reversa no perdona. Lo que en cualquier otro sitio sería una imprudencia sin consecuencia, aquí no tiene vuelta atrás, y el margen no lo pone quien mira la pantalla: lo pone el bus. Cuando ya está maniobrando no queda tiempo de tomar el micrófono ni de mandar a alguien a la punta del andén. O el aviso sale antes, o sale para el reporte.
Se decide una vez
Esto lo firma quien responde por la seguridad de la terminal, y se firma una vez. Dónde está la línea en cada andén. Qué pedazo es carril de maniobra. Qué se avisa siempre y con cuánta urgencia. Y a quién: al jefe de terminal, al cuarto de monitoreo o a los dos. De ahí en adelante corre igual en todos los andenes, a las cinco de la mañana y a las nueve de la noche, con todos los buses.
Un andén de terminal es el punto donde se juntan las dos cosas que peor se llevan: un bus de doce metros maniobrando y gente con prisa cargando bultos. Y todo el riesgo cabe en un metro, el que va de la línea amarilla al carril por donde el bus entra de reversa. El motorista tiene espejos y tiene un ayudante si hay suerte; lo que no tiene es tiempo.
Por eso aquí no hay una regla, hay cuatro que conviven. Alguien pasado de la línea mientras un bus está entrando a esa dársena. Un altercado en medio del andén, que además empuja a la gente hacia el borde. Un andén tan lleno que ya nadie puede hacerse a un lado. Y la que no admite discusión: una persona caminando por el carril de maniobra, entre los buses. Las cuatro son la misma idea con urgencias distintas, y por eso cada una avisa a quien le toca y no a todo el mundo por igual.
Las cámaras ya están puestas: una en cada punta, una al centro, una en la boca de la escalera, y todas se ven a la vez en una pantalla partida junto a las de otros seis andenes. Quien está enfrente de esa pantalla hace bien su trabajo. Lo que no puede hacer es estar mirando el cuadrante correcto en el minuto correcto, y aquí el minuto correcto dura lo que el bus tarda en llegar al tope. Lo que cambia con IRIS no es que haya más cámaras: es que el aviso deja de depender de la casualidad de estar mirando.
Qué cambia
La forma vieja de enterarse era ajena: alguien gritaba, un pasajero avisaba, sonaba el timbre. Y después venía lo lento, que era buscar en qué cuadrante de la pantalla partida estaba pasando eso.
Ahora la cámara correcta se abre sola, con la hora puesta. El rato que antes se iba en buscar se gasta en decidir qué se hace, que es la única parte que no puede hacer una máquina.
Dónde lo hemos visto

CAM-84Gente en la zona por donde entra el bus
«Con un bus entrando, si en la punta del andén queda gente adelante de la línea amarilla, quiero el aviso.»

CAM-82Forcejeo en la parada
«Avisame si hay un forcejeo en la parada, y con más urgencia si viene un bus acercándose.»

CAM-83La parada desbordada
«Avisame cuando la parada se llene tanto que la gente ya no pueda hacerse a un lado de la orilla.»

CAM-81Alguien caminando por el carril del bus
«Si alguien se baja al carril de los buses, avisame en el acto, en cualquier andén y a cualquier hora.»
Lo que no hace
IRIS no detiene ningún bus. Avisa a quien puede hacerlo y deja la imagen abierta; frenar, cerrar el andén o desalojar lo decide siempre una persona.
Y no identifica a nadie: no reconoce rostros, ni en un altercado ni en el carril de maniobra. Tampoco sabe por qué alguien se metió ahí, si se le cayó un bulto o si le pasa algo. Ve que hay una persona donde no puede haberla, y eso es lo que dice.
Preguntas
- ¿Ve a alguien en el carril de maniobra aunque el andén esté lleno?
- Sí, porque el carril de maniobra es una zona aparte y se mira aparte. La regla no dice “hay una persona”, dice “hay una persona más allá de la línea, en el piso por donde entra el bus”, y eso no depende de cuánta gente haya arriba. Es además la regla que menos margen admite: no espera confirmación, no acumula segundos y no se junta con ninguna otra. Sale de inmediato, con la cámara y el punto del andén, porque aquí un minuto de retraso ya no es un retraso.
- ¿Se puede avisar antes de que el bus termine de entrar?
- Es justo para eso, y funciona porque la regla junta dos cosas: gente pasada de la línea y un bus maniobrando en esa dársena. Cuando se dan las dos, el aviso sale y todavía queda margen para el micrófono o para que alguien se mueva. Una sola de las dos no sirve: gente cerca del borde sin ningún bus es la escena normal de una terminal, y avisar de eso cien veces al día es la mejor manera de que nadie vuelva a mirar un aviso.
- ¿Hace falta poner cámaras nuevas en el andén?
- Casi nunca. Una terminal ya tiene cámara en las dos puntas y al centro del andén, y esas son las que hacen falta. Lo que sí se revisa una por una es el encuadre: para ver si alguien se pasó de la línea, la línea tiene que salir en la imagen; para ver el carril de maniobra, el carril tiene que entrar en el cuadro. Cuando una cámara no alcanza para una regla, se dice antes y no después de firmar.
- ¿Y un altercado? ¿No se confunde con gente jugando?
- Puede confundirse, y por eso el aviso del andén no sale solo con eso. Lo que hace saltar la regla no es un gesto suelto: es movimiento brusco entre varias personas que además cierra un corro y empuja gente hacia el borde. Aun así, quien mira la imagen y decide qué es eso es siempre una persona. El aviso abre la cámara, no dictamina lo que está pasando: IRIS no califica a nadie y no señala a nadie.
Demostración · IRIS en marcha
Cada vuelta, un caso nuevo. Siempre la misma pantalla.
Se reproduce sola y enseña un caso de principio a fin. Es un resumen: la pantalla real tiene muchas más funciones de las que caben en este recuadro.
- Las cámaras, sobre el mapa
- Se dibuja una zona
- Sale qué pasó por ahí
¿No ves lo tuyo acá?
Acá están las palabras que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: a IRIS se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Buscar algo en el video de ayerdebería durar lo que se tarda en preguntarlo.
Con palabras normales se escribe qué se busca, y salen los momentos que encajan. Se acabó el dedo en el mouse rebobinando seis horas. Y las cámaras siguen siendo las de siempre.
Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.