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¿Cómo sé que el puesto está cubierto sin ir a mirar?

El puesto está montado y no hay nadie detrás

Sala de control de la subestación, 4:10 a.m. Los sinópticos siguen vivos: seis pantallas encendidas entre la mesa y el mural del fondo, las líneas moviéndose, una curva que sube despacio. El radio descansa en el cargador y hay un lapicero sobre el reporte, abierto en la página de esta noche. Veintiséis minutos lleva vacía la silla. Y todo sigue funcionando igual que si hubiera alguien sentado ahí.

18 cámaras en 10 sectores

Así se le pide

«“Avisame si el puesto de la sala de control se queda sin nadie más de quince minutos dentro del horario en que tiene que estar atendido.”»

Mientras no pase nada, no pasa nada. El problema es la noche en que salta algo y el puesto lleva media hora vacío: la maniobra se hace tarde, la llamada no la contesta nadie y el reporte se escribe después, de memoria. Al día siguiente la pregunta ya no es qué falló, es quién estaba. Y ahí no hay respuesta: hay una hoja firmada al final del turno y un video que nadie ha mirado.

Se decide una vez

Primero, qué puestos entran y con qué horario: la sala de control de diez de la noche a seis de la mañana, el mostrador de recepción mientras haya gente esperando, la caja del turno de tarde. Después, cuántos minutos de margen —nadie está clavado a la silla— y a quién le entra el aviso. Dicho eso una vez, se aplica todas las noches, también el 24 de diciembre y también el día que cambia el rol de turnos.

Un puesto vacío no hace ruido. La pantalla sigue encendida, el teléfono sigue en su sitio y desde afuera todo se ve igual. Por eso hoy la única forma de saber si alguien está sentado ahí es llamar por teléfono o subir a mirar, y las dos cosas se hacen cuando ya extrañó algo, no antes. En un mostrador pasa lo mismo: el puesto está montado entero, con la pantalla encendida y los papeles puestos, y detrás no hay nadie mientras cinco personas esperan de pie.

IRIS mira la zona marcada —esa silla, ese tramo de mostrador, ese pupitre— y comprueba una sola cosa: si hay alguien ahí. Cuando lleva más minutos vacío de los acordados, dentro del horario acordado, sale el aviso con la cámara, la hora y el video. No mide lo bien que trabaja nadie. Mide si el puesto está cubierto, que es otra cosa y es la que van a preguntar.

Lo otro que deja es un registro. Ni un porcentaje ni una nota: las horas en que ese puesto estuvo atendido y las horas en que no, sin que nadie tenga que firmar nada al cerrar el turno. Sirve para hablar con la propiedad, con la aseguradora o con quien audite, y sirve sobre todo para dejar de discutir de memoria. El video deja de ser una cinta y se convierte en algo que se puede consultar.

Qué cambia

Esto se sabía en el relevo, o cuando una llamada se quedaba sin contestar. Comprobarlo era marcar el teléfono a las cuatro de la mañana, cosa que queda fatal cuando la persona sí estaba. Ahora el aviso entra solo cuando el puesto lleva vacío más de lo acordado, con la cámara delante, y quien manda decide: llamar, mandar a alguien, o no hacer nada porque ya sabe que esa noche está atendiendo una avería.

Dónde lo hemos visto

  • Seiscientas veinte personas: el serpenteo del control documental está lleno en sus cuatro tramos y la fila se pierde al fondo del pasillo. Pasillo de llegadas, casi las 11:00 p.m. De los catorce puestos hay siete con alguien detrás del vidrio y los otros siete están apagados, y a la izquierda queda un pasillo ancho y vacío por el que cabría otra fila entera. IRIS mide cuántos minutos se espera, cuánta gente hay dentro de la fila y cuántos puestos están abiertos mientras se espera. Y nada más: ningún documento, ningún rostro, y quién es nadie no lo sabe.

    CAM-584Cincuenta y dos minutos de fila y siete puestos apagados

    «Avisame si la espera del control pasa de cuarenta minutos y hay puestos sin abrir.»

    Ver esta cámaraLos aeropuertos

  • Cinco personas paradas detrás del cordón y una sola ventanilla abierta. Media mañana en la agencia, y la fila no baja. En primer plano hay un puesto de asesoría montado entero —pantalla encendida, papeles listos, silla libre— que lleva un buen rato sin nadie sentado. IRIS mira las dos cosas al mismo tiempo: la fila que no avanza y el puesto que está listo y vacío.

    CAM-511Cinco personas esperando y una ventanilla sin nadie

    «Avisame cuando haya más de tres personas esperando y un puesto lleve más de quince minutos montado y sin nadie.»

    Ver esta cámaraLa banca

  • Los dos extremos de la demanda caben en el mismo encuadre. En la mesa del centro hay siete personas sentadas y otras nueve de pie detrás, jugando o mirando: no queda una silla libre. A cinco metros, una mesa abierta con su crupier lleva tres cuartos de hora sin un solo jugador y con toda la corona de sillas vacía. Es madrugada de sábado en la sala principal. IRIS cuenta cuánta gente hay sentada, cuánta está de pie alrededor y cuántas mesas abiertas no tienen a nadie. Hasta hoy, eso no lo medía nadie.

    CAM-523Una mesa sin silla libre y otra vacía a cinco metros

    «Avisame cuando una mesa abierta lleve media hora sin jugadores y haya gente de pie esperando en otra.»

    Ver esta cámaraLos casinos

  • Media mañana en el patio de tanques. El tanque horizontal tiene la boca de hombre abierta, con la tapa levantada hacia atrás y el hueco a la vista. Por el faldón baja un reguero mojado hasta la válvula de abajo, que gotea sobre el concreto del dique. Adentro del cercado no hay nadie: los dos únicos operarios están al fondo, en la otra punta del patio, conversando. IRIS ve la tapa abierta, ve el goteo y ve que no hay nadie, y cronometra desde que se abrió.

    CAM-309Media hora con la boca de hombre abierta y nadie cerca

    «Avisame si una boca de hombre o una válvula se queda abierta más de veinte minutos sin nadie enfrente.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Media mañana en el vestíbulo de un hospital, con el sol pegando de lleno en el ventanal y el aire acondicionado a todo dar. La ventanilla curva de recepción tiene los monitores encendidos, los teléfonos en su lugar, los folders sobre la mesa y las dos sillas vacías. Enfrente esperan tres personas de pie, viendo el puesto; a un costado espera también alguien con gabacha. En la sala del ventanal hay una sola persona sentada. La cámara no busca a quien falta: mira si el lado de adentro de la ventanilla tiene a alguien atendiendo.

    CAM-126Ventanilla sin nadie detrás

    «Cuando en recepción no quede nadie atendiendo más minutos de los acordados, quiero el aviso, y con más razón si ya hay gente parada enfrente.»

    Ver esta cámaraEl hospital

  • No sobra gente: falta mostrador. Es hora pico de entradas y el mostrador está abierto solo por un extremo; dos tercios del mueble no tienen a nadie detrás, con las sillas vacías y un monitor encendido. En el único puesto atendido se amontona la cabeza de la fila, que se estira por todo el vestíbulo hasta la escalera. En los sillones hay gente esperando sentada.

    CAM-497Diecinueve esperando y un solo tramo de mostrador abierto

    «Avisame si hay más de diez personas esperando en recepción y menos de dos puestos atendidos.»

    Ver esta cámaraLos hoteles

  • Media mañana arriba del techo del tanque. La boca de hombre quedó destapada: la tapa redonda está levantada a un lado y el hueco se ve negro desde arriba. Adentro de la baranda amarilla del techo no hay nadie. Abajo, un operario con casco está de espaldas, en otra tarea, y otro cruza al fondo. La escalera del tanque está libre. IRIS ve que esa tapa lleva un buen rato abierta y que arriba no hay ninguna maniobra en curso.

    CAM-324La boca de hombre quedó abierta y no hay nadie arriba

    «Avisame si una escotilla de tanque lleva más de diez minutos abierta y no hay nadie trabajando arriba.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Media tarde en un puesto de control interior. Sobre el mostrador hay dos monitores partidos en cuatro cámaras cada uno, la consola del intercomunicador, los radios en su cargador, un reporte con un lapicero encima y un juego de llaves. Atrás del ventanal corrido se ve el pasillo del sector y la escalera del fondo. En la pared de la derecha, el gabinete de llaves numerado y el tablero de apertura de puertas. La silla quedó girada y vacía: enfrente de las pantallas no hay nadie.

    CAM-114El puesto de control, sin nadie enfrente

    «Cuando el puesto de control lleve sin nadie enfrente más tiempo del acordado, quiero el aviso con la cámara y la hora.»

    Ver esta cámaraEl centro de acceso restringido

  • Las diez y diez de la mañana en el cuarto de control de la potabilizadora. Las pantallas de la mesa curva siguen encendidas, con los esquemas y las curvas moviéndose, y el gabinete de la izquierda tiene las luces vivas. La silla está vacía y volteada hacia la mesa. Por los ventanales se ven los decantadores. En el mueble de la derecha hay un casco apoyado. La sala está trabajando; en el puesto no hay nadie.

    CAM-419El sistema sigue andando y en el puesto no hay nadie

    «Avisame si el puesto del cuarto de control se queda sin nadie más de quince minutos dentro del horario en el que tiene que estar atendido.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Cuatro de la madrugada en la sala de control de la subestación. Los sinópticos siguen vivos: seis pantallas encendidas entre el escritorio y el mural del fondo, con las líneas y las curvas moviéndose. Las dos sillas quedaron vacías y volteadas hacia el escritorio. Sobre el mueble de la derecha hay un casco y unos reportes. Por la ventana se ve el transformador. La sala está trabajando; el puesto, no.

    CAM-358Veinte minutos con el puesto de control sin nadie

    «Avisame si entre las diez de la noche y las seis de la mañana el puesto de la sala de control se queda sin nadie más de quince minutos.»

    Ver esta cámaraLa industria

Lo que no hace

Quién está en esa silla IRIS no lo sabe: no identifica a nadie ni reconoce rostros. Tampoco sabe si esa persona bajó a una maniobra, está en el baño o salió a atender una avería real. Dice una sola cosa: que el puesto lleva veintiséis minutos sin nadie, dentro del horario marcado. Y si alguien trabaja fuera del encuadre, para IRIS no está: la zona se acuerda antes.

Preguntas

¿Esto sirve para controlar a los empleados?
Para eso no sirve, y está construido para que no sirva. No hay identificación de personas ni reconocimiento de rostros, y no se evalúa a nadie. Lo que se comprueba es si un puesto concreto está cubierto en un horario concreto: una condición de la operación, no la nota de una persona. El aviso dice que ese puesto lleva veintiséis minutos vacío y se detiene ahí. Qué se hace después lo decide la organización, y conviene hablarlo con quien trabaja ahí antes de encender nada.
¿Y si la persona está trabajando, pero fuera del encuadre?
Entonces, para IRIS, no está. Por eso la zona se dibuja antes y se conversa antes: si el trabajo real incluye ir al armario del fondo o al pupitre de al lado, esa parte entra en la zona, o se sube el margen de minutos. Es un ajuste de cinco minutos, hecho mirando la cámara junto con la gente que trabaja ahí, y evita el aviso tonto que hace que nadie se fíe del sistema en la primera semana.
¿Puedo demostrar después que el puesto estuvo cubierto?
Sí. Queda el registro de las horas en que ese puesto estuvo atendido y de las que no, con la cámara y el video de cada hueco. No es una firma puesta al final del turno de memoria: es lo que se vio, cuando se vio. Sirve para una auditoría, para un reclamo o para la conversación incómoda de la mañana siguiente, y sirve igual de bien cuando la respuesta es que el puesto estuvo cubierto toda la noche.
¿Funciona en una sala de control sin conexión a internet?
Sí. IRIS se puede desplegar de forma completamente local y trabajar sin conexión: el video, las reglas y las búsquedas se quedan adentro de la infraestructura del cliente. Para una subestación, una planta potabilizadora o un centro que no puede sacar imagen afuera, esa es la configuración normal y no la excepción. Se desconecta el cable y el aviso de las cuatro de la mañana sigue saliendo igual.

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Miralo vos mismo

Acá no hay alarmas de más. Hay lo que hay que ver.

No es un video grabado ni un dibujo explicativo: es un resumen de la pantalla real, con un caso distinto cada vez que arranca. Detrás hay mucho más.

  1. Dibujás la raya
  2. Se cuenta solo
  3. Sale un número
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