Soluciones por tipoDetección de intrusiones
¿Quién está ahí adentro a una hora en la que no toca?
A esta hora acá no tendría que haber nadie
Las 22:50 en una fábrica que sigue produciendo. Un montacargas cruza el pasillo con un pallet y hay gente trabajando en dos máquinas. Junto a la columna, alguien abrió la puerta de un tablero de control y tiene medio cuerpo adentro. Esta noche no hay ninguna intervención programada en ese tablero, y nadie se fijó: a esa hora cada quien está mirando su máquina y el pasillo es apenas el lugar por donde se pasa.
18 cámaras en 10 sectores
Así se le pide
«Avíseme si alguien abre un tablero de control fuera de una intervención programada.»
Mañana aparece un térmico bajado que nadie sabe explicar: ese es el final bueno, el de que no se entere nadie. El malo es que haya alguien tocando tensión de noche, sin permiso de trabajo y sin que nadie sepa que está ahí. Los dos terminan igual de mal para el que viene después: un tablero abierto sin registro, una falla imposible de reconstruir y una conversación incómoda con el técnico de mantenimiento, que jura que él no fue.
Se decide una vez
El reloj es lo que se decide, y se decide una sola vez. Usted dice en qué zonas y en qué horas no tiene que haber nadie, qué días son distintos —feriados, paradas de planta, fines de semana— y a quién se avisa en cada franja: en el nivel -3 del parqueo, de once de la noche a seis de la mañana, cualquier persona o auto parado es un aviso al personal de seguridad. IRIS lo aplica todas las noches, también el 24 de diciembre, sin que nadie tenga que acordarse del calendario.
De noche no es lo mismo que fuera de horario. Fuera de horario es a una hora en la que esa cosa concreta no tendría que estar pasando. En una fábrica de tres turnos hay gente a las once de la noche y eso es normal; lo que no es normal es que a esa hora esté abierto un tablero que nadie pidió abrir. Cada lugar tiene su reloj, y ese reloj es lo que convierte una escena corriente en algo que hay que mirar.
Doscientos relojes en la cabeza no los lleva nadie, y ahí está el problema. Quien tiene delante una pared de pantallas no sabe, mirando una imagen, si a esa hora esa puerta puede estar abierta o si en esa zona hay hoy una parada programada. Y justo fuera de horario es cuando menos gente hay para verlo: menos personal, menos rondas, más lugar vacío. La hora que más protección necesita es la que menos tiene.
Doscientos relojes IRIS sí los lleva, porque no se cansa y no le importa que sea domingo. Mira cada zona con el horario que usted le puso y avisa cuando algo pasa fuera de él, con la cámara y el video. No dice que nadie esté haciendo nada malo, ni lo insinúa: dice que a las tres y cuarto hay una persona en un lugar donde a esa hora usted dijo que no tenía que haber nadie, y deja que lo mire alguien. Casi siempre hay una explicación y se resuelve en una llamada. La que no la tiene es la que usted estaba buscando.
Qué cambia
A la mañana siguiente se descubría lo de fuera de horario, si es que se descubría: por una puerta que había quedado abierta, un térmico bajado o una pila que había crecido. Ahora el aviso llega mientras está pasando, con la cámara abierta y la hora exacta, y quien lo recibe decide en veinte segundos si baja, llama por radio o lo deja apuntado. La ronda de las tres sigue existiendo, pero ya no es la única forma de enterarse.
Dónde lo vimos

CAM-22La salida del coliseo no da abasto
«Avíseme si de madrugada la gente delante de la puerta pasa del límite y dígame cómo están los contenedores.»

CAM-258Un tablero eléctrico abierto a las once de la noche
«Avíseme si alguien abre un tablero eléctrico fuera de un trabajo programado.»

CAM-118Alguien en el piso del pasillo
«Apenas haya alguien en el piso de un pasillo y siga ahí, avíseme, aunque sea de madrugada y no pase nadie.»

CAM-145Una camioneta parada en la coronación
«Avíseme si un vehículo se queda parado en la coronación más de cinco minutos fuera del horario de trabajo, y dígame si baja alguien de él.»

CAM-339Una manguera de madrugada llenando un contenedor
«Avíseme si alguien manipula una válvula del colector fuera de una orden de trabajo abierta, y con más razón de noche.»

CAM-472Un auto parado fuera de espacio en un nivel vacío
«Avíseme si hay alguien o algún auto parado en los niveles cerrados fuera del horario.»

CAM-426El montón crece justo afuera del cerco
«Avíseme si alguien descarga material fuera del predio, al costado de la vía o contra el cerco, dentro o fuera del horario.»

CAM-564Algo cruza el muro por arriba y suelta un bulto
«Avíseme en rojo si algo vuela por encima del muro fuera del horario de servicio.»

CAM-416La represa de la captación amaneció verde
«Avíseme si el agua delante de la captación cambia de color o si aparece un manto en la superficie.»

CAM-138Alguien cruza la puerta fuera de horario
«Si alguien cruza la puerta fuera de las franjas de entrada y de salida que fijamos, avíseme, para que baje alguien de la portería a ver qué pasa.»
Lo que no hace
Si esa persona tiene permiso para estar ahí, IRIS no lo sabe: caras no reconoce, y el rol de turnos de ustedes no lo tiene salvo que se lo pasen. Ve que hay alguien en una zona a una hora en la que ustedes dijeron que no tenía que haber nadie, y lo cuenta.
De ahí que el aviso sea una pregunta y no una acusación. Casi siempre es un técnico que entró a arreglar algo y no avisó, y se resuelve mirando el video diez segundos.
Preguntas
- ¿Y si alguien tiene permiso para estar ahí de noche?
- La regla lo sabe, si se lo dicen. El horario admite excepciones: una orden de trabajo abierta, una parada programada, un turno de refuerzo. Mientras esa excepción esté vigente, esa zona no genera aviso, y cuando se cierra vuelve a estar protegida sola. Y aunque el aviso salte sin motivo, tampoco pasa nada grave: llega con el video, alguien lo mira diez segundos y lo cierra. Un aviso de fuera de horario no acusa a nadie; solo pide que alguien confirme.
- ¿Esto no lo cubre ya el control de accesos?
- Cubre las puertas con lector, y en la mayoría de las instalaciones esas son las menos. En la coronación de una represa no hay lector. Tampoco en el patio de tanques, ni en el techo de un depósito, ni en el nivel -3 de un parqueo, ni en la berma de afuera del cerco. Y donde sí lo hay, lo que el lector sabe es que la puerta se abrió; lo que vino después, no. IRIS no vigila la puerta: vigila el lugar, y por eso alcanza a todo lo que nunca va a tener lector.
- ¿Sirve también para vehículos, no solo para personas?
- Sí, y a menudo el vehículo es la señal más clara de todas. Una camioneta detenida de madrugada frente a un portón. Un camión cargado que sale por un camino en vez de pasar por la balanza. Un auto quieto en una vía cerrada. Todo eso se ve antes y mejor que una persona, porque un vehículo es grande y no se esconde en ningún lado. Y la regla se escribe con las mismas cuatro cosas: dónde, en qué horas, cuántos minutos parado y a quién avisar.
- ¿Funciona de noche, con la luz que hay?
- Depende de la cámara y de la luz de ese punto, y por eso se comprueba antes de dar la zona por buena. Esa cámara se mira a las tres de la madrugada, con la iluminación real que hay a esa hora y no con la del catálogo. Muchas cámaras de exterior ven bien de noche y otras no ven nada más allá del poste de alumbrado. Cuando una zona no se ve, la respuesta honesta es decirlo y arreglar la luz o la cámara, no vender una regla que no se va a cumplir.
La interfaz real, paso a paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Sin locución y sin manos, un extracto de la pantalla real. En cada vuelta plantea otra situación, y lo que hay detrás es bastante más grande que lo que se alcanza a ver.
- Entra a la bandeja
- Usted abre el aviso
- Confirma o descarta
¿No ve lo suyo acá?
Se le pide con una frase, y las frases no se acaban: por eso esta lista se queda corta a propósito. Son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Lo que vale en la cámara unovale en la cuatro mil, y no hay que copiarlo a mano.
Tenga el turno quien lo tenga, y sea domingo por la noche o martes por la mañana, sigue diciendo lo mismo. Una regla se dice una vez y cae sobre todas las cámaras.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Le respondemos el mismo día hábil.