Soluciones por tipoDetección de intrusiones
¿Quién está ahí adentro a una hora a la que no debería haber nadie?
A esta hora aquí no tendría que haber nadie
Las 22:50 en una fábrica que sigue produciendo. Un montacargas cruza el pasillo con una estiba y hay gente trabajando en dos máquinas. Junto a la columna, alguien abrió la puerta de un tablero eléctrico y tiene medio cuerpo adentro. Esta noche no hay ninguna intervención programada en ese tablero, y nadie se fijó: a esa hora cada uno está mirando su máquina y el pasillo es solo el sitio por donde se pasa.
18 cámaras en 10 sectores
Así se le pide
««Avíseme si alguien abre un tablero eléctrico fuera de una intervención programada.»»
Si va bien, nadie se entera nunca y mañana hay un breaker bajado que nadie sabe explicar. Si va mal, hay alguien tocando tensión de noche, sin permiso de trabajo y sin que nadie sepa que está ahí. Y en los dos casos queda lo mismo: un tablero que se abrió sin registro, una falla que no se puede reconstruir y una conversación incómoda con el técnico de mantenimiento que jura que él no fue.
Se decide una vez
Esto se decide una sola vez, y lo que se decide es el reloj. Usted dice en qué zonas y en qué horas no tiene que haber nadie, qué días son distintos —festivos, paradas de planta, fines de semana— y a quién se avisa en cada franja: en el sótano 3 del parqueadero, de once de la noche a seis de la mañana, cualquier persona o carro parado es un aviso al vigilante. IRIS lo aplica todas las noches, también el 31 de diciembre, sin que nadie tenga que acordarse del calendario.
Fuera de horario no significa de noche. Significa a una hora en la que esa cosa concreta no tendría que estar pasando. En una fábrica de tres turnos hay gente a las once de la noche y eso es normal; lo que no es normal es que a esa hora esté abierto un tablero que nadie pidió abrir. Cada sitio tiene su reloj, y ese reloj es lo que convierte una escena corriente en algo que hay que mirar.
El problema es que nadie puede llevar doscientos relojes en la cabeza. El operario que tiene delante una pared de pantallas no sabe, mirando una imagen, si a esa hora esa puerta puede estar abierta o si en esa zona hay hoy una parada programada. Y fuera de horario es cuando menos gente hay para verlo: menos personal, menos rondas, más sitio vacío. La hora que más protección necesita es la que menos tiene.
IRIS sí puede llevar doscientos relojes, porque no se cansa y no le importa que sea domingo. Mira cada zona con el horario que usted le puso y avisa cuando algo pasa fuera de él, con la cámara y el video. No dice que nadie esté haciendo nada malo, ni lo insinúa: dice que a las tres y cuarto hay una persona en un sitio donde a esa hora usted dijo que no tenía que haber nadie, y deja que lo mire alguien. Casi siempre hay una explicación y se resuelve en una llamada. La que no la tiene es la que usted estaba buscando.
Qué cambia
Antes, lo de fuera de horario se descubría a la mañana siguiente, si es que se descubría: por una puerta que quedó abierta, un breaker bajado o un montón que creció. Ahora el aviso llega mientras está pasando, con la cámara abierta y la hora exacta, y quien lo recibe decide en veinte segundos si baja, llama por radio o lo deja anotado en la minuta. La ronda de las tres sigue existiendo, pero ya no es la única forma de enterarse.
Dónde se ve

CAM-22El parque a la medianoche, y las canecas al otro día
«Avíseme si de madrugada se junta gente en el parque por encima del umbral y dígame cómo están las canecas.»

CAM-258Un tablero eléctrico abierto a las once de la noche
«Avíseme si alguien abre un tablero eléctrico fuera de una intervención programada.»

CAM-118Una persona en el piso del pasillo
«Avíseme apenas haya alguien en el piso de un pasillo y siga ahí, así sea de madrugada y no pase nadie.»

CAM-145Una camioneta parada en la corona
«Avíseme si un vehículo se queda parado en la corona más de cinco minutos fuera del horario de trabajo, y dígame si baja alguien de él.»

CAM-339Abren una válvula de madrugada y llenan un tanque
«Avíseme si alguien manipula una válvula del manifold fuera de una orden de trabajo abierta, y con más razón de noche.»

CAM-472Un carro parado fuera de celda en un piso que debería estar vacío
«Avíseme si hay alguien o algún carro parado en los sótanos cerrados fuera del horario.»

CAM-426El montón crece al otro lado de la malla
«Avíseme si alguien descarga material fuera del predio, en la berma o contra la malla, dentro o fuera del horario.»

CAM-564Algo cruza el muro por arriba y suelta un bulto adentro
«Avíseme en rojo si algo vuela por encima del muro fuera del horario de servicio.»

CAM-416El embalse de la captación amaneció verde
«Avíseme si el agua delante de la captación cambia de color o si aparece un manto en la superficie.»

CAM-138Alguien entra fuera del horario
«Avíseme si alguien cruza la puerta fuera de las franjas de entrada y de salida que fijamos, para que baje alguien de la portería a ver qué pasa.»
Lo que no hace
IRIS no sabe si esa persona tiene permiso para estar ahí: no reconoce rostros y no tiene la programación de turnos de su organización salvo que se la digan. Ve que hay alguien en una zona a una hora en la que ustedes dijeron que no tenía que haber nadie, y lo cuenta.
Por eso el aviso es una pregunta, no una acusación. Casi siempre es un técnico que entró a arreglar algo y no avisó, y se resuelve mirando el video diez segundos.
Preguntas
- ¿Y si alguien tiene permiso para estar ahí de noche?
- El calendario lo pone usted, no IRIS. Si esa noche hay permiso de trabajo abierto, parada de planta o un turno extra de inventario, se marca la excepción y esa zona deja de avisar mientras dure; cuando la excepción se cierra, vuelve a quedar protegida sin que nadie tenga que acordarse de reactivarla. Y si aun así sale un aviso que no era nada, cuesta diez segundos: llega con el video, alguien lo mira y lo cierra en la minuta. Un aviso de fuera de horario no señala a nadie: pide que alguien confirme.
- ¿Esto no lo cubre ya el control de accesos?
- Cubre las puertas que tienen lector, y en la mayoría de las instalaciones eso es una parte pequeña. No hay lector en la corona de una represa, ni en el patio de tanques, ni en el techo de un tanque, ni en el sótano 3 de un parqueadero, ni en la berma de fuera de la malla. Y donde sí lo hay, el lector sabe que se abrió la puerta, no lo que pasó después. IRIS mira el sitio, no la puerta, y por eso ve lo que ocurre en todo lo que no tiene lector.
- ¿Sirve también para vehículos, no solo para personas?
- Sí, y muchas veces el vehículo es la señal más clara. Una camioneta parada de madrugada delante de un portón, un camión cargado que sale por una vía interna en vez de pasar por la báscula, un carro quieto en una vía cerrada: todo eso se ve mejor y antes que a una persona, porque un vehículo es grande y no se esconde. La regla se escribe igual: dónde, en qué horas, cuántos minutos parado y a quién avisar.
- ¿Funciona de noche, con la luz que hay?
- Eso no se responde en una reunión: se responde parándose delante de esa cámara a las tres de la mañana y mirando lo que sale, con la luz que de verdad hay a esa hora y no con la de la ficha técnica. Hay cámaras de exterior que ven la maniobra completa y hay otras que no pasan del cono del poste de alumbrado; y si es vía destapada, con polvo pegado al lente, la diferencia es peor. Cuando una zona no se ve, lo que toca es decirlo y arreglar la luz o mover la cámara. Prometer una regla sobre una imagen que no da es engañar a quien la va a operar.
La interfaz real, paso a paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Un pedazo de la pantalla real, sin voz en off y sin manos. Cada vuelta plantea otra situación. Lo que hay detrás es más grande que lo que se alcanza a ver.
- Entra a la bandeja
- Usted lo abre
- Confirma o descarta
¿No ve lo suyo aquí?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Lo que vale en la cámara unovale en la cuatro mil, y no hay que copiarlo a mano.
Una regla se dice una vez y se aplica en todas. Y sigue diciendo lo mismo el domingo por la noche que el martes por la mañana, esté quien esté de turno.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Estamos en España, con seis o siete horas de diferencia. Si llama por la mañana, en España es media tarde y contesta una persona; por la tarde ya cerramos, y si escribe le contestamos igual.