Declaración de accesibilidad
Esta página cuenta cómo está hecha la web para que la pueda usar cualquier persona: la que no ve, la que no oye, la que no puede usar un mouse o la que necesita el texto muy grande. No es un trámite: es lo que tenés derecho a saber antes de confiar en un sitio, y lo que pide cualquier licitación pública en Europa. Acá están la norma que seguimos, el estado real de la web —con sus fallas conocidas, escritas una por una—, cómo lo comprobamos y a dónde escribir si algo no te anda.
La norma que seguimos
El nivel AA de las WCAG 2.2: ése es el que se exige, ni el mínimo ni el máximo teórico, y es el que seguimos. Detrás de esas siglas hay algo simple: las reglas de cómo tiene que estar hecha una página para que la use quien no ve y navega escuchando la pantalla, quien no oye, quien no puede usar un mouse y se mueve solo con el teclado, o quien agranda el texto hasta que le entra en la vista. Es la misma norma que recoge la europea EN 301 549, la que se le aplica a las webs del sector público y a lo que se contrata en una licitación.
Estado: parcialmente conforme
Parcialmente conforme con las WCAG 2.2 nivel AA. Dicho claro: se cumple la mayor parte, y las excepciones que conocemos están escritas acá abajo, una por una. No decimos que la web sea plenamente conforme ni accesible al cien por ciento, porque no lo podemos demostrar y porque una web viva cambia todas las semanas. Nos parece mejor que sepas exactamente dónde falla y por qué, antes que dejar que lo descubras vos. Cuando una excepción se arregla, sale de la lista; si aparece una nueva, entra.
Lo que hoy no cumple
- El mundo en tres dimensiones y las capas sobre las imágenes. Un lector de pantalla no puede recorrer las escenas que se giran ni los recuadros que IRIS dibuja arriba de una lámina, y solo con el teclado tampoco se llega a todo: son una demostración visual. Por eso toda esa información está además escrita. La descripción, la regla y las preguntas de cada ficha van en texto, y ese texto es el contenido de verdad de la página: la demostración visual no agrega nada que no esté al costado, escrito.
- Las láminas son imágenes generadas. Llevan su texto alternativo, pero una imagen con tanta información adentro no se deja resumir en un renglón, así que la descripción de lo que pasa en cada escena va escrita al costado, en la propia página, y no escondida en el atributo de la imagen. Quien no ve la lámina no se pierde nada de lo que cuenta.
- Lo que no está en nuestras manos. Si en algún momento esta web enlaza o incrusta contenido alojado por un tercero —un video, un mapa, un documento—, no respondemos de su accesibilidad, porque no lo hacemos nosotros ni lo podemos corregir. Lo decimos acá en vez de callarlo. Cuando depende de nosotros elegir, elegimos la opción accesible; cuando no depende, avisamos de que eso queda fuera de esta declaración.
Cómo lo comprobamos
Esta declaración es una autoevaluación: la hicimos nosotros, no un tercero independiente. No hay auditoría externa, y decirlo nos parece más honesto que dejarlo en el aire. Lo que sí hacemos, en cada página que publicamos: comprobaciones automáticas en cada compilación, recorrido de la página solo con el teclado, medición del contraste de textos e interfaz, y prueba con el texto ampliado al 400 % para ver que nada se corta ni se superpone. Si algún día encargamos una auditoría externa, esta página lo va a decir y va a poner la fecha.
Si algo no te anda
Escribinos a hola@infinityneural.com y contanoslo. Ayuda mucho que digas tres cosas: en qué página estabas, qué intentabas hacer y qué pasó, y con qué navegás —el navegador, y si usás lector de pantalla, solo teclado, ampliación o subtítulos—. Con eso lo podemos reproducir, que es media reparación. Contestamos todos los avisos, y lo que esté en nuestra mano corregir se corrige y se refleja en esta página. También sirve si lo que querés es pedir un contenido concreto en otro formato.
Si la respuesta no te convence
Si nos escribís y la respuesta no te satisface, o no la recibís, podés reclamar ante la autoridad competente en materia de accesibilidad digital de tu país. Cada Estado tiene la suya y el procedimiento cambia de uno a otro, así que acá no nombramos ninguna en concreto: esta página se lee en ocho idiomas y desde muchos países. El sector público de tu territorio, o el organismo que vigila la accesibilidad de los sitios web, te puede indicar dónde presentar la queja. Reclamar no cuesta plata y no te saca el derecho a seguir hablando con nosotros.
Fecha de la declaración
Esta declaración lleva fecha del 2 de setiembre de 2026, y esa fecha es la que manda. Se revisa cada vez que cambia algo que la afecte: una página nueva, un cambio de fondo en la web, o una de las excepciones de arriba que se arregla o que aparece. Un documento que se escribe una vez y queda olvidado en un rincón no serviría de nada, y éste no es de ésos. Lo que estás leyendo es la versión vigente.