Soluciones por tipoEntorno y limpieza
¿Quién avisa cuando aparece una mancha y no hay nadie mirando el mar?
Cuando se ve desde la playa, ya es tarde
7:10 de un martes de agosto. La boca del puerto está tranquila y sobre el agua turquesa hay una mancha oscura que ya ocupa media bahía. El borde toca las piedras de la orilla, a cien pies de las primeras sombrillas. La torre del salvavidas abre a las nueve. Todavía no llamó nadie. La cámara del rompeolas la lleva grabando desde que era una lengua fina detrás de una embarcación que salía.
2 cámaras en 2 sectores
Así se le pide
«Avísame en rojo si aparece una superficie oscura sobre el agua y crece.»
La limpieza se encarece cada minuto que la mancha sigue creciendo, porque ya no se acota: se persigue. Y el aviso lo suele dar un bañista, cuando la mancha lleva media hora abriéndose con la corriente. Cerrar la playa, avisar a quien coordina la respuesta, buscar qué embarcación salió a esa hora y sacar las barreras: todo empieza tarde.
Se decide una vez
El puerto decide una vez: qué tramos de agua le importan, a partir de qué tamaño quiere el aviso y a quién se llama a las siete de la mañana de un domingo. Después esa regla corre en todos los turnos y todos los días del verano, sin que nadie la vuelva a explicar. Si la mancha crece, el aviso sube. Si se queda igual, se registra con su hora y su cámara para decidirlo con calma.
Las cámaras ya están puestas y graban bien. Ese nunca fue el problema. El problema es la hora: la mancha sale a las siete de la mañana y el video se abre a las once, porque en un puerto de pueblo no hay una sala de pantallas, hay una oficina con dos personas que además atienden la radio, cobran amarres y contestan el teléfono.
Lo que se hace entonces es mirar la lámina de agua todo el rato, sin buscar embarcaciones ni personas: solo una superficie oscura que antes no estaba y que se está haciendo más grande. Cuando aparece, se abre la cámara, se dice desde qué minuto está ahí y se deja a mano el video de las horas anteriores, que es donde se ve qué salió por esa boca justo antes. Ni qué es ni de quién es: dónde está, desde cuándo y hacia dónde se abre.
Y la misma palabra funciona tierra adentro. En una subestación sin personal, esa mancha oscura y brillante que baja de la base de un transformador y cruza la losa es el mismo aviso: algo oscuro donde antes había gris. Ahí no hay bañistas; hay aceite metiéndose por la caja de registro y un transformador quedándose sin él, con la siguiente visita de mantenimiento dentro de tres semanas.
Qué cambia
El aviso sale de la propia cámara, con la hora del primer minuto, con la imagen de cómo estaba el agua antes y con el video ya guardado: quien atiende no empieza buscando, empieza mirando.
Antes esto lo reportaba quien pasara por ahí: alguien que entraba con su embarcación, un salvavidas, un vecino con el celular. Y llegaba como llegan esas cosas, sin hora exacta y sin punto exacto, a veces media mañana después.
Dónde lo vimos

CAM-569Una mancha oscura que ya toca la orilla de piedras
«Avísame en rojo si aparece una superficie oscura sobre el agua y crece.»

CAM-345Una mancha de aceite bajando del transformador
«Avísame si aparece una mancha oscura en el piso debajo de cualquier transformador y no estaba en las imágenes de antes.»
Lo que no hace
De quién es esa mancha, IRIS no lo sabe. Ve una superficie oscura que antes no estaba, dice dónde está y desde cuándo, y deja a mano el video de antes.
Y qué es tampoco lo sabe. Diésel, aceite hidráulico, un vaciado de sentina o una mancha de algas: eso lo dice quien va y lo mira, o el laboratorio.
Preguntas
- ¿IRIS sabe si es diésel o son algas?
- Distinguir un hidrocarburo de una mancha de algas, de la sombra de una nube o de una pradera marina es trabajo de quien va y lo mira, o del laboratorio que analiza la muestra. Lo que ve una cámara es una superficie oscura sobre el agua que antes no estaba y que crece; no analiza nada. Lo que gana esa persona es media hora: llega cuando la mancha todavía se puede acotar, no cuando ya la repartió la corriente.
- ¿Y de noche funciona igual?
- Igual que de día, no, y conviene decirlo antes de la demo. Lo que hace visible una mancha es el cambio de color y de brillo en la superficie, y eso pide luz. Con la iluminación de un puerto se alcanza lo que queda bajo los reflectores y poco más; el resto de la boca se queda a oscuras. Con la cámara adecuada en el punto adecuado se resuelve, y esa es una decisión que se toma antes de instalar, no una promesa que se hace después.
- ¿Sirve para una mancha en el piso, no en el agua?
- Es el mismo aviso escrito sobre otra superficie: una mancha oscura y brillante bajo un transformador, un reguero al pie de un tanque, una lámina que aparece en una losa que estaba seca. En una subestación sin personal eso puede estar días sin que lo vea nadie, hasta la siguiente visita de mantenimiento. La regla se escribe igual: si aparece algo oscuro donde antes no había nada, avisa, y guarda cómo estaba antes.
- ¿Puede decir quién la derramó?
- Ponerle nombre a un responsable no es trabajo de una cámara. No se identifican personas, no se reconocen rostros y no se señala a nadie. Lo que sí se hace es dejar a mano el video de las horas anteriores de esa cámara, que es donde se ve qué entró y qué salió por la boca antes de que apareciera la mancha. Con eso, quien tiene que abrir el expediente empieza con material; sin eso, empieza preguntando quién estaba de guardia.
Demostración · IRIS en marcha
No te lo contamos. Te lo enseñamos.
Va sola, paso a paso, y enseña únicamente el camino de un caso: es un resumen de la pantalla real. La herramienta de verdad trae muchas más funciones de las que caben aquí.
- Salta el aviso
- Entra a la bandeja
- Abres el aviso
- Confirmas o descartas
¿No ves lo tuyo aquí?
Lo que hay aquí son las palabras que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. Y la lista se queda corta a propósito, porque se le pide con una frase y las frases no se acaban. Cuéntanos qué tienes enfrente de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
A nadie lo contrataron para ver una pantalla.Lo contrataron para saber qué hacer.
Una máquina mira mejor que nadie; decidir solo lo hace una persona. Por eso IRIS mira las cuatro mil a la vez y nada más le pasa a alguien lo que pide una decisión.
Cuéntanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Contestamos el mismo día hábil.