Soluciones por tipoEntorno y limpieza
¿Quién avisa cuando aparece una mancha y no hay nadie mirando el mar?
Cuando se ve desde la playa, ya es tarde
Siete y diez de la mañana de un martes de enero. La boca del puerto está tranquila y sobre el agua turquesa hay una mancha oscura que ya ocupa buena parte del canal de entrada. El borde toca las piedras de la orilla, a cincuenta metros de las primeras sombrillas. La torre del salvavidas abre a las nueve. Todavía no ha llamado nadie. La cámara del espigón la lleva grabando desde que era una lengua fina detrás de un barco que salía.
2 cámaras en 2 sectores
Así se le pide
«Avíseme en rojo si aparece una superficie oscura sobre el agua y crece.»
El aviso lo suele dar alguien que se está bañando, y para entonces la mancha lleva media hora abriéndose con la corriente. Cerrar la playa, avisarle a quien coordina el puerto, buscar qué barco salió a esa hora y sacar las barreras: todo empieza tarde. Y la limpieza se encarece cada minuto que la mancha sigue creciendo, porque ya no se acota, se persigue.
Se decide una vez
El puerto decide una vez: qué tramos de agua le importan, a partir de qué tamaño quiere el aviso y a quién se llama a las siete de la mañana de un domingo. Después esa regla corre en todos los turnos y todos los días de temporada alta, sin que nadie la vuelva a explicar. Si la mancha crece, el aviso sube. Si se queda igual, se registra con su hora y su cámara para decidirlo con calma.
Tener el video nunca fue el problema: la mancha sale a las siete de la mañana y el video se mira a las once. Porque en un puerto pequeño no hay una sala llena de pantallas, hay una oficina con dos personas que además atienden la radio, cobran amarres y contestan el teléfono. Las cámaras están puestas y graban bien, así que cuando pasa algo el video aparece.
IRIS mira esa lámina de agua todo el tiempo. No busca barcos ni personas: busca una superficie oscura que antes no estaba y que se está haciendo más grande. Cuando la encuentra abre la cámara, dice desde qué minuto está ahí y deja a mano las horas anteriores, que es donde se ve qué salió por esa boca justo antes. El aviso no dice qué es ni de quién es. Dice dónde está, desde cuándo y hacia dónde se abre.
La misma palabra sirve tierra adentro. En una subestación sin personal, la mancha oscura y brillante que baja de la base de un transformador y cruza la losa es exactamente el mismo aviso: algo oscuro donde antes había gris. Ahí no hay bañistas, pero hay un aceite metiéndose por la caja de registro y un transformador que se está quedando sin él. Y la próxima visita de mantenimiento es dentro de tres semanas.
Qué cambia
Esto lo reportaba quien pasara por ahí: un patrón que entraba, un salvavidas, un vecino con el celular. Y llegaba como llegan esas cosas, sin hora exacta y sin punto exacto, a veces media mañana después.
Ahora el aviso sale de la propia cámara, con la hora del primer minuto, con la imagen de cómo estaba el agua antes y con el video ya guardado. Quien atiende no empieza buscando: empieza mirando.
Dónde lo hemos visto

CAM-569Una mancha oscura avanzando hacia la playa del pueblo
«Avíseme en rojo si aparece una superficie oscura sobre el agua y crece.»

CAM-345Un reguero de aceite debajo del transformador
«Avíseme si aparece una mancha oscura en el piso debajo de cualquier transformador y no estaba en las imágenes de antes.»
Lo que no hace
Qué es la mancha, IRIS no lo dice. Si es diésel, aceite hidráulico, un vaciado de sentina o una mancha de algas, no lo sabe y no lo va a decir: eso lo dice quien va y lo mira, o el laboratorio.
Tampoco sabe de quién es. Ve una superficie oscura que antes no estaba, dice dónde está y desde cuándo, y deja a mano el video de antes.
Preguntas
- ¿IRIS sabe si es diésel o son algas?
- Analizar no analiza nada, así que no. Lo que ve es una superficie oscura sobre el agua que antes no estaba y que va creciendo. Separar un hidrocarburo de una mancha de algas, de la sombra de una nube o de un banco de sargazo le toca a quien va hasta ahí a mirarlo, o al laboratorio que analiza la muestra. Y esa persona gana media hora: llega cuando la mancha todavía se puede acotar, no cuando ya la repartió la corriente.
- ¿Y de noche funciona igual?
- Igual que de día, no, y conviene decirlo antes de la demostración. Lo que delata una mancha es el cambio de color y de brillo en la superficie, y para eso hace falta luz. Con la iluminación de un puerto se alcanza lo que queda bajo los focos y poco más; el resto de la boca queda negro. Tiene arreglo, con la cámara adecuada en el punto adecuado, pero es una decisión que se toma antes de instalar y no una promesa que se hace después.
- ¿Sirve para una mancha en el piso, no en el agua?
- Sí. Es el mismo aviso escrito sobre otra superficie: una mancha oscura y brillante bajo un transformador, un reguero al pie de un tanque, una lámina que aparece en una losa que estaba seca. En una subestación sin personal eso puede estar días sin que lo vea nadie, hasta la siguiente visita de mantenimiento. La regla se escribe igual: si aparece algo oscuro donde antes no había nada, avise, y guarde cómo estaba antes.
- ¿Puede decir quién la derramó?
- Ponerle nombre a un responsable no es trabajo de una cámara, así que no. A nadie se identifica, ningún rostro se reconoce y nadie queda señalado. Lo que queda es el video de las horas anteriores de esa cámara, a mano, que es donde se ve qué entró y qué salió por la boca antes de que apareciera la mancha. Con eso, quien abre el expediente arranca con material; sin eso, arranca preguntando quién estaba de guardia.
Demostración · IRIS andando
No se lo contamos. Se lo enseñamos.
Va sola, paso a paso, y enseña un solo camino: el de un caso. Es un resumen de la pantalla real, y la herramienta de verdad tiene muchas más funciones de las que caben acá.
- Salta el aviso
- Entra a la bandeja
- Usted abre el aviso
- Confirma o descarta
¿No ve lo suyo acá?
Lo que está acá son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Y la lista se queda corta a propósito: como se le pide con una frase, las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
A nadie lo contrataron para mirar una pantalla.Lo contrataron para saber qué hacer.
Lo que mejor hace una máquina es mirar; lo que solo hace una persona es decidir. Por eso IRIS mira las cuatro mil al mismo tiempo y solo le pasa a alguien aquello que pide una decisión.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o si todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.