Soluciones por tipoAnálisis de movilidad
¿Cuánto tiempo lleva eso en el carril?
Hay algo en el carril y no lo ha visto nadie
Once y veinte de la mañana, dentro de un túnel. Un camión perdió parte de la carga en la curva: dos cajas reventadas, unos tubos y una parihuela atravesada ocupan el carril derecho. El camión siguió y no se enteró. Los carros que vienen atrás lo esquivan cambiándose de carril sobre la marcha, uno detrás de otro, y el que llegue en cuarenta segundos no lo va a ver hasta salir de la curva.
3 cámaras en 2 sectores
Así se le pide
«Avíseme si cae algo a la pista y dígame en qué carril quedó.»
Un objeto sobre la pista no se mueve, no se escapa y no da la cara. Se queda ahí hasta que alguien lo ve y avisa, y ese alguien suele ser el conductor que ya frenó en seco. Dentro de un túnel el margen es todavía menor: no hay berma, no hay visibilidad y una frenada brusca en cadena es lo que convierte una parihuela en un choque múltiple y el túnel cerrado media mañana.
Se decide una vez
Esto se decide una vez. Usted dice qué tramos se miran, qué carriles tiene cada uno, qué se considera obstáculo y a quién se avisa: al centro de control, a la cuadrilla de conservación o a los dos a la vez. IRIS lo aplica en todas las cámaras de esos tramos, de día y de noche, sin depender de que alguien tenga abierto ese recuadro. Si se abre un tramo nuevo, se agrega a la regla.
Esto es lo contrario de casi todo lo demás que hace una cámara. Acá no hay movimiento que detectar: hay algo que se quedó quieto donde no debería haber nada. Una parihuela en el carril central, unos escombros tapando el izquierdo, una llanta suelta que rodó veinte metros más adelante. Nada de eso se mueve, nada de eso llama la atención en una pantalla y, sin embargo, cada segundo que pasa ahí es un carro más que llega a cien sin saberlo.
El valor está en el carril, no en el objeto. Que hay algo sobre la pista termina sabiéndose. Lo que cambia la respuesta es saber en qué carril está y en qué punto exacto, porque de eso depende si se cierra un carril o dos, qué panel de mensaje se enciende, a qué kilómetro sale la cuadrilla y si hay que detener el tránsito del túnel. Ese detalle es el que hoy se pierde en la llamada de un conductor que dice «hay algo tirado más o menos por el peaje».
Y después está la parte que solo aparece en el video: de dónde salió. Con la grabación se sabe qué vehículo lo perdió y a qué hora, y eso deja de ser una discusión sobre quién paga la limpieza. La misma cámara que avisa del obstáculo guarda el minuto en que cayó, que es la única prueba que existe de algo que no dejó ninguna otra huella.
Qué cambia
El centro de control se enteraba por teléfono, y quien llamaba iba manejando y no sabía precisar ni el carril ni el kilómetro. Había que mandar una cuadrilla a buscarlo. Ahora el aviso llega con la cámara, el punto y el carril ocupado, así que el panel se enciende antes y la cuadrilla sale sabiendo a qué va y con qué se va a encontrar.
Dónde lo hemos visto

CAM-13Carga caída dentro del túnel
«Avíseme si cae carga de un vehículo a la pista y dígame qué carril queda ocupado.»

CAM-64Cajas y una llanta suelta en el carril central
«Avíseme si cae algo a la pista y dígame en qué carril quedó.»

CAM-35Desmonte regado en el carril del túnel
«Avíseme si aparece un obstáculo en la pista del túnel y dígame en qué carril está.»
Lo que no hace
IRIS no retira la carga ni cierra el carril: avisa, dice dónde está y abre la imagen, y desde ahí actúa una persona. Tampoco sabe qué es el objeto: distingue que hay algo que no debería estar sobre la pista, no si es una parihuela o una caja de cartón. Y en un túnel con poca luz, o con la pista mojada y llena de reflejos, un objeto bajo y oscuro es difícil de ver para cualquiera.
Preguntas
- ¿Detecta cualquier objeto o solo los grandes?
- Depende del tamaño que ocupe en la imagen, y esa es la respuesta honesta. Una parihuela atravesada en el carril se ve sin problema; una pieza chica a doscientos metros de la cámara puede quedar por debajo de lo que esa imagen resuelve. En la puesta en marcha se revisa cámara por cámara hasta dónde llega cada una y desde qué tamaño se avisa. Preferimos decir «de este punto en adelante no lo garantizamos» antes que prometer que se ve todo, porque lo segundo se cae en la primera prueba.
- ¿Dice en qué carril quedó?
- Sí, y es el dato que más se usa. Los carriles se marcan una vez sobre la imagen de cada cámara, así que el aviso no dice «hay algo en la pista»: dice en qué carril está y en qué punto. De eso depende todo lo que viene después, desde qué panel se enciende hasta si se cierra un carril o se detiene el túnel. Sin el carril, el aviso obliga a que alguien abra el video y lo averigüe, y esos son minutos que en una vía rápida se pagan.
- ¿Se puede saber de qué vehículo cayó?
- Sí, si pasó delante de la cámara. Como el aviso queda con su hora exacta, se va al video de los segundos anteriores y aparece el vehículo que lo perdió. Eso convierte una discusión sobre quién paga el retiro en un hecho comprobable. Lo que no prometemos es la placa en cualquier condición: eso depende de la cámara, de la velocidad, de la luz y del ángulo, y se comprueba tramo por tramo antes de decir que sí.
- ¿Y de noche o dentro de un túnel iluminado?
- Funciona, con matices que conviene saber antes. Un túnel tiene iluminación pareja, lo cual ayuda, pero también reflejos sobre la pista mojada, cambios bruscos de luz en la boca y sombras largas de los vehículos. Un objeto bajo y oscuro en esas condiciones es difícil para cualquier sistema, y también para un conductor. Por eso el ajuste se hace con las cámaras reales del túnel y no con un catálogo, y si un tramo no da garantías, se dice y se refuerza el encuadre.
La interfaz real, paso a paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Un extracto de la pantalla real, sin locución y sin manos. Cada vuelta plantea otra situación. Lo que hay detrás es bastante más grande que lo que se ve.
- Entra a la bandeja
- Usted abre el aviso
- Confirma o descarta
¿No ve lo suyo acá?
Ojo con la lista: son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Se queda corta a propósito, porque a IRIS se le pide con una frase y las frases no se terminan nunca. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
IRIS solo ve lo que la cámara muestra.Donde no llegamos, lo decimos.
Un encuadre que apunta para otro lado no lo arregla ningún programa, y un lente velado tampoco. Por eso lo primero que hacemos es decirle qué cámaras están hoy en condiciones de ver lo que se les va a pedir, y cuáles no.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Contestamos el mismo día hábil.