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IRIS NEURALContáctenos

Soluciones por tipoSeguridad de las personas

¿Y si llega alguien cuando ya terminó?

Se armó en diez segundos

Son las 21:30 en el mostrador de urgencias. Llevan tres horas de espera y una familia se acerca al vidrio. Dos personas se juntan mucho, suben la voz y una golpea la mampara con la mano abierta. Quien atiende da un paso atrás y busca con la mirada al personal de seguridad, que está en la otra punta del edificio y no vio nada. Cuando llegue, ya va a haber terminado.

9 cámaras en 6 sectores

Así se le pide

«Avíseme si hay contacto físico brusco entre personas y dígame en qué cámara.»

Lo que queda de esto no es un video: es una persona que al día siguiente no quiere volver a ese mostrador. Casi nunca termina en algo que se pueda mostrar, porque nadie estaba mirando y la grabación aparece tres días después. Se paga en bajas, en rotación, en una persona más contratada por si acaso y en la certeza, adentro del equipo, de que ahí nadie llega a tiempo.

Se decide una vez

Qué se considera aviso, quién lo recibe y con qué prioridad: eso lo define seguridad, una sola vez. Escrito en una frase: contacto físico brusco entre personas, o un grupo cerrándose donde antes estaba repartido, y entonces esa cámara se abre en el puesto de control, se avisa al equipo más cercano y queda guardado el video de los segundos previos. Una decisión, cuarenta cámaras, y vale a cualquier hora del día.

Menos de lo que se tarda en cruzar un hall dura un forcejeo. Diez segundos, quince. Quien lo sufre casi nunca es quien lo empieza, y quien podría pararlo suele estar en otro piso o mirando otra de las cuarenta pantallas. En un patio de unidad educativa, en un andén, en la sala común de un centro penitenciario: siempre pasa justo donde nadie está mirando en ese momento.

Y hay una segunda cosa que juega en contra: el corro. Apenas se arma algo, la gente se junta alrededor. Lo que era un grupo repartido por el patio se convierte en un círculo cerrado que tapa exactamente lo que habría que ver. Desde la garita ya no se ve nada. Cuando el corro se abre, la escena terminó y solo queda el resultado en el piso.

Por el movimiento avisa IRIS, nunca por la persona. Gestos bruscos, cuerpos que se juntan de golpe, un grupo que se cierra donde antes estaba repartido, alguien que golpea una mampara. A nadie identifica, caras no reconoce y ninguna etiqueta le cuelga a nadie. Abre la cámara correcta a los pocos segundos, con el video de justo antes, y deja que mire una persona. Llegar a los diez segundos y llegar a los dos minutos no es el mismo trabajo, ni termina igual.

Qué cambia

Quien operaba tenía cuarenta cámaras delante y el primer aviso llegaba por teléfono, de alguien que no sabe decir dónde está. Ahora le llega la cámara abierta con el minuto exacto y el video de antes, y sabe si tiene que mandar a una persona o a tres. En una unidad educativa cambia otra cosa: el rincón que aparece tres semanas seguidas deja de ser una intuición de quien tutorea y pasa a ser un lugar que se vigila.

Dónde lo vimos

  • Hay un corro de gente cerrado en las dos aceras y el tránsito quedó detenido. En el medio de la calzada, cuatro personas están peleando y una de ellas ya cayó al piso.

    CAM-21Pelea en medio de la calzada

    «Avíseme si hay una pelea en la calle y dígame cuánta gente se está juntando alrededor.»

    Ver esta cámaraLa ciudad

  • El mostrador de emergencias, a última hora. Dos personas están muy juntas, una a cada lado del mostrador, con los brazos extendidos y movimientos bruscos. Otra persona del equipo se acerca desde el otro lado con las manos por delante, y un guardia de seguridad cruza la sala a paso rápido desde el fondo. Contra la pared, quienes esperan miran hacia el mostrador. Lo que se detecta son dos personas muy juntas moviéndose de forma brusca en un lugar donde eso no es lo normal. Quiénes son, no se sabe; quién tiene razón, tampoco; y a nadie se lo clasifica.

    CAM-124Se calienta la cosa en el mostrador

    «Si en el mostrador dos personas se juntan mucho y hay movimientos bruscos, o si alguien golpea la mampara, quiero que alguien llegue antes de que aquello vaya a más.»

    Ver esta cámaraEl hospital

  • El patio a plena luz, con casi cien personas repartidas por el piso de concreto. En el centro se cerró un corro apretado de dos docenas, hombro con hombro, mientras las de afuera empujan hacia adentro; alrededor, el resto está parado, separado y a lo suyo. Abajo, varias personas sentadas en los bancos corridos. Hay personal en el patio, en la pasarela de arriba y en la garita del ángulo, y una puerta abierta en el muro del fondo.

    CAM-103El patio se junta todo en un punto

    «Cuando la gente del patio deje de estar repartida y se junte toda en un punto, quiero saberlo: desde la garita, un corro cerrado no deja ver lo que hay adentro.»

    Ver esta cámaraEl centro penitenciario

  • Un rincón del patio pegado a la pared del mural, visto desde una cámara alta. Cuatro niños: tres parados formando un semicírculo cerrado y un cuarto contra la pared pintada, con la espalda apoyada. Al fondo, en otro nivel y detrás de una reja, sigue el recreo: la cancha, el aro y el resto del curso. Desde ahí, este rincón no se ve. Lo que se detecta es la forma: un corro cerrado alrededor de una persona, en un punto que el colegio marcó. Qué está pasando adentro de ese corro, no se sabe.

    CAM-133Un corro cerrado en un rincón del patio

    «Si se cierra un corro alrededor de un niño en los rincones del patio que no vemos desde donde estamos, avíseme, y dígame si se repite en el mismo lugar.»

    Ver esta cámaraEl colegio

  • Por el fondo entra un tren. En medio del andén, dos personas están peleando, y la gente que las rodea retrocede: el corro se cierra hacia el borde, que es justo el lado por donde no se puede retroceder.

    CAM-82Pelea en el andén con un tren entrando

    «Si hay una pelea en un andén, avíseme, y con más urgencia todavía si hay un tren entrando.»

    Ver esta cámaraEl transporte público

  • Seis personas forcejean en el centro de la explanada, entre dos puertas de acceso, y alrededor se cerró un círculo de curiosos en menos de un minuto. Alguien del personal de sala llega desde la derecha. Falta media hora para el concierto. IRIS ve dos cosas: contacto físico entre personas y un círculo que crece y se cierra. Desde arriba, el círculo se ve mucho antes que el contacto. No sabe quién es nadie y no sabe quién empezó.

    CAM-491Un forcejeo y un círculo que se cierra alrededor

    «Avíseme si hay contacto físico entre personas o si se cierra un círculo en la explanada, y dígame en qué puerta.»

    Ver esta cámaraLos recintos

  • La sala común de un módulo, vista desde arriba. En el centro del pasillo hay un grupo agarrado y forcejeando, y justo debajo hay una persona en el piso boca abajo con otra inclinada sobre ella. Por la izquierda cruzan cuatro personas del personal hacia allí, una de ellas en primer plano. En la galería de arriba hay gente asomada a la baranda mirando lo que pasa abajo, y al fondo a la izquierda queda quien sigue sentado en las mesas.

    CAM-102Forcejeo en la sala común del módulo

    «Apenas dos personas se agarren a golpes en la sala, avíseme, y avíseme también si alguien queda en el piso y no se levanta.»

    Ver esta cámaraEl centro penitenciario

  • El patio a media mañana. En el centro hay tres niños agarrados, con los brazos extendidos y los pies clavados en el piso. Alrededor, más de veinte chicos que dejaron de jugar y se van acercando: el corro se cierra rápido. Al fondo, la puerta del edificio, y en todo el encuadre no hay ningún adulto. Lo que se detecta es que ahí hay un forcejeo y en qué punto del patio está. Quiénes son esos niños, no se sabe, y quién empezó, tampoco.

    CAM-135Un forcejeo en medio del patio

    «Un forcejeo en el patio quiero saberlo a los diez segundos, cuando todavía son tres, y no cuando ya se armó el corro.»

    Ver esta cámaraEl colegio

  • El paso lateral entre el edificio y el patio, a media mañana. Contra la pared hay alguien; delante, tres compañeros le cierran la salida y uno tiene el brazo estirado hacia él. Alrededor, nada: un banco vacío, un basurero y la sombra del árbol. A dieciocho metros, dos estudiantes cruzan el paso sin voltear la cabeza, y al fondo el patio sigue con su recreo. En todo el encuadre no hay ningún adulto. En la imagen ni siquiera se distinguen las caras, y no hace falta: lo que se detecta es la forma —alguien contra el muro y varios cerrándole la salida— y en qué punto del paso está. Quiénes son, no se sabe; quién empuja y quién recibe, tampoco; y qué pasó antes, menos.

    CAM-137La pelea que no arma corro

    «En el paso lateral, si alguien queda contra la pared con varios cerrándole la salida, quiero saberlo aunque no se acerque nadie más.»

    Ver esta cámaraEl colegio

Lo que no hace

Un forcejeo de un abrazo fuerte, de un juego o de una despedida efusiva no lo distingue, e intenciones no interpreta. Avisa de que ahí pasó algo brusco para que alguien mire.

Y a nadie identifica: caras no reconoce y ninguna etiqueta le pone a nadie. Quién tiene razón y qué se hace después lo decide siempre una persona, con el video delante.

Preguntas

¿IRIS decide quién empezó?
No lo decide, y no debe. Personas no identifica, caras no reconoce y ninguna etiqueta le cuelga a nadie. Lo que hace es abrir la cámara correcta en el momento correcto, con el video desde unos segundos antes, para que una persona vea lo que pasó y decida qué hacer. Su organización define las reglas y los límites; IRIS aplica la parte repetitiva. El juicio sigue siendo humano; lo que cambia es que ahora se puede hacer a tiempo.
¿Distingue un juego de un forcejeo de verdad?
No siempre, y hay que decirlo de entrada. Un forcejeo de juego y uno de verdad se parecen mucho en una imagen, e intenciones no se leen. Por eso el aviso no es una acusación: es «mire esta cámara ahora». En un patio de unidad educativa, que un adulto se acerque a mirar cuesta muy poco y no le hace daño a nadie. Lo caro es el corro que nadie ve durante tres semanas seguidas en el mismo rincón.
¿Por qué avisa también cuando se cierra un corro?
Porque el corro es exactamente lo que tapa lo que hay adentro. En un patio de unidad educativa o en el patio de un centro penitenciario, la gente repartida es lo normal. Que de golpe se junte toda en un punto es la señal de que ahí está pasando algo que desde la garita ya no se ve, y suele llegar antes que los golpes. Además, el lugar donde se repite el corro dice mucho: si es siempre el mismo rincón, el problema no es de ese día.
¿Se guarda el video de antes del incidente?
Sí, y suele ser lo más útil de todo. El aviso llega con los segundos anteriores, que son los que explican qué pasó antes del primer golpe: quién se acercó a quién, si había algo en el medio, si venía de una discusión larga. Sin eso, quien tiene que decidir solo ve el final. Con eso, el video deja de ser un archivo que alguien busca tres días después y pasa a ser parte del aviso.

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La interfaz real, paso a paso

Usted pone la regla una vez. IRIS la aplica siempre.

Paso a paso y sin manos, un resumen de la interfaz. Cada vuelta arranca con otro caso, y la herramienta completa no entra en una demostración.

  1. Se arma la regla
  2. Se asigna a las cámaras
  3. Publicada, vigila sola
  4. Y entonces salta
IRIS NEURAL
30ES
IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
Pregunte o pida algo…Enviar
IRIS · Infinity Neural

¿No ve lo suyo acá?

Se le pide con una frase, y las frases no se acaban: por eso esta lista se queda corta a propósito. Son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.

Ver todas las solucionesCuéntenos qué ve

Y lo mejor

Hay un momento en que se puede hacer algo.Es mientras está pasando, y dura poco.

Después ya solo queda contarlo. IRIS avisa en ese momento —cámara, hora e imágenes— y quien esté de turno decide qué hace con el aviso.

Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Le respondemos el mismo día hábil.