Soluciones por tipoDetección de intrusiones
¿Quién está adentro a una hora en la que no corresponde?
A esta hora acá no tiene que haber nadie
Turno de noche en una planta que no para. Pasan las once y en el pasillo dos personas siguen en sus máquinas; una grúa horquilla cruza con un pallet y sigue de largo. Al lado de una columna, alguien tiene abierta la puerta de un tablero eléctrico y medio cuerpo adentro. Para esta noche no hay ninguna intervención programada en ese tablero. Nadie se dio cuenta: a esa hora cada uno mira lo suyo y el pasillo es solo el lugar por donde se pasa.
18 cámaras en 10 sectores
Así se le pide
«Avíseme si alguien abre un tablero eléctrico fuera de una intervención programada.»
Si sale bien, no se entera nadie y mañana hay un automático abajo que nadie sabe explicar. Si sale mal, hay una persona trabajando con tensión de noche, sin permiso de trabajo y sin que nadie sepa que está ahí. Y en los dos casos queda lo mismo: un tablero que se abrió sin registro, una falla que después no se puede reconstruir y una conversación incómoda con el técnico de mantención, que jura que él no fue.
Se decide una vez
Se decide una sola vez, y lo que se decide es el reloj. Usted dice en qué zonas y en qué horas no tiene que haber nadie, qué días son distintos —feriados, la parada de planta de febrero, los fines de semana— y a quién le llega el aviso en cada franja: en el subterráneo 2 del estacionamiento, entre las once de la noche y las seis de la mañana, cualquier persona o auto detenido es un aviso al guardia. IRIS lo aplica todas las noches, sin que nadie tenga que acordarse del calendario.
El reloj es lo que le cambia el significado a una escena. La misma persona, el mismo tablero, el mismo pasillo: al mediodía no es nada y a las tres de la madrugada es lo único que importa. Y no se trata de que sea de noche. En una planta de tres turnos hay gente a las once y eso es rutina; lo que no es rutina es que a esa hora esté abierto un tablero que nadie pidió abrir.
El problema es que ese reloj no es uno solo. Son doscientos, uno por zona, y ninguna persona los lleva en la cabeza. Quien está frente a la pared de pantallas ve una imagen y no tiene cómo saber si esa puerta puede estar abierta a esa hora, ni si hoy hay una parada programada en ese sector. Y encima el fuera de horario coincide con la franja de menos gente: menos personal, menos rondas, más recinto vacío. La hora que más protección necesita es justo la que menos tiene.
IRIS sí puede llevar doscientos relojes: no se cansa y le da lo mismo que sea feriado. Usted le pone una vez el horario de cada zona y él avisa cuando algo ocurre fuera de esa franja, con la cámara abierta y el video. Lo que llega no acusa a nadie. Dice que a las tres y cuarto hay alguien donde usted dijo que a esa hora no tenía que haber nadie, y ahí termina su trabajo: lo demás lo mira una persona. Casi siempre hay explicación y se cierra con una llamada. La que no la tiene es exactamente la que usted estaba buscando.
Qué cambia
Antes esto se descubría al día siguiente, cuando se descubría: una puerta que quedó abierta, un automático abajo, una pila que creció en un rincón. Ahora el aviso llega mientras está ocurriendo, con la cámara abierta y la hora exacta, y quien lo recibe resuelve en veinte segundos si baja, llama por radio o lo deja anotado en el libro de novedades. La ronda de las tres se sigue haciendo; lo que ya no es es la única manera de enterarse.
Dónde lo hemos visto

CAM-22Madrugada en la plaza: gente, envases y contenedores llenos
«Avíseme si de madrugada se junta gente en la plaza por encima del umbral y dígame cómo están los contenedores.»

CAM-258Un tablero eléctrico abierto a las once de la noche
«Avíseme si alguien abre un tablero eléctrico fuera de una intervención programada.»

CAM-118Una persona en el piso del pasillo
«Avíseme apenas haya alguien en el piso de un pasillo y siga ahí, aunque sea de madrugada y no pase nadie.»

CAM-145Una camioneta detenida en el coronamiento
«Avíseme si un vehículo queda detenido en el coronamiento más de cinco minutos fuera del horario de trabajo, y dígame si baja alguien de él.»

CAM-339Abren una válvula de madrugada y cargan un estanque
«Avíseme si alguien opera una válvula del colector sin orden de trabajo abierta, y con más razón de madrugada.»

CAM-472Un auto detenido fuera de estacionamiento en un nivel vacío
«Avíseme si hay alguien o algún auto detenido en los niveles cerrados fuera de horario.»

CAM-426El montón crece al otro lado del cierre perimetral
«Avíseme si alguien descarga material fuera del recinto, en la berma o contra el cierre, dentro o fuera del horario.»

CAM-564Algo cruza el muro por arriba y suelta un bulto adentro
«Avíseme en rojo si algo vuela por encima del muro fuera del horario de servicio.»

CAM-416El embalse de la captación amaneció verde
«Avíseme si el agua delante de la captación cambia de color o si aparece un manto flotando en la superficie.»

CAM-138Alguien cruza la puerta fuera del horario
«Avíseme si alguien cruza la puerta fuera de las franjas de entrada y de salida que fijamos, para que baje alguien de inspectoría a ver qué pasa.»
Lo que no hace
IRIS no sabe si esa persona tiene permiso para estar ahí: no reconoce rostros y no conoce su planilla de turnos, salvo que usted se la entregue. Ve que hay alguien en una zona a una hora en la que usted dijo que no tenía que haber nadie, y lo dice.
Por eso el aviso es una pregunta y no una acusación. Casi siempre es un técnico que entró a arreglar algo y no avisó, y se cierra mirando diez segundos de video.
Preguntas
- ¿Y si alguien tiene permiso para estar ahí de noche?
- Entonces la regla lo sabe, si usted se lo dice. El horario admite excepciones: una orden de trabajo abierta, una parada programada, un turno de refuerzo. Mientras esa excepción está vigente esa zona no genera aviso, y cuando se cierra vuelve a quedar protegida sola. Y si igual salta sin motivo, tampoco es grave: llega con el video, alguien lo mira diez segundos y lo cierra. Un aviso de fuera de horario no acusa a nadie; solo pide que una persona confirme.
- ¿Esto no lo cubre ya el control de accesos?
- Cubre las puertas que tienen lector, y en la mayoría de las instalaciones esas son las menos. No hay lector en el coronamiento de un tranque, ni en el patio de estanques, ni en el techo de una bodega, ni en el subterráneo 2 de un estacionamiento, ni en la berma que queda afuera del cierre perimetral. Y donde sí lo hay, el lector sabe que la puerta se abrió, no lo que pasó después. IRIS mira el lugar y no la puerta, y por eso llega a todo lo que no tiene lector.
- ¿Sirve también para vehículos y no solo para personas?
- Sí, y muchas veces el vehículo es la señal más clara. Una camioneta detenida de madrugada frente a un portón, un camión cargado que sale por un camino lateral en vez de pasar por la balanza, un auto quieto en una vía cerrada: todo eso se ve mejor y antes que una persona, porque un vehículo es grande y no se esconde. La regla se escribe igual: dónde, en qué horas, cuántos minutos detenido y a quién avisar.
- ¿Funciona de noche, con la luz que hay?
- Depende de la cámara y de la luz de ese punto, y por eso se comprueba antes de dar la zona por buena. Se mira esa cámara a las tres de la madrugada, con la iluminación real de esa hora y no con la del catálogo. Muchas cámaras de exterior ven bien de noche y otras no ven nada más allá del poste de alumbrado. Cuando una zona no se ve, lo honesto es decirlo y arreglar la luz o la cámara, no vender una regla que no se va a cumplir.
La interfaz real, paso a paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Un pedazo de la pantalla real, sin voz en off y sin que nadie toque nada. En cada vuelta cambia la situación. Lo que queda por detrás es harto más grande que esto.
- Cae en la bandeja
- Abre el aviso
- Confirma o descarta
¿No ve lo suyo acá?
Lo que ve acá son las palabras que ya tenemos armadas, no el límite de lo que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: todo se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si ya lo entiende o si todavía no.
Y lo mejor
Lo que vale en la cámara unovale en la cuatro mil, y no hay que copiarlo a mano.
Una regla se dice una vez y corre en todas. Y sigue diciendo lo mismo el domingo en la noche que el martes en la mañana, esté quien esté de turno.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.