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IRIS NEURALContacto

Soluciones por tipoDetección de intrusiones

¿Me entero mientras está encima o cuando ya está adentro?

Alguien está encima de la barda ahora mismo

Las 21:40 de un viernes de junio, todavía con luz. Una obra bardeada en medio de la ciudad. En la esquina de la barda de madera hay una persona a medio subir: un pie apoyado en la tabla y las dos manos en el canto de arriba. Adentro no hay nadie; la grúa está parada, el material apilado y las máquinas cerradas. Tardó once segundos en llegar arriba, y por esa banqueta pasa gente que no se fijó.

12 cámaras en 8 sectores

Qué es IRIS

IRIS mira las cámaras por ti.

IRIS Neural es una inteligencia artificial que mira las cámaras que ya tienes y entiende lo que pasa delante de ellas. Cuando ocurre algo importante —o algo que tú le hayas dicho que necesitas controlar—, avisa; y lo que se puede contar, lo cuenta en números. Todo el día, sin que nadie tenga que estar mirando la pantalla.

Tú le dices qué necesitas mirar, e IRIS lo hace.

Funciona con las cámaras que ya tienes. No hay que cambiar nada.

Cuéntanos qué se te escapa →

Te contesta una persona, no un formulario.

Así se le pide

«Avíseme si alguien salta la barda o entra por donde no se entra, a la hora que sea, y muéstreme la cámara para saber por dónde pasó.»

Lo que se llevan casi nunca es lo caro: cobre, una esmeriladora, el diésel del tanque de la máquina. Lo caro es lo de después. El lunes empieza con un reporte, una máquina que no arranca y un día de obra perdido que no lo recupera nadie. Y hay una consecuencia de la que no se habla: si quien saltó es un muchacho, adentro hay un cubo de elevador, una zanja abierta y un tablero de obra, y entonces el problema deja de ser el material que falta.

Se decide una vez

Una barda no tiene horario: aquí no entra nadie nunca. Por eso esta regla casi no admite matices y se escribe en una tarde. Se define qué tramos son perímetro de verdad, quién se entera de día y quién de noche, y qué queda guardado —el video desde diez segundos antes, la cámara y el punto exacto—. Después corre igual en los doce tramos, a las nueve de la noche de un viernes y a las cuatro de la madrugada de un martes, y aguanta meses viendo una barda donde no pasa nada.

De todas las cosas que puede ver una cámara, esta es la que menos discusión tiene. Nadie trepa una barda por error. La barda ya es una decisión tomada y escrita en el piso: por aquí no se pasa. Por eso aquí no hace falta interpretar nada ni preguntarse por la intención de nadie; solo hace falta que alguien se entere, y que se entere pronto.

Y «pronto» es toda la historia. Enterarse cuando ya está adentro sirve para escribir un informe. Enterarse mientras está encima de la barda, con las dos manos en el tubo de arriba y una pierna del otro lado, sirve para que alguien llame, prenda una luz, hable por el altavoz o mande a un guardia que está a cuatro minutos. Es la misma cámara, el mismo video y el mismo hecho: lo único que cambia es cuántos segundos tarda en llegar a un ser humano.

IRIS ve la línea de la barda y avisa en el momento del contacto, no cuando la persona ya va caminando adentro. Con el aviso van la cámara, el punto y el video desde unos segundos antes, que es la parte que después hace falta: cómo llegó, por dónde y si venía solo. Y todo eso se acumula. A los pocos meses, la lista de saltos no dice quién entra: dice por dónde, y casi siempre son dos tramos de los doce. Con eso se arregla una barda, que sigue siendo la única cosa que de verdad impide pasar.

Qué cambia

Antes, la alarma de perímetro sonaba a las tres de la madrugada sin ninguna imagen detrás. Alguien tenía que decidir, medio dormido, si mandaba una unidad cuarenta minutos para encontrarse una bolsa de plástico atorada en la malla. Ahora el aviso llega con la imagen del momento, y en veinte segundos se ve si hay una persona encima de la barda o si el viento movió una lona.

Dónde se ve

  • La corona de la cortina de una presa a última hora de la tarde. Una persona está pasando por encima de la puerta de malla ciclónica que cierra el paso: las dos manos en el tubo de arriba y una pierna ya del otro lado. Al lado, la caseta de maniobra con su puerta metálica verde, la señal roja de prohibido el paso amarrada a la hoja y la pluma del camino. No hay nadie más en el encuadre. IRIS ve que alguien cruzó un cierre; no sabe quién es ni lo intenta averiguar.

    CAM-144Alguien salta el cierre de la corona

    «Avísame en cuanto alguien pase por encima de la malla de la corona, a la hora que sea, y dime por qué cámara y por dónde entró.»

    Ver esta cámara →Las infraestructuras

  • Media mañana en la malla exterior de la terminal. Hay alguien trepado en la malla, a pocos metros de la caseta de control. Del otro lado, en el camino de ronda, un guardia la ve. Adentro se ve el patio: contenedores apilados, un tráiler saliendo y el buque atracado al fondo. IRIS marca el punto exacto del cerco por donde se cruzó, la hora y el sentido, y guarda el video de los segundos anteriores.

    CAM-440Alguien pasó por encima de la malla ciclónica

    «Avísame si alguien trepa o cruza la malla, y muéstrame por qué punto y a qué hora.»

    Ver esta cámara →Los puertos

  • La cerca perimetral al atardecer, con el camino de ronda y el muro a la derecha. Una persona con el uniforme del centro está a media malla, agarrada al alambre de púas de arriba. Otra ya está del lado de afuera, corriendo entre el matorral. En el camino interior hay un vehículo de ronda parado y un custodio a pie, y en el ángulo del muro se levanta la torre de vigilancia con otro custodio adentro.

    CAM-105Alguien en la malla del perímetro

    «Avísame en el momento en que alguien toque la cerca, no cuando ya esté del otro lado.»

    Ver esta cámara →El centro penitenciario

  • Las once de la mañana en la bodega de separación. La puerta de malla de la reja de la trituradora está abierta de par en par y un operador con chaleco amarillo acaba de cruzarla: ya tiene un pie dentro y camina hacia la máquina. La trituradora sigue trabajando y la banda le descarga material en la tolva. En el tablero de la reja hay un letrero de partes móviles. IRIS ve la protección abierta, la persona dentro y el equipo trabajando a la vez.

    CAM-431Alguien entró al cerco de la trituradora

    «Avísame si alguien entra a la reja de la trituradora mientras la máquina está trabajando.»

    Ver esta cámara →La industria

  • Última hora de la tarde en una planta potabilizadora pequeña, en lo alto de un acantilado. La instalación está cerrada con malla ciclónica y alambre de púas, y el tanque abierto queda a la vista adentro. Por el lado del cerro, una persona pasó por encima de la cerca y está recargada en el barandal interior. Un trabajador se acerca desde el portón. IRIS no dice quién es ni a qué vino: dice que se cruzó una cerca.

    CAM-408Alguien saltó la barda y está entre los tanques

    «Avíseme en cuanto alguien cruce la cerca por donde no hay puerta, a cualquier hora.»

    Ver esta cámara →La industria

  • Media mañana en el parque eólico de la costa, con la cámara viendo la torre desde arriba. En la plataforma exterior, junto a la escalera, hay una persona parada sin arnés y sin nada que la sujete. Abajo, dentro de la cerca amarilla y negra, otra camina hacia la puerta de la torre, que está abierta. En el camino no hay ningún vehículo. IRIS ve dos personas donde a esa hora no debería haber ninguna sin aviso.

    CAM-355Hay alguien en la plataforma del aerogenerador sin arnés

    «Avíseme cuando alguien esté en la escalera o en la plataforma de una torre sin arnés, y cuando entre alguien a la cerca de una torre sin trabajo programado para hoy.»

    Ver esta cámara →La industria

  • Última hora de la tarde, control de acceso de la instalación. Una camioneta oscura lleva detenida sobre el cruce peatonal, enfrente de la pluma y pegada a la caseta, con el portón hacia la cámara. A la derecha, en la reja de la zona restringida, una persona está agarrada de lo alto con un pie apoyado en el muro. El guardia de la banqueta ve hacia otro lado. Detrás, el público va llegando a las puertas.

    CAM-488Una camioneta parada en la pluma y alguien trepando la reja

    «Avísame si alguien cruza la malla o si un vehículo se queda detenido más de dos minutos enfrente de la pluma.»

    Ver esta cámara →Los estadios

  • Una obra cercada en medio de la ciudad, vista desde arriba. En la esquina del cercado de madera hay una persona a medio subir: un pie apoyado en el tablero y las dos manos en el canto de arriba. Adentro se ve el contenedor de escombro, el piso removido y, al fondo, dos trabajadores con casco y chaleco. IRIS ve que hay una persona cruzando el cercado; no sabe quién es.

    CAM-57Alguien saltando la barda

    «Avísame si alguien salta el cercado o entra por donde no se entra, a la hora que sea, y muéstrame la cámara para saber por dónde pasó.»

    Ver esta cámara →La obra

  • Una subestación al borde de la carretera, vista desde un poste de alumbrado de la banqueta. Una persona se subió al murete y está agarrada a la malla ciclónica, a punto de pasar al otro lado. Adentro no hay nadie: el transformador, la caseta de control y el portón cerrado. Aquí no hay que decidir cuánta gente es demasiada. Una sola persona dentro de la malla ya es el incidente.

    CAM-158Alguien trepando la malla de la subestación

    «Avísame en cuanto alguien toque la malla o pase al otro lado, a la hora que sea. Aquí adentro no tiene que haber nadie.»

    Ver esta cámara →Las infraestructuras

  • Detecta un movimiento, no una persona, y conviene decirlo antes que la escena. Tarde de concierto, primera fila: un cuerpo cruza la barrera de separación y cae del lado del escenario, mientras por el aire va un vaso aventado desde las gradas. Dos del personal de seguridad ya van para allá. IRIS no sabe quién es —no reconoce rostros, no los compara con nada, no guarda la identidad de nadie—: lo que ve es una línea que nadie cruza, cruzada, y un objeto que vuela donde no vuela nada.

    CAM-490Alguien saltó la barrera hacia el escenario

    «Avísame en cuanto alguien cruce la barrera hacia el escenario o se suba a una estructura, y guárdame el video desde diez segundos antes.»

    Ver esta cámara →Los estadios

Lo que no hace

IRIS no impide que nadie pase y no identifica a nadie. Ve el salto, avisa y guarda el video; después decide una persona. Y una cámara no es una barda: si el cerramiento está roto, esto no lo arregla ver mejor cómo se cruza.

Y depende de que la cámara vea. Una lente sucia o una rama que creció enfrente dejan un tramo ciego, y eso hay que saberlo antes, no el día que pasa algo.

Preguntas

¿No es mejor un sistema de detección en la propia barda?
Depende, y a menudo se llevan bien. Un sistema montado sobre la malla nota que algo la tocó, y eso es rápido y barato en un perímetro largo. Lo que no sabe es qué la tocó: el viento, un perro, una rama o una persona. Por eso muchas instalaciones acaban con la alarma desconectada, que es la peor manera de proteger un perímetro. Con cámara sí se ve qué era, y la persona que recibe el aviso decide con la imagen enfrente en vez de a ciegas.
¿Avisa mientras está subiendo o cuando ya está adentro?
Mientras sube, si así lo pone, y es lo que se recomienda. La regla se ata al contacto con la barda, no a estar adentro, porque toda la diferencia entre un aviso útil y un informe está en esos segundos. Con el aviso llega el video desde unos segundos antes, así que quien lo recibe ve la escena completa: cómo llegó, si venía acompañado y hacia dónde va. Con eso se decide si se llama, se prende una luz o se avisa a alguien que está cerca.
¿Dice por qué punto de la barda entró?
Sí, y a la larga eso es lo más útil de todo. El aviso lleva la cámara y el tramo, así que quien va sabe adónde ir en vez de recorrer ochocientos metros de barda con una lámpara. Y como todo queda anotado, a los pocos meses hay un mapa: dos tramos concentran casi todos los saltos, casi siempre donde hay un contenedor recargado afuera, un talud o un árbol. Eso no se arregla con más cámaras: se arregla moviendo el contenedor o cerrando ese tramo.
¿Y los animales, el viento y las bolsas de plástico?
IRIS dice lo que ve, y eso es precisamente lo que quita la mayoría de esos avisos: distingue a una persona de un perro, de una rama o de una lona que se mueve con el aire, y cuando avisa manda la imagen para que se compruebe en dos segundos. No le vamos a prometer que nunca brincará nada de más, porque una noche de neblina o un lente sucio le arruinan la vida a cualquier cámara. Lo que sí cambia es que ya no hay que salir de casa para saber qué era: se ve, se cierra y a seguir durmiendo.

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La interfaz real, paso a paso

Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.

Aquí no hay voz en off ni un cursor guiando: corre solo, con una situación distinta en cada pasada. Y es un extracto. Detrás queda bastante más de lo que alcanza a asomarse.

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IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
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IRIS · Infinity Neural

¿No ve lo suyo aquí?

Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene frente a sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.

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Y lo mejor

Una grabación se ve cuando ya no hay remedio.Un aviso suena cuando todavía queda margen.

Quien esté de guardia todavía alcanza a hacer algo, y de eso se trata. El aviso sale mientras está pasando y viene con el dónde: qué cámara, qué hora y las imágenes de ese instante.

Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Estamos en España. Si escribe, contesta una persona y la hora no juega en contra.