Saltar al contenido
IRIS NEURALContacto

Soluciones por tipoEficiencia logística

¿Qué pasa en la rampa cuando nadie está mirando?

Un escalón que se vuelve una caída

11:05 a.m. en la rampa de carga 12. El remolque avanzó un metro y se separó de la puerta: entre el piso del camión y la plancha amarilla ya hay un hueco abierto y, debajo, metro y medio de vacío hasta el patio. Adentro del remolque sigue un operario con chaleco reflectivo, de espaldas, acomodando bultos. Todavía no ha visto hacia atrás. El montacargas viene hacia la puerta con una tarima levantada.

5 cámaras en 3 sectores

Así se le pide

«Avisame apenas un remolque se mueva de la rampa mientras la plancha esté puesta o quede alguien adentro.»

Una caída de metro y medio con una tarima encima no es un susto: es una ambulancia, un reporte, una investigación y una bodega parada. Y aunque no caiga nadie, la rampa se paga todos los días en pequeño: la fila de carros que se sale a la calle porque la entrada va lenta, la caja que baja por la canaleta que no le toca y aparece a cuatrocientos kilómetros, el carro que sube por donde se baja.

Se decide una vez

Esto se decide una vez. Se dice qué rampas se vigilan, cuándo se considera que el remolque se movió, cuántos carros son demasiados en la rampa de entrada y quién recibe el aviso: si el remolque se separa con la plancha puesta, aviso al encargado con la cámara abierta y una llamada al motorista. Eso se aplica en todas las rampas y en todos los turnos, sin que nadie tenga que estar pendiente.

Una rampa existe para que las cosas se muevan solas: para que la mercadería baje sin que nadie la empuje, para que un carro suba sin escalones, para que un remolque quede a la altura del piso de la bodega. Y por eso mismo es peligrosa. En una rampa, un fallo pequeño no se queda quieto: rueda. Un cabezal que avanza un metro. Una caja que se mete en la canaleta de al lado. Un carro que confunde el sentido de una curva entre dos niveles.

Además, la rampa es siempre el punto más estrecho. Por ahí entra la gente, baja la mercadería y suben los vehículos, en fila. Cuando algo se traba ahí, se traba todo lo que viene detrás: veinte minutos de fila hasta la calle, un nivel del parqueo lleno y el de arriba vacío, doce carros esperando enfrente de la máquina del tiquete. Y quien está adentro de la bodega no lo puede ver, porque el problema está en el desnivel. Hay algo más, que en las rampas es casi una ley: el que está en peligro es siempre el que no puede ver el peligro. El operario que carga adentro del remolque está de espaldas a la puerta. El motorista que arranca no ve si quedó alguien adentro. El que sube por el carril de bajada no ve lo que viene de frente hasta tenerlo encima. Ninguno hace nada raro; simplemente les falta el ángulo que haría falta para darse cuenta.

IRIS mira la rampa entera: el hueco que se abre entre el camión y el piso, quién queda adentro del remolque, cuántos carros esperan y cuánto lleva el último, en qué sentido va el que sube. Cuando algo se sale de lo decidido, lo dice en el momento, con la cámara abierta y el video. No frena el camión ni cierra la rampa: eso es cosa de la rampa y de las personas. Lo que hace es que la persona correcta se entere mientras todavía se puede parar.

Qué cambia

Toda la defensa consistía en que el de adentro se acordara de mirar y en que el motorista no arrancara sin avisar. Ahora basta con que el remolque se separe un palmo: el encargado ya tiene la cámara abierta y el número de la rampa, y la llamada al motorista sale antes del segundo metro. Con la fila de entrada ocurre igual: el segundo carril se abre a tiempo, en vez de enterarse cuando la fila ya está en la calle.

Dónde lo hemos visto

  • Media mañana en la rampa 12. El furgón avanzó y se separó de la puerta: entre el piso del camión y la plancha amarilla ya hay un hueco abierto. Adentro del furgón sigue un operario, empujando un montacargas manual con una tarima de cajas. Desde el pasillo, un compañero corre hacia la rampa con el brazo levantado. El semáforo de la puerta está en verde. IRIS ve que el furgón se movió y que la plancha y una persona siguen adentro.

    CAM-264El camión se separa de la rampa con un operario adentro

    «Avisame apenas un furgón se mueva de la rampa mientras la plancha esté puesta o quede alguien adentro.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • La fila ya se salió del acceso y ocupa el carril de la calle. Final de la tarde en la rampa de entrada, con la barrera abajo y el semáforo en rojo: delante de la máquina del tiquete espera una camioneta clara, detrás un carro gris, otro azul en primer plano y tres más bajando por la calle. IRIS cuenta cuántos vehículos hay esperando y cuánto lleva parado el último.

    CAM-463Seis carros esperando y la fila ya está en la calle

    «Avisame cuando haya más de cinco carros esperando en la rampa y decime cuánto lleva el último.»

    Ver esta cámaraLos parqueos

  • Todo el mundo está subiendo por la misma rampa. Faltan veinte minutos para el comienzo y la rampa que sube a la gradería va llena de lado a lado: la gente ocupa el ancho entero entre los dos muros y sube hombro con hombro hasta el hueco de arriba. A la izquierda, el paseo de acceso está despejado, se camina sin rozarse y hay gente parada en la barra. A la derecha, otro tramo abierto, casi vacío, con público de pie comiendo.

    CAM-484La rampa va llena y el paso de al lado está vacío

    «Avisame cuando a una rampa entre más gente de la que sale por arriba durante más de dos minutos y el paso de al lado esté vacío.»

    Ver esta cámaraLos recintos

  • Seis y media de la tarde en la bodega de clasificación. Por la banda de rodillos bajan cajas y bolsas, una tras otra. Al final del tramo, una caja de cartón grande se metió en la rampa de las bolsas pequeñas y quedó atravesada en el borde. Las luces rojas están encendidas. Cinco personas miran desde el pasillo; una lleva un lector de mano. IRIS lee la etiqueta del bulto y ve por qué salida cayó.

    CAM-267Una caja grande baja por la rampa que no le toca

    «Avisame cuando un bulto caiga por una salida que no es la de su etiqueta y enseñame la imagen de la etiqueta.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • La flecha pintada en el piso baja, y un carro rojo sube por ese mismo carril con las luces encendidas y a tanta velocidad que la imagen lo agarra movido. Es una rampa curva entre dos niveles del parqueo. Al otro lado del separador de concreto, otro carro baja por donde le toca y va frenando. IRIS compara el sentido de la marcha con el del carril y cronometra el paso entre dos rayas trazadas sobre el pavimento.

    CAM-469Un carro sube la rampa en sentido contrario

    «Avisame cuando un carro suba por la rampa de bajada o pase de la velocidad que fijamos.»

    Ver esta cámaraLos parqueos

Lo que no hace

Al camión no lo sujeta IRIS. La cuña de la llanta, el tope de la rampa y el semáforo siguen siendo la primera barrera, y ninguna cámara ocupa su lugar.

Tampoco distingue si quien está adentro es personal de la casa o el motorista. Ve que hay alguien en el remolque justo cuando el remolque se mueve, y con eso ya hay motivo para avisar. Quién es y qué hacía ahí lo pone quien mira el video.

Preguntas

¿Cómo sabe IRIS que el remolque se movió?
Mirando el hueco. Ningún sensor va montado en el camión: se ve la línea donde termina la plancha y empieza el piso del remolque, y en cuanto ahí aparece un vacío que antes no existía, el camión se separó. Eso se dice desde el primer palmo, no cuando ya se ve el patio por debajo. Y el aviso llega completo: cámara, número de rampa, video y, si quedaba alguien adentro del remolque, también eso.
¿Vale también para la rampa de un parqueo?
Sí, y es el mismo trabajo con otra pregunta. En un parqueo IRIS cuenta cuántos carros esperan en la rampa y cuánto lleva el primero, y avisa al pasar del número fijado, para que se abra otro carril antes de que la fila llegue a la calle. Y avisa si un carro sube por el carril de bajada, que en una rampa curva entre niveles es de las cosas que peor terminan. Lo primero es un número; lo segundo, un aviso.
¿Y el bulto que baja por la canaleta que no le toca?
Sí: al final es la misma escena, algo que baja por donde no le tocaba. IRIS ve el bulto al final del tramo, ve por qué salida se fue y lo contrasta con la etiqueta que leyó. Si no coinciden, avisa y guarda la imagen de la etiqueta, que es justo lo que necesita quien va a recuperarlo. Agarrar esa caja en la bodega cuesta poco; agarrarla en destino cuesta un viaje entero.
¿Necesito una cámara nueva en cada rampa?
En cada una no; sí una que vea la rampa. La que suele estar puesta mira quién entra, no el borde, y desde ese ángulo el hueco entre el camión y la plancha no se distingue. Hace falta un encuadre lateral que agarre el borde y el primer metro de adentro del remolque. Si ya existe, se aprovecha. Si no, hablamos de una cámara por zona de rampas y no de una por cada puerta.

Ver todas las preguntas

Demostración · IRIS en marcha

Cada vuelta, un caso nuevo. Siempre la misma pantalla.

Se reproduce sola y enseña un caso de principio a fin. Es un resumen: la pantalla real tiene muchas más funciones de las que caben en este recuadro.

  1. Las cámaras, sobre el mapa
  2. Se dibuja una zona
  3. Sale qué pasó por ahí
IRIS NEURAL
30ES
IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
Preguntá o pedí algo…Enviar
IRIS · Infinity Neural

¿No ves lo tuyo acá?

Acá están las palabras que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: a IRIS se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.

Ver todas las solucionesContanos qué ves

Y lo mejor

Quien está de turno ya tiene trabajo.Mirar cuarenta pantallas no le cabe en la jornada.

Con su cámara y su hora, le llega solo lo que hace falta que vea; las cuarenta las mira IRIS a la vez. Y qué se hace después lo decide esa persona, que ya bastante tiene.

Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Respondemos el mismo día hábil.