Soluciones por tipoDetección de intrusiones
¿Quién o qué entró donde no se puede entrar?
La raya está pintada, pero no la mira nadie
Siete y veinte de la mañana en el almacén de materiales. En el piso hay dos zonas marcadas con cinta: la roja es cuarentena, la verde es material liberado. Una parihuela cargada de bidones metálicos está dentro de la verde, con una esquina pisando la cinta roja. La dejó ahí un montacargas hace cuarenta minutos, en el primer hueco que encontró libre. Aquí no entró nadie donde no debía: entró una parihuela.
13 cámaras en 7 sectores
Así se le pide
«Avíseme si alguna parihuela de el recuadro rojo de cuarentena aparece dentro de la zona verde o pisando la línea.»
Una parihuela de cuarentena metida en la zona de liberado no es un susto: es una desviación que hay que escribir, investigar y cerrar, y un lote que se vuelve a revisar desde cero. Verlo cuesta dos días. No verlo cuesta más: material sin liberar puede acabar en una fabricación, y eso aparece mucho más tarde y mucho más caro. La cinta del piso estaba puesta, como siempre. Lo que faltaba a las siete y veinte era alguien mirándola.
Se decide una vez
Se resuelve en una sola conversación: se dibuja la zona sobre la imagen, se define qué puede estar adentro y qué no, cuánto tiempo se tolera y quién recibe el aviso. Escrito: en la zona verde solo material liberado, y aviso al responsable de almacén apenas entre una parihuela que venga de la roja. Esa raya queda mirada todo el día, en todos los turnos, con el mismo criterio a las siete de la mañana que a las once de la noche.
Una zona restringida existe dos veces. En el plano es un límite claro, con su color y su leyenda. En el piso es una cinta medio despegada que todo el mundo cruza con las manos ocupadas. Y la mayoría de las veces que se cruza no hay ninguna mala intención detrás: el hueco libre estaba ahí, el atajo era evidente, el operario iba a demorar treinta segundos.
El problema de una raya es que solo significa algo si alguien la está mirando en el segundo exacto en que se cruza. Cruzarla dura dos pasos. Una ronda a las diez no la ve, y una cámara grabando tampoco, porque grabar no es mirar. Con los objetos pasa lo contrario y es igual de malo: la parihuela, el bidón o la jaula no cruzan y ya está, se quedan horas adentro, y de tanto estar ahí dejan de llamar la atención. Al final de la semana el rayado amarillo de delante de la ducha de emergencia está lleno de cosas y nadie recuerda cuándo empezó.
IRIS mira la raya que usted dibujó y avisa de las dos cosas: de lo que la cruza y de lo que se queda adentro. Un cruce es un aviso al momento, con el video desde unos segundos antes, porque si es una persona sin casco entrando a la zona del combustible lo que usted quiere es hablar con ella ahora, no ver el video mañana. Un objeto que se queda adentro es un aviso con reloj: si sigue ahí a los diez minutos, avisa.
Qué cambia
La raya se comprobaba en la ronda o el día de la auditoría, y lo que había pasado un martes a las siete y veinte no lo sabía nadie. Ahora el aviso llega cuando se cruza, con el video, y la parihuela se mueve antes de que nadie tenga que abrir una desviación. Y aparece un dato que antes no existía: cuántas veces al mes se pisa esa zona, en qué turno y en qué punto.
Dónde lo hemos visto

CAM-513Una puerta restringida abierta y alguien esperando afuera
«Avíseme cuando la puerta del área restringida se quede abierta más de un minuto o haya más de una persona delante mientras está abierta.»

CAM-125Ropa de calle en la puerta del área restringida
«Avíseme si alguien entra por la puerta del área restringida sin ropa de sala, y dígamelo mientras está en el umbral, no cuando ya lleve un rato adentro.»

CAM-279Una jaula sale del pasillo hacia una zona no autorizada
«Avíseme si una jaula de la zona de valor entra al pasillo restringido, y guárdeme todo el recorrido.»

CAM-330Alguien entró caminando al área marcada del skid
«Avíseme si alguien entra a pie a la zona restringida del skid de válvulas y se queda ahí.»

CAM-286Una parihuela de cuarentena pisando la zona de liberado
«Avíseme si alguna parihuela del cuadro de cuarentena aparece dentro de la zona verde o pisando la línea.»

CAM-104Un grupo en una zona cerrada
«Avíseme si se junta un grupo en la zona del taller fuera de la hora de taller, porque ahí no tendría que haber nadie parado.»

CAM-134Un niño en una zona marcada
«Avíseme si entra alguien al cuarto de máquinas o al almacén de material, que ahí no se está solo.»
Lo que no hace
Quién puede entrar y quién no, eso IRIS no lo sabe. No reconoce rostros, no lee tarjetas y no tiene la lista de autorizados de ustedes: sabe dónde está la raya que usted le dibujó y dice quién o qué la cruza, o qué se queda adentro y desde cuándo.
Y no ve lo que la cámara no ve. Si la zona tiene una esquina fuera de encuadre, ese pedazo no está protegido, y decirlo antes vale más que descubrirlo en la primera auditoría.
Preguntas
- ¿Sirve también para objetos, no solo para personas?
- Sirve, y en muchas instalaciones es el uso principal. Una parihuela de cuarentena en la zona de liberado. Un bidón dentro del rayado de una ducha de emergencia. Seis parihuelas delante de una salida. Una jaula de valor metida en un pasillo que no le corresponde. Son cosas, no personas, y ninguna se va sola: por eso esa regla lleva reloj y avisa si sigue adentro pasados los minutos que usted fijó. Con las personas el aviso es inmediato, porque cruzar dura dos pasos.
- ¿Puede avisar si pasan dos personas con una sola apertura?
- Puede. Se cuenta cuántas personas cruzan la puerta y, si su control de accesos dice que hubo una sola apertura, la diferencia salta sola. Lo que IRIS no sabe es de quién era la tarjeta, ni quién es la segunda persona: eso lo pone el sistema de accesos y lo interpreta alguien. Casi siempre es un compañero que entra detrás porque llevaba las manos ocupadas, y eso no es un incidente: es una costumbre que conviene medir, porque en una zona restringida termina siendo un hueco.
- ¿Hay que pintar la zona en el piso?
- Para IRIS no hace falta: la zona se dibuja sobre la imagen con el mouse y se cambia en un minuto. Para las personas sí hace falta, y eso no lo resuelve ningún sistema. Sin nada marcado en el piso, nadie sabe dónde está el límite y lo va a cruzar igual. Lo sensato es que la raya exista en los dos planos: en el piso para que se vea, en la imagen para que se mida. Y cuando el almacén cambia, se cambian las dos.
- ¿Y las zonas que tienen que estar siempre vacías?
- Es la misma regla escrita al revés, y es de las que más se ponen. El rayado de una ducha de emergencia, el hueco de un extintor, el metro y medio de delante de una salida, el paso de un hidrante: son zonas que no restringen quién entra, sino que no haya nada adentro. Se dibujan igual y llevan su reloj, porque dejar una parihuela diez segundos mientras se maniobra no es lo mismo que dejarla el turno entero. Y cuando el aviso salta, llega con la foto: se ve qué hay y quién puede sacarlo.
Demostración · IRIS andando
No se lo contamos. Se lo mostramos.
Corre sola, paso a paso, y sigue apenas el hilo de un caso. Es un resumen de la pantalla real: la herramienta de verdad tiene bastantes más funciones de las que entran en este recuadro.
- Sale el aviso
- Entra a la bandeja
- Usted abre el aviso
- Confirma o descarta
¿No ve lo suyo acá?
Ojo con la lista: son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Se queda corta a propósito, porque a IRIS se le pide con una frase y las frases no se terminan nunca. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
No hay que romper ni una pared:las cámaras que ya están puestas pueden empezar a entender.
Ni obra, ni cableado nuevo, ni cambiar de equipo. Se conecta a lo que ya hay, y lo que ya hay empieza a contar lo que ve.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Contestamos el mismo día hábil.