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IRIS NEURALContacto

NVMS · Infinity Neural

Sus cámaras se multiplicaron.La atención de su equipo, no.

Todo entra. Solo lo importante llega.

IRIS es un NVMS. Se enchufa a las cámaras que ya están puestas, entiende qué ocurre delante de cada una y saca del medio la rutina. A su equipo le llega solo aquello que pide una decisión.

  • Procesamiento local
  • Sin pagar por consulta
  • Anda sin internet
  • Sus cámaras de ahora
  • Lenguaje natural
  • Video neuronal
  • 8 idiomas

Automatismo de IRIS1 de 8

«Avíseme si hay un accidente con personas en la calzada y dígame qué accesos quedan cortados.»

CAM-14Choque en medio del cruce

Usted escribe la frase. IRIS la busca en lo que ven las cámaras y avisa cuando la encuentra.

Ninguna de estas ocho frases necesitó entrenar nada aparte. Es la misma IRIS en las ocho.

Dos automóviles chocaron en el centro del cruce. Hay una persona en el suelo atendida por personal de salud, una micro detenida detrás y gente mirando en las dos veredas; el tránsito está detenido en los cuatro accesos.
CAM-14IRIS VisionLive

Active IRIS Vision

Imagen generada con IA

La misma imagen. Cambia lo que se entiende de ella.

El costo que no aparece en la factura

Lo caro no es grabar. Lo caro es seguir mirando a mano.

El disco duro vale lo que vale, y cada año un poco menos. Lo que no baja de precio son dos cosas: las horas de gente mirando pantallas donde casi nunca pasa nada, y las horas que después se van buscando el minuto exacto adentro de una grabación.

  • La atención se agota

    Nadie mantiene la concentración frente a un muro de pantallas durante un turno completo. No es falta de profesionalismo: es cómo funciona una cabeza humana. A los pocos minutos el ojo sigue ahí, pero la atención ya no.

  • Casi todo lo que se graba es rutina

    De todo lo que sus cámaras ven en un día, casi todo es normalidad: autos que pasan, gente que camina, puertas que se abren y se cierran. Lo que pide una decisión es una parte mínima, y está enterrada abajo de todo lo demás.

  • Buscar después cuesta turnos enteros

    Y el día que ocurre algo, alguien tiene que revisar horas de video de varias cámaras para dar con treinta segundos. Esas horas salen del mismo equipo que debería estar atento a lo que está pasando ahora.

Cada cámara que se suma multiplica el video; las personas, no. Y su equipo no está para vigilar pantallas: está para resolver situaciones.

Haga la cuenta

¿Cuánto de lo que graba lo mira alguien de verdad?

Ponga sus números. No hay truco ni cifras nuestras escondidas: es una división, y más abajo está la fórmula completa.

100
2
EUR 22

2.352horas de video al día que no ve nadie. Las graba, las guarda y las paga.

2,0 % · De todo lo grabado, se mira2.400 h · Horas de video al día

La barra completa es lo que se graba. La franja dorada es lo que alguien alcanza a mirar.

  • 48 hHoras que alguien puede mirar
  • EUR 385.440Costo al año de esas personas mirando

La fórmula, entera

Horas grabadas al día = cámaras × 24. Una cámara prendida graba veinticuatro horas, no ocho.

Horas que se pueden mirar = personas × 24. Acá va la única suposición de todo el cálculo, y es la más generosa que se puede hacer: que cada persona mira una imagen a la vez, sin pestañear, sin ir al baño y sin cansarse en todo el turno.

El porcentaje sale de dividir una cosa por la otra. Y como la suposición de arriba es imposiblemente buena, en la realidad el número siempre termina peor que el que acaba de salirle acá.

Esto no dice nada de IRIS. Son las cifras suyas y una división. Qué hace IRIS con ese video que no mira nadie es lo que cuenta el resto del sitio.

Escenas reales

Seis escenas que ya pasan. La diferencia es cómo terminan.

Ninguna de estas seis está inventada. Son turnos corrientes, con gente que hace bien su trabajo. El problema nunca fue la persona: es que hay más cámaras que ojos para mirarlas.

Aeropuertos y generación

El kilómetro 14, a las tres de la madrugada

  1. La escena

    Son las tres de la madrugada. El cierre perimetral del recinto mide dieciocho kilómetros y casi todo el recorrido está a oscuras. En la central de monitoreo, con la luz baja para que no rebote en las pantallas, quien opera tiene delante un muro de cuarenta imágenes que parpadean. Lleva cinco horas de turno. En la última hora el sistema saltó cuatro veces: dos rachas de viento moviendo la malla y dos liebres.

  2. Dónde se rompe

    Cuarenta imágenes no se miran al mismo tiempo. Se miran de a una, y mientras se mira una, las otras treinta y nueve están solas. No es culpa suya: ningún ojo humano aguanta cuarenta escenas durante ocho horas. Y cuando el sistema avisó cuatro veces en falso, el quinto aviso ya se cree un poco menos.

  3. Lo que pasa

    El tramo del kilómetro 14 quedó sin luminaria. Por ese lado se acerca alguien al cierre, despacio y pegado al terraplén. La escena está en pantalla, sí: en un cuadro chico, abajo a la derecha del monitor secundario.

  4. Con IRIS

    IRIS mira las cuarenta a la vez, siempre, sin cansarse. Distingue a una persona de una racha de viento y de una liebre, así que el viento y la liebre no interrumpen a nadie. Cuando ve a alguien acercándose al cierre perimetral, saca esa cámara al monitor principal y dice qué vio, dónde y desde cuándo. Quien opera ya no descarta nada: mira una escena y decide. Sigue siendo él quien avisa a la ronda; lo que cambia es que ahora lo hace mientras está pasando.

La cámara ya lo estaba viendo. Lo único que faltaba era que alguien mirara esa pantalla.

Puertos y ferrocarril

El chaleco que quedó en la camioneta

  1. La escena

    Las seis menos cuarto de la mañana, todavía de noche. En el terminal la maquinaria no paró en toda la noche: motores, alarmas de retroceso, fierro contra fierro. Un técnico de mantención va a hacer un ajuste rápido en un cambio de agujas, cinco minutos como mucho, y quiere terminar antes de que amanezca y parta el movimiento. Sale de la zona segura y entra a la vía de maniobras. El chaleco reflectante quedó en el asiento de la camioneta, a cuarenta metros.

  2. Dónde se rompe

    Esa vía la están enfocando dos cámaras, y están grabando igual que todas las noches. Grabar no es mirar: el video cae a un disco que nadie abre, y a esa hora no hay nadie asignado a esa pantalla. Ese disco se consulta cuando pasa algo o cuando llega una fiscalización.

  3. Lo que pasa

    Cruza la línea amarilla y se agacha sobre la aguja. Ochenta metros más allá, una locomotora de maniobras se pone en movimiento. Él está de espaldas y con los protectores auditivos puestos: no la escucha, y sin chaleco es una sombra más entre el fierro.

  4. Con IRIS

    IRIS mira esa vía todo el rato, también a las seis menos cuarto. Reconoce a una persona, ve que cruzó la línea amarilla y ve que no lleva chaleco. Con eso se cumple la regla que puso el prevencionista, e IRIS avisa: al supervisor de turno, con la cámara, el lugar y la hora, y si se quiere también por la megafonía de esa zona. El supervisor decide, llama por radio y detiene la maniobra. Nadie tuvo que estar mirando esa pantalla para que eso ocurriera.

La prevención deja de comprobarse después del accidente y pasa a comprobarse mientras el técnico está en la vía.

Seguridad e investigación

Un furgón blanco en quinientas horas de video

  1. La escena

    Lunes en la mañana. Durante el fin de semana faltó material en la zona de carga. El jefe de seguridad tiene una descripción y poco más: un furgón blanco de reparto que entró en algún momento entre el viernes en la tarde y el domingo en la noche. Hay quince cámaras cubriendo esos accesos. Entre todas suman unas quinientas horas de grabación.

  2. Dónde se rompe

    Para encontrarlo hay que mirarlo. Se sacan dos personas de la vigilancia activa y se las sienta a pasar video en avance rápido, cámara por cámara y hora por hora. A las dos horas de mirar fotogramas acelerados cualquiera empieza a saltarse cosas. Y mientras esos dos están ahí, la instalación anda con dos ojos menos.

  3. Lo que pasa

    A media tarde aparece: entró el sábado a las 04:12. Costó una jornada completa de dos personas calificadas, y encima hubo suerte, porque nadie tenía la certeza de que estuviera ahí. Con otra descripción, había que partir de cero.

  4. Con IRIS

    IRIS no guarda solo el video: guarda lo que entendió en él. Por eso el jefe de seguridad puede escribir lo que busca con sus palabras —furgón blanco en la zona de carga, del viernes al domingo— y recibir los momentos que calzan, cada uno con su cámara y su hora. No hay barra de tiempo que arrastrar ni horas que aguantar. La persona sigue decidiendo cuál de esos momentos es el bueno; lo que desaparece del día es la jornada entera mirando los que no lo eran.

Deje de buscar el minuto. Busque lo que pasó.

Municipalidades

El contenedor que llevaba tres días rebasado

  1. La escena

    Martes en la mañana, en la dirección de aseo y ornato de una municipalidad mediana. Una profesional del área abre el correo: cuarenta requerimientos, cuatro reuniones y el presupuesto de aseo que hay que cerrar esta semana. En una población del extremo norte de la comuna, un contenedor lleva rebasado desde el sábado: bolsas alrededor, cartones apoyados, un colchón. Nadie del servicio pasó por ahí porque el recorrido de recolección no vuelve hasta el jueves.

  2. Dónde se rompe

    La municipalidad tiene más de cuatro mil cámaras. No las mira nadie: no existe una central de monitoreo con cuatro mil pantallas, ni la va a haber. Están puestas para poder consultar después qué pasó, no para contar qué está pasando ahora. Así que el barrio se entera antes que la municipalidad.

  3. Lo que pasa

    El martes a las diez y media alguien sube la foto del contenedor. A las once tiene doscientos comentarios y el nombre de la población. A las once y cuarto, la profesional se entera por una red social de un problema que lleva tres días. Y hay una cámara enfocando ese contenedor desde el primer día.

  4. Con IRIS

    IRIS mira esa cámara igual que a las otras cuatro mil, todas al mismo tiempo. Operaciones escribe la regla una sola vez —si el contenedor lleva más de dos horas rebasado, avise— y de ahí en adelante nadie tiene que volver a pensar en ella. El sábado en la tarde, la profesional habría recibido una foto, la calle y la hora. Un camión pasa el domingo en la mañana y el lunes no hay nada que reclamar. La decisión sigue siendo suya: lo que IRIS le ahorra es enterarse tarde.

Una ciudad no necesita más cámaras. Necesita que las que ya están puestas sepan avisar.

Logística e industria

Cuarenta minutos que nadie sabe explicar

  1. La escena

    Las siete menos cuarto de la mañana en el patio de maniobras de un centro de distribución. Hace frío y tres camiones llevan un rato con el motor andando, esperando. El andén 4 está ocupado desde las 06:05: una rampla detenida con las puertas abiertas y nadie cargando adentro. El jefe de patio va y viene con un tablero, contestando la radio y repartiendo a ojo quién va a qué andén.

  2. Dónde se rompe

    Nadie está midiendo nada. Los tiempos viven en la cabeza del jefe de patio y en un papel, y a las siete de la mañana la cabeza rinde lo que rinde. Las cámaras del patio graban, pero no cuentan minutos. Al cierre del día va a quedar una cifra de camiones descargados y ninguna explicación de por qué salieron tarde.

  3. Lo que pasa

    A las 06:45, el andén 4 lleva cuarenta minutos ocupado sin que se mueva un pallet. La grúa horquilla que tenía que trabajar ahí está en el andén 7, porque alguien la pidió por radio. Los tres camiones siguen esperando, y cada uno va a llegar tarde a su siguiente parada.

  4. Con IRIS

    IRIS mira el patio y cuenta. Sabe cuándo entra una rampla al andén, cuándo se abre, cuándo se mueve el primer pallet y cuándo sale. Operaciones escribe una regla —andén ocupado más de veinte minutos sin actividad, avise al jefe de patio— y a las 06:25 el jefe ya lo sabe, con la cámara y el tiempo acumulado. Sigue siendo él quien decide si mueve la grúa horquilla o cambia de andén. Y al final del día tiene los minutos de cada andén, no una sensación.

La misma cámara que hoy solo graba puede empezar a medir su operación.

Finanzas y legal

Pagar por no poder demostrarlo

  1. La escena

    Jueves en la tarde. Sobre la mesa hay un reclamo: mercadería que llegó dañada, con la foto de un pallet quebrado y un correo que ya lleva tres reenvíos. La jefa de operaciones estaba en el andén esa mañana y se acuerda perfectamente: ese pallet salió entero, lo vio cargar. La otra parte dice lo contrario y adjunta su propia foto. Ella tiene la razón y no tiene cómo mostrarla.

  2. Dónde se rompe

    El video de ese día existe. Está en alguna parte, entre las cámaras del andén, las del patio y la de la salida, en alguna de las horas de esa mañana. Nadie se acuerda del minuto exacto, y el equipo que tendría que buscarlo es el mismo que hoy está cargando camiones. Mientras tanto la grabación se borra sola: la retención sigue corriendo aunque la discusión no avance.

  3. Lo que pasa

    La discusión se estira: un correo, una llamada, una reunión, otro correo. Cuando por fin alguien se sienta a buscar el video, la fecha ya salió del periodo de retención. Y la jefa de operaciones firma el pago. No porque el reclamo fuera cierto, sino porque ubicar el momento salía más caro que aceptarlo.

  4. Con IRIS

    IRIS no guarda solo el video del andén: guarda lo que entendió en él. Qué camión, qué andén, qué se cargó y a qué hora. Cuando llega el reclamo, la jefa de operaciones escribe la patente y el día, y tiene el momento delante esa misma tarde. Con el momento ubicado, apartar ese video antes de que venza la retención es cosa de un clic. Ella sigue decidiendo qué contesta y qué negocia; la diferencia es que ahora responde con lo que pasó y no con lo que recuerda.

Tener la razón y no poder mostrarla sale igual de caro que no tenerla.

Infinity Neural

La IA lleva años encerrada en una pantalla. Nosotros la sacamos a la calle.

Eso es lo que hacemos: tomar inteligencia artificial de verdad y ponerla a trabajar donde ocurren las cosas. Un cruce, un andén de carga, un paradero, la puerta de un colegio. Y hacerlo de la manera más simple que hay: con las cámaras que ya están puestas.

  • Es simple

    Sin cambiar cámaras, sin cablear el edificio y sin comprar sensores. IRIS se enchufa a las que ya están puestas y empieza a entender qué tienen delante.

  • Ya está andando

    Nada de esto es un video de demostración ni una prueba de laboratorio. Es software ya instalado, mirando cámaras de verdad, todos los días del año y a cualquier hora.

  • Se nota el primer día

    Se deja de barrer cuarenta pantallas y se pasa a mirar lo que importa. Eso no se explica con un gráfico: en el turno de esa misma noche ya se nota.

  • Y se queda en su casa

    Puede funcionar adentro de su instalación, sin salir a internet. Sus imágenes no viajan a ninguna parte si usted no quiere.

¿Qué hace IRIS?

IRIS ve, entiende, decide y actúa.

Las cámaras ya ven el mundo; IRIS hace que lo entiendan.

Ve lo que ya está grabando

Toma la señal de las cámaras que usted ya tiene instaladas, siempre que esté disponible. Ver nunca fue el problema: eso ya lo hacían solas.

Entiende qué está pasando

Distingue personas, vehículos, objetos, zonas y tiempos, y también cómo se relacionan entre ellos. Con eso pasa de «hay algo en la imagen» a «esto es lo que está ocurriendo».

Decide con su regla

Compara lo que ocurre con las reglas que definió su organización. Usted decide una vez; IRIS lo aplica siempre.

Actúa y lo deja escrito

Abre el incidente, avisa, pone la cámara en pantalla, registra el dato y guarda la evidencia. Al equipo le llega una situación lista para decidir, y no una hora de video por delante.

Con doscientas cámaras, el problema no es ver. Es encontrar.

Nueve cámaras mirando una misma planta de proceso. Nadie se va a sentar a abrirlas una por una: se pregunta una sola vez e IRIS responde en cuál está.

Preguntar a todas de una vez«Búsqueme a alguien en la zona de bombas sin el overol ignífugo.»

  • El revestimiento cuelga a tiras y debajo está todo oxidadoCAM-337Sin nada
  • Un chorro en la bomba y un charco que creceCAM-320Sin nada
  • La boca de hombre del estanque, abierta y sin nadie arribaCAM-324Sin nada
  • Alguien cruza a pie la zona roja del skid de válvulasCAM-330Sin nada
  • Sin overol ignífugo en la zona de bombasCAM-331La que contesta
  • Una válvula colgando de la grúa y una persona justo debajoCAM-334Sin nada
  • Están abriendo el volante de la línea de al ladoCAM-326Sin nada
  • Una persona en el piso y la planta vacía alrededorCAM-332Sin nada
  • El camión estanque quedó pegado al recipiente de procesoCAM-333Sin nada

Mirando en las nueve…Sí, en una: CAM-331.

Mañana de sol en la zona de bombas, donde el overol ignífugo es obligatorio y está en el cartel de la entrada. Tres personas lo llevan puesto, con casco y guantes. En mitad del pasillo hay alguien que trae casco, pero no trae overol ignífugo. A la izquierda se apilan bidones naranjos con el rombo de inflamable, y detrás hay un estanque verde con la misma etiqueta. Alguien del equipo ya le está haciendo señas. Lo que la cámara ve es la prenda que falta en un lugar donde se exige.
CAM-331Sin overol ignífugo en la zona de bombas

Mañana la pregunta puede ser otra. Se escribe y listo: no hay que preparar nada, ni marcar las cámaras una por una.

¿Dónde está su problema?

La tecnología es la misma. El dolor, no.

El sistema es el mismo en un hospital y en un andén de carga; lo que cambia es qué le pide usted que entienda. Elija el terreno que se parezca al suyo.

Estas seis son las puertas más pedidas, no la lista entera. En este sitio hay bastantes más entornos armados: colegios, faenas, hoteles, banca, centros de datos, estacionamientos y recintos penitenciarios. ¿No ve el suyo? Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si IRIS lo entiende o si todavía no.

Véalo funcionando

Entre a una ciudad y mire por sus cámaras.

Un choque, un hundimiento, una fuga de agua, un árbol caído. Entre a cualquiera y va a ver la imagen tal cual y, encima, lo que IRIS entiende.

23
ejemplos armados
18
avisan cuando pasa algo
5
solo miden

Acá caben unos pocos ejemplos; una ciudad de verdad tiene miles de cámaras. Están elegidos para que se vean las dos cosas: cuando IRIS avisa porque ocurrió algo, y cuando IRIS solo mide. Porque no todo lo que importa es una alarma; a veces lo que importa es un número.

Entrar a la ciudad
Ilustración de una ciudad costera vista desde el aire. Se ven el puerto con sus grúas y sus pilas de contenedores, la costanera bordeada de palmeras, manzanas de edificios de colores, la playa con bañistas, un embarcadero y, al fondo, un faro.

¿En qué se diferencia?

El VMS se acababa en la grabación. El Neural VMS empieza en la decisión.

El VMS resolvió la grabación. IRIS resuelve lo que viene después.

Modelo tradicionalIRIS · Neural VMS
Guarda videoEntiende qué ocurre
Muestra cámarasPrioriza qué merece atención
Detecta movimientoComprende objetos y contexto
Genera alarmasAplica reglas y respuestas
Obliga a revisar grabacionesConvierte el histórico en algo que se consulta con una pregunta
Produce videoProduce situaciones, métricas, decisiones y evidencia
Crece sumando operadoresCrece automatizando la observación y las tareas repetitivas

Dos cosas que conviene saber temprano

Ni una llamada afuera. Ni un contador andando.

  • Sin conexión externa

    La imagen se analiza donde usted la tiene: en su propia instalación o en nuestro centro de datos. No hay ningún tercero al que se le mande el video ni al que haya que pedirle permiso. Y en la modalidad local, desenchufe el cable de internet: el sistema sigue detectando, avisando, midiendo y grabando lo mismo.

  • Sin contador de consultas

    Acá no hay contador. No se paga por pregunta, ni por búsqueda, ni por aviso, ni por cámara abierta: una consulta cuesta lo mismo que un millón. Y eso decide quién termina ocupando el sistema, porque el día que preguntar tiene precio la gente deja de preguntar y la herramienta se queda quieta.

Para quién no es

IRIS no se compra y se olvida. Una parte del trabajo es suya.

Lo más honesto que le podemos decir antes de que siga leyendo es esto: nadie de afuera sabe qué es importante adentro de su instalación. Nosotros sabemos hacer que una cámara entienda lo que ve. Qué merece despertar a alguien a las cuatro de la madrugada lo sabe usted. Si nadie de su casa se sienta a decirlo, IRIS va a terminar avisando de cosas que no importan, y ese fracaso lo habremos firmado entre los dos.

Los proyectos que salen bien tienen un dueño puertas adentro: una persona con nombre y apellido —quien lleva seguridad, operaciones o planta— que decide qué se vigila, a quién le llega el aviso y qué se cambia el día que cambia la operación. Sin esa persona, el sistema se queda con las reglas del primer día, y a los seis meses ya no se parece a lo que está pasando delante de las cámaras.

Y le vamos a decir que no varias veces. Que esa cámara no da para leer una patente. Que esa detección no la arregla el software, la arregla correr el poste. Que eso que quiere medir no está en la imagen y hace falta otro aparato. Si lo que busca es un proveedor que diga que sí a todo en la primera reunión, lo va a encontrar. No vamos a ser nosotros.

  • Alguien tiene que decir qué importa

    Quién sabe qué merece un aviso y qué no es quien conoce la operación. Le ayudamos a ponerlo por escrito; decidirlo por usted, no.

  • Y alguien tiene que ser el dueño

    Los proyectos que se apagan son los que no tienen adentro una persona que los mantenga vivos cuando cambia la operación.

  • Le vamos a decir que no

    Hay cámaras que sencillamente no dan para lo que usted quiere. Mejor decirlo en la visita técnica que descubrirlo el día del incidente.

  • Si nada va a cambiar, no compre

    Si el turno va a mirar las mismas pantallas de siempre, esto pasa a ser un gasto y nada más. Esto rinde cuando cambia la forma de trabajar del equipo.

Lo que suelen preguntar

Preguntas frecuentes

¿IRIS puede funcionar sin internet?

Sí. IRIS se puede instalar de forma completamente local y trabajar sin conexión a internet. El video, los modelos, las búsquedas y las reglas pueden correr adentro de la infraestructura del cliente.

¿Tengo que cambiar mis cámaras?

No necesariamente. IRIS está hecho para aprovechar la infraestructura de video que ya está puesta, siempre que la integración y los flujos disponibles lo permitan.

¿IRIS toma decisiones por nosotros?

No. Las reglas y los límites los define su organización. IRIS se hace cargo de aplicarlas una y otra vez, y le sube a las personas las situaciones donde hace falta criterio humano.

¿Qué es un NVMS?

Neural Video Management System. Es un sistema de gestión de video que además entiende la escena: reconoce objetos, zonas, tiempos y contexto, aplica las reglas que puso la organización y convierte ese video en métricas y en evidencia.

¿Cuánto demora en estar funcionando?

Depende de la instalación y de cuántas cámaras entren, así que no le vamos a dar un plazo genérico. Lo habitual es partir con unas pocas cámaras y una o dos reglas, comprobar que detecta lo que se espera, y crecer desde ahí.

¿IRIS reemplaza mi VMS actual?

Se resuelve después de mirar su red de cámaras, y nunca antes. IRIS puede quedar como sistema completo de gestión de video, o puede convivir con el que usted ya tiene: depende de la instalación. Preferimos revisarla cámara por cámara y decirle qué se puede hacer hoy y qué no, antes que prometer que encajamos con todo.

¿Cuánto cuesta IRIS?

De tres cosas: cuántas cámaras entran, cuántas detecciones quiere en cada una y dónde se procesa el video. No publicamos tarifa cerrada, porque una instalación de doce cámaras y una de seiscientas no se parecen en nada. Cuéntenos su caso y le damos una cifra concreta, no un rango.

¿IRIS baja los avisos en falso?

Sí, y es de las razones por las que se instala. La detección de movimiento de siempre salta con la lluvia, con una rama o con un gato. IRIS mira la escena: distingue qué hay, dónde está y cuánto rato lleva ahí antes de levantar el aviso. Lo que no le vamos a prometer es que nunca más salte un aviso de más, porque eso no existe. Lo que sí: que el ruido deje de llegarle a quien opera, y que cuando llegue un aviso, valga la pena abrirlo.

Ver todas las preguntas

La interfaz real, paso a paso

Usted pone la regla una vez. IRIS la aplica siempre.

Lo que corre es la interfaz resumida, paso a paso y sin que nadie la maneje. En cada arranque entra otro caso. Una demostración no da para mostrar la herramienta entera.

  1. Se arma la regla
  2. Se asigna a las cámaras
  3. Publicada, vigila sola
  4. Y entonces salta
IRIS NEURAL
30ES
IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
Pregunte o pida algo…Enviar
IRIS · Infinity Neural

Y lo mejor

No hace falta comprar cámaras:hace falta que las suyas entiendan lo que ven.

Sin obra, sin cambiar soportes y sin tocar el cableado. Se conecta a lo que ya está puesto y andando: la instalación queda igual, lo que cambia es lo que entiende.

Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Respondemos el mismo día hábil.