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Soluciones por tipoSeguridad de las personas

¿Y si alguien pasa justo por abajo?

Pasó por abajo de la bobina

Cuatro y veinte de la tarde. El puente grúa cruza el galpón con ocho toneladas de bobina colgando. Un mecánico sale del taller con una llave en la mano y va en línea recta hacia la máquina de enfrente, porque rodear por el pasillo largo son cuarenta metros más. Pasa justo por abajo sin levantar la vista. Quien maneja el puente, desde su cabina lateral, no ve la vertical de su propia carga.

9 cámaras en 5 sectores

Así se le pide

«Avisame si hay alguien abajo de una carga colgada del puente grúa.»

Casi siempre no pasa nada, y ése es justamente el problema: cada vez que sale bien, el atajo queda confirmado. El día que la eslinga se corre no hay accidente chico. Hay una licencia larga o algo peor, el galpón parado, una investigación y un informe en el que alguien tiene que explicar por qué esa maniobra se hacía así desde hacía años. La grabación existe, pero llega tarde para todo.

Se decide una vez

Dos cosas se acuerdan y quedan: por dónde pasa el corredor de la grúa y a quién le llega el aviso. La frase se dice como se dice en el galpón —alguien entra al corredor, hay una carga colgando y la grúa se está moviendo, entonces suena para quien maneja y para el encargado, con la cámara abierta y el video guardado—. Se escribe una vez y de ahí en más corre en los tres turnos, sin que nadie tenga que acordarse de que existe.

La frase existe en todos los galpones del mundo que tienen un puente grúa: por abajo de una carga no se pasa. Y en todos ellos, se pasa. No por inconsciencia: se pasa porque la línea recta ahorra cuarenta metros, porque esa eslinga aguantó las mil veces anteriores y porque quien camina va mirando el piso, no el techo. Y desde la cabina, de costado y arriba, la vertical de la propia carga muchas veces no se ve. Ese hueco no lo mira nadie, y es el que mata.

El día que sale mal no hay margen de reacción. La eslinga se corre, el pack se abre, la bobina se descuelga: entre que empieza a caer y llega al piso pasa menos de un segundo, y en un segundo nadie se corre ni alcanza a gritar. Éste no es un accidente que se esquive con reflejos. O se esquiva antes, o no se esquiva.

Lo que juega a favor es que el recorrido de una grúa es fijo: siempre el mismo corredor. Esa franja se marca una sola vez sobre la imagen, y de ahí en más se miran dos cosas al mismo tiempo —carga colgando y alguien a pie adentro—. Cuando coinciden, el aviso sale en ese instante. Es un aviso que solo vale mientras la carga está en el aire: un minuto después ya no es un aviso, es la fotografía de algo que no se pudo evitar.

Qué cambia

Hasta ahora esto se veía por casualidad —si el encargado justo estaba mirando— y se comentaba el lunes en la reunión, cuando alguien contaba el susto que se había pegado.

Ahora el aviso entra con la carga todavía en el aire, con la cámara abierta y el minuto exacto. Y a fin de mes queda algo distinto: cuántas veces pasó y en qué tramo. Con eso se pinta un paso alternativo, que es lo que resuelve el problema, en lugar de repetir la charla de seguridad por sexta vez.

Dónde lo vimos

  • Mediodía en el galpón de montaje. Un pack de batería cuelga del balancín de un puente grúa y va claramente inclinado: una esquina mucho más baja que la otra y las cadenas desparejas. Abajo, a un brazo de esa esquina, un operario con casco blanco y chaleco lo guía con un gancho de mano. A pocos pasos, un compañero con casco azul espera adentro de la zona por la que va a pasar la carga. IRIS ve la carga suspendida, su inclinación y las personas que hay abajo.

    CAM-232Un pack colgando torcido y alguien abajo del recorrido

    «Avisame cuando haya alguien abajo de una carga suspendida en la zona de la grúa, y quiero ver el video entero.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • El buque está amarrado, cargado y quieto, y la grúa también: el spreader cuelga vacío sobre la cubierta sin bajar. En el muelle, tres camiones esperan con las plataformas sin recibir nada, y en la franja de trabajo no hay nadie moviéndose. Es media mañana. Esta cámara no está puesta para avisar de esto —no es una emergencia—: está puesta para contarlo. Cuántos minutos lleva el muelle sin un solo ciclo, y cuántos camiones se van juntando mientras tanto.

    CAM-449Media hora de muelle sin un ciclo de grúa

    «Mostrame los minutos que el muelle pasa sin ciclo de grúa, por hora y por turno, y avisame si pasan de veinte seguidos.»

    Ver esta cámaraLos puertos

  • Maniobra de izaje en el parque de tanques. Una válvula grande de acero, con el volante azul a la vista, cuelga de dos eslingas enganchadas al gancho de la grúa amarilla. Abajo, casi en la vertical de la carga, hay alguien con mameluco azul y casco amarillo hablando por radio. No mira para arriba. Los conos naranjas marcan el piso, pero la persona quedó adentro. La cámara ve la carga en el aire y ve a la persona debajo.

    CAM-334Un operario justo abajo de la válvula que cuelga

    «Avisame si alguien se mete debajo de una carga mientras está colgada de la grúa.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Una cuchara llena avanza hacia la derecha colgada del puente grúa, con el metal rojo asomando por la boca. Abajo, por el pasillo marcado en el piso del corredor de vías, camina una persona sola con casco azul, en sentido contrario. Son las dos y media de la madrugada. A la izquierda espera una locomotora de maniobras con su vagón, y tres compañeros miran desde atrás de la barrera amarilla y negra. Adentro del corredor no hay nadie más.

    CAM-364Alguien cruza el corredor con la cuchara llena en marcha

    «Avisame si entra alguien al corredor de vías mientras la grúa lleva una cuchara con metal.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Una grúa articulada descarga un camión con plataforma. Del gancho cuelga, a media altura, un paquete de paneles de hormigón. Justo por delante de la carga cruza a pie alguien sin casco y sin chaleco, a un par de pasos. Arriba de la plataforma, quien eslingó el paquete sí tiene el equipo puesto.

    CAM-55Sin casco en la zona de izaje

    «Mientras se descarga el camión, avisame si alguien entra al radio de la grúa, y decímelo aunque solo esté de paso.»

    Ver esta cámaraLa obra

  • Mediodía en el muelle. Una grúa móvil tiene un contenedor colgado del spreader, separado del piso, y todavía no lo posó. Por la explanada, un operario con casco y chaleco camina hacia la carga y entra a la franja que queda justo abajo. Al lado espera la plataforma del camión que la va a recibir. IRIS ve la carga en el aire y a la persona entrando abajo, y avisa mientras el contenedor todavía está colgando.

    CAM-448Camina hacia la vertical de la carga

    «Avisame apenas alguien entre abajo de una carga colgada o al camino por donde va a pasar.»

    Ver esta cámaraLos puertos

  • El puente grúa cruza el pasillo central de la nave de bobinas con una bobina colgada de la pinza. Justo debajo, sobre la calle, hay un operario con casco amarillo parado y con el brazo levantado haciendo señas: la bobina va por su vertical. Media mañana. Arriba, en la pasarela, dos compañeros; más abajo, el paso rayado de amarillo. Lo que IRIS junta son tres cosas: la carga en el aire, el pasillo por el que va y la persona que quedó adentro.

    CAM-365Una bobina pasando justo arriba de un operario

    «Avisame si hay alguien debajo de una carga colgada del puente grúa.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Un pozo circular abierto en medio de una calle. A la derecha, una grúa de orugas mantiene colgado un encofrado metálico sobre el hueco, sujeto con cuatro eslingas. En el fondo del pozo, varios metros más abajo, trabaja una cuadrilla con casco y chaleco alrededor de la cabeza de una tuneladora. La carga está justo en su vertical.

    CAM-54Una carga suspendida sobre la cuadrilla

    «Si hay una carga colgando y alguien se mete debajo, avisame en ese momento, que desde el fondo del pozo no se ve lo que tienen encima.»

    Ver esta cámaraLa obra

  • Seis menos cuarto de una mañana de julio, nave de carga. La cesta cuelga de la grúa sobre el horno abierto, con la chatarra ya encima del baño incandescente. Entre el material hay tres bidones cerrados —uno rojo, uno verde, uno azul acostado— y la escarcha de la helada todavía sin derretir sobre los perfiles. Por el fondo de la cesta caen dos chorros de agua de la lluvia de anoche. Todavía no volcó. Los cuatro operarios están en la plataforma del púlpito, mirando. Ese «todavía no» es toda la ficha.

    CAM-362Escarcha y tambores cerrados en la cesta, sobre el horno

    «Avisame si veo escarcha, hielo, agua o un bidón cerrado en la cesta, y hacelo antes de que la grúa la lleve sobre el horno.»

    Ver esta cámaraLa industria

Lo que no hace

Si la eslinga está bien puesta, si la carga está equilibrada o cuánto pesa, IRIS no lo sabe. Ve que hay algo colgando y una persona abajo, y de eso avisa.

Y a la revisión de aparejos, ganchos y anclajes no la reemplaza, ni al criterio de quien maneja la grúa. Es un ojo más, puesto donde nadie puede estar mirando todo el tiempo.

Preguntas

¿Hace falta conectar IRIS a la grúa?
No hace falta tocar nada de la grúa. El motivo es que su recorrido no cambia: un puente grúa viaja siempre por el mismo corredor del galpón. Esa franja se dibuja una vez sobre la imagen de la cámara que ya está puesta, y de ahí en más se miran dos cosas al mismo tiempo —si hay carga colgando y si hay alguien a pie adentro—. Cuando coinciden, sale el aviso. Sin cablear señales, sin tocar el equipo de izaje y sin cambiar nada de la máquina.
¿Sirve también en una obra o en un muelle?
La escena es idéntica en los tres lados: algo colgando y alguien caminando abajo. Lo que cambia es la carga y el margen. En obra suele ser el radio de la grúa mientras se descarga un camión, y ahí lo habitual es pedir que avise aunque la persona solo esté de paso. En un muelle, la vertical de la eslinga mientras baja el bulto. Y en el fondo de un pozo, donde desde abajo no se ve nada de lo que hay arriba, es directamente la única forma de saberlo.
¿Puede además contar los ciclos de grúa?
Se puede, y conviene entender que son dos pedidos distintos. El aviso de alguien abajo de la carga se pide hablando: una frase alcanza. La cuenta de ciclos —o los minutos que un muelle pasa sin un solo ciclo— se configura dibujando la zona sobre la imagen, porque una cifra que se pueda repetir sale de una línea trazada y nunca de una descripción. En la práctica, muchas grúas terminan con las dos encima: la alerta que protege y la cuenta que explica el turno.
¿IRIS puede parar la grúa?
Pararla no. Esa acción la ejecuta una persona o un sistema de seguridad diseñado específicamente para eso, y así tiene que ser. Lo que sí cambia es a quién llega la información y cuándo: el aviso entra al mismo tiempo a quien maneja el puente y al encargado, con la cámara abierta y el video de unos segundos antes. Tu organización define reglas y límites; IRIS se encarga de la parte repetitiva y le acerca a una persona la escena que necesita criterio.

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La interfaz real, paso a paso

Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.

Sin locución, sin manos y sin guion leído: un extracto de la pantalla real, con otra situación en cada vuelta. Lo que hay atrás es bastante más grande que este recuadro.

  1. Entra en la bandeja
  2. Abrís el aviso
  3. Confirmás o descartás
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¿No ves lo tuyo acá?

Lo que ves acá es lo que tenemos armado, no lo que IRIS entiende: son dos listas distintas. Ésta queda corta a propósito, porque a IRIS se le pide con una frase y las frases no se terminan nunca. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.

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Y lo mejor

La regla no decide nada.Solo se acuerda siempre, y avisa a quien decide.

Lo que hay que mirar se escribe una vez, y se cumple igual a las tres de la madrugada que al mediodía. Qué se hace con el aviso lo sigue decidiendo una persona.

Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Respondemos el mismo día hábil.