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Soluciones por tipoDetección de intrusiones

¿Cuánta gente hay adentro de verdad?

Pasaron dos y el sistema anotó uno

Las 06:05, entrada de personal. Alguien pasa la tarjeta y el torniquete se pone en verde. Pegada, en el mismo giro, entra una segunda persona con el casco en la mano: viene con las manos ocupadas y el compañero le hace el favor. Nadie hizo nada malo. Pero desde ese segundo el listado de quién está dentro de la planta dice ciento dieciocho, y adentro hay ciento diecinueve.

11 cámaras en 9 sectores

Así se le pide

«Avíseme cuando por una puerta pasen más personas que validaciones, y guárdeme el video del paso.»

El día que no pasa nada, no pasa nada. El día que suena la alarma de evacuación, quien coordina la emergencia cuenta cabezas en el punto de reunión y le sobra gente, o le falta. Y no sabe cuál de las dos cosas es. Se retrasa la entrada de bomberos, se busca a alguien que ya estaba afuera y el listado de control de accesos —que era el documento bueno— deja de servir para nada.

Se decide una vez

Hay tres cosas que definir y una sola vez que hacerlo. Cuáles son las puertas que de verdad importan —personal, muelle, sala técnica—; si lo que se quiere es un aviso al momento o un parte al cierre de la guardia; y quién lo recibe. Con eso, la comprobación corre en todas esas puertas y en todas las guardias, sin que nadie tenga que estar frente a una pantalla a las seis de la mañana. Y donde el paso doble sea lo normal, esa puerta simplemente sale de la regla.

Cualquier control de accesos cuenta aperturas, no personas. Es un sistema honesto con un hueco: la tarjeta abre y lo que cruce, cruza. Y pasar dos con una sola validación casi nunca es algo planeado. Noventa y nueve veces de cada cien es cortesía: alguien con las manos ocupadas, un compañero que sostiene la hoja, una visita que va detrás de quien bajó a recibirla.

El problema no es la segunda persona. El problema es el listado. Desde ese segundo, quién está adentro y quién dice el sistema que está adentro son dos cosas distintas. Y ese listado se usa para cosas serias: una evacuación, un contratista que no tenía que haber pisado esa planta, el papel que se le muestra a un auditor. Se convierte en un documento que parece confiable y no lo es.

Y el segundo que pasa no significa lo mismo en todas partes. En una puerta de solo personal al final de un pasillo de embarque, quien entra detrás queda en zona restringida de un aeropuerto. En la esclusa de un centro de datos, queda en una sala donde el listado de quién entró es medio contrato. En la puerta de un terminal portuario no es una persona sino un camión: dos vehículos con una sola subida de tranquera, y en el registro consta uno. En la entrada de un estacionamiento, dos autos con una sola apertura son el ticket que nunca se cobró. Y en una sala de conteo el problema es al revés: la operación pide dos personas y en la sala quedó una. La misma comparación —cuántos pasan y cuántos se identificaron—, cinco consecuencias distintas.

IRIS mira la puerta desde arriba y cuenta personas que cruzan. Lo compara con las validaciones que hubo. Cuando pasaron más personas que credenciales, lo dice: cámara, hora y el video de ese paso. No sabe quién era ninguna de las dos y no le hace falta. Si fue un favor o fue otra cosa lo decide quien lo mira, que para eso tiene el video delante.

Qué cambia

Esto se sabía cuando ya daba lo mismo: en una investigación por un faltante, o el día de un simulacro que salió mal. Ahora el jefe de turno recibe el paso con el video de cinco segundos y lo resuelve por radio antes del primer café. La mayoría de las veces es «ah, era Javier, que venía con las cajas». Y ahí está la gracia: comprobarlo cuesta tan poco que se comprueba siempre, y el listado de adentro vuelve a valer algo.

Dónde lo hemos visto

  • Dos cuerpos, una sola apertura. Al final de un pasillo de embarque hay una puerta de uso restringido con su cartel de solo personal: un trabajador con chaleco reflectivo la abrió con su tarjeta y está entrando, sosteniendo la hoja mientras pasa. Detrás de él, aprovechando la hoja abierta, entra una segunda persona que no abrió nada. A la izquierda queda un torniquete bajo, que es el paso normal, y por el pasillo siguen caminando pasajeros con equipaje. IRIS anota la hora y guarda el video. Nada más.

    CAM-588Una puerta, una tarjeta y dos personas adentro

    «Avíseme si por una puerta de personal pasan dos personas con una sola apertura.»

    Ver esta cámaraLos aeropuertos

  • Cajero abierto, un técnico trabajando y dos personas más dentro de la zona. Media mañana en la vereda: se le ve al cajero la puerta batida y el interior, y delante hay un técnico de rodillas con la caja de herramientas en el piso. Detrás, el furgón de servicio, con las puertas traseras abiertas y las bandejas a la vista. IRIS afirma eso y nada más. No sabe quiénes son ni a qué vinieron, y no lo dice.

    CAM-516Un cajero abierto en la calle y dos personas más en la zona

    «Avíseme si el cajero está abierto por mantenimiento y hay más de una persona dentro de la zona de alrededor sin contar al técnico.»

    Ver esta cámaraLa banca

  • Dos cuerpos cruzando y una sola credencial presentada. Ocho y media de la mañana en la cabina de acceso al centro: alguien se para delante del lector, presenta su credencial, la hoja se abre y, mientras vuelve, una segunda persona entra detrás por el mismo hueco sin detenerse. Ninguno de los dos hace nada raro: se saludaron y uno le sostuvo la puerta al otro. Afuera espera una tercera. IRIS guarda el video.

    CAM-547Dos personas cruzan y solo una presentó la credencial

    «Avíseme cuando por una puerta de acceso pasen más personas que credenciales presentadas.»

    Ver esta cámaraLos centros de datos

  • Diez y media de la noche en admisión de emergencia. En el mostrador hay dos personas pegadas una a otra, una a cada lado de la mampara, con los brazos estirados y movimientos secos. Desde el otro extremo se acerca una enfermera con las manos por delante, y un vigilante cruza la sala apurado desde el fondo. Contra la pared, la gente que espera voltea hacia el mostrador. Lo que IRIS ve son dos cuerpos muy juntos moviéndose de forma brusca en un punto donde eso no pasa nunca. No sabe quién es ninguno de los dos, no dice quién tiene razón y no clasifica a nadie.

    CAM-124Dos personas cara a cara en la mampara de admisión

    «Avíseme cuando en el mostrador dos personas se junten mucho y se muevan de forma brusca, o cuando alguien golpee la mampara, para que llegue alguien antes.»

    Ver esta cámaraEl hospital

  • Dos cuerpos, una sola luz verde. Son las siete de la mañana en la entrada de personal: alguien acerca su tarjeta, el lector se pone en verde y cruza el torniquete de altura completa. Pegada a esa persona, en el mismo giro, entra una segunda sin acercar nada al lector. En la garita de la derecha, el vigilante está mirando otra pared de pantallas. Detrás del cerco perimétrico el almacén ya arrancó. IRIS cuenta los cuerpos que pasan y los compara con las validaciones.

    CAM-261Dos personas, un solo giro del torniquete

    «Avíseme cuando pasen dos personas por el torniquete con una sola validación y muéstreme el video del paso.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Dos camiones, una sola apertura. Primera hora de la mañana en la puerta de acceso: uno con contenedor cruza el carril con la tranquera levantada y, pegado atrás, el segundo pasa con la misma apertura, sin detenerse en el punto de control. A la izquierda, la garita y el vehículo de vigilancia; al fondo, el buque en el muelle. IRIS no mira quién maneja: cuenta cuántos vehículos cruzan la línea de la tranquera y lo compara con cuántas aperturas hubo.

    CAM-443Dos camiones, una sola apertura de tranquera

    «Avíseme si pasan dos vehículos con una sola apertura de la tranquera, o si la tranquera se queda levantada más de un minuto.»

    Ver esta cámaraLos puertos

  • Una apertura, dos carros. Media tarde en el ingreso del estacionamiento: la barrera está levantada, un carro gris cruza bajo el brazo y, pegado a su parachoques, un carro azul pasa detrás sin detenerse en el poste del ticket. Eso es lo que ve la cámara y eso es lo que anota: dos vehículos, una apertura, la hora exacta y el video del momento.

    CAM-465Dos carros cruzaron con una sola apertura

    «Avíseme cuando pase más de un vehículo con una sola apertura de la barrera y guárdeme el video con la hora.»

    Ver esta cámaraLos estacionamientos

  • La sala común de un pabellón, vista desde arriba. En el centro del pasillo hay un grupo agarrado y forcejeando, y justo debajo una persona está en el piso boca abajo con otra inclinada sobre ella. Por la izquierda cruzan hacia allá cuatro trabajadores del establecimiento, uno de ellos en primer plano. En la galería de arriba hay gente asomada a la baranda mirando lo que pasa abajo, y al fondo a la izquierda hay quien sigue sentado en las mesas.

    CAM-102Pelea en la sala común

    «Avíseme apenas dos personas se agarren a golpes en la sala, y avíseme también si alguien se queda en el piso y no se levanta.»

    Ver esta cámaraEl establecimiento penitenciario

  • Alguien entró por donde no se entra. Mañana de evento, delante de la puerta de acceso: cinco torniquetes con la luz en verde y gente validando en cola, y a la derecha, junto a la columna, una persona trepada al cierre metálico, con las dos manos arriba y un pie en el travesaño. El chaleco de sala está a tres metros, de espaldas. IRIS ve el cruce y guarda el video.

    CAM-487Uno trepa el cierre mientras los demás pasan por el torniquete

    «Avíseme si alguien entra por fuera de los torniquetes o si pasan dos personas con una sola validación.»

    Ver esta cámaraLos estadios

  • El procedimiento pide dos personas y en la sala hay una. Primera hora en la sala de conteo: alguien manipula efectivo sobre la mesa, con la contadora de billetes en marcha, los fajos y las bandejas delante. Enfrente, la silla del segundo control está vacía y girada; el compañero se aleja hacia la bóveda, que tiene la puerta abierta. IRIS cuenta los cuerpos que hay en la sala mientras hay efectivo sobre la mesa.

    CAM-514Una operación que pide dos personas, y en la sala hay una

    «Avíseme cuando quede una sola persona en la sala de conteo mientras hay efectivo sobre la mesa.»

    Ver esta cámaraLa banca

Lo que no hace

Quién es la segunda persona, y si tenía derecho a entrar, quedan fuera de lo que IRIS puede decir. Su aporte es una resta: personas que cruzaron menos validaciones registradas. Poner nombres a esa diferencia es trabajo del control de accesos y de quien lleve la investigación.

Hay además una condición de instalación que conviene mirar antes: el paso tiene que verse completo. Una cámara de frente, a la altura de la cabeza, no separa dos cuerpos pegados; una cenital sobre la puerta, sí. Cuando el encuadre no da, lo que se cambia es la cámara, no la promesa.

Y una precisión más: lo que se cuenta es el paso, no la presencia. Si el listado de quién hay adentro tiene que ser cierto, también hay que contar las salidas. Con la puerta de entrada sola, IRIS dice que entraron dos y no dice cuándo se fue uno.

Preguntas

¿Hay que cambiar el control de accesos?
No hay que tocarlo. IRIS no viene a reemplazarlo: viene a comprobarlo. La puerta sigue abriéndose con las mismas tarjetas y la misma base de datos de siempre. Lo que se agrega es una cámara mirando ese paso y una comparación entre dos cifras: validaciones registradas y personas que cruzaron. Cuando no cuadran, sale un aviso con el video. Y donde no se pueda leer la validación, la regla se da vuelta: se avisa cuando dos personas cruzan pegadas en el mismo giro del torniquete.
¿No va a estar avisando a cada rato?
Eso lo define la puerta que se elija. En un torniquete de altura completa el paso doble es raro, y cada aviso significa algo. En una puerta de oficina por la que entran veinte personas juntas a las nueve, avisar de cada una no serviría de nada: ahí la regla se convierte en un conteo de la guardia y no en una alarma. La misma detección se puede leer como aviso o como número, y quién decide cuál es en cada puerta es usted.
¿Vale también para vehículos en una tranquera?
Es el mismo caso, solo que en grande. Dos camiones cruzando con una sola subida de tranquera dejan exactamente la inconsistencia que dejan dos personas con una tarjeta: el registro de la puerta anota un vehículo y dentro del predio hay dos. IRIS cuenta los vehículos que pasan bajo el brazo y los compara con las aperturas. Y de paso levanta un aviso por la tranquera que se queda arriba, que es como empieza la mayoría de estos pasos dobles.
¿IRIS bloquea la puerta o detiene el torniquete?
Eso no lo hace por su cuenta, y vale la pena decirlo sin rodeos. IRIS avisa; qué hace la puerta después lo decide la organización. El aviso se puede amarrar a un sistema que cierre, encienda una luz o suene, pero esa es una decisión de la instalación y del plan de evacuación, no algo que IRIS resuelva sola. En la enorme mayoría de los casos lo que se busca es otra cosa: que alguien se entere en el momento y levante el teléfono.

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La interfaz real, paso a paso

Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.

Un extracto de la pantalla real, sin locución y sin manos. Cada vuelta plantea otra situación. Lo que hay detrás es bastante más grande que lo que se ve.

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