Soluciones por tipoEficiencia productiva
¿Y si hay uno que no es como los demás y nadie lo ve?
Todo está bien menos uno
Diez y veinte de la mañana, estación de mezcla al aire libre. El orden de carga está escrito en un cartel pegado a la pared: primero el agua, después los dos aditivos y el disolvente al final. El operario, con casco y guantes, acaba de acoplar la manguera del bidón de disolvente. Es el primero que conecta, no el último. El resto del equipo está en el almacén, a treinta metros, y ese cartel no lo está mirando nadie.
28 cámaras en 10 sectores
Así se le pide
«Avíseme si en esta zona aparece algo que no es como los demás: otra etiqueta, otra tapa, otro material o conectado donde no corresponde.»
En la mezcla, alterar el orden no arruina un lote: puede convertir un tanque en un problema de seguridad. Esa es la versión rápida. La lenta es peor: la parihuela con las etiquetas cambiadas sale en el camión y el error asoma dos semanas después, cuando el cliente la abre. Entonces hay que bloquear el lote completo, revisar el turno de aquel día y llamar a alguien a pedir disculpas.
Se decide una vez
Aquí lo que se define una vez es qué quiere decir «igual» en ese sitio. Las etiquetas de este lote. El orden de carga del mezclador. Qué manguera va a qué colector. Qué bidones esperan en el cuadro azul de esta orden. Por qué puerta sale cada ruta. Contra eso se compara, parihuela por parihuela y turno por turno, con aviso de cámara, hora e imagen cuando algo se sale. Y si mañana la orden es otra, se cambia la regla y vuelve a correr sola en todas las cámaras de la zona.
Un error de referencia no tiene cara de error. Todo está ordenado, las cajas apiladas, el operario haciendo bien su trabajo. Lo que se sale de sitio es un detalle: nueve parihuelas con etiquetas magenta y una con etiquetas verdes, un bidón de tapa verde en el cuadro donde esperan los de tapa gris, una manguera acoplada al colector de al lado del que decía la orden, una palada de agregado gris encima del acopio de caliza. Dejadez casi nunca es. Es que dos cosas se parecen demasiado y son las siete de la noche de un viernes.
La factura llega tarde y llega en otro lado. La parihuela se sube al camión y el cliente la abre dos semanas después. La cuchara descarga en la pila que no era y la ley del acopio ya no se puede separar. Y en un puesto de descarga, una manguera en el colector equivocado es lo único que separa una mañana normal de una mañana muy mala.
Leer lo que dice la etiqueta no es lo que hace IRIS, y no le hace falta. Compara lo que hay con lo que usted dijo que tiene que haber y con lo que está al costado: esta parihuela no lleva las etiquetas de sus nueve compañeras, este bidón no es de los que se prepararon para esta orden, esta manguera no está en el colector que usted indicó. Y lo dice con la parihuela todavía en el piso y el camión sin arrancar, que es la única hora a la que arreglarlo cuesta cinco minutos.
Qué cambia
Esto salía a la luz al final del recorrido: en el control de calidad con suerte, en el almacén del cliente sin ella. Ahora sale a la luz en el minuto en que ocurre, con la foto de esa parihuela y de esa etiqueta. Quien está en la zona lo cambia y sigue trabajando. La diferencia entre las dos formas no es de tecnología: una cuesta cinco minutos y la otra cuesta un lote entero.
Dónde lo hemos visto

CAM-239Un carro de módulos sale por una puerta que no es la suya
«Avíseme si un carro cargado sale del almacén por una puerta que no está en su ruta.»

CAM-310El solvente entra primero y tenía que ser el último
«Avíseme si alguien conecta al mezclador un recipiente que no es el que toca en ese momento de la carga.»

CAM-249Una parihuela con las etiquetas distintas a las demás
«Avíseme si en la zona de despacho hay una parihuela con etiquetas distintas a las del resto de la remesa.»

CAM-209Un envase roto vaciándose sobre la faja
«Avíseme si pasa un envase que no es como los demás: vacío, mal llenado, abollado o botando producto.»

CAM-148Una compuerta que no está en su marco
«Avíseme cuando una compuerta no esté donde debería estar en su marco, y muéstreme los movimientos que hizo esta semana.»

CAM-260Una jaula sale por la puerta que no es
«Avíseme cuando una jaula o una parihuela salga por una puerta que no es la de su ruta y no haya una orden de salida abierta para esa mercadería.»

CAM-383Una palada de grava gris encima del acopio que no le toca
«Avíseme si un cargador descarga en un acopio material que no es el de esa pila.»

CAM-325La manguera acoplada al colector que no era
«Avíseme si una manguera de cisterna queda acoplada a un colector que no es el de la orden de descarga.»

CAM-284Un bidón de tapa verde donde no toca
«Avíseme si aparece en la zona de dispensación un envase que no sea de los que preparamos para esta orden, o si alguno queda fuera de su cuadro.»

CAM-428El cerco está cortado y por ahí sale material
«Avíseme si alguien cruza el cerco por un punto que no es una puerta, o si sale material del patio por una ruta que no es la de salida.»
Lo que no hace
Lo que dice la etiqueta IRIS no lo lee, y qué producto lleva un bidón tampoco lo sabe. Ve que ese envase no es como los demás, o que no está donde usted lo puso, o que se conectó fuera de orden.
Y dos referencias idénticas por fuera no las separa. Ahí no reemplaza al código de barras ni al sistema de producción: cubre lo que pasa entre dos lecturas.
Preguntas
- ¿Lee lo que dice la etiqueta?
- No lo lee, y casi nunca hace falta. Lo que se ve es la diferencia: nueve parihuelas con etiquetas del mismo color y en la misma posición, y una que no. Un bidón con la tapa de otro color en el cuadro de esta orden. Una botella con menos nivel que todas las de su fila. Con eso ya alcanza para frenarlo a tiempo, y no obliga a que la etiqueta se lea bien desde una cámara a seis metros. Cuando de verdad se necesita saber qué dice, esa lectura la hace el código de barras, que para eso existe.
- ¿Reemplaza al código de barras o al sistema de producción?
- No, y tampoco convendría. El código de barras sabe qué es cada cosa; IRIS ve dónde está y qué aspecto tiene. Su terreno es el hueco entre dos lecturas: la parihuela que se escaneó bien y después cambió de sitio, el bidón que se preparó correctamente y terminó en el cuadro de al lado, la manguera que nadie escanea porque no lleva etiqueta. En ese hueco ocurren casi todos los errores de referencia, y hasta ahora lo único que lo cubría era el ojo de quien pasara por ahí.
- ¿Cómo sabe cuál es el orden correcto?
- Porque quedó dicho una vez, con las palabras de ustedes. Primero el agua, después los dos aditivos y el disolvente al final. O bien: la manguera de esta cisterna va al colector tres. O bien: los carros de esta ruta salen por la puerta dos. Se escribe una sola vez y desde ese momento se comprueba en cada carga, en cada turno y en todas las cámaras que cubren la zona. El día que el procedimiento cambia se cambia la frase; lo que sale de la rutina es tener que acordarse a diario.
- ¿Y si dos productos son iguales por fuera?
- Entonces no los separa, y hay que decirlo sin rodeos. Mismo envase, misma tapa y misma etiqueta significa que la cámara no puede distinguirlos, y esa comprobación le toca al código de barras. Lo que sí puede hacer IRIS en ese caso es mirar otra cosa: dónde está, por dónde entró, en qué orden se usó y por qué puerta sale. Muchas veces la equivocación no está en el producto sino en el sitio, y el sitio sí se ve.
Demostración · IRIS andando
Cada vuelta, un caso nuevo. Siempre la misma pantalla.
Corre sola y muestra un caso de principio a fin. Es un resumen: la pantalla real tiene muchas más funciones de las que entran en este recuadro.
- Las cámaras, sobre el mapa
- Se dibuja una zona
- Sale qué pasó por ahí
¿No ve lo suyo acá?
Ojo con la lista: son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Se queda corta a propósito, porque a IRIS se le pide con una frase y las frases no se terminan nunca. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Usted puede preguntar qué camioneta entró ayer.Quién iba adentro no se pregunta acá.
IRIS busca cosas y situaciones, nunca personas: no identifica a nadie y no reconoce rostros. Usted escribe qué busca y le devuelve los minutos que calzan, cada uno con su cámara y su hora.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Contestamos el mismo día hábil.