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Soluciones por tipoEficiencia productiva

¿Cuánto tarda alguien en enterarse de que la cinta no avanza?

La cinta no avanza y entra una mano

Media mañana en el galpón de clasificación. En la curva de rodillos los paquetes se montaron unos arriba de otros y no avanza ninguno. Un operario se acostó sobre la cinta y metió los dos brazos entre los rodillos para sacar el bulto de abajo. La cinta no está parada: sigue con tensión, esperando a que se libere. La parada de emergencia no la tocó nadie.

6 cámaras en 5 sectores

Así se le pide

«Avisame si alguien mete las manos en la cinta sin haberla parado, y mostrame el video desde que se trabó.»

De acá salen dos facturas. Una es la parada: paquetes que no se clasifican, camiones que salen sin ellos y una hora que no queda anotada en ningún lado. La otra es el brazo. Si la cinta se libera sola mientras tiene las manos adentro, el turno termina en una emergencia y la empresa termina en una investigación. Y lo peor es que casi siempre sale bien: sale bien tantas veces que deja de parecer peligroso.

Se decide una vez

Esto se decide una vez, y lo deciden seguridad laboral y producción, no una cámara. Vos decís cuántos segundos sin movimiento cuentan como trabada, en qué tramos importa, qué se hace y a quién se avisa: si en la curva de rodillos el material lleva más de un minuto sin avanzar, aviso al puesto de control de la línea; y si alguien entra al hueco de la cinta con la máquina en marcha, aviso al jefe de turno en el acto y video guardado. IRIS lo aplica en todos los tramos.

Una cinta trabada casi nunca se avisa a tiempo, porque se nota aguas abajo. En el subsuelo de equipajes de un aeropuerto, las valijas se montan unas arriba de otras en el codo de la cinta y ya hay cuarenta y seis paradas, con más llegando por atrás. Arriba, en los mostradores, no lo sabe nadie: se van a enterar cuando un avión salga con la mitad de las valijas. Lo mismo pasa con una tolva de trituración que deja de tragar, o con una línea de viales que se detiene y desborda la bandeja de rechazo.

Y hay un caso peor, que es el del acero: un desbaste incandescente quieto sobre los rodillos, a medio camino entre el horno y la caja siguiente, con las balizas en rojo. Ahí cada minuto detenido no es solo tiempo perdido: es material que se enfría donde no debe y una decisión difícil que alguien tiene que tomar rápido y con la mejor información posible.

IRIS mira dos cosas a la vez y las dos importan. La primera es si el material se mueve: cuando algo lleva más de los segundos que dijiste sin avanzar, avisa, con la cámara y el video desde el principio. La segunda es la que de verdad hace falta: si alguien se mete en la cinta, en la tolva o entre los rodillos con la máquina en marcha. Eso ya no es un problema de productividad. Es una mano, y llega antes el aviso que el susto.

Qué cambia

La trabada se descubría cuando dejaba de llegar material aguas abajo, y de la mano metida entre los rodillos no se enteraba nadie, salvo que terminara mal. Ahora llega un aviso al minuto, con el video desde el principio, y llega otro distinto —más urgente— apenas alguien entra a la cinta con la máquina en marcha. Y cada parada queda registrada con su duración, así que a fin de mes se puede sumar.

Dónde lo vimos

  • El subsuelo de equipajes. En el codo de la cinta las valijas se montaron unas sobre otras y ya no avanza ninguna: cuarenta y seis trabadas y más llegando por atrás. Un operario está en la consola con la luz roja prendida, mirando el montón; otro trabaja más arriba de la línea. Aguas abajo, el tramo sale vacío con una sola valija. Y arriba, atrás del vidrio, la sala de embarque sigue como si nada. IRIS ve que la cinta lleva tres minutos sin mover una valija y que el equipaje se acumula, y lo dice al momento.

    CAM-592Abajo la cinta se trabó y arriba nadie lo sabe

    «Avisame si la cinta deja de mover valijas y el equipaje se acumula en el codo.»

    Ver esta cámaraLos aeropuertos

  • Un operario con chaleco amarillo se acostó sobre la cinta y metió los dos brazos entre los rodillos para destrabarla. Media mañana en el galpón de clasificación: en la curva de rodillos los paquetes se montaron unos sobre otros y no avanzan. La baliza roja del poste está prendida y el tablero con el pulsador de parada queda a dos pasos, a su derecha, sin tocar. La cinta inclinada del fondo sigue largando cajas encima. IRIS ve la acumulación, ve los brazos adentro y cronometra las dos cosas.

    CAM-275Cinta trabada y dos brazos entre los rodillos

    «Avisame si alguien mete las manos en la cinta sin haberla parado, y mostrame el video desde que se trabó.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Media tarde en la planta de trituración. La tolva de alimentación se trabó: el material quedó quieto sobre la boca, rebosa por el costado y cae en cascada hacia el foso. Un operario con casco amarillo y chaleco se inclinó sobre la baranda de la pasarela y empuja la piedra con las manos. Atrás, una pala cargadora sigue trabajando. IRIS ve que el material dejó de bajar y que hay una persona dentro de su alcance.

    CAM-393La tolva quedó trabada y alguien mete las manos

    «Avisame si una tolva deja de tragar material y alguien se acerca a destrabarla a mano.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • La línea de viales está parada. En la curva de la cinta los viales se acostaron y se amontonan unos contra otros. Abajo, la bandeja de rechazo llegó al borde. Alguien con túnica azul se lleva las manos a la cabeza delante de la traba; otras dos personas esperan junto a la máquina, sin nada que hacer. La pantalla de la línea está quieta. IRIS ve dónde dejó de avanzar el producto, cronometra desde el primer segundo y cuenta lo que hay en la bandeja.

    CAM-299La cinta está parada y la bandeja de rechazo se desbordó

    «Avisame cuando los viales dejen de avanzar más de un minuto y decime cuántos cayeron a la bandeja de rechazo.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Las barras se montaron unas sobre otras y ahora un amasijo de perfiles retorcidos ocupa la mesa de rodillos de punta a punta, con los extremos todavía rojos. Son las tres de la madrugada en el tren de laminación. Al fondo, a la derecha, siguen saliendo barras calientes hacia el mismo lugar. Dos operarios señalan desde el piso, otros dos se acercan por el pasillo, y en la cabina de mando hay dos personas más.

    CAM-372Las barras se enredaron sobre la mesa de rodillos

    «Avisame apenas una barra deje de avanzar por la mesa de rodillos o se monte encima de otra, y mostrame el video de justo antes.»

    Ver esta cámaraLa industria

Lo que no hace

La cinta no la para. No reemplaza a la parada de emergencia ni al procedimiento de bloqueo y etiquetado de la máquina: eso son sistemas de seguridad y siguen siendo los que mandan.

Y si el trabajo estaba autorizado, no lo sabe. Entre un técnico que bloqueó la máquina y alguien que metió el brazo con la cinta en tensión, no distingue. Ve que hay alguien adentro y que la máquina está en marcha, y lo dice.

Preguntas

¿Puede parar la cinta cuando alguien mete la mano?
Por sí sola no, y esto conviene entenderlo bien. Lo que hace es avisar: manda el aviso al puesto de control y a quien vos digas, con la cámara abierta y el video. Se puede conectar a una parada, pero ésa es una decisión de seguridad que se toma con tu servicio de seguridad laboral y con el fabricante de la máquina, no una casilla que se marca. Y en ningún caso reemplaza a la parada de emergencia ni al bloqueo: ésos siguen siendo los que protegen a la persona.
¿Cómo distingue una trabada de una parada normal de turno?
Por lo que se acumula. Una cinta parada porque terminó el turno está vacía o se vacía sola; una cinta trabada junta material delante del punto y sigue llegando más por atrás. Esa diferencia se ve en la imagen y es la que dispara el aviso. Además la regla lleva su horario: si a las dos de la tarde hay parada programada, no avisa. Se define una vez con quien conoce la línea, y deja de dar avisos que no necesita nadie.
¿Sirve para saber cuánto tiempo se pierde por mes en trabadas?
Suele ser el dato que más sorprende, y sí: cada parada queda con hora de inicio, duración y tramo. A fin de mes eso deja de ser una sensación de turno y pasa a ser una lista. Y la lista casi siempre dice lo mismo: que el grueso del tiempo perdido está en dos codos concretos. Eso ya no se resuelve con un aviso, se resuelve con mantenimiento. No todo lo que importa es una alarma; a veces lo que importa es un número que antes no existía.
¿Funciona con polvo, vapor o poca luz?
A veces sí y a veces no, y depende de la cámara y no de las ganas. Una planta de trituración con polvo en suspensión, o un galpón de laminación con vapor y calor, son ambientes duros: si la cámara no distingue el material, IRIS tampoco. Por eso, antes de comprometer una regla en un lugar así, se mira esa cámara concreta a la peor hora del día. Si no se ve, se dice y se cambia el punto de vista o el equipo. No se promete una detección que la imagen no sostiene.

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La interfaz real, paso a paso

Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.

Sin locución, sin manos y sin guion leído: un extracto de la pantalla real, con otra situación en cada vuelta. Lo que hay atrás es bastante más grande que este recuadro.

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  2. Abrís el aviso
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Lo que ves acá es lo que tenemos armado, no lo que IRIS entiende: son dos listas distintas. Ésta queda corta a propósito, porque a IRIS se le pide con una frase y las frases no se terminan nunca. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.

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Y lo mejor

La madrugada de hoyno tiene por qué esperar al parte de la mañana.

Con la cámara y la hora, el aviso le llega a quien esté de turno en el momento. Al otro día no queda nada para reconstruir: ya está contado.

Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Respondemos el mismo día hábil.