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Soluciones por tipoSeguridad de las personas

¿Cuántos minutos lleva ese niño solo?

Salió solo por la puerta

Son las 16:55 en la puerta del colegio. Cincuenta familias a la vez, maletas, carros en doble fila. Un niño de preescolar sale con el grupo, no encuentra a nadie conocido y sigue caminando hacia el andén. Su papá viene de camino y llega tarde. La profesora de turno está separando a dos que se empujan. Nadie vio salir a ese niño, y la calzada está a seis metros.

8 cámaras en 2 sectores

Así se le pide

««Avíseme si un niño pequeño cruza la puerta hacia la calle sin ningún adulto al lado.»»

Lo que viene después es siempre igual y siempre demasiado largo. Diez minutos recorriendo el piso preguntándole a la gente. Quince más para que suene el llamado por los altavoces. Media hora devolviendo cámaras con el corazón en la garganta. En un centro comercial se paran las cajas y se mueve el personal completo. Y como casi siempre termina bien, no se cambia nada. Hasta el día en que la puerta por la que salió no da a un pasillo sino a una calle con carros.

Se decide una vez

La dirección decide una vez la franja en la que la salida tiene que ser acompañada y a quién le llega el aviso. En una frase: si alguien de talla pequeña cruza la puerta hacia la calle, entre las cuatro y media y las cinco y cuarto, y además no hay ningún adulto a su lado, entonces avisar a la portería y abrir esa cámara. Fuera de esa franja, la regla no dice nada.

En un colegio y en un centro comercial el miedo es exactamente el mismo, aunque no lo parezca: un niño que se separa y unos minutos que no se recuperan. En la puerta del colegio pasa a la hora de salida, que es el momento con más gente y menos control de todo el día. En el pasillo de un centro comercial pasa en cuatro segundos delante de una vitrina, mientras alguien mira un precio.

Lo que hace difícil verlo no es la falta de cámaras: es que nadie sabe todavía que hay que mirar. Cuando alguien se da cuenta, ya pasaron cinco o diez minutos, y en diez minutos un niño de cuatro años puede estar dos pisos más abajo o al otro lado de un cruce peatonal. La grabación existe entera, pero está repartida en cuarenta cámaras y hay que revisarla hacia atrás.

IRIS mira lo que se ve. Una figura pequeña que cruza la puerta hacia la calle sin ningún adulto al lado, dentro de la franja en la que la salida tiene que ser acompañada. O alguien pequeño que lleva demasiado rato solo y quieto en un lugar de paso. Y si hay que buscar, se busca por la ropa: camiseta verde y jean, dónde se ha visto eso en los últimos diez minutos. Nunca se busca a una persona. Se busca una descripción, y se encuentra en minutos en vez de en media hora.

Qué cambia

La hora de salida se cubría con dos personas y muy buena voluntad; si un niño se colaba hacia la calle, se veía de pura casualidad. Ahora el aviso le entra a la portería con la cámara abierta y con el niño todavía en el andén, y alguien sale por él. Y cuando lo que hay que hacer es buscar dentro de un centro comercial, se busca por la descripción que da la familia y salen las cámaras y las horas puestas en orden.

Dónde se ve

  • Media tarde, delante del mostrador de información. Un niño se quedó solo y parado en mitad del corredor. Una adulta se acerca desde un lado y un vigilante desde el otro: los dos van ya hacia él. Detrás, el personal del mostrador atiende a otra persona y, al fondo, hay una señora mayor a la que están asistiendo sentada. El niño lleva dos minutos y diez segundos solo. El adulto más cercano está a seis metros.

    CAM-545Un niño solo en mitad del pasillo, y lo que cuenta son los minutos

    «Muéstreme dónde vio en los últimos diez minutos a un niño de camiseta verde y jean, como lo describió la familia.»

    Ver esta cámaraLos centros comerciales

  • Un corredor cubierto entre el patio y el edificio, visto desde arriba. Al fondo bajan dos compañeros hablando y una niña con maleta pasa pegada al muro. Al otro lado de la reja, el resto del grupo juega en la cancha. A la derecha, sentado en el piso contra la pared y a la sombra, hay un niño con las rodillas recogidas y la maleta al lado. Lleva ahí todo el descanso. IRIS ve eso: un lugar y un rato. Nada más, y no pretende nada más.

    CAM-132Todo el descanso en el mismo lugar

    «Dígame si un niño se pasa el descanso entero en el mismo lugar sin acercarse a ningún grupo, y dígamelo también si se repite día tras día.»

    Ver esta cámaraEl colegio

  • Un rincón del patio, pegado a la pared del mural, visto desde una cámara alta. Hay cuatro niños: tres parados formando un semicírculo cerrado, y un cuarto contra la pared pintada, con la espalda apoyada. Al fondo, en otro nivel y detrás de una reja, el descanso sigue: la cancha, el tablero, el resto del grupo. Desde allá este rincón no se ve. Lo que IRIS ve es la forma —un corrillo cerrado alrededor de una persona, en un punto que el colegio marcó—. Qué está pasando adentro de ese corrillo, no lo sabe.

    CAM-133Un círculo cerrado en un rincón del patio

    «Avíseme si se cierra un corrillo alrededor de un niño en los rincones del patio que no vemos desde donde estamos, y dígame si se repite en el mismo lugar.»

    Ver esta cámaraEl colegio

  • La calle de enfrente del colegio a la hora de salida. Un niño con maleta corre por mitad de la calzada, fuera de la cebra, saliendo de entre los carros parqueados, y por ese mismo carril viene otro carro con las luces encendidas. En el andén de enfrente esperan tres niños más. IRIS ve una persona pequeña dentro de la calzada y un vehículo acercándose por ese carril, y avisa mientras está pasando.

    CAM-140Un niño cruza solo la calle

    «Avíseme cuando un niño se meta en la calzada fuera de la cebra, y guárdeme cuántas veces pasa, a qué hora y en qué punto.»

    Ver esta cámaraEl colegio

  • Un patio de colegio a media mañana, visto desde una cámara alta. En mitad de la cancha hay un niño boca abajo, quieto. Alrededor el descanso sigue: un juego de balón en el centro, tres niñas hablando a la derecha, dos niños de espaldas junto a la baranda y las maletas apoyadas en la banca. Nadie mira hacia él. IRIS ve que lleva un rato sin moverse y que nadie se le ha acercado. Por qué está ahí, no lo sabe.

    CAM-131Un niño en el piso del patio

    «Avíseme si un niño se queda en el piso y no se levanta, aunque el patio esté lleno y nadie lo haya visto.»

    Ver esta cámaraEl colegio

  • Un niño pequeño con maleta acaba de cruzar la puerta del colegio y camina por el andén hacia la calle. No hay ningún adulto a su lado. Detrás, la puerta abierta y el patio con el resto del grupo; delante, el sardinel y la cebra. IRIS ve que alguien de la estatura de un niño cruzó la puerta hacia fuera sin nadie al lado. No sabe quién es, ni quién tiene que recogerlo, ni con quién debe irse.

    CAM-139Un niño sale solo del colegio

    «Avíseme si un niño pequeño cruza la puerta hacia la calle sin ningún adulto al lado, dentro de la franja en la que la salida tiene que ser acompañada.»

    Ver esta cámaraEl colegio

  • El cuarto de máquinas y de material del colegio, en penumbra: las tuberías del techo, el equipo de bombeo al fondo, el balde y el trapero del aseo y un estante lleno de balones, conos y aros. La puerta del corredor está abierta. En mitad del cuarto, con la maleta puesta, hay un niño solo. IRIS ve dos cosas: dónde está la zona demarcada que dibujó el colegio y que hay alguien dentro.

    CAM-134Un niño en una zona marcada

    «Avíseme si entra alguien al cuarto de máquinas o al depósito de implementos, que ahí no se está solo.»

    Ver esta cámaraEl colegio

  • Descanso en un patio grande: la cancha central llena de niños jugando, las mesas y la zona de juegos al fondo, y el edificio a la derecha. Es un patio normal a la hora normal. Dentro de la cancha, que es la zona que demarcó el colegio, no hay ninguna persona adulta: las dos personas que se ven sentadas están en la banca del otro extremo, fuera de la zona. IRIS no sabe quién es nadie. Distingue a un adulto de un niño por el tamaño, cuenta cuántos hay dentro y avisa de que ahí falta alguien.

    CAM-136La cancha, sin ningún adulto

    «Avíseme cuando la cancha del patio se quede sin ningún adulto dentro y pasen más de dos minutos.»

    Ver esta cámaraEl colegio

Lo que no hace

IRIS no sabe la edad de nadie ni qué adulto corresponde a qué niño. Trabaja con lo que se ve: estatura, distancia y tiempo. Se equivocará con un adulto muy bajo o con un niño alto.

Y no identifica a nadie: no reconoce rostros y no guarda quién es quién. El aviso es para que una persona mire, nunca para que se actúe sin mirar.

Preguntas

¿Se puede buscar a un niño sin reconocer su rostro?
Sí, con la descripción que dé la familia en ese momento, la misma que le daría a un vigilante. Se le pide a IRIS dónde vio eso en los últimos diez minutos y devuelve las cámaras y las horas, en orden. No se busca a una persona: se busca lo que se ve en la imagen, y por eso no hace falta saber quién es nadie ni guardar ficha de nadie. La diferencia con revisar cuarenta cámaras a mano son minutos, y en esta situación los minutos son exactamente lo que importa.
¿Vale para la puerta del colegio a la hora de salida?
Sí, y ahí es donde más se usa. La regla vive solo dentro de la franja en la que la salida tiene que ser acompañada; fuera de esa franja no produce nada, para que a las cinco y media no esté cantando con los grandes que se van solos. Lo que se mira es la puerta que da a la calle, nunca el salón ni el patio. Y el aviso llega con el niño todavía en el andén, que es el único momento en el que ese aviso sirve para algo.
¿No es demasiado vigilar a los niños?
No, porque aquí no se vigila a nadie en particular. IRIS no identifica personas, no reconoce rostros y no guarda quién es quién. Mira una puerta y una franja horaria, y dice si cruzó alguien pequeño sin un adulto al lado. La cámara ya estaba puesta y ya grababa. Lo único que cambia es que ahora alguien se entera en el momento, en vez de mirar la grabación cuando ya falta un niño.
¿Sirve también dentro de un centro comercial?
Sí, y allí lo que más cuenta es la búsqueda. Un niño solo y quieto en mitad de un pasillo de paso ya es un aviso por sí mismo. Pero cuando alguien llega diciendo que perdió a su hijo, lo urgente es saber por dónde fue: se pregunta por la ropa y salen las cámaras y las horas de los últimos diez minutos, en orden. Diez minutos de ventaja son toda la diferencia en un edificio de tres pisos.

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Algo se derramó

Avíseme si hay líquido o espuma fuera de su lugar y a los dos minutos sigue ahí.

  1. La frase
  2. Dónde vale
  3. Lo que encuentra
  4. La misma regla
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¿No ve lo suyo aquí?

Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.

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Y lo mejor

Una tarde entera delante de la pantallacabe ahora en una frase escrita.

El video no cambió: sigue entero y en el mismo lugar. Lo que cambió es que ahora se le puede preguntar, y la respuesta llega con la cámara y la hora.

Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Estamos en España, con seis o siete horas de diferencia. Si llama por la mañana, en España es media tarde y contesta una persona; por la tarde ya cerramos, y si escribe le contestamos igual.