Soluciones por tipoDetección de intrusiones
¿Y quién anda adentro cuando ya no debería haber nadie?
A las tres de la mañana ese tablero está cerrado
Once y diez de la noche en un ingenio de la costa sur, en plena zafra: la molienda no para y la caldera tampoco. Un montacargas cruza el pasillo con una tarima de sacos y hay gente en dos puestos. Junto a la columna, alguien abrió la puerta de un tablero eléctrico y tiene medio cuerpo adentro. Para ese tablero no hay intervención programada esta noche, y nadie se fijó: a esa hora cada quien mira su máquina.
18 cámaras en 10 sectores
Así se le pide
«Avisame si alguien abre un tablero eléctrico y esa noche no hay intervención programada en él.»
La versión buena termina en un interruptor abajo que al día siguiente nadie sabe explicar, y por eso duele: no pasó nada y tampoco quedó nada. La versión mala termina en una persona sola, a medianoche, con las dos manos adentro de un tablero energizado y sin permiso de trabajo. Las dos dejan el mismo hueco: sin hora y sin video, la falla del mes entrante se discute de memoria con el técnico de mantenimiento, que jura que él no fue.
Se decide una vez
Lo que se escribe aquí es un reloj, y se escribe una sola vez. Vos decís qué áreas y en qué franjas no tiene que haber nadie, qué días son distintos —asueto, parada de planta, fin de semana— y a quién le llega en cada franja: en el nivel -3 del parqueo, de once de la noche a seis de la mañana, cualquier persona o carro parado sale como aviso a la garita. De ahí en adelante corre solo, todas las noches, sin que nadie tenga que acordarse del calendario en diciembre.
Nadie carga doscientos relojes en la cabeza. Quien está frente al mosaico de pantallas no puede saber, mirando una imagen, si a esa hora esa puerta puede estar abierta, si hoy hay parada programada en esa línea o si esa cuadrilla entró con permiso. Y la franja donde menos gente hay para verlo es justo la que más lo necesita: menos personal, menos rondas, más pasillo vacío.
Porque fuera de horario no quiere decir de noche. Quiere decir a una hora en la que esa cosa concreta no tendría que estar pasando. En un ingenio en zafra hay gente a las once de la noche y eso es lo normal; lo raro es que a esa hora esté abierto un tablero que nadie pidió abrir. Cada punto lleva su propio reloj, y ese reloj es lo que separa una imagen corriente de una que hay que mirar.
Esos doscientos relojes sí caben en una regla. IRIS mira cada área con el horario que se le cargó y habla cuando algo pasa afuera de él: la cámara, la hora y el video del minuto. No dice que nadie esté haciendo nada malo, ni lo insinúa. Dice que a la 1:15 a.m. hay una persona donde se dijo que a esa hora no tenía que haber nadie, y deja que lo mire alguien. Casi siempre hay explicación y se cierra en una llamada. La vez que no la haya es la que se estaba buscando.
Qué cambia
La forma vieja de enterarse era la mañana siguiente, y no siempre: un portón que amaneció junto, un interruptor abajo que nadie sabía explicar, un montón de sacos que había crecido. Ahora el aviso entra mientras pasa, con la cámara abierta y la hora, y quien lo recibe resuelve en veinte segundos si baja, llama por radio o lo deja anotado. La ronda de la una se sigue haciendo; lo que ya no es, es la única manera de saberlo.
Dónde lo hemos visto

CAM-22Varias personas en el parque a medianoche
«Avisame si de madrugada se junta gente en el parque por encima del límite y decime cómo están los contenedores.»

CAM-258Un tablero eléctrico abierto a las 11:00 p.m.
«Avisame si alguien abre un tablero eléctrico fuera de una intervención programada.»

CAM-118Una persona en el piso del pasillo
«Avisame apenas haya alguien en el piso de un pasillo y siga ahí, aunque sea de madrugada y no cruce nadie.»

CAM-145Un panel parado sobre la coronación
«Avisame si un vehículo se queda parado en la coronación más de cinco minutos fuera del horario de trabajo, y decime si baja alguien de él.»

CAM-339De madrugada abren una válvula y llenan un tanque
«Avisame si alguien manipula una válvula del colector sin una orden de trabajo abierta, y con más razón de noche.»

CAM-472Un carro parado fuera de lugar en un nivel que debería estar vacío
«Avisame si hay alguien o algún carro parado en los niveles cerrados fuera del horario.»

CAM-426El montón crece al otro lado de la cerca
«Avisame si alguien descarga material fuera del predio, en la orilla o contra la cerca, dentro o fuera del horario.»

CAM-564Algo cruza el muro por arriba y suelta un bulto adentro
«Avisame en rojo si algo vuela por encima del muro fuera del horario de servicio.»

CAM-416El embalse de la captación amaneció verde
«Avisame si el agua frente a la captación cambia de color o si aparece un manto en la superficie.»

CAM-138Alguien entra al colegio fuera de horario
«Avisame si alguien cruza la puerta fuera de las franjas de entrada y de salida que fijamos, para que baje alguien de la recepción a ver qué pasa.»
Lo que no hace
Lo que le falta a IRIS es el contexto. No reconoce rostros y no tiene el rol de turnos salvo que se lo carguen, así que si esa persona tiene permiso para estar ahí, no lo sabe. Lo que sí sabe es que hay alguien en un área y en una franja donde se dijo que no debía haber nadie.
De ahí que el aviso llegue en forma de pregunta y no de acusación. La respuesta casi siempre es un técnico que entró a arreglar algo y no le avisó a nadie, y se cierra con diez segundos de video.
Preguntas
- ¿Y si esa persona tiene permiso para andar ahí de noche?
- Entonces la regla lo contempla, porque las excepciones se cargan igual que el horario: una orden de trabajo abierta, una parada programada, un turno de refuerzo. Mientras esa excepción esté vigente, esa área no genera nada, y al cerrarse vuelve a quedar cubierta sola. Y si aun así sale un aviso que no era, no pasa gran cosa: llega con el video, alguien lo mira diez segundos y lo cierra. Un aviso de fuera de horario no acusa a nadie; pide que alguien confirme.
- ¿Y el control de accesos no cubre ya esto?
- Cubre las puertas que tienen lector, y en una instalación grande esas son las menos. Lector no hay en la coronación de una represa, ni en el patio de secado, ni en el techo de lámina de la bodega, ni en el nivel -3 de un parqueo, ni en la orilla del barranco por donde corre la cerca de atrás. Y donde sí lo hay, el lector sabe que la puerta se abrió, no lo que pasó después. IRIS mira el sitio, no la puerta, y por eso alcanza todo lo que no tiene lector.
- ¿Sirve para vehículos o solo para personas?
- Un vehículo se ve antes que una persona, porque es grande y no cabe detrás de una columna. El panel parado frente al portón a la una de la madrugada, el camión cargado que sale por el camino de terracería sin pasar por la báscula, el picop quieto en un vial que a esa hora está cerrado: los tres se escriben con las mismas cuatro cosas. Dónde. En qué franja. Cuántos minutos parado. A quién le llega.
- ¿De noche funciona, con la luz que hay ahí?
- Depende de esa cámara y de la luz de ese punto, y por eso se comprueba antes de dar el área por buena. Aquí ayuda que la noche empiece casi a la misma hora los doce meses: se mira esa cámara a las 3:00 a.m. con la iluminación real de esa hora, no con la del catálogo, y lo que se ve hoy se va a ver igual en marzo. Muchas cámaras de exterior ven bien de noche y otras no pasan del poste de alumbrado. Cuando un área no se ve, lo honesto es decirlo y arreglar la luz o la cámara, no vender una regla que no se va a cumplir.
La interfaz real, paso a paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Un extracto de la pantalla real, sin voz y sin manos. En cada vuelta cambia la situación. Y lo que hay atrás es bastante más grande que lo que se alcanza a ver.
- Entra a la bandeja
- Se abre el aviso
- Se confirma o se descarta
¿No ves lo tuyo acá?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés enfrente de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Lo que vale en la cámara unovale en la cuatro mil, y no hay que copiarlo a mano.
Dicha una vez, una regla corre en todas. Y sigue diciendo lo mismo el domingo por la noche que el martes por la mañana, tenga el turno quien lo tenga.
Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.