Soluciones por tipoEntorno y limpieza
¿Quién avisa cuando aparece una mancha y no hay nadie mirando el mar?
Cuando se ve desde la playa, ya es tarde
Siete y diez de la mañana de un martes. La bocana del puerto está tranquila y sobre el agua hay una mancha oscura que ya ocupa media bahía. El borde toca las piedras de la orilla, a cincuenta metros de las primeras sombrillas. La torre del salvavidas abre a las nueve. Todavía no ha llamado nadie. La cámara del espigón la lleva grabando desde que era una lengua fina detrás de un barco que salía.
2 cámaras en 2 sectores
Así se le pide
«Avisame en rojo si aparece una superficie oscura sobre el agua y crece.»
Media hora de ventaja lleva la mancha cuando el primer bañista da el aviso, y esa media hora la reparte la corriente. A partir de ahí todo arranca con retraso: cerrar la playa, avisar a quien coordina el puerto, averiguar qué barco salió a esa hora, sacar las barreras. Y el precio de la limpieza sube con cada minuto, porque una mancha chica se rodea y una mancha abierta ya no se rodea: se persigue.
Se decide una vez
El puerto decide una vez: qué tramos de agua le importan, a partir de qué tamaño quiere el aviso y a quién se llama a las siete de la mañana de un domingo. Después esa regla corre en todos los turnos y todos los días de la temporada, sin que nadie la vuelva a explicar. Si la mancha crece, el aviso sube. Si se queda igual, se registra con su hora y su cámara para decidirlo con calma.
Tener el video nunca fue el problema. Las cámaras del puerto están puestas y graban bien, así que cuando pasa algo, la grabación aparece. El problema es de horarios: la mancha sale a las siete de la mañana y el video se abre a las once. Y no hay una sala de monitoreo detrás, hay una oficina con dos personas que además atienden la radio, cobran amarres y contestan el teléfono.
Lo que se pone a mirar esa lámina de agua no busca barcos ni personas: busca una superficie oscura que ayer no estaba y que hoy se está agrandando. Al encontrarla abre la cámara, fija el minuto en que apareció y deja a mano las horas anteriores, que es donde se ve qué salió por esa bocana justo antes. Qué es y de quién es no lo dice: dice dónde, desde cuándo y hacia dónde se está abriendo.
Y tierra adentro la misma frase cambia de decorado. En una subestación sin personal, un reguero oscuro y brillante que baja de la base de un transformador y cruza la losa es el mismo aviso palabra por palabra: algo oscuro donde antes había gris. Ahí no hay bañistas; hay un aceite metiéndose por la caja de registro, un transformador quedándose sin él, y la siguiente visita de mantenimiento dentro de tres semanas.
Qué cambia
Esto lo reportaba quien pasaba por ahí: alguien que entraba con su lancha, el salvavidas, un vecino con el celular. Y llegaba como llegan esas cosas, sin hora exacta y sin punto exacto, a veces media mañana después.
Ahora el aviso sale de la propia cámara, con la hora del primer minuto, con la imagen de cómo estaba el agua antes y con el video ya guardado. Quien atiende no empieza buscando: empieza mirando.
Dónde lo hemos visto

CAM-569Una mancha oscura que va avanzando hacia la playa
«Avisame en rojo si aparece una superficie oscura sobre el agua y va creciendo.»

CAM-345Un reguero de aceite debajo del transformador
«Avisame si aparece una mancha oscura en el piso debajo de cualquier transformador y no estaba en las imágenes de antes.»
Lo que no hace
Qué es la mancha, IRIS no lo dice. Si es diésel, aceite hidráulico, un vaciado de sentina o algas no lo sabe, y no lo va a decir: eso lo dice quien va y lo mira, o el laboratorio.
Y de quién es, tampoco. Ve una superficie oscura que antes no estaba, dice dónde está y desde cuándo, y deja a mano el video de antes.
Preguntas
- ¿IRIS sabe si es diésel o son algas?
- Ninguna de las dos, y no lo va a decir nunca: lo único que afirma es que sobre el agua hay una superficie oscura que antes no estaba y que se está haciendo más grande. Separar un hidrocarburo de un manchón de algas, de la sombra de una nube o de un fondo oscuro se hace yendo a mirar o mandando una muestra al laboratorio. Y lo que se gana no es certeza: es media hora. Quien va llega cuando la mancha todavía se puede rodear con una barrera.
- ¿Y de noche funciona igual?
- De noche baja mucho, y conviene decirlo antes de la demostración y no después. Lo que delata una mancha es el cambio de color y de brillo de la superficie, y sin luz no hay ni color ni brillo. La iluminación de un puerto alcanza para lo que queda bajo los reflectores; el resto de la bocana es negro. Se puede cubrir con la cámara adecuada en el punto adecuado, y ésa es una decisión que se toma antes de instalar.
- ¿Sirve para una mancha en el piso, no en el agua?
- Sí. Es el mismo aviso escrito sobre otra superficie: una mancha oscura y brillante bajo un transformador, un reguero al pie de un tanque, una lámina que aparece en una losa que estaba seca. En una subestación sin personal eso puede estar días sin que lo vea nadie, hasta la siguiente visita de mantenimiento. La regla se escribe igual: si aparece algo oscuro donde antes no había nada, avisa, y guarda cómo estaba antes.
- ¿Puede decir quién lo tiró?
- No. Personas no identifica, rostros no reconoce y a nadie señala. Lo que hace es dejar a mano el video de las horas anteriores de esa cámara, que es donde se ve qué entró y qué salió por la bocana antes de que apareciera la mancha. Con eso, quien tiene que abrir el expediente empieza con material; sin eso, empieza preguntando quién estaba de turno. Ponerle nombre a un responsable no es trabajo de una cámara.
Demostración · IRIS corriendo
No te lo contamos. Te lo enseñamos.
Va sola, paso a paso, y enseña un solo camino: el de un caso. Es un resumen de la pantalla real, y la herramienta de verdad tiene muchas más funciones de las que caben acá.
- Salta el aviso
- Entra a la bandeja
- Se abre el aviso
- Se confirma o se descarta
¿No ves lo tuyo acá?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés enfrente de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
A nadie lo contrataron para mirar una pantalla.Lo contrataron para saber qué hacer.
Mirar es lo que mejor hace una máquina; decidir, lo único que hace una persona. Acá las cuatro mil se miran a la vez, y a alguien solo le llega lo que pide una decisión.
Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.