Soluciones por tipoEficiencia logística
¿Cuánto tiempo pasa parado un muelle al día?
Acá no hay alarma: hay un número
Las 09:00 en el patio. Siete camiones parados uno detrás de otro en la vía de acceso, desde el tráiler azul de cabeza hasta los dos del fondo, junto a los árboles. Enfrente, la explanada de muelles: nueve puertas, y en ninguna hay un montacargas, ni un pallet, ni movimiento. Mal no hizo nada nadie. Simplemente hay siete camiones esperando y nueve muelles parados al mismo tiempo, y eso no se está anotando en ningún lado.
4 cámaras en 2 sectores
Así se le pide
«Muéstreme los minutos que el muelle pasa sin ciclo, por hora y por turno, y avíseme si se pasan de veinte seguidos.»
En ninguna pantalla salta un muelle parado. Al terminar el día alguien dice que fue mal y no puede decir por qué, ni cuántos minutos, ni en qué puertas. Los transportistas facturan la espera, las citas del día siguiente se apilan y la discusión sobre si faltan muelles o faltan montacargas se resuelve por intuición. Es la conversación más cara del depósito y se hace sin un solo dato.
Se decide una vez
Una sola vez se decide. Usted dice qué cuenta como actividad en cada muelle —un montacargas que entra, un pallet que cruza la puerta, un ciclo de grúa—, cuántos minutos seguidos de parada se admiten y quién recibe el aviso: si un muelle pasa de veinte minutos sin un solo movimiento durante una operación abierta, aviso a operaciones. Y lo que no llega a aviso se guarda igual: al terminar el turno usted tiene el número.
De alarmas no va esta palabra. Va de un número. Un muelle parado no rompe nada, no hiere a nadie y no aparece en ningún parte. Sencillamente está ahí, con la puerta abierta y sin nada adentro, mientras afuera esperan siete camiones. Y como no hace ruido no se mide; y como no se mide, la discusión de fin de mes —faltan muelles, faltan montacargas o falta orden— se resuelve con la sensación de quien habló más fuerte.
Medir esto no se hace hablando. Preguntar sirve para buscar; contar sirve para medir, y no se hacen igual. Una raya no se describe con una frase: hay que trazarla. Por eso el conteo se configura dibujando sobre la imagen —esta es la puerta, esta es la línea, este es el atraque— y por eso el número que sale es repetible, se puede comprobar y se puede defender delante de un transportista o de una dirección. Y esa diferencia se nota justo cuando hace falta. Una estimación se discute; un número medido se comprueba. Si alguien duda de que el muelle 7 estuvo cuarenta minutos parado el martes, no hay que convencerlo: se abre esa hora y se mira. Quien lleva años negociando esperas con transportistas sabe exactamente cuánto vale eso, porque hasta ahora la discusión siempre terminaba en la palabra de uno contra la del otro.
El muelle es lo que IRIS mira, y cuenta lo que pasa y lo que no pasa: minutos con actividad, minutos sin ella, cuántos camiones esperan en la vía y cuánto lleva cada uno, cuántas puertas están libres a la vez. Al día siguiente eso no es una impresión: es una tabla por hora y por turno. Y cuando la parada se alarga más de lo que usted decidió, además avisa, porque veinte minutos de muelle quieto con fila afuera es una decisión que alguien tiene que tomar ahora, no mañana.
Qué cambia
A ojo se estimaba la ocupación de los muelles, y a fin de mes se discutía. Ahora, quien planifica abre la tabla del día anterior y ve a qué horas se juntan las esperas y qué puertas se quedan quietas mientras hay fila. Con eso se mueve una cita, se cambia un turno de montacargas o se abre una puerta más. No hay que convencer a nadie: el número está y se puede comprobar en el video.
Dónde lo vimos

CAM-273Puerta de muelle arriba, y detrás no hay camión
«Avíseme cuando una puerta de muelle esté abierta sin camión detrás y se acerque un montacargas o una persona.»

CAM-449Media hora de muelle sin un solo ciclo de carga
«Muéstreme los minutos que el muelle pasa sin cargar, por hora y por turno, y avíseme si se pasan de veinte seguidos.»

CAM-278Siete camiones esperando y nueve muelles parados
«Cuente cuántos camiones esperan en el camino, cuánto rato espera cada uno y cuántos muelles están libres a la vez.»

CAM-260Una jaula sale por el portón que no es
«Avíseme cuando una jaula o un pallet salga por un portón que no es el de su ruta y no haya una orden de salida abierta para esa mercadería.»
Lo que no hace
Por qué está parado el muelle, no lo sabe. Puede faltar un montacargas, puede faltar la guía, quien maneja puede estar almorzando o la carga puede no haber llegado. IRIS mide el tiempo y muestra la imagen; el motivo lo pone quien conoce la operación.
Y el número vale lo que valga el encuadre. Si la cámara no ve la puerta entera, no cuenta lo que pasa afuera. Por eso las líneas de conteo se dibujan una vez, con quien conoce el muelle, y se dejan quietas: un número que cambia de criterio a mitad de mes no sirve para nada.
Preguntas
- ¿Esto es una alarma o un dato?
- Es un dato y es una alarma, y cada cosa se configura por su lado. Acá manda el dato: minutos de muelle parado por hora y por turno, camiones esperando, puertas libres al mismo tiempo. Todo eso se mide dibujando una línea o una zona encima de la imagen, y el número sale repetible. La alarma viene después, como agregado: pasada la parada del límite que usted fijó, alguien se entera en el momento. Pero el valor de esta palabra vive en la tabla, no en el aviso.
- ¿Quién decide qué cuenta como actividad?
- Lo decide usted, dibujándolo. En un muelle de depósito suele ser un pallet o un montacargas que cruza la puerta; en un atraque, un ciclo de grúa completo. Se marca sobre la imagen dónde está esa línea y qué se considera un ciclo, y de ahí en adelante el criterio no cambia solo. Es exactamente lo contrario de una frase: una raya no se describe hablando, hay que trazarla, y por eso el número es auditable.
- ¿Se puede usar el número para reclamarle a un transportista?
- Se puede, con una condición: que el criterio se fije al principio y no se toque más. Con la línea de conteo dibujada una sola vez, con una definición clara de qué es actividad y con el video detrás de cada minuto contado, el número aguanta delante de quien sea. Eso es lo que distingue un dato medido de una estimación: no que quede prolijo, sino que se pueda comprobar dos veces y dé lo mismo.
- ¿Y si el muelle está parado porque no hay trabajo?
- El número lo dice y no pasa nada. Un martes flojo, con el muelle vacío a las tres de la tarde, no hay problema alguno; el problema es el muelle quieto con siete camiones esperando afuera. De ahí que se cuenten las dos cosas al mismo tiempo: la parada del muelle y la fila en la vía. Juntos, esos dos números son los que interesan, porque son los que distinguen la falta de capacidad de la falta de orden.
Demostración · IRIS en marcha
No se lo contamos. Se lo mostramos.
Va sola, paso a paso, y enseña un solo camino: el de un caso. Es un resumen de la pantalla real, y la herramienta de verdad tiene muchas más funciones de las que entran acá.
- Salta el aviso
- Entra a la bandeja
- Usted abre el aviso
- Confirma o descarta
¿No ve lo suyo acá?
Se le pide con una frase, y las frases no se acaban: por eso esta lista se queda corta a propósito. Son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Agregar una cámara cuesta lo que cuesta;agregar a alguien que la mire cuesta todos los meses.
Pasado cierto número ya casi nadie mira nada, y eso pasa en todas partes. IRIS las mira todas a la vez y lo llama solo cuando en alguna ocurre eso que usted había dicho que le importaba.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Le respondemos el mismo día hábil.