Soluciones por tipoDetección de intrusiones
¿Me entero mientras está arriba o cuando ya está adentro?
Alguien está arriba del cerco ahora mismo
Nueve y cuarenta de la noche de un viernes de enero, todavía con luz. Una obra cercada en el medio de la ciudad. En la esquina del cerco de madera hay una persona a medio subir: un pie apoyado en el tablero y las dos manos en el canto de arriba. Adentro no hay nadie; la grúa está parada, el material apilado y las máquinas cerradas. Tardó once segundos en llegar arriba, y por esa vereda pasa gente que no se dio cuenta.
12 cámaras en 8 sectores
Así se le pide
«Avisame si alguien salta el cerco o entra por donde no se entra, a la hora que sea, y mostrame la cámara para saber por dónde pasó.»
Lo que se llevan casi nunca es lo caro: cobre, una amoladora, el gasoil del tanque de la máquina. Lo caro es lo de después. El lunes empieza con un parte, una máquina que no arranca y un día de obra perdido que no lo recupera nadie. Y hay una consecuencia de la que no se habla: si el que saltó es un chico, adentro hay un hueco de ascensor, una zanja abierta y un tablero de obra, y entonces el problema deja de ser el robo.
Se decide una vez
Esto se decide una sola vez y casi no tiene matices, porque en un cerco no hay horario que valga: acá no entra nadie nunca. Vos decís qué tramos son perímetro, a quién se avisa de día y a quién de noche, y qué querés que quede guardado: el video desde diez segundos antes, la cámara y el punto exacto. IRIS lo aplica en los doce tramos igual, a las nueve de la noche de un viernes y a las cuatro de la madrugada de un martes, y no se cansa de mirar un cerco en el que no pasa nada durante meses.
De todas las cosas que puede ver una cámara, esta es la que menos discusión tiene. Nadie trepa un cerco por error. El cerco ya es una decisión tomada y escrita en el piso: por acá no se pasa. Por eso acá no hace falta interpretar nada ni preguntarse por la intención de nadie; solo hace falta que alguien se entere, y que se entere pronto.
Y «pronto» es toda la historia. Enterarse cuando ya está adentro sirve para escribir un informe. Enterarse mientras está arriba del cerco, con las dos manos en el caño de arriba y una pierna del otro lado, sirve para que alguien llame, prenda una luz, hable por altoparlantes o mande a un vigilador que está a cuatro minutos. Es la misma cámara, el mismo video y el mismo hecho: lo único que cambia es cuántos segundos tarda en llegar a un ser humano.
IRIS mira la línea del cerco y avisa en el momento del contacto, no cuando la persona ya está caminando por adentro. Con el aviso van la cámara, el punto y el video desde unos segundos antes, que es la parte que después hace falta: cómo llegó, por dónde y si venía solo. Y todo eso se acumula. Al cabo de unos meses, la lista de saltos no dice quién entra: dice por dónde, y casi siempre son dos tramos de los doce. Con eso se arregla un cerco, que sigue siendo la única cosa que de verdad impide pasar.
Qué cambia
Antes, la alarma de perímetro sonaba a las tres de la madrugada sin ninguna imagen detrás. Alguien tenía que decidir, medio dormido, si mandaba a alguien cuarenta minutos para encontrarse una bolsa de plástico enganchada en el alambrado. Ahora el aviso llega con la imagen del momento, y en veinte segundos se ve si hay una persona arriba del cerco o si el viento movió una lona.
Dónde se ve

CAM-144Alguien salta el cierre de la coronación
«Avisame apenas alguien pase por encima del cerco del coronamiento, a la hora que sea, y decime por qué cámara y por dónde entró.»

CAM-440Alguien pasó por encima del cerco
«Avisame si alguien trepa o cruza el cerco, y mostrame por qué punto y a qué hora.»

CAM-105Alguien en el alambrado
«Avisame en el momento en que alguien toque el cerco, no cuando ya esté del otro lado.»

CAM-431Alguien entró al cerco de la trituradora
«Avisame si alguien entra al cerco de la trituradora mientras la máquina está en marcha.»

CAM-408Alguien saltó el cerco y está entre los tanques
«Avisame apenas alguien cruce el cerco por donde no hay puerta, a cualquier hora.»

CAM-355Hay alguien en la plataforma del aerogenerador sin arnés
«Avisame si hay alguien en la escalera o en la plataforma de una torre sin arnés, o si entra alguien al cerco de una torre que hoy no tiene trabajo programado.»

CAM-488Una camioneta parada en la barrera y alguien trepando la reja
«Avisame si alguien cruza el cerco o si un vehículo se queda parado más de dos minutos delante de la barrera.»

CAM-57Alguien saltando el cerco de obra
«Avisame si alguien salta el cerco o entra por donde no se entra, a la hora que sea, y mostrame la cámara para saber por dónde pasó.»

CAM-158Alguien trepando el cerco de la estación transformadora
«Avisame apenas alguien toque el cerco o pase del otro lado, a la hora que sea. Acá adentro no tiene que haber nadie.»

CAM-490Alguien saltó la valla hacia el escenario
«Avisame apenas alguien cruce la valla hacia el escenario o se suba a una estructura, y guardame el video desde diez segundos antes.»
Lo que no hace
IRIS no impide que nadie pase y no identifica a nadie. Ve el salto, avisa y guarda el video; después decide una persona. Y una cámara no es un cerco: si el cerramiento está roto, esto no lo arregla ver mejor cómo se cruza.
Y depende de que la cámara vea. Una lente sucia o una rama que creció delante dejan un tramo ciego, y eso hay que saberlo antes, no el día que pasa algo.
Preguntas
- ¿No es mejor un sistema de detección en el propio cerco?
- Depende, y a menudo se llevan bien. Un sistema montado sobre el cerco nota que algo lo tocó, y eso es rápido y barato en un perímetro largo. Lo que no sabe es qué lo tocó: el viento, un perro, una rama o una persona. Por eso muchas instalaciones terminan con la alarma desconectada, que es la peor manera de proteger un perímetro. Con cámara sí se ve qué era, y la persona que recibe el aviso decide con la imagen delante en vez de a ciegas.
- ¿Avisa mientras está subiendo o cuando ya está adentro?
- Mientras sube, si así lo ponés, y es lo que se recomienda. La regla se ata al contacto con el cerco, no a estar adentro, porque toda la diferencia entre un aviso útil y un informe está en esos segundos. Con el aviso llega el video desde unos segundos antes, así que quien lo recibe ve la escena completa: cómo llegó, si venía acompañado y hacia dónde va. Con eso se decide si se llama, se prende una luz o se avisa a alguien que está cerca.
- ¿Dice por qué punto del cerco entró?
- Sí, y a la larga eso es lo más útil de todo. El aviso lleva la cámara y el tramo, así que quien va sabe adónde ir en vez de recorrer ochocientos metros de cerco con una linterna. Y como todo queda anotado, al cabo de unos meses hay un mapa: dos tramos concentran casi todos los saltos, casi siempre donde hay un contenedor apoyado afuera, un talud o un árbol. Eso no se arregla con más cámaras: se arregla moviendo el contenedor o cerrando ese tramo.
- ¿Y los animales, el viento y las bolsas de plástico?
- IRIS dice lo que ve, y eso es justo lo que saca la mayoría de esos avisos: distingue a una persona de un perro, de una rama o de una lona que se mueve, y cuando avisa manda la imagen para que se compruebe en dos segundos. No prometemos que no salte nunca nada de más, porque una noche de niebla o una lente sucia arruinan cualquier cámara. Lo que sí cambia es que ya no hay que salir de casa para saber qué era: se mira, se cierra y se sigue.
La interfaz real, paso a paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Un extracto de la pantalla real, sin locución y sin manos. Cada vuelta plantea otra situación. Lo que hay detrás es bastante más grande que lo que se ve.
- Entra a la bandeja
- Abrís el aviso
- Confirmás o descartás
¿No ves lo tuyo acá?
Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Una grabación se mira cuando ya no hay remedio.Un aviso suena cuando todavía queda margen.
IRIS avisa mientras está pasando y dice dónde: la cámara, la hora y las imágenes de ese momento. Con eso, quien esté de turno todavía llega a tiempo de hacer algo.
Explicanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o si todavía no.
Estamos en España, con cuatro o cinco horas de diferencia. Si llamás a la mañana, allá es media tarde y te atiende una persona. Si escribís, te contestamos igual.