Soluciones por tipoSeguridad de las personas
¿Cuánto se tarda en pasar de asomarse a caer?
Se subió a la baranda
Las 5:10 p.m. en el nivel alto de un centro comercial. La baranda llega a la altura del pecho y debajo hay siete metros hasta el piso de concreto. Una persona se apoya, se asoma un poco más de lo normal y pasa una pierna por encima. Desde la garita se ve el pasillo completo, pero a treinta metros y de espaldas un cuerpo asomado y un cuerpo apoyado son la misma silueta.
3 cámaras en 2 sectores
Así se le pide
«Avisame apenas alguien se asome por encima de la baranda o se suba a ella.»
De siete metros no hay caída leve. Detrás vienen la ambulancia, el centro comercial parado horas, la investigación y una familia esperando una explicación. En el mirador de la quebrada la cuenta es otra y es peor: una baranda que cede con cuarenta personas apoyadas no deja caer a una, deja caer a todas las que estaban empujando. Y en los dos sitios el video estaba corriendo desde el principio. Lo que faltó fue que alguien lo estuviera mirando en ese minuto.
Se decide una vez
Todo se resuelve dibujando, una sola vez, y sale una regla por sitio. En el nivel alto: cuerpo por encima de la línea del borde, aunque sea un instante, aviso inmediato a la garita, esa cámara abierta y el video guardado desde antes. En el mirador la frase cambia de forma: demasiada gente apoyada en el mismo tramo de baranda durante más de un par de minutos, aviso mientras el grupo se está armando. La misma línea, dos relojes.
Una baranda existe porque el borde está ahí. Y al mes de puesta ya no la mira nadie. En el nivel alto de un centro comercial, en el mirador de una quebrada, en la plataforma de una bodega: la gente mira lo que pasa delante, no la línea que tiene a la altura del pecho. Quien vigila tampoco la mira, porque su trabajo es mirar personas, y a treinta metros y de espaldas todas las personas apoyadas en una baranda se parecen.
Hay dos días malos y no se parecen en nada. Uno es el de la persona que pasa una pierna por encima en el nivel alto, y ahí lo único que importa es que alguien llegue antes que la decisión. El otro es el de la quebrada crecida: en temporada de lluvias, cuando el agua baja con fuerza, el mirador se llena de gente asomada a ver y a grabar con el celular, todos apoyados en el mismo tramo y empujando hacia el mismo lado. Esa baranda se calculó para que nadie se cayera, no para aguantar a cuarenta personas apretando a la vez.
IRIS mira el borde, que es lo que nadie mira. La línea se dibuja una vez sobre la imagen y de ahí en adelante ve dos cosas: una silueta que queda por encima, y gente juntándose contra ella. Y avisa mientras se está juntando, no cuando ya está llena. Aquí el aviso solo vale antes. Después ya no es un aviso: es una llamada.
Qué cambia
Quien estaba en la garita tenía que acertar mirando el monitor correcto en el segundo correcto, y el resto se veía al día siguiente repasando el video. Ahora recibe esa cámara abierta con el minuto exacto y puede echar a andar mientras la persona sigue de este lado de la baranda. En el mirador pasa lo mismo con la crecida: en vez de mandar a alguien cuando ya hay un montón de gente, se cierran dos accesos mientras todavía se está juntando.
Dónde lo hemos visto

CAM-177Gente amontonada mirando la crecida
«Avisame cuando se junte demasiada gente contra la baranda del paseo con el río crecido, y decímelo mientras se está juntando.»

CAM-108Asomado por encima de la baranda
«Apenas alguien quede con el cuerpo por encima de la baranda del nivel alto, o se suba a ella, quiero el aviso.»

CAM-173Alguien adentro de la quebrada
«Avisame apenas haya alguien dentro del cauce, y decímelo antes de que llegue al agua, no cuando ya esté adentro.»
Lo que no hace
Aquí IRIS hace geometría, no psicología. Ve un cuerpo por encima de una línea marcada, o gente juntándose contra ella. Por qué se asoma esa persona, o qué piensa hacer, no está en la imagen y no se interpreta.
Y tampoco actúa: abre la cámara y avisa. Ir corriendo, cerrar el paso o no hacer nada lo decide quien mira. Esa parte no se automatiza y no debería automatizarse.
Preguntas
- ¿Se le puede marcar a IRIS dónde está el borde?
- Se dibuja, y ese es el punto. Sobre la imagen de la cámara se sigue el borde real —la baranda del nivel alto, el pretil del mirador, el filo de la plataforma— y con eso queda dicho dónde empieza el peligro. De ahí en adelante IRIS habla cuando un cuerpo cruza esa línea o queda por encima. Es de las cosas que no se explican hablando: una línea no cabe en una frase, hay que trazarla.
- ¿Avisa también cuando se junta demasiada gente en una baranda?
- Sí, porque una baranda aguanta un peso, no una multitud. Con la quebrada crecida, un mirador se llena de gente asomada a ver y a grabar, y todos empujan hacia el mismo lado a la vez. El aviso que sirve llega mientras el grupo se está formando: ahí todavía se cierra el paso con dos barreras y un carro. Cuando ya hay cincuenta personas apoyadas, avisar solo sirve para saber por dónde empezar a desalojar.
- ¿Vale en obra, con andamios y plataformas?
- El borde se dibuja igual en una obra, y la frase que se le pide cambia un poco. Aquí el problema no es solo asomarse: es asomarse sin nada que sujete. Por eso en obra esta regla suele ir pegada a la del arnés, y desde una sola cámara salen las dos: alguien parado encima de una máquina o en el filo de una plataforma, y alguien trabajando en altura sin arnés puesto. Dos avisos, un encuadre.
- ¿IRIS interpreta lo que va a hacer esa persona?
- Ninguna intención se lee en una imagen, y IRIS no lo intenta. No adivina, no identifica a nadie y no le cuelga una etiqueta a ninguna persona. Afirma un hecho geométrico y se detiene ahí: hay un cuerpo por encima de la línea del borde, esta cámara, este minuto. Si eso es grave o no lo es, lo decide alguien que conoce el sitio y a la gente que lo llena a esa hora. Esa parte del trabajo no se automatiza.
Demostración · IRIS en marcha
Cada vuelta, un caso nuevo. Siempre la misma pantalla.
Se reproduce sola y enseña un caso de principio a fin. Es un resumen: la pantalla real tiene muchas más funciones de las que caben en este recuadro.
- Las cámaras, sobre el mapa
- Se dibuja una zona
- Sale qué pasó por ahí
¿No ves lo tuyo acá?
Acá están las palabras que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: a IRIS se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Lo que pasa fuera del encuadreno existe para IRIS. Ninguna cámara ve el mundo entero.
Desde aquí se entiende esto, y esto otro no: eso hay que mirarlo cámara por cámara y dejarlo por escrito antes de nada. Es un rato aburrido, y ahorra muchos malentendidos.
Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.