Soluciones por tipoExperiencia de cliente
¿Cuánto tiempo lleva ese charco ahí antes de que alguien lo vea?
Un charco en el pasillo y nadie lo ha visto
Las 18:40 y en el pasillo del mueble de frío hay un charco de líquido brillante. Nadie lo oyó caer: alguien dejó la botella mal puesta y siguió. Por el otro extremo del pasillo entra una clienta empujando el carrito con una niña sentada adentro. Va mirando la góndola de la derecha, no el piso. Le quedan doce metros. La cámara del pasillo lleva cuatro minutos y medio grabando el charco.
13 cámaras en 9 sectores
Así se le pide
««Avíseme apenas haya algo derramado en el piso, en cualquier pasillo, y sobre todo si se acerca alguien.»»
Lo habitual es que no ocurra nada, y por eso se convive con el charco. El día que ocurre, ocurre todo de una vez: una caída delante de treinta personas, una ambulancia en la puerta, una hoja de accidente y, semanas más tarde, un reclamo formal. Y con el reclamo llega la pregunta que nadie puede contestar: cuánto tiempo estuvo ese líquido ahí y quién alcanzó a verlo. Con suerte hay una ronda firmada a las seis de la tarde. Muchas veces, ni eso.
Se decide una vez
Usted decide dónde importa y cuánto margen hay: en el pasillo del mueble de frío, aviso apenas aparezca; en el almacén, aviso si sigue ahí a los diez minutos; en la sala de proceso, aviso siempre, también de noche y sin nadie adentro. Decide a quién llega —el celular del jefe de tienda, los parlantes internos— y a partir de cuántos minutos sin señalizar se vuelve a avisar. IRIS lo aplica en los quince pasillos a la vez.
Lo peligroso no es el charco: son los minutos que se queda ahí antes de que alguien repare en él, porque en esos minutos sigue pasando gente. Las dos herramientas que hay hoy —la ronda y el aviso de un cliente— llegan tarde por construcción: la ronda pasa cada media hora, y el cliente avisa cuando ya casi se cae. Y la cámara del pasillo, mientras tanto, lo tiene todo grabado sin decírselo a nadie.
Eso es lo que cambia. IRIS mira el piso y detecta la mancha que antes no estaba, que no se mueve y que sigue ahí: aviso con cámara, hora y video del instante en que apareció. Si además hay alguien acercándose, ese aviso pasa primero. Y a los diez minutos, si el charco sigue sin un cono al costado, vuelve a sonar, porque un derrame señalizado y uno olvidado no son la misma cosa.
Queda además algo que se agradece meses después. Cuando llega un reclamo por una caída, ya no hay nada que reconstruir de memoria: está la hora en que apareció el líquido, la hora en que alguien lo señalizó y la hora en que se limpió, cada una con su video. Se deja de buscar un minuto en la grabación y se empieza a buscar un hecho.
Qué cambia
Todo descansaba en dos cosas igual de frágiles: la ronda y el cliente que avisa. El jefe de tienda se enteraba tarde, limpiaba con apuro y el registro de esa tarde terminaba siendo una casilla marcada en una hoja. Hoy el aviso sale en el momento en que el charco aparece, no cuando alguien resbala: entra al celular con la cámara abierta y quien está en sala sale con el cono en la mano. Y la casilla se convirtió en una hora exacta con su video al lado.
Dónde lo hemos visto

CAM-237Un charco creciendo debajo del skid
«Avíseme si aparece un charco en el piso de la línea y dígame desde qué minuto está creciendo.»

CAM-256Sale humo de la máquina y hay aceite en el piso
«Avíseme si sale humo de una máquina o aparece un charco en el piso del taller.»

CAM-215Un charco de espuma en la mitad del paso
«Avíseme si se junta líquido o espuma en el piso de proceso, aunque sea de madrugada y no haya nadie.»

CAM-122Piso mojado en el pasillo y sin ninguna señal puesta
«Avíseme cuando aparezca algo derramado en el piso de un pasillo y siga ahí sin señalizar, y dígame por qué cámara y desde cuándo.»

CAM-320Un chorro saliendo de la bomba y un charco que crece
«Avíseme apenas salga líquido a presión de una bomba o crezca un charco en el piso del skid, y muéstreme el video desde el primer segundo.»

CAM-292Cápsulas partidas y polvo suelto entre las buenas
«Avíseme cuando pasen por la faja cápsulas abiertas o partidas, o polvo regado alrededor.»

CAM-435El líquido salió de la contención y corre por el concreto
«Avíseme si aparece un charco fuera del dique del tanque y sigue creciendo.»

CAM-73Mancha de líquido en el piso
«Avíseme apenas haya algo derramado en el piso, en cualquier pasillo, y sobre todo si veo que se acerca alguien.»

CAM-404Un chorro sale de la brida y el charco no para de crecer
«Dígame si sale un chorro de una junta o si crece un charco alrededor de una bomba.»

CAM-288Hay líquido derramado en el fondo de la bandeja
«Avíseme si aparece líquido en el fondo de una bandeja de viales y muéstreme qué bandeja es.»
Lo que no hace
Que hay algo derramado, IRIS lo ve. Qué es, no. Agua y aceite se le parecen, y si hace falta un producto especial para levantarlo tampoco lo sabe. Limpiar, cerrar el pasillo o decidir cualquier cosa queda fuera: avisa y hasta ahí. Y hay un caso difícil que preferimos poner por delante: el agua transparente sobre un piso brillante se distingue mucho peor que una mancha oscura. Por eso esa cámara se prueba con esa luz antes de dar el pasillo por cubierto.
Preguntas
- ¿Detecta también el agua transparente?
- Con más dificultad que una mancha oscura, y eso hay que decirlo antes de firmar nada. El agua sobre un piso brillante y bien iluminado casi no da contraste: lo que la delata es el reflejo y el borde. De ahí que antes de dar un pasillo por cubierto se haga la prueba en ese pasillo, con ese piso y con la luz de esa hora del día, y se corrija la posición si hace falta. Prometerlo de antemano sería fácil y sería mentira.
- ¿Avisa de noche, con la tienda cerrada?
- De noche es cuando más rinde. Un líquido que aparece a las dos de la madrugada en una sala de proceso o en una cámara de frío se queda ahí hasta que entra el primer turno, y para entonces puede haber medio piso cubierto. La regla no necesita gente delante para funcionar: si a las dos de la mañana ese aviso importa, a las dos sale, y el video arranca en el primer segundo del charco y no cuando alguien aparece a mirarlo.
- ¿Puedo demostrar cuánto tiempo estuvo el charco en el piso?
- Sí, y suele ser la parte que más se agradece. Queda la hora en que apareció el líquido, la hora en que se puso la señal y la hora en que se limpió, cada una con su video. Cuando un reclamo llega tres semanas más tarde, eso convierte una discusión de memoria en un expediente que se puede mostrar. Y funciona en los dos sentidos: sirve igual cuando lo que hay que demostrar es que se actuó en dos minutos.
- ¿Sirve solo para una tienda?
- No. La misma regla vale en el pasillo de un hospital, en una sala de proceso de alimentos, en el patio de bombas o en la línea de una planta: aparece un líquido donde no debería y alguien tiene que enterarse. Lo que cambia es el margen y quién recibe el aviso. En una tienda el riesgo es una caída; en una sala de llenado, un vial roto que sigue avanzando por la faja; en un patio de tanques, un charco que ya salió del dique.
Véalo usted mismo
Esto no es un video. Es un pedazo de la pantalla de verdad.
Un extracto de la interfaz real, corriendo sin que nadie toque nada. Sigue un caso de punta a punta; lo que queda afuera son las otras pantallas, que son varias.
- Cuatro cámaras a la vez
- Cada una entiende lo suyo
- Los números suben solos
¿No ve lo suyo acá?
Ojo con la lista: son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Se queda corta a propósito, porque a IRIS se le pide con una frase y las frases no se terminan nunca. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Diez cámaras o cuatro mil:ninguna se queda sin mirar.
El día que entra IRIS no entra por partes: entran todas, las diez de un colegio o las cuatro mil de una red completa. Y levanta la mano solamente cuando ocurre eso que usted pidió que se mirara.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Contestamos el mismo día hábil.