Soluciones por tipoDetección de intrusiones
¿Quién está adentro a una hora en la que no tendría que haber nadie?
La zona estaba cerrada y hay alguien adentro
Once y veinte de la noche en un centro de distribución que no para en campaña navideña. Un montacargas cruza el pasillo con una parihuela y hay dos personas trabajando en la zona de empaque. Junto a la columna, alguien abrió el tablero eléctrico y tiene medio cuerpo adentro. Para ese tablero no hay ninguna intervención programada esta noche. Nadie se dio cuenta, y se entiende: a esa hora el pasillo es tránsito, no puesto de trabajo, y se cruza mirando la carga.
18 cámaras en 10 sectores
Así se le pide
«Avíseme si alguien abre un tablero eléctrico fuera de una intervención programada.»
Cuando termina bien, no se entera nadie, y al día siguiente hay una llave térmica bajada que nadie sabe explicar. Cuando termina mal, hay una persona metida en tensión a medianoche, sin permiso de trabajo y sin que nadie sepa que está ahí. Los dos finales dejan lo mismo encima de la mesa: un tablero que se abrió sin registro, una falla que no se puede reconstruir y una conversación incómoda con el técnico de mantenimiento, que jura que él no fue.
Se decide una vez
Esto se decide una sola vez, y lo que se decide es el reloj. Usted dice qué zonas tienen que estar vacías y en qué horas, qué días se salen de la regla —feriados, parada de planta, fin de semana— y a quién le llega el aviso en cada franja. Un ejemplo de los que se escriben en dos líneas: en el sótano 2 del estacionamiento, entre las once de la noche y las seis de la mañana, cualquier persona o vehículo detenido es un aviso a la garita. IRIS lo aplica todas las noches, también las del feriado largo, sin que nadie tenga que acordarse del calendario.
Fuera de horario no quiere decir de noche. Quiere decir a una hora en la que eso, justamente eso, no tenía por qué estar pasando. En una planta de tres guardias hay gente a las once y es lo más normal del mundo; lo raro es que a esa hora esté abierto un tablero que nadie pidió abrir. Cada punto de una instalación tiene su propio reloj, y ese reloj es lo único que separa una imagen corriente de una que hay que mirar.
Ahí empieza el problema, porque los relojes son doscientos y la cabeza es una sola. Quien está en el centro de control, con la pared de pantallas al frente, no puede saber mirando una imagen si esa puerta puede estar abierta a esa hora, o si esa zona tiene parada programada desde el lunes. Y mientras menos gente hay, menos ojos hay: dotación corta, ronda cada dos horas, patio vacío. La franja que más falta hace vigilar es justamente la que menos personal tiene.
Doscientos relojes sí los lleva IRIS, y le da igual que sea domingo o feriado largo. Mira cada zona con el horario que usted le puso y avisa cuando algo se sale de él, con la cámara y con el video de esos segundos. Lo que dice el aviso conviene leerlo literal: a las 3:15 hay una persona en un lugar donde, según su propia regla, a esa hora no tenía que haber nadie. No dice quién es ni a qué vino, y no lo puede decir. Casi siempre la respuesta la da una llamada al de mantenimiento. La vez que no la da es exactamente por lo que se escribió la regla.
Qué cambia
Eso, antes, aparecía al día siguiente y de casualidad: una llave térmica bajada, una puerta que amaneció abierta, una ruma de cajas que creció de un día para otro. Hoy el aviso entra mientras está ocurriendo, con la cámara abierta y la hora exacta, y quien lo recibe resuelve en veinte segundos si baja, llama por radio o lo deja anotado en el cuaderno de ocurrencias. La ronda de las tres se sigue haciendo igual. Lo que ya no es, es la única forma de enterarse.
Dónde lo hemos visto

CAM-22El parque lleno de madrugada y los envases por el piso
«Avíseme si de madrugada se junta gente en el parque por encima del umbral y dígame cómo están los contenedores.»

CAM-258Un tablero eléctrico abierto a las once de la noche
«Avíseme si alguien abre un tablero eléctrico fuera de un trabajo programado.»

CAM-118Una persona en el piso del pasillo
«Avíseme apenas haya alguien en el piso de un pasillo y siga ahí, aunque sea de madrugada y no pase nadie.»

CAM-145Una camioneta parada en el coronamiento
«Avíseme si un vehículo se queda parado en el coronamiento más de cinco minutos fuera del horario de trabajo, y dígame si baja alguien de él.»

CAM-339Una válvula abierta de madrugada y una manguera hasta afuera
«Avíseme si alguien opera una válvula del colector sin una orden de trabajo abierta, y con más razón de madrugada.»

CAM-472Un carro fuera de espacio en un nivel que debería estar vacío
«Avíseme si hay alguien o algún carro detenido en los sótanos cerrados fuera del horario.»

CAM-426El montón crece al otro lado del cerco
«Avíseme si alguien descarga material fuera de la instalación, en la berma o contra el cerco, dentro o fuera del horario.»

CAM-564Algo cruza el muro por arriba y suelta un bulto adentro
«Avíseme en rojo si algo vuela por encima del muro fuera del horario de servicio.»

CAM-416El reservorio de la captación amaneció verde
«Avíseme si el agua delante de la captación cambia de color o si aparece un manto en la superficie.»

CAM-138Alguien entra fuera del horario
«Avíseme si alguien cruza la puerta fuera de las franjas de entrada y de salida que fijamos, para que baje el auxiliar a ver qué pasa.»
Lo que no hace
IRIS no sabe si esa persona tiene permiso para estar ahí. No reconoce rostros y no tiene el rol de turnos de su organización, salvo que se lo pasen. Ve que hay alguien en una zona a una hora en la que ustedes dijeron que no tenía que haber nadie, y lo deja anotado.
Por eso el aviso es una pregunta y no una acusación. La mayoría de las veces es un técnico que entró a arreglar algo y no avisó, y se cierra mirando el video diez segundos.
Preguntas
- ¿Y si esa persona sí tiene permiso para estar de noche?
- Entonces la regla lo sabe, siempre que se lo hayan dicho. El horario admite excepciones: una orden de trabajo abierta, una parada programada, una guardia de refuerzo en campaña. Mientras la excepción esté vigente, esa zona no avisa, y al cerrarse vuelve a quedar protegida sin que nadie tenga que acordarse de reactivarla. Y si igual sale un aviso que no era nada, tampoco pasa nada: llega con el video, alguien lo mira diez segundos y lo cierra. Un aviso de fuera de horario no señala a nadie; pide que alguien confirme.
- ¿Esto no lo cubre ya el control de accesos?
- Cubre las puertas que tienen lector, y en casi cualquier instalación eso es una parte chica del total. No hay lector en la corona de una represa, ni en el patio de tanques, ni en el techo de un reservorio, ni en el sótano 2 del estacionamiento, ni en la berma de afuera del cerco. Y donde sí lo hay, el lector sabe que la puerta se abrió, no lo que pasó después de abrirse. IRIS mira el lugar y no la puerta, y por eso alcanza a lo que no tiene lector, que es casi todo.
- ¿Sirve también para vehículos, no solo para personas?
- Sí, y muchas veces el vehículo es la señal más clara de las dos. Una camioneta detenida de madrugada frente a un portón, un camión cargado que sale por la vía de servicio en vez de pasar por la balanza, un auto quieto en una vía interna que a esa hora está cerrada: todo eso se ve antes y mejor que una persona, porque un vehículo es grande y no se disimula. La regla se escribe con las mismas cuatro cosas: dónde, en qué horas, cuántos minutos detenido y a quién se le avisa.
- ¿Funciona de noche, con la luz que hay?
- Depende de esa cámara y de la luz de ese punto, y por eso se comprueba antes de dar la zona por buena. Se mira la imagen a las tres de la mañana, con el alumbrado que de verdad hay a esa hora y no con el del catálogo. Hay cámaras de exterior que ven la maniobra completa y hay otras que no pasan del cono del poste de alumbrado; y si encima hay garúa toda la noche, el domo amanece con una capa de agua encima y el alcance se cae a la mitad. Cuando una zona no se ve, lo honesto es decirlo y arreglar la luz o mover la cámara, no vender una regla que no se va a cumplir.
La interfaz real, paso a paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Un extracto de la pantalla real, sin locución y sin manos. Cada vuelta plantea otra situación. Lo que hay detrás es bastante más grande que lo que se ve.
- Entra a la bandeja
- Usted abre el aviso
- Confirma o descarta
¿No ve lo suyo acá?
Ojo con la lista: son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Se queda corta a propósito, porque a IRIS se le pide con una frase y las frases no se terminan nunca. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Lo que vale en la cámara unovale en la cuatro mil, y no hay que copiarlo a mano.
Una regla se dice una vez y se aplica en todas. Y sigue diciendo lo mismo el domingo por la noche que el martes por la mañana, tenga quien tenga el turno.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Contestamos el mismo día hábil.