CAM-80
La puerta del almacén
La puerta de un almacén de ropa vista desde adentro, mirando a la calle: las dos hojas de vidrio abiertas de par en par, una alfombra oscura en el umbral y el sol de la tarde entrando sobre el piso de baldosa. Por el centro entra alguien con una funda en la mano, otra persona se va hacia la calle y un cliente camina hacia la puerta desde adentro; a los lados, maniquíes, perchas de camisas de colores y una mesa de exhibición con carteras. Afuera, en la vereda, hay gente que pasa de largo y no entra. IRIS cuenta a los que cruzan la puerta, a los que pasan sin entrar y el rato que se queda cada uno, y estima el reparto del grupo por tramo de edad y sexo. A nadie lo identifica.

Active IRIS Vision
Imagen generada con IA
Qué entiende IRIS
Qué reconoce en esta escena
- puerta abierta
- entra al almacén
- sale a la calle
- cliente adentro
- pasa por la vereda
Lo que devuelve esta cámara
Aquí nadie recibe un aviso. Aquí salen números.
- 412+38Entradas hoy
- 3 140Pasan por el frente
- 13 / 100Entran de cada 100 que pasan
- 14Adentro ahora
- 11 min+2 minTiempo promedio adentro
- 18:00 – 19:00Hora pico
Las cifras de esta pantalla son un ejemplo de la imagen, no la medición de ningún cliente.
IRIS incorpora NeuralPax, una licencia independiente homologada por el Centro Español de Metrología —el instituto nacional de metrología de España— para el conteo de personas, el aforo y el control de afluencias. Que la cifra sea la correcta lo garantiza un tercero, no nosotros: el aforo que usted enseña está medido y homologado, no estimado. La homologación cubre esa medida —contar personas—, no el producto entero, y no equivale a una acreditación ecuatoriana.
La serie, no el dato suelto
Un número no dice nada. Una curva sí.
Quién entra y quién pasa de largo
- Entran
- Pasan sin entrar
| Tramo | Entran | Pasan sin entrar |
|---|---|---|
| 06 | 12 | 140 |
| 08 | 38 | 320 |
| 10 | 61 | 470 |
| 12 | 74 | 560 |
| 14 | 52 | 430 |
| 16 | 44 | 380 |
| 18 | 88 | 690 |
| 20 | 63 | 520 |
| 22 | 19 | 180 |
Reparto estimado por edad y sexo
- Mujeres
- Hombres
| Tramo | Mujeres | Hombres |
|---|---|---|
| Hasta 25 | 14% | 9% |
| 25 a 40 | 22% | 15% |
| 40 a 60 | 17% | 11% |
| Más de 60 | 8% | 4% |
Cuánto se queda quien entra
- Minutos adentro
| Tramo | Minutos adentro |
|---|---|
| 06 | 6 min |
| 08 | 8 min |
| 10 | 11 min |
| 12 | 13 min |
| 14 | 9 min |
| 16 | 10 min |
| 18 | 15 min |
| 20 | 12 min |
| 22 | 5 min |
Las cifras de esta pantalla son un ejemplo de la imagen, no la medición de ningún cliente.
Cómo se cuenta
Contar no se pide hablando. Se dibuja una raya.
Aquí hay dos rayas y una zona, y las tres se dibujan sobre la imagen. La primera raya cruza el umbral: quien la pasa hacia adentro es una entrada, quien la pasa hacia afuera es una salida, y de la resta sale cuánta gente hay en el local en cada momento. La segunda raya va por la vereda, delante de la vitrina, y cuenta a quien pasa por el frente sin entrar. La zona cubre la alfombra y los primeros metros de piso de venta, y mide cuánto se queda quien entra. Nada de esto se pide hablando: preguntar en lenguaje natural sirve para buscar y para describir una situación, pero contar necesita saber por dónde pasa exactamente la línea y en qué sentido, y eso solo lo fija un trazo sobre la imagen. Por eso el número del martes y el del sábado se midieron igual, y por eso es repetible y auditable.
- raya de la puerta · Línea de conteo
- raya de la vereda · Línea de conteo
- zona de la entrada · Zona de permanencia
Qué cambia
Qué cambia para quien lleva la tienda
Hoy el turno del sábado se arma con la sensación de quien atiende, y la vitrina se discute con opiniones. Con la raya de la puerta se sabe cuánta gente entra de verdad y en qué hora; con la raya de la vereda, cuántos pasaron por el frente y no entraron. Si por el frente pasan tres mil y entran cuatrocientos, la conversación deja de ser sobre lo que se vende adentro y pasa a ser sobre la vitrina. La zona de la entrada agrega cuánto se queda quien entra, que es lo que distingue un local por el que se pasa de un local en el que se mira. El reparto por tramo de edad y sexo es una estimación de grupo, con su margen: sirve para decidir el surtido, el montaje de la vitrina y el horario del turno, y no sirve para nada que tenga que ver con una persona en concreto. Y por si alguien lo pregunta, que lo va a preguntar: aquí no se reconoce ningún rostro y no se guarda quién es nadie. El conteo de personas está homologado ante el Centro Español de Metrología —el instituto nacional de metrología de España—, así que la cifra la verificó un tercero independiente y no nosotros; esa homologación es española y no equivale a ninguna acreditación local. Las cifras de la imagen son un ejemplo, no la medición de ningún local.
Lo que suelen preguntar
¿IRIS sabe la edad o el sexo de quien entra al almacén?
No la sabe. IRIS estima a qué tramo de edad y a qué categoría se parece alguien por su aspecto y su silueta, y eso es una estimación de grupo con su margen, nunca un dato de una persona. No reconoce ningún rostro, no lo compara con ninguna base de datos, no guarda quién es nadie, no sigue a una persona de una visita a la siguiente ni de un local a otro, y no se cruza con el programa de fidelización ni con la factura. Lo que sale es el reparto de un grupo —«de los que entraron esta tarde, tantos parecían de este tramo»—, y no sale ficha de nadie. Sirve para decidir el surtido, la vitrina y el horario del turno, y no debe usarse para nada que tenga que ver con una persona en concreto. En una instalación real esto necesita además su base legal y un letrero visible en la puerta, en los ocho mercados donde trabajamos; eso lo firma la organización que instala la cámara, no nosotros.
¿Para qué sirve contar a la gente que pasa por el frente y no entra?
Para saber si el problema está adentro o está en la vitrina. La raya de la puerta dice cuántos entraron; la de la vereda dice cuántos tuvieron la ocasión de entrar. Si por el frente pasan tres mil y entran cuatrocientos, la conversación deja de ser sobre lo que se vende adentro: la vitrina, el letrero y la hora de apertura pasan a ser decisiones con un número detrás, y se puede comparar la semana del montaje nuevo con la anterior. Sin esa segunda raya solo se sabe lo que ya se sabía —que fue un día flojo—, pero no si entró poca gente o si es que ese día no pasaba nadie por la calle.
¿Quién garantiza que el número de personas es el correcto?
Un tercero independiente. El conteo de personas de IRIS está homologado ante el Centro Español de Metrología —el instituto nacional de metrología de España—, es decir, la medida la verificó un organismo externo y no nosotros, y en la puerta de un local, que es donde se cuenta el aforo, esa es justo la garantía que hace falta. Conviene decir el alcance con precisión, porque estirarlo sería mentir: esa homologación cubre el conteo de personas y no el producto entero, no cubre la estimación de tramo de edad ni de sexo —que es otra cosa y no está homologada— y, al ser española, no equivale a ninguna acreditación local. A eso se suma que la raya está dibujada sobre la imagen: cualquiera puede ver dónde está y por qué sale ese número.
Un caso distinto cada vuelta
Mire lo que pasa. Y mire lo que IRIS hace con eso.
Con un caso distinto en cada vuelta: esto no es un video grabado ni un dibujo, es un resumen de la herramienta real. Y la herramienta entera no cabe en un recuadro.
- Mira todo el sistema
- Marca lo que falla
- Lo pone en una pantalla
Siguiente paso
Los centros de datos
¿Y si el corte no empieza con un ataque?
13 casos, y en todos IRIS avisa cuando pasa algo. Usted ve cada imagen tal cual y después con lo que entiende encima.
El estado de las cámaras
¿Y quién vigila las cámaras?
34 casos, y en todos IRIS avisa cuando pasa algo. Usted ve cada imagen tal cual y después con lo que entiende encima.
Y lo mejor
Cámaras le sobran.Lo que se le acaba son los ojos para mirarlas.
Dos o tres pantallas las sigue cualquiera. Cuarenta, nadie. IRIS las mira todas y avisa cuando hace falta que decida alguien.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.