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IRIS NEURALContacto

NVMS · Infinity Neural

Sus cámaras se multiplicaron.La atención de su equipo, no.

Todo entra. Solo lo importante llega.

IRIS es un NVMS: se conecta a las cámaras que ya tiene, entiende qué está pasando delante de cada una y aparta la rutina. Su equipo solo ve lo que exige una decisión.

  • Procesamiento en sitio
  • Sin pagar por consulta
  • Funciona sin internet
  • Sus cámaras de ahora
  • Lenguaje natural
  • Video neuronal
  • 8 idiomas

Automatismo de IRIS1 de 8

«Avíseme si hay un accidente con personas en la calzada y dígame qué accesos quedan cortados.»

CAM-14Choque en el cruce

Usted la escribe con sus palabras. IRIS la busca en lo que están viendo las cámaras y avisa apenas la encuentra.

Ninguna de estas ocho frases necesitó entrenar nada aparte. Es la misma IRIS en las ocho.

Dos automóviles chocaron en el centro del cruce. Hay una persona en la calzada atendida por personal de salud, un bus parado detrás y gente mirando en los dos andenes; el tránsito está detenido en los cuatro accesos.
CAM-14IRIS VisionLive

Active IRIS Vision

Imagen generada con IA

La misma imagen. Cambia lo que se entiende de ella.

El costo que no aparece en la factura

Lo caro no es grabar. Lo caro es seguir mirando pantallas.

Un disco duro cuesta lo que cuesta y cada año cuesta menos. Lo que no baja de precio son las horas de personas mirando pantallas donde casi nunca pasa nada, ni las horas que después se van buscando el momento exacto dentro de la grabación.

  • La atención se agota

    Nadie mantiene la concentración delante de un mosaico de pantallas durante un turno entero. No es falta de profesionalismo: es cómo funciona una cabeza humana. A los pocos minutos el ojo sigue ahí, pero la atención ya no.

  • Casi todo lo que se graba es rutina

    De todo lo que ven sus cámaras en un día, la inmensa mayoría es normalidad: carros que pasan, gente que camina, puertas que se abren y se cierran. Lo que de verdad exige una decisión es una parte mínima, y está enterrada entre todo lo demás.

  • Buscar después cuesta turnos enteros

    Cuando por fin ocurre algo, alguien tiene que revisar horas de video de varias cámaras para encontrar treinta segundos. Ese tiempo sale del mismo equipo que debería estar pendiente de lo que pasa ahora.

Cada cámara nueva multiplica el video, pero no multiplica a las personas. Su equipo no está para mirar pantallas: está para resolver.

Haga la cuenta

¿Cuánto de lo que graba lo mira alguien de verdad?

Ponga sus números. No hay truco ni cifras nuestras escondidas: es una división, y debajo tiene la fórmula entera.

100
2
EUR 22

2.352horas de video al día que no ve nadie. Las graba, las guarda y las paga.

2,0 % · De todo lo grabado, se mira2.400 h · Horas de video al día

Toda la barra es lo que se graba. La franja dorada es lo que alguien alcanza a mirar.

  • 48 hHoras que alguien puede mirar
  • EUR 385.440Costo al año de esas personas mirando

La fórmula, entera

Horas grabadas al día = cámaras × 24. Una cámara encendida graba veinticuatro horas, no ocho.

Horas que se pueden mirar = personas × 24. Aquí está la única suposición que hacemos, y es la más generosa posible: que cada persona mira una imagen a la vez, sin parpadear, sin ir al baño y sin cansarse en toda la jornada.

El porcentaje es la división de una cosa entre la otra. Y como la suposición es imposiblemente buena, en la realidad el número siempre sale peor que el que le acaba de salir aquí.

Esto no dice nada de IRIS. Son sus cifras y una división. Lo que hace IRIS con ese video que no mira nadie es lo que cuenta el resto de la web.

Escenas reales

Seis escenas que ya pasan. La diferencia es cómo terminan.

Ninguno de estos casos está inventado. Son turnos corrientes, con gente corriente haciendo bien su trabajo. La falla nunca está en la persona: está en que las cámaras son muchas más que los ojos.

Aeropuertos y centrales

El kilómetro 14, a las tres de la mañana

  1. La escena

    Tres de la mañana. La malla del predio mide dieciocho kilómetros y casi todo el recorrido está oscuro. En la central de monitoreo, con la luz baja para que no rebote en las pantallas, un vigilante tiene al frente un mosaico de cuarenta imágenes parpadeando. Lleva cinco horas de turno. En la última hora el sistema saltó cuatro veces: dos ráfagas de viento moviendo la malla y dos perros.

  2. Dónde se rompe

    Cuarenta imágenes no se miran al tiempo. Se miran de a una, y mientras usted mira una, las otras treinta y nueve están solas. No es culpa suya: ningún ojo humano aguanta cuarenta escenas durante ocho horas. Y cuando el sistema ya avisó cuatro veces en falso, el cerebro se fía un poco menos de la quinta.

  3. Lo que pasa

    En el kilómetro 14 hay un tramo sin poste de alumbrado. Una persona se acerca a la malla por ese lado, despacio, pegada al terraplén. La escena está en pantalla: en un cuadrante pequeño, abajo a la derecha, en el monitor de al lado.

  4. Con IRIS

    IRIS mira las cuarenta al tiempo, siempre, y no se cansa. Distingue una persona de una ráfaga de viento y de un perro, así que el viento y el perro no interrumpen a nadie. Cuando ve a alguien acercándose a la malla, saca esa cámara al monitor principal y dice qué vio, dónde y desde cuándo. El vigilante ya no descarta nada: mira una escena y decide. Sigue siendo él quien avisa a quien está de ronda; lo que cambia es que ahora lo hace mientras está pasando.

La cámara ya lo estaba viendo. Lo único que faltaba era que alguien mirara esa pantalla.

Puertos y ferrocarril

El chaleco que se quedó en la camioneta

  1. La escena

    Seis menos cuarto de la mañana, todavía de noche. En la terminal la maquinaria no ha parado en toda la noche: motores, alarmas de reversa, hierro contra hierro. Un técnico de mantenimiento va a hacer un ajuste rápido en un cambio de agujas, cinco minutos a lo sumo, y quiere terminar antes de que amanezca y arranque la operación. Sale de la zona segura y entra a la vía de maniobras. El chaleco reflectivo se le quedó en el asiento de la camioneta, a cuarenta metros.

  2. Dónde se rompe

    Hay cámaras enfocando esa vía. Están grabando, como todas las noches. Pero grabar no es mirar: el video se va a un disco que nadie abre, y a esa hora no hay nadie asignado a esa pantalla. Lo normal es que ese disco solo se revise si pasa algo o si llega una auditoría.

  3. Lo que pasa

    Pasa la línea amarilla y se agacha sobre la aguja. Ochenta metros más allá arranca una locomotora de maniobras. Él le da la espalda y lleva la protección auditiva puesta: no la oye. Y sin chaleco, entre tanto hierro, es una sombra más.

  4. Con IRIS

    IRIS mira esa vía todo el tiempo, también a las seis menos cuarto. Reconoce a una persona, ve que pasó la línea amarilla y ve que no lleva chaleco. Con eso se cumple la regla que puso SST, e IRIS avisa: al supervisor de turno, con la cámara, el lugar y la hora, y si se quiere también por los parlantes de esa zona. El supervisor decide, llama por el radio y para la maniobra. Nadie tuvo que estar mirando esa pantalla para que eso pasara.

La seguridad deja de revisarse después del accidente y pasa a revisarse mientras el técnico está en la vía.

Seguridad e investigación

Una camioneta blanca en quinientas horas de video

  1. La escena

    Lunes por la mañana. El fin de semana hizo falta material en la zona de cargue. El jefe de seguridad tiene una descripción y poco más: una camioneta blanca de reparto que entró en algún momento entre el viernes por la tarde y el domingo por la noche. Hay quince cámaras cubriendo esos accesos. Entre todas suman unas quinientas horas de grabación.

  2. Dónde se rompe

    Para encontrarla, alguien tiene que mirarla. Así que se sacan dos personas de la vigilancia activa y se ponen a pasar video en avance rápido, cámara por cámara y hora por hora. A las dos horas de mirar fotogramas acelerados, cualquiera se salta cosas. Y mientras esas dos están ahí sentadas, la instalación anda con dos ojos menos.

  3. Lo que pasa

    La camioneta aparece a media tarde: había entrado el sábado a las 04:12. Encontrarla costó un día completo de dos personas calificadas, y todavía hubo suerte, porque nadie sabía con certeza si estaba ahí. Con otra descripción, tocaba arrancar desde cero.

  4. Con IRIS

    IRIS no guarda solo el video: guarda lo que entendió en él. Por eso el jefe de seguridad puede escribir lo que busca con sus palabras —camioneta blanca en la zona de cargue, del viernes al domingo— y recibir los momentos que encajan, cada uno con su cámara y su hora. Ni barra de tiempo que arrastrar, ni horas que aguantar. La persona sigue decidiendo cuál de esos momentos es el bueno; lo que desaparece es el día entero mirando los que no lo eran.

Deje de buscar el minuto. Busque lo que pasó.

Alcaldías

El contenedor que llevaba tres días desbordado

  1. La escena

    Martes por la mañana en el área de espacio público de un municipio mediano. Una ingeniera abre el correo: cuarenta oficios, cuatro reuniones y el presupuesto de aseo que hay que cerrar esta semana. En un barrio del norte, un contenedor lleva desbordado desde el sábado: bolsas alrededor, cartones recostados, un colchón. Nadie del área ha pasado por allí, porque la ruta de recolección no vuelve hasta el jueves.

  2. Dónde se rompe

    La alcaldía tiene más de cuatro mil cámaras. Nadie las mira: no existe una central de monitoreo con cuatro mil pantallas, ni la va a haber. Están puestas para poder revisar después lo que pasó, no para contar lo que está pasando ahora. Por eso el barrio se entera primero que el municipio.

  3. Lo que pasa

    Martes, diez y media. Alguien publica la foto del contenedor. Once en punto: doscientos comentarios y el nombre del barrio abajo. Once y cuarto: la ingeniera se entera por una red social de algo que ya lleva tres días pasando. Y hay una cámara enfocando ese contenedor desde el primer día.

  4. Con IRIS

    IRIS mira esa cámara igual que las otras cuatro mil, todas al tiempo. Operaciones escribe la regla una sola vez —si el contenedor lleva más de dos horas desbordado, avisa— e IRIS la aplica sin que nadie vuelva a acordarse de ella. El sábado por la tarde, a la ingeniera le habría llegado una imagen, la dirección y la hora. El carro recolector pasa el domingo por la mañana y el lunes no hay nada que publicar. La decisión sigue siendo de ella: lo que IRIS le quita de encima es enterarse tarde.

Un municipio no necesita más cámaras. Necesita que las que ya tiene sepan avisar.

Logística e industria

Cuarenta minutos que nadie sabe explicar

  1. La escena

    Las siete menos cuarto de la mañana en el patio de maniobras de un centro de distribución en zona franca. Todavía está oscuro y tres camiones llevan rato con el motor prendido, esperando. El muelle 4 está ocupado desde las 06:05: un remolque parado con las puertas abiertas y nadie cargando adentro. El jefe de patio va y viene con una planilla, contestando el radio y decidiendo a ojo a quién manda a qué muelle.

  2. Dónde se rompe

    Aquí no se está midiendo nada. Los tiempos viven en la cabeza del jefe de patio y en una planilla, y a las siete de la mañana la cabeza no rinde más que cualquier otra. Las cámaras del patio graban, pero no llevan minutos. Lo que queda al cierre del día es cuántos camiones se descargaron, y ni una línea sobre por qué salieron tarde.

  3. Lo que pasa

    A las 06:45, el muelle 4 lleva cuarenta minutos ocupado sin que se mueva una estiba. El montacargas que tenía que estar ahí está en el muelle 7, porque alguien lo pidió por el radio. Los tres camiones siguen esperando, y todos van a llegar tarde a su siguiente parada.

  4. Con IRIS

    IRIS mira el patio y lleva la cuenta. Sabe la hora en que un remolque entra al muelle, la hora en que se abre, la hora en que se mueve la primera estiba y la hora en que sale. Operaciones deja una regla escrita —muelle ocupado más de veinte minutos sin actividad, avisar al jefe de patio— y a las 06:25 el jefe ya lo sabe, con la cámara y con el tiempo acumulado al frente. Mover el montacargas o cambiar de muelle lo sigue decidiendo él. Lo nuevo es que al cierre del día tiene los minutos de cada muelle en vez de una sensación.

La misma cámara que hoy solo graba puede empezar a medirle la operación.

Financiero y jurídico

Pagar por no poder demostrarlo

  1. La escena

    Jueves por la tarde. Sobre la mesa hay una reclamación: mercancía que llegó averiada, con la foto de una estiba rota y un correo que ya lleva tres reenvíos. La gerente de operaciones estaba en el muelle esa mañana y se acuerda bien: esa estiba salió entera, la vio cargar. La otra parte dice lo contrario y anexa su propia foto. Ella tiene la razón y no tiene cómo mostrarla.

  2. Dónde se rompe

    El video de ese día existe. Está en algún lado, entre las cámaras del muelle, las del patio y la de la salida, en alguna de las horas de esa mañana. Nadie se acuerda del minuto exacto, y el equipo que tendría que buscarlo es el mismo que hoy está cargando camiones. Mientras tanto la grabación se borra sola: la retención sigue corriendo aunque la discusión no avance.

  3. Lo que pasa

    La discusión se alarga: un correo, una llamada, una reunión, otro correo. Cuando por fin alguien se sienta a buscar el video, la fecha ya se salió del periodo de retención. Y ella firma el pago. No porque la reclamación fuera cierta, sino porque encontrar el momento salía más caro que aceptarla.

  4. Con IRIS

    IRIS no guarda solo el video del muelle: guarda lo que entendió en él. Qué camión, qué muelle, qué se cargó y a qué hora. Cuando llega la reclamación, la gerente de operaciones escribe la placa y el día, y tiene el momento al frente esa misma tarde. Con el momento ubicado, apartar ese video antes de que se venza la retención es un clic. Ella sigue decidiendo qué contesta y qué negocia; la diferencia es que ahora responde con lo que pasó y no con lo que recuerda.

Tener la razón y no poder mostrarla sale igual de caro que no tenerla.

Infinity Neural

La IA lleva años encerrada en una pantalla. Nosotros la sacamos a la calle.

Eso es lo que hacemos: coger inteligencia artificial de verdad y ponerla a trabajar donde pasan las cosas. No en un laboratorio: en un cruce con su cebra y su resalto, en el muelle de cargue de una bodega, en la plataforma de una estación, en la puerta de un colegio a la salida. Y por el camino más simple que hay: con las cámaras que ya están puestas.

  • Es simple

    No hay que cambiar de cámaras, ni cablear el edificio, ni comprar sensores. IRIS se conecta a las que ya tiene y empieza a entender lo que ven.

  • Ya está funcionando

    No es un video de demostración ni una prueba de laboratorio. Es software instalado, mirando cámaras reales, todos los días y a todas horas.

  • Se nota el primer día

    Deja de vigilar cuarenta pantallas y pasa a mirar lo que importa. Eso no hay que explicarlo con un gráfico: se ve en el turno de esa misma noche.

  • Y se queda en su casa

    Puede funcionar dentro de su instalación, sin salir a internet. Sus imágenes no viajan a ninguna parte si usted no quiere.

¿Qué hace IRIS?

IRIS ve, entiende, decide y actúa.

Las cámaras ya ven el mundo; IRIS hace que lo entiendan.

Ve lo que ya está grabando

IRIS se conecta a las cámaras que ya tiene instaladas, siempre que su señal de video esté disponible. Ver nunca fue el problema: eso las cámaras ya lo hacían solas.

Entiende qué está pasando

Reconoce personas, vehículos, objetos, zonas y tiempos, y la relación entre ellos. Pasa de «hay algo en la imagen» a «esto es lo que está ocurriendo».

Decide con su regla

Compara lo que ocurre con las reglas que definió su organización. Decida una vez; IRIS lo aplica siempre.

Actúa y lo deja escrito

Crea el incidente, avisa, muestra la cámara, registra el dato y guarda la evidencia. El equipo recibe una situación lista para decidir, no una hora de video.

Con doscientas cámaras, el problema no es ver. Es encontrar.

Estas nueve cámaras miran una planta de proceso. Nadie las va a abrir una por una. Se pregunta una vez, e IRIS dice en cuál.

Preguntar a todas a la vez«Búsqueme a alguien que esté en la zona de bombas sin el overol ignífugo.»

  • El aislamiento cuelga a tiras y debajo está todo oxidadoCAM-337Sin nada
  • Un chorro saliendo de la bomba y un charco que creceCAM-320Sin nada
  • La boca de hombre del tanque, abierta y sin nadieCAM-324Sin nada
  • Alguien entró caminando a la zona restringida del skid de válvulasCAM-330Sin nada
  • Ropa de calle en la zona de bombasCAM-331La que contesta
  • Una válvula colgando de la grúa y alguien justo debajoCAM-334Sin nada
  • Están abriendo la válvula de la línea de al ladoCAM-326Sin nada
  • Una persona en el piso y una planta vacía alrededorCAM-332Sin nada
  • El carrotanque se metió hasta pegarse al recipiente de procesoCAM-333Sin nada

Mirando en las nueve…Sí, en una: CAM-331.

Mañana de sol en la zona de bombas. Tres operarios llevan overol ignífugo, casco y guantes. En mitad del pasillo hay una persona que entró sin overol ignífugo: casco sí lleva, el overol no. A su izquierda se apilan canecas con el rombo de producto inflamable, y detrás hay un recipiente con la misma etiqueta. Uno de los operarios ya le está señalando. La cámara ve el elemento de protección que falta.
CAM-331Ropa de calle en la zona de bombas

Mañana la pregunta puede ser otra. Se escribe y listo: no hay que preparar nada, ni marcar las cámaras una por una.

¿Dónde está su problema?

La tecnología es la misma. El dolor, no.

IRIS se instala igual en un hospital que en un muelle de cargue. Lo que cambia es qué le pide que entienda. Elija el terreno que se parezca al suyo.

Estas seis son las puertas más pedidas, no la lista entera. En esta web hay bastantes más entornos montados: colegios, obras, hoteles, banca, centros de datos, parqueaderos y centros penitenciarios. ¿No ve el suyo? Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si IRIS lo entiende o si todavía no.

Mírelo funcionando

Una ciudad entera, vista desde sus cámaras.

Un accidente, un hueco en la vía, una fuga de agua, un árbol caído sobre el andén. Entre a cualquiera y verá la imagen tal cual y, encima, lo que IRIS entiende.

23
ejemplos montados
18
avisan cuando pasa algo
5
solo miden

Una ciudad de verdad tiene miles de cámaras. Estos son los ejemplos que caben en una pantalla, y están escogidos para que se vean las dos cosas que hace IRIS: avisar cuando pasa algo y medir lo que no es una alarma. Porque no todo lo importante es una alarma: a veces lo importante es un número.

Entrar a la ciudad
Vista aérea ilustrada de una ciudad costera: el puerto con grúas y contenedores, un malecón con palmeras, manzanas de edificios de colores, una playa con bañistas, un embarcadero y un faro al fondo.

¿En qué se diferencia?

El VMS terminó en la grabación. El Neural VMS empieza en la decisión.

El VMS resolvió la grabación. IRIS resuelve lo que ocurre después.

Modelo tradicionalIRIS · Neural VMS
Guarda videoEntiende qué ocurre
Muestra cámarasPrioriza qué merece atención
Detecta movimientoComprende objetos y contexto
Genera alarmasAplica reglas y respuestas
Obliga a revisar grabacionesConvierte el histórico en algo que se consulta con una pregunta
Produce videoProduce situaciones, métricas, decisiones y evidencia
Escala agregando operadoresEscala automatizando la observación y las tareas repetitivas

Dos cosas que conviene saber pronto

Ni una llamada afuera. Ni un contador en marcha.

  • Sin conexión externa

    El video se analiza en su propia instalación o en nuestro centro de datos. No hay ningún servicio ajeno al que se le mande la imagen ni al que haya que pedirle permiso. En la modalidad en sitio puede desconectar el cable de internet y el sistema sigue detectando, avisando, midiendo y grabando igual.

  • Sin contador de consultas

    No se paga por pregunta. Ni por búsqueda, ni por aviso, ni por cada cámara que abre. Una consulta y un millón de consultas cuestan lo mismo, y eso decide quién acaba usando el sistema: cuando preguntar tiene precio, la gente deja de preguntar y la herramienta se queda parada.

Para quién no es

IRIS no se compra y se olvida. Una parte del trabajo es suya.

Lo más honesto que le podemos decir antes de que siga leyendo es esto: nadie de fuera sabe qué es importante dentro de su instalación. Nosotros sabemos hacer que una cámara entienda lo que ve. Qué merece despertar a alguien a las cuatro de la mañana lo sabe usted. Si nadie de su casa se sienta a decirlo, IRIS va a terminar avisando de cosas que no importan, y ese fracaso lo firmamos los dos.

Por eso los proyectos que salen bien tienen un dueño dentro. Una persona con nombre —el jefe de seguridad, el de operaciones, el de planta— que decide qué se vigila, a quién se le avisa y qué se cambia cuando cambia la operación. Cuando no hay nadie así, el sistema se queda con las reglas del primer día y a los seis meses ya no se parece a lo que pasa de verdad delante de las cámaras.

Y le vamos a decir que no varias veces. Que esa cámara no da para leer una placa. Que esa detección no la arregla el software: la arregla mover el poste. Que eso que quiere medir no está en la imagen y hace falta otro aparato. Si lo que busca es un proveedor que diga que sí a todo en la primera reunión, lo va a encontrar. No vamos a ser nosotros.

  • Alguien tiene que decir qué importa

    Qué merece un aviso y qué no lo sabe quien conoce la operación. Le ayudamos a escribirlo, pero no lo podemos decidir por usted.

  • Y alguien tiene que ser el dueño

    Los proyectos que se apagan son los que no tienen dentro una persona que los mantenga vivos cuando cambia la operación.

  • Le vamos a decir que no

    Hay cámaras que no dan para lo que usted quiere. Preferimos decirlo en la visita técnica que descubrirlo el día del incidente.

  • Si nada va a cambiar, no es para usted

    Si el turno va a seguir mirando las mismas pantallas igual que ayer, esto es un gasto. IRIS solo vale la pena si cambia cómo trabaja el equipo.

Lo que suelen preguntar

Preguntas frecuentes

¿IRIS puede funcionar sin internet?

Sí. IRIS se puede instalar por completo en sitio y funcionar sin conexión a internet. El video, los modelos, las búsquedas y las reglas pueden correr dentro de la infraestructura del cliente.

¿Hay que cambiar las cámaras?

No necesariamente. IRIS está hecho para aprovechar la instalación de video que ya existe, cuando la integración y los flujos disponibles lo permiten.

¿IRIS toma decisiones por nosotros?

No. Su organización define las reglas y los límites. IRIS se encarga de aplicarlas siempre igual y le lleva a las personas las situaciones que piden criterio humano.

¿Qué es un NVMS?

Las siglas son de Neural Video Management System. Un VMS guarda y muestra el video; un NVMS, además, entiende la escena: qué objeto es, en qué zona está y cuánto lleva ahí. Con eso aplica las reglas que escribió la organización y devuelve dos cosas que antes no existían: cifras para medir y el pedazo de video que muestra lo que pasó.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

No damos plazos: no dependen de nosotros y cada instalación es otra cosa. Lo que sí se puede decir es cómo se empieza. Se escogen unas pocas cámaras —las que más duelen—, se escriben una o dos reglas, se mira una semana si detecta lo que usted esperaba, y desde ahí se crece. Nadie tiene que conectar cuatrocientas cámaras para saber si esto le sirve.

¿IRIS sustituye al VMS que ya tengo?

Las dos cosas son posibles: IRIS puede ser el sistema de gestión de video completo, o quedarse al lado del que ya está funcionando. Cuál de las dos se sabe mirando la red de cámaras, no antes de mirarla. Preferimos revisarla cámara por cámara —qué modelo es, cómo está la red, dónde está el grabador— y decirle qué se puede hacer hoy y qué no. Prometer que encaja con todo es fácil, y no se sostiene.

¿Cuánto cuesta IRIS?

Tres cosas mueven la cotización: cuántas cámaras entran, cuántas detecciones lleva cada una y dónde se procesa el video, si en las instalaciones del cliente o afuera. Por eso no hay tarifa publicada: doce cámaras en una portería y seiscientas repartidas en tres bodegas no se parecen en nada. Cuéntenos el caso y le pasamos una cotización con un número, no un rango.

¿IRIS reduce las falsas alarmas?

Sí, y es de las primeras razones por las que se instala. La detección de movimiento de siempre no distingue nada: un aguacero de veinte minutos, una rama que se mueve o un gato le disparan lo mismo, y a las tres de la mañana el operador ya no abre ninguno. IRIS mira la escena antes de avisar: qué es eso, en qué zona está y cuánto lleva ahí. Avisos en falso va a haber, y quien diga lo contrario está vendiendo humo. Lo que cambia es que dejan de llegar todos a la misma pantalla, y que el que llega vale la pena abrirlo.

Ver todas las preguntas

La interfaz real, paso a paso

Usted pone la regla una vez. IRIS la aplica siempre.

Va a ver un resumen de la interfaz, paso a paso y sin que nadie toque nada. Cada vuelta empieza con otro caso. La herramienta completa no cabe en una demostración.

  1. Se arma la regla
  2. Se asigna a las cámaras
  3. Publicada, vigila sola
  4. Y entonces salta
IRIS NEURAL
30ES
IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
Pregunte o pida algo…Enviar
IRIS · Infinity Neural

Y lo mejor

No hace falta comprar cámaras:hace falta que las suyas entiendan lo que ven.

Sin obra, sin cambiar los soportes y sin tocar el cableado. Se conecta a lo que ya está puesto y funcionando: la instalación no cambia, cambia lo que entiende.

Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Estamos en España, con seis o siete horas de diferencia. Si llama por la mañana, en España es media tarde y contesta una persona; por la tarde ya cerramos, y si escribe le contestamos igual.