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Soluciones por tipoAnálisis de movilidad

¿Cuántos espacios quedan libres, y en qué nivel?

Hay lugar, y nadie sabe dónde

Siete y veinte de la noche en la rampa de entrada. Seis carros esperan con la barrera abajo y el rótulo de la calle dice LLENO. En el nivel -3 hay catorce espacios libres, todos juntos, en el pasillo del fondo. El rótulo no miente a propósito: lo alimenta un contador de barrera que suma entradas y resta salidas desde el domingo, y lleva desde el domingo equivocándose un poco cada hora.

14 cámaras en 7 sectores

Así se le pide

«Decime cuántos espacios libres hay en cada nivel y avisame cuando una zona se llene.»

Un carro que da tres vueltas buscando espacio se demora seis minutos más y estorba a los que sí saben adónde van. El centro pierde la visita de quien se cansa y se va, y el equipo pierde la mañana recontando a pie para volver a poner el rótulo en su sitio. Y como el contador no dice dónde está el hueco, tampoco dice qué pasillo se llena primero ni a qué hora, que es justo lo que haría falta para organizarlo de otra manera.

Se decide una vez

Todo empieza dibujando los espacios sobre la imagen y diciendo qué es cada uno: rotación, reservado, carga, movilidad reducida, rampa. Después se eligen las zonas que se quieren ver por separado y el nivel de llenado a partir del cual se quiere aviso. IRIS lo mantiene actualizado todo el día, nivel por nivel, sin que nadie baje a contar. Y como los espacios están dibujados, el número de hoy y el de dentro de un año se cuentan igual.

Un parqueo con sensor en cada espacio funciona muy bien y cuesta lo que cuesta poner, cablear y mantener un sensor por espacio. Cuando hay ochocientos, la conversación se acaba antes de empezar. Por eso la mayoría de los parqueos siguen funcionando con un contador de barrera, que da un número global, no dice dónde y se desajusta solo. Una cámara alta en el pasillo ve una fila entera de espacios y dice cuál tiene carro encima y cuál no.

La misma idea se lee al revés en sitios que no tienen nada que ver con un carro. El rack de producto de una planta química tiene un hueco marcado con franjas amarillas y negras para cada barril: alguien tiene que pasar cada mañana a mirar si están todos. En el pasillo de un hospital hay un sitio donde vive el carro de paro, y la pregunta no es si el pasillo está libre, es si el carro está en su sitio. En una calle, la tapadera de un registro tiene su hueco, y estar fuera de él es exactamente el problema.

Es lo menos espectacular que hace IRIS y probablemente lo que más se usa. No hay nadie haciendo nada malo, no hay alarma y no hay drama: hay un sitio, un estado y una hora. Ocupado o libre, con barril o sin barril, el carro está o no está. Y como es un estado y no un suceso, se consulta cuando hace falta en vez de mirar por si acaso.

Qué cambia

Para saber el estado de un sitio había que ir: bajar al nivel, dar la vuelta al rack, caminar el pasillo. Y como ir cuesta tiempo, se iba una vez al día y el resto de la jornada era una incógnita.

Ahora el estado está a mano y con hora —cuántos espacios libres y en qué pasillo, qué hueco del rack lleva vacío desde las 6:40 a.m., dónde se vio por última vez el carro que no está—. Se consulta en diez segundos y solo se camina cuando hace falta caminar.

Dónde lo hemos visto

  • Tres carriles y ninguno se mueve. Son las 6:30 a.m. en la acera de salidas: carros en doble fila, un taxi atravesado en medio, una camioneta con el baúl abierto sacando maletas y una fila esperando espacio. El bus de enlace está en su bahía y la gente sube con equipaje grande, mientras por la acera camina un caudal continuo hacia las puertas. IRIS cuenta los vehículos que entran al carril de dejada, mide cuánto se queda cada uno y cuánta acera queda libre. Aquí no lee ninguna placa y no sabe quién maneja: cuenta vehículos y mide minutos.

    CAM-580La acera se traba antes que la terminal

    «Avisame si un carro lleva más de diez minutos parado en el carril de dejada y hay otros esperando espacio.»

    Ver esta cámaraLos aeropuertos

  • Los nueve puestos ocupados y nadie que se levante. Noche cerrada, mesa de ruleta, y a los dos lados se armaron sendos grupos de gente de pie: unos apuestan por encima del hombro, otros esperan a que quede lugar. Arriba, recostados en la baranda, hay más personas mirando. Y adelante, el piso está vacío de lado a lado. IRIS mide cuánta gente hay alrededor de la mesa, cuánto tiempo lleva ahí y cuánto se tarda en conseguir puesto. La demanda no está repartida por la sala: está amontonada en un punto.

    CAM-524Todos los puestos ocupados y diecisiete personas de pie

    «Avisame cuando una mesa lleve un cuarto de hora llena y haya más de quince personas de pie alrededor.»

    Ver esta cámaraLos casinos

  • Media tarde en la sala de embotellado. No hay ninguna alarma: la torre de luces de la máquina está en verde y la línea sigue corriendo. Pero en la banda las botellas no van seguidas. Van a rachas: un grupo apretado, un hueco largo de banda azul vacía, otro grupo. Un operario está de pie junto a la banda, sin hacer nada, esperando a que vuelvan a llegar. IRIS cuenta las botellas que cruzan un punto fijo y cronometra cada hueco.

    CAM-241La línea va, pero cada pocos segundos queda un hueco

    «Contame las botellas que pasan por aquí cada minuto y avisame si se abre un hueco de más de diez segundos.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • La estantería de producto de la planta, con los dos niveles cargados: barriles azules, contenedores plásticos y cubetas. En el nivel de abajo hay un espacio vacío, marcado con franjas amarillas y negras, sin nada adentro. Un operario con chaleco reflectivo se paró a un lado y lo mira. Adelante, una tarima de sacos apilados sobre el concreto; al fondo, el edificio de la planta y las lagunas.

    CAM-155Falta un barril en el rack

    «Enseñame la estantería de producto cada mañana y decime si falta algo de su espacio, sin que nadie tenga que ir a contarlo.»

    Ver esta cámaraLas infraestructuras

  • IRIS cuenta los espacios mirándolos y le manda el número al rótulo. Hora pico en la entrada de un nivel: un rótulo luminoso cuelga sobre el carril y reparte el tránsito por niveles —uno lleno, dos con huecos y una fila para recarga—. Debajo pasan tres carros; uno gira hacia los espacios verdes de la derecha, donde queda un poste libre. En el techo, una hilera de luces verdes y rojas marca espacio por espacio.

    CAM-462El rótulo acierta porque el número sale de mirar los espacios

    «Mandale al rótulo los espacios libres de cada nivel y avisame si el rótulo y el conteo dejan de coincidir.»

    Ver esta cámaraLos parqueos

  • El taller a media mañana. En la pared, un panel con todas las herramientas colgadas en su hueco: llaves fijas ordenadas por tamaño, desarmadores, alicates, martillos, limas, un serrucho y un nivel. Abajo corre una bancada de gavetas rotuladas. Alguien del personal, de espaldas, repasa el panel con el reporte en la mano, y tres personas trabajan en los bancos de madera. En esta imagen están todas las herramientas: no falta ninguna, así que no hay nada que atender y el punto sale en oro.

    CAM-115El panel de herramientas, con una silueta vacía

    «Al cerrar el taller, decime si falta alguna herramienta del panel, cuál es el hueco y desde qué hora está vacío.»

    Ver esta cámaraEl centro de acceso restringido

  • Ya de noche, poco después de las siete. El paño de malla que cierra la subestación por la calle quedó aplastado contra el piso y doblado para adentro, y la hoja del portón giró para afuera. Por el hueco entra una persona, un pie en el murete y las dos manos en el bastidor. El hecho es ese: la cerca cambió de forma y alguien está pasando por donde ahora se puede pasar.

    CAM-341La malla está abierta y alguien pasa por el hueco

    «Avisame si la malla o el portón dejan de estar como estaban, y también si alguien pasa por ese punto.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • IRIS no suma entradas y resta salidas: mira cada espacio y dice si tiene un vehículo encima o no. Media mañana en el nivel 2 de un parqueo en altura, con la losa entera a la vista: un espacio azul accesible con un carro encima, un espacio morado de reservado ocupado, una fila naranja de motos, dos espacios verdes de recarga con sus postes y un hueco cerrado con conos sobre el rayado rojo.

    CAM-460Cuántos espacios quedan, y de qué tipo

    «Decime cuántos espacios libres quedan en el nivel 2 y cuántos de ellos son de recarga.»

    Ver esta cámaraLos parqueos

  • Un carro azul recorre el pasillo interior con las luces de freno encendidas y toma el desvío de la derecha, siguiendo la flecha pintada en el piso. A los dos lados, todos los espacios están ocupados, y al fondo otro carro frena buscando lo mismo. IRIS arranca un reloj cuando un vehículo entra al nivel y lo para cuando se parquea. Le sigue el rastro por su imagen, dentro del encuadre; la placa no la lee.

    CAM-461Cuatro minutos dando vueltas y ni un espacio libre

    «Decime cuánto tarda en promedio alguien en parquear en este nivel, por franja de hora.»

    Ver esta cámaraLos parqueos

Lo que no hace

De quién es el carro y si ese espacio estaba reservado para alguien son cosas que IRIS no sabe: sabe si hay un vehículo encima o no lo hay.

Y hay dos situaciones que le salen peor de lo que parece. Un vehículo largo mal parqueado sobre dos espacios descuadra la cuenta, igual que la descuadran los espacios tapados por una columna. Y con dos barriles iguales ve que el hueco está lleno, no cuál de los dos.

Preguntas

¿Hace falta un sensor en cada espacio?
No. Una cámara alta bien colocada ve una fila entera de espacios de una vez y dice cuáles tienen carro encima. Esa es la diferencia de costo que hace que un parqueo grande se pueda medir de verdad: no hay que poner, cablear y mantener un aparato por espacio. En los sitios donde ya hay sensores, el dato de la cámara sirve para contrastarlos, que suele ser la manera más barata de descubrir cuáles están averiados.
¿Cuántos espacios ve una cámara?
Depende del encuadre, y conviene medirlo antes de prometer nada. Una cámara alta mirando a lo largo de un pasillo cubre una tirada larga; la misma cámara puesta baja y de frente cubre tres, porque los carros del primer plano tapan a los de atrás. Y las columnas, las rampas y las curvas también quitan espacios. Por eso el número de cámaras de un parqueo sale de mirar los planos, nunca de dividir espacios entre un número redondo.
¿Sirve para saber si falta un barril en el rack?
Es la misma regla leída al revés: en vez de decir “este espacio está ocupado”, dice “este hueco está vacío”. La cámara mira el rack a la hora que fije la planta —las siete de la mañana, por ejemplo— y compara cada hueco contra cómo tendría que estar; si falta algo, lo dice con la foto y la hora. Nadie tiene que recorrer el rack con una hoja, y el registro de la mañana existe todos los días, también el sábado.
¿Y si un carro se parquea mal y ocupa dos espacios?
Los cuenta como dos ocupados, porque de hecho lo están: ahí ya no puede parquear nadie más. Y el número sigue siendo verdad para quien está buscando espacio, que es para quien se mide. Donde eso sí molesta es en el balance de fin de mes, y por eso el mal parqueo se puede sacar aparte: cuántas veces al día pasa, en qué pasillos y a qué horas. Ese suele ser el argumento que termina repintando una zona.

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Miralo vos mismo

Acá no hay alarmas de más. Hay lo que hay que ver.

No es un video grabado ni un dibujo explicativo: es un resumen de la pantalla real, con un caso distinto cada vez que arranca. Detrás hay mucho más.

  1. Dibujás la raya
  2. Se cuenta solo
  3. Sale un número
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30ES
IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
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IRIS · Infinity Neural

¿No ves lo tuyo acá?

Acá están las palabras que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: a IRIS se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.

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Y lo mejor

Contar no es vigilar.Es saber cuántos pasaron, y a qué hora.

Sirve para comparar: dos martes, dos puertas, dos temporadas. Como se mide igual cada día, la comparación se sostiene sola y no hay nada que discutir.

Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Respondemos el mismo día hábil.