Soluciones por tipoDetección de intrusiones
¿Cuánta gente entró sin pasar por el torniquete?
Un torniquete que no cuenta no es un torniquete
7:50 a.m. en la línea de torniquetes. Uno se quedó con las hojas abiertas y los de al lado siguen abriéndose y cerrándose con cada tiquete. La gente hace lo que haría cualquiera: pasa por el que está abierto sin validar, porque es el que no tiene fila. Nadie forzó nada. El torniquete no dio ningún error: sigue en verde, encendido y sin quejarse, dejando pasar a todo el mundo, uno detrás de otro, a razón de cuarenta por minuto.
8 cámaras en 6 sectores
Así se le pide
«Avisame si un torniquete se queda abierto mientras los de al lado funcionan, y avisame también si alguien entra por fuera de la línea de torniquetes.»
Ese torniquete va a seguir así hasta que alguien pase enfrente y se fije, y eso puede ser a mediodía: cuatro horas de gente entrando sin validar. Se pierde el tiquete, pero se pierde algo peor: el conteo de esa mañana está mal y nadie lo sabe, y la lista de quién entró tampoco sirve. Cuando por fin alguien lo nota, ya no se sabe desde qué hora estaba así, así que ni siquiera se puede estimar cuánta gente pasó. Un torniquete sirve para dos cosas, y ese día no hizo ninguna.
Se decide una vez
Una sola vez y queda escrito: qué línea de torniquetes se mira, cuántos minutos abierto se aguantan antes de avisar, si el paso por fuera se avisa siempre o solo en ciertas horas, y a quién se llama. Eso corre en todas las puertas y en todos los turnos, incluido el día de concierto y el primer bus de la mañana, que es justo cuando no hay nadie disponible para mirar. Y si un torniquete se deja abierto a propósito para la salida masiva del final, esa franja se marca y no molesta a nadie.
Un torniquete es una promesa física: por aquí se pasa de uno en uno y solo después de validar. Todo lo que viene detrás se apoya en esa promesa. La lista de quién entró. Cuánta gente hay adentro de la estación. El plan de evacuación de la fábrica. La recaudación del día. Y esa promesa es una máquina plantada en un pasillo por el que pasan miles de personas al día, empujando, arrastrando maletas y metiendo el hombro cuando la hoja no cede.
Falla en dos direcciones, y en ninguna se queja. Se queda abierto y deja pasar a todo el mundo: nadie valida, nadie dice nada y sigue en verde. O se pone duro, se traba y arma un tapón mientras el de al lado está vacío, y entonces alguien se trepa por la baranda del pilar porque el concierto empieza en diez minutos. Desde una sala de control las dos cosas son invisibles: en ninguna pantalla cambia nada de color.
Y el precio cambia según dónde. En una estación se pierde el tiquete y, peor, el conteo de esa mañana. En un local de eventos, quien entra por fuera no aparece en ninguna lista y sí está adentro. En una fábrica de alimentos, el torniquete de la esclusa de higiene es lo que separa el pasillo de la sala de envasado: si se queda abierto entra gente sin redecilla y sin pasar por el lavamanos, y eso ya no es un problema de seguridad sino de producto. En una obra, ese torniquete es el que dice cuánta gente hay adentro del predio, que es el número que hace falta el día que suena la alarma.
IRIS mira la línea de torniquetes por lo que es: un sitio por donde pasa gente. Cuenta cuántas personas cruzan por cada uno. Si uno deja de sumar mientras los de al lado siguen contando, lo dice y dice desde cuándo. Si en uno se arma tapón y el de al lado está libre, también. Y cuando alguien entra por fuera de la línea —por encima de la baranda, por el lado del pilar, por la puerta de salida en sentido contrario—, eso llega como aviso, con la cámara abierta, mientras esa persona todavía está a diez metros.
Qué cambia
Un torniquete bloqueado se descubría porque alguien pasaba por ahí y lo veía, o porque al cerrar el mes los números no cuadraban y ya no había forma de saber qué día fue. Ahora sale en el momento, con el número del torniquete y los minutos que lleva así, y baja alguien a desbloquearlo antes de que se haga la fila. Y el conteo de la estación deja de tener hoyos que nadie sabía explicar, porque cada hueco tiene ahora una hora y una cámara detrás.
Dónde lo hemos visto

CAM-212Cruza a la zona limpia sin redecilla
«Avisame si alguien cruza el torniquete hacia la sala sin redecilla, sin bata o sin pasar por el lavamanos, y avisame en la puerta, no adentro.»

CAM-261Dos personas, un solo giro del torniquete
«Avisame cuando pasen dos personas por el torniquete con una sola validación y enseñame el video del paso.»

CAM-561Cuánta gente hay adentro del predio en este momento
«Avisame si el torniquete deja de sumar gente durante el cambio de turno.»

CAM-88Torniquete trabado en abierto
«Si un torniquete se queda abierto mientras los de al lado funcionan, avisame y decime cuánto lleva así.»

CAM-487Uno se trepa la cerca mientras los demás pasan por el torniquete
«Avisame si alguien entra por fuera de los torniquetes o si pasan dos personas con una sola validación.»

CAM-51Cruzar a la obra sin casco
«Si alguien se planta enfrente del torniquete sin casco o sin chaleco, avisame ahí, en el portón, y no cuando ya lleve media hora adentro de la obra.»

CAM-89Bicicletas y scooters en los torniquetes
«Avisame si entran bicis o scooters por los torniquetes, y decime cuántos pasan cada día.»

CAM-481Un torniquete parado mientras el de al lado se traba
«Avisame cuando un torniquete lleve cinco minutos sin que pase nadie y en el de al lado haya más de veinte personas esperando.»
Lo que no hace
El tiquete y la tarjeta IRIS no los lee. Si quien pasó por fuera del torniquete tenía título válido o no lo tenía, no lo sabe; sabe que entró sin pasar por donde se pasa. Eso lo mira quien tiene delante el sistema de validación.
Y no cierra nada: no baja un brazo ni bloquea una puerta. Avisa, y decide una persona. En una línea de torniquetes esa es además la única opción sensata, porque una puerta que se cierra sola con gente enfrente deja de ser un control de accesos y se convierte en un problema de evacuación.
Preguntas
- ¿Se entera de que un torniquete está bloqueado sin conectarlo al sistema?
- Sí, sin tocar la máquina. Lo que se mira es cuánta gente cruza por cada torniquete: el que deja de sumar personas mientras los de al lado siguen contando está parado, y eso se ve en la imagen sin tender un cable nuevo. Cuando además se puede leer el sistema de validación, la comprobación afina más, porque se comparan pasos contra validaciones. Pero para saber que un acceso lleva veinte minutos sin que pase nadie, alcanza la cámara.
- ¿Distingue a quien salta por la baranda de al lado?
- Sí, y en los días de mucha gente suele ser el aviso más útil. Lo que ve IRIS es a una persona cruzando la línea de acceso por un punto que no es un torniquete: por encima de la baranda, por el hueco del pilar, por la puerta de salida en sentido contrario. Lo dice con cámara, hora y video, para que en sala lo tengan mientras esa persona sigue a diez metros. Quién es no lo sabe ni lo dice: dice dónde y cuándo pasó.
- ¿Esto es un aviso o es un número?
- Las dos, y no se piden de la misma manera. El aviso se pide hablando: una frase que diga en qué momento hay que avisar. El número se pide dibujando: una línea sobre la imagen en la boca de cada torniquete, y desde ahí se cuenta cuántas personas la cruzan por hora y por día. Una raya no cabe en una frase, hay que trazarla, y de ahí sale un número repetible y auditable. En una línea de torniquetes suelen quererse las dos cosas.
- ¿Sirve para un torniquete de obra o de fábrica, no solo de transporte?
- Sí, aunque ahí el motivo es otro. En una obra o en una planta el torniquete no cobra nada: dice cuánta gente hay adentro del predio en este momento, que es el número que hace falta el día de una evacuación. Un torniquete bloqueado echa a perder ese conteo desde ese minuto, y nadie se entera hasta el simulacro. Misma detección, distinta razón: en una estación se pierde recaudación; en una obra, el listado de quién está adentro.
Todas las simulaciones
Algo se derramó
Avisame si hay líquido o espuma fuera de su sitio y a los dos minutos sigue ahí.
- La frase
- Dónde corre
- Lo que encuentra
- La misma regla
¿No ves lo tuyo acá?
Acá están las palabras que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: a IRIS se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Quien está de turno ya tiene trabajo.Mirar cuarenta pantallas no le cabe en la jornada.
Con su cámara y su hora, le llega solo lo que hace falta que vea; las cuarenta las mira IRIS a la vez. Y qué se hace después lo decide esa persona, que ya bastante tiene.
Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.