Soluciones por tipoEficiencia logística
¿Y si la mercadería sale por la puerta que no es?
El lugar equivocado no hace ruido
10:20 en la playa de dársenas. Un camión con semirremolque azul entró torcido en la puerta de la derecha, atravesado sobre las líneas amarillas, y el semáforo de esa dársena está en rojo. Su cita era la de al lado. No se dio cuenta nadie porque las dos puertas están abiertas y el patio va lleno. Baja quien maneja, se acerca el autoelevador y empieza a cargar lo que no le tocaba a ese camión.
5 cámaras en 4 sectores
Así se le pide
«Avisame cuando un camión se ponga en una dársena que no es la de su cita, y decime cuál le tocaba.»
Media hora de carga se deshace en media mañana. Cuando el error sale a la luz —y a veces sale recién en la puerta del cliente, a trescientos kilómetros— hay que traer el camión de vuelta, conseguirle lugar en otra dársena y dar vuelta la mercadería. Ahí se van la mañana de esa dársena y la cita de la siguiente, más una llamada al cliente que le toca hacer a alguien. Y en el depósito queda un hueco anotado como servido que en realidad no lo está.
Se decide una vez
Esto se define una vez. Vos decís qué dársenas cubre cada cita, qué puertas son de salida y cuáles no, cuánto margen se admite y a quién se avisa: si un semirremolque se pone en una dársena que no es la suya, aviso a quien lleva el patio con la cámara, la chapa y el número de la que le tocaba. IRIS lo aplica en las veinte puertas a la vez, todos los días, sin que nadie lo tenga que repasar.
En un depósito, casi nada de lo que sale mal parece que salga mal. No hay un golpe, no hay una alarma, no hay nadie corriendo. Hay una cosa en un lugar que no es el suyo: un camión en la dársena de al lado, un carro de módulos que sale por el pasillo lateral, una jaula que cruza el portón sin orden de salida abierta, un camión cargado bajando por el camino de tierra en vez de pasar por la balanza. Todo se mueve con normalidad. Solo que en el lugar equivocado.
Ahí está el problema: una puerta abierta no dice nada. El sistema no sabe qué camión tenía que estar en cada dársena, y quien podría saberlo está mirando otra cosa. Los errores de lugar se descubren después, cuando ya viajaron: en la puerta del cliente, en el recuento del mes, o el día que falta una jaula y nadie sabe si se perdió o si sencillamente salió por donde no era. Y la corrección llega siempre tarde por una razón muy simple: nadie tiene delante, al mismo tiempo, la lista de citas y la puerta. Quien está en la oficina tiene la lista y no ve el patio; quien está en el patio ve el patio y no tiene la lista. Entre esas dos pantallas entran veinte dársenas, y el error se cuela justo por ahí.
IRIS mira la puerta y compara lo que ve con lo que decidiste vos. Sabe qué dársena correspondía, qué puertas son de salida, qué recorrido hace cada carro. Cuando algo cruza por donde no le toca, lo dice en el momento: cámara, hora, video y, si la hay, la chapa. No acusa a nadie. Casi siempre es un descuido, y un descuido que se corrige en dos minutos no llega a ser un problema: se queda en nada.
Qué cambia
El error se descubría con el camión ya en la ruta, y corregirlo costaba un viaje entero. Ahora, apenas el semirremolque se coloca en la puerta que no es, a quien lleva el patio le llega la cámara y el número de la dársena correcta, y baja antes de que el autoelevador suba el primer pallet. Se resuelve moviendo un camión veinte metros, que es lo que costaba de verdad.
Dónde lo vimos

CAM-239Un carro de módulos sale por un portón que no es el suyo
«Avisame si un carro cargado sale del depósito por una puerta que no está en su recorrido.»

CAM-148Una compuerta que quedó fuera de su guía
«Avisame cuando una compuerta no esté donde debería dentro de su marco, y mostrame los movimientos que hizo esta semana.»

CAM-260Una jaula sale por el portón que no es
«Avisame cuando una jaula o un pallet salga por un portón que no es el de su ruta y no haya una orden de salida abierta para esa mercadería.»

CAM-380Un camión cargado baja por donde no se sale
«Avisame si un camión cargado sale del acopio por el camino de abajo en vez de pasar por la balanza.»

CAM-263El camión entró a la dársena que no le tocaba
«Avisame cuando un camión se ponga en una dársena que no es la de su cita, y decime cuál le tocaba.»
Lo que no hace
Las citas no las conoce por su cuenta. Sabe qué puerta es cuál porque vos se lo marcaste sobre la imagen, y si le pasás el listado del día lo cruza con la chapa. Sin ese listado, sigue viendo lo que ve —un camión en una puerta cerrada, una salida por donde no se sale— pero no puede decir de quién era ese lugar.
Y nada se detiene. Ninguna puerta baja, ningún autoelevador se bloquea y nadie queda retenido. Sale un aviso, y quien lleva el patio decide.
Preguntas
- ¿Cómo sabe IRIS qué dársena le tocaba a ese camión?
- Porque se lo dijiste vos, una vez. Cada puerta se marca sobre la imagen con su número y su uso —entrada, salida, cerrada—, y si nos pasás el listado de citas del día, IRIS lo cruza con la chapa que leyó. Cuando el camión se coloca en una dársena que no es la de su cita, el aviso lleva la cámara, la hora, la chapa y el número de la dársena correcta, para que quien lleva el patio no la tenga que buscar en ninguna pantalla.
- ¿Y si no tenemos sistema de citas?
- Funciona igual, con menos detalle. Sin citas, IRIS no puede decirte cuál era la dársena correcta, pero sí el resto: que hay un camión en una puerta marcada como cerrada, que un autoelevador está sacando material por una puerta que no es de salida, que un vehículo cargado se fue por un camino que no pasa por la balanza. Muchas veces con eso alcanza, porque la mayoría de los errores de lugar son de puerta y no de horario.
- ¿Esto sirve para detectar mercadería que sale sin registro?
- De entrada, no. Casi todo lo que sale por acá es un descuido: apuro, una puerta que quedaba diez metros más cerca, una indicación mal entendida. Lo que IRIS pone sobre la mesa es un hecho —esa jaula salió por una puerta que no era— con su video al lado, sin señalar a nadie ni ponerle nombre a nada. Si además no existía orden de salida abierta para esa mercadería, ese dato lo aporta tu sistema y lo interpreta una persona. Etiquetas sobre la gente, nunca.
- ¿Sirve en un depósito con veinte dársenas a la vez?
- Sí, y es donde más se nota. Una persona no puede mirar veinte puertas a la vez, y el error de lugar pasa siempre en la que no estaba mirando. IRIS aplica la misma regla a todas las cámaras del patio al mismo tiempo, sin turnos ni descansos, y solo aparece cuando algo se sale de lo que vos decidiste. El resto del día no dice nada, que es exactamente lo que tiene que hacer: si avisa de todo, deja de avisar de algo.
La interfaz real, paso a paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Sin locución y sin manos: un extracto de la pantalla real, con otra situación en cada vuelta. Lo que hay atrás es bastante más grande que lo que se alcanza a ver acá.
- Entra a la bandeja
- Abrís el aviso
- Confirmás o descartás
¿No ves lo tuyo acá?
Lo que ves acá son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende: la lista se queda corta a propósito, porque se le pide con una frase y las frases no se terminan. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Un recuerdo no se puede comprobar.Un número sí, y sale igual todos los días.
Ni quién estaba de turno ni cómo se acuerde cambian el número: se mide igual todos los días. Por eso el conteo de personas está homologado por el Centro Español de Metrología, el instituto de metrología de España, a través de NeuralPax.
Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.