Soluciones por tipoEficiencia productiva
¿Cómo demuestro que no se mezcló nada entre dos lotes?
Dos lotes que se tocaron
Faltan cuatro minutos para arrancar. Son las dos de la tarde en la sala de acondicionado: el lote anterior terminó y la línea todavía no está despejada, porque en la mesa del frente hay una caja de cartón abierta, prospectos sueltos y un frasco blanco del producto que acaba de salir. El jefe de línea ya tiene la orden del siguiente en la mano y la máquina lista.
7 cámaras en 4 sectores
Así se le pide
«Antes de arrancar el lote, enséñame la línea y avísame si queda material del anterior a la vista.»
El problema, si ese frasco se cuela en una caja del lote nuevo, no es el frasco: es que ya nadie puede afirmar con certeza qué hay dentro de ningún envase de los dos lotes. Rota la trazabilidad, se bloquean ambos enteros. Semanas de producto retenido, informe de desviación, investigación interna y una inspección que arranca preguntando por el registro de despeje de ese día y por la hora en que se firmó.
Se decide una vez
Lo decide calidad y se decide una vez: qué zonas tienen que quedar despejadas antes de arrancar, qué cuenta como material del lote anterior, quién firma el despeje y quién recibe el aviso si algo se queda. La frase resultante suena así: producto, prospectos o piezas de cambio del lote anterior a la vista en la sala de acondicionado, no se arranca y va aviso al responsable. Eso se aplica en cada cambio de lote, con la imagen de la línea guardada a esa hora.
Una mezcla de lotes no se ve en el producto terminado. Se ve en el sitio y en el orden, y siempre en el mismo minuto: el del cambio. Una paleta de la zona de cuarentena que aparece pisando la línea de la zona verde de material liberado. Una cesta de chatarra cargada con material de cuatro cajas distintas cuando la receta pedía dos. El solvente que entra primero al mezclador cuando el orden de carga pegado en la pared dice que va al final.
En ninguno de esos casos hay mala intención. Hay dos zonas pegadas, dos productos parecidos y un turno con apuro. La operaria que deja la paleta un metro más allá de la cinta roja no se está saltando nada: está buscando sitio. Y el problema tampoco es ese metro: es que dentro de tres semanas, cuando alguien pregunte si ese material estaba liberado o no, nadie va a poder contestar con algo que no sea un recuerdo.
IRIS mira dos cosas que una persona no puede vigilar a la vez: dónde está cada cosa y en qué orden entra. Le marcas las zonas sobre la imagen y le dices el orden de carga. Avisa cuando algo cruza una línea que no debía cruzar o entra antes de tiempo. Y hace algo que en una inspección vale tanto como el aviso: guarda la imagen de la línea despejada, con su hora y su cámara, para el día que haya que enseñarla.
Qué cambia
Ahora la firma sigue estando —la hace una persona, no una cámara— pero va acompañada de la imagen de la línea a esa hora exacta. Antes, el despeje de línea se firmaba en un reporte y la firma era toda la prueba que había: si al mes siguiente alguien preguntaba qué había encima de la mesa a las dos de la tarde, la respuesta era lo que recordara quien firmó. Discutir deja de ser cuestión de memoria.
Dónde lo hemos visto

CAM-310El solvente entra de primero y tenía que ir de último
«Avísame si alguien conecta un recipiente al mezclador que no es el que toca en ese momento de la carga.»

CAM-216Alguien echa algo en un tanque destapado
«Avísame si alguien abre un tanque de mezcla o vacía algo adentro fuera de las horas en que toca dosificar.»

CAM-286Una paleta de cuarentena pisando la zona de liberado
«Avísame si alguna paleta del cuadro de cuarentena aparece dentro de la zona verde o pisando la línea.»

CAM-363La cesta va cargada con material de cuatro contenedores distintos
«Avísame si a la cesta entra material de una caja que no toca para esta receta, y dime de qué caja salió.»

CAM-315Las manos adentro del mezclador con la baliza en verde
«Avísame si alguien mete las manos en el mezclador con la puerta abierta y la baliza en verde.»

CAM-283El lote anterior quedó encima de la mesa
«Antes de arrancar el lote, enséñame la línea y avísame si queda material del anterior a la vista.»

CAM-285Una caja rosada avanzando entre cajas azules idénticas
«Avísame si por la correa de encajado pasa una caja que no sea igual que las del lote que estamos haciendo.»
Lo que no hace
Un número de lote impreso en chiquito IRIS no lo lee, y qué hay dentro de un tambor cerrado tampoco lo sabe. Ve dónde está cada cosa, si se parece a las demás y en qué orden entra.
A tu registro de lotes y a la firma de despeje no los reemplaza: no libera nada, no bloquea nada y no decide si un lote es válido. Lo que hace es ponerle imagen y hora a lo que hoy es solo una casilla marcada.
Preguntas
- ¿Reemplaza al registro de despeje de línea?
- Ni lo reemplaza ni debe. El despeje lo firma una persona con responsabilidad y esa firma es la que vale; lo de IRIS es acompañarla. Mira la línea antes de arrancar, avisa si quedó material del lote anterior a la vista y guarda la imagen de ese momento con su hora y su cámara. El registro sigue siendo tuyo y sigue siendo el documento: lo que cambia es que ahora hay una imagen detrás y no una casilla sola.
- ¿Cómo sabe qué paleta es de cuarentena y cuál está liberada?
- Por el sitio, que es exactamente como lo sabe la gente. Tú ya tienes el piso marcado con cinta: una zona es cuarentena y la verde es material liberado. Esas mismas zonas se dibujan sobre la imagen de la cámara y de ahí en adelante IRIS avisa si una paleta de la roja aparece dentro de la verde o pisando la línea. No hace falta que sepa qué contiene la paleta: le basta con saber de qué lado de la raya está.
- ¿La imagen sirve como evidencia en una inspección?
- Enseña qué había en la línea a esa hora, que suele ser exactamente lo que preguntan. La imagen queda con su cámara, su fecha y su hora, dentro de tu propia infraestructura si así lo decides, y se recupera cuando haga falta. Lo que no vamos a decirte es que sea un documento válido en tu marco regulatorio: eso lo determinan tu departamento de calidad y la autoridad que te inspecciona, no nosotros.
- ¿Y si los dos productos son idénticos por fuera?
- Entonces no los distingue, y más vale saberlo antes de empezar. Dos frascos iguales que solo se separan por un número impreso chiquito no los va a resolver una cámara colgada del techo. Lo que sí se puede es mover el punto de mira: acercar la cámara al lugar donde el envase pasa quieto, o apoyarse en la zona en vez del envase, avisando de que hay algo sobre una mesa que tenía que estar vacía. Se decide caso por caso, mirando la cámara real.
Demostración · IRIS trabajando
Cada vuelta, un caso nuevo. Siempre la misma pantalla.
Se reproduce sola y enseña un caso de principio a fin. Es un resumen: la pantalla real tiene muchas más funciones de las que caben en este recuadro.
- Las cámaras, sobre el mapa
- Se traza una zona
- Sale qué pasó por ahí
¿No ves lo tuyo aquí?
Se queda corta a propósito, esta lista: son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Como se le pide con una frase, y las frases no se acaban, lo mejor es que nos cuentes qué tienes delante de tus cámaras: te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Una pared de monitores impresiona.Nadie puede leer cuarenta cuadros a la vez.
Mientras más cuadros hay, menos se mira cada uno. IRIS mira las cuatro mil cámaras a la vez y señala una sola: la que ahorita necesita a alguien.
Explícanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día laborable. Escribe a cualquier hora: se responde en horario de España.