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IRIS NEURALContacto

Puertos y ferrocarril

El chaleco que se quedó en la camioneta

  1. La escena

    Las seis menos cuarto de la mañana, todavía de noche. En el terminal la maquinaria no paró en toda la noche: motores, alarmas de retroceso, fierro contra fierro. Un técnico de mantenimiento va a hacer un ajuste rápido en un cambio de agujas, cinco minutos como mucho, y quiere terminar antes de que amanezca y arranque el movimiento. Sale de la zona segura y entra a la vía de maniobras. El chaleco reflectivo se quedó en el asiento de la camioneta, a cuarenta metros.

  2. Dónde se rompe

    Esa vía tiene cámaras enfocándola y están grabando, como todas las noches. Pero grabar no es mirar. El video baja a un disco que nadie abre, y a esa hora no hay ninguna persona asignada a esa pantalla. Ese disco, en la práctica, solo se consulta cuando ya pasó algo o cuando llega una inspección.

  3. Lo que pasa

    Cruza la línea amarilla y se agacha sobre la aguja. Ochenta metros más allá, una locomotora de maniobras arranca. Él va de espaldas y con los protectores auditivos puestos, así que no la escucha; y sin chaleco, para quien la maneja, es una sombra más entre el fierro.

  4. Con IRIS

    IRIS mira esa vía todo el rato, también a las seis menos cuarto. Reconoce a una persona, ve que pasó la línea amarilla y ve que no lleva chaleco. Con eso se cumple la regla que puso SSOMA, e IRIS avisa: al supervisor de turno, con la cámara, el punto y la hora, y si se quiere también por la megafonía de esa zona. El supervisor decide, llama por radio y para la maniobra. Nadie tuvo que estar mirando esa pantalla para que eso ocurriera.

La seguridad deja de comprobarse después del accidente y pasa a comprobarse mientras el técnico está en la vía.

Qué es IRIS

IRIS mira las cámaras por ti.

IRIS Neural es una inteligencia artificial que mira las cámaras que ya tienes y entiende lo que pasa delante de ellas. Cuando ocurre algo importante —o algo que tú le hayas dicho que necesitas controlar—, avisa; y lo que se puede contar, lo cuenta en números. Todo el día, sin que nadie tenga que estar mirando la pantalla.

Tú le dices qué necesitas mirar, e IRIS lo hace.

Funciona con las cámaras que ya tienes. No hay que cambiar nada.

Cuéntanos qué se te escapa →

Te contesta una persona, no un formulario.

Y lo mejor

No hay que romper ni una pared:las cámaras que ya están puestas pueden empezar a entender.

Ni obra, ni cableado nuevo, ni cambiar de equipo. Se conecta a lo que ya hay, y lo que ya hay empieza a contar lo que ve.

Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Contestamos el mismo día hábil.