Soluciones por tipoAnálisis de movilidad
¿Y si arriba ya no se puede pasar y la escalera sigue subiendo gente?
Sigue subiendo gente y arriba no se pasa
Sábado, 18:20, piso alto de un mall, justo entre la escalera mecánica y el ascensor panorámico. Hay una persona en el piso y dos que se agacharon a ayudarla. Alrededor se cerró un corro de catorce personas que cortó el paso del desembarque. La escalera no sabe nada de esto: sigue subiendo gente al mismo ritmo, y los que llegan arriba ya no tienen dónde poner el pie.
2 cámaras en 2 sectores
Así se le pide
«Avíseme si el desembarque de una escalera se queda sin paso, o si una escalera está detenida y se junta gente delante más de tres minutos.»
Lo que empieza como un mareo termina en empujones: quien sube no ve lo que hay arriba hasta que ya está ahí, y los de atrás siguen llegando. En un aeropuerto el mismo fallo tiene otra factura: una escalera cerrada tres horas es una fila de ochenta personas con maleta, un ascensor al lado viajando vacío y un puñado de conexiones perdidas que se pagan de una en una.
Se decide una vez
Una sola vez y queda escrito. Sobre la imagen se marcan dos zonas —el desembarque y el pie de la escalera— y se dice cuánta gente parada durante cuántos segundos deja de ser normal ahí y quién recibe el aviso: el responsable de piso y mantenimiento, con la cámara abierta. Para la escalera quieta va el mismo esquema con otro reloj: fila delante a los tres minutos, y alguien tiene que abrir un paso o mandar la gente al ascensor. Después corre en todas las escaleras del edificio, todos los días.
Ninguna otra máquina de un edificio empuja gente sin mirar. La escalera mecánica sube diez, veinte, cien personas por minuto al mismo ritmo, esté el desembarque despejado o esté ocupado por un corro alrededor de alguien que se cayó. De ahí que el punto malo de una escalera casi nunca sean los peldaños: es el metro cuadrado de arriba.
Después está la que no anda. Parece un asunto menor, de mantenimiento, hasta que uno mira alrededor: en un aeropuerto, una escalera cerrada con cintas amarillas deja ochenta personas con maleta esperando delante mientras el ascensor de al lado sube y baja vacío, porque nadie lo ve o porque no cabe una maleta grande.
La cámara que ya cubre esa zona sirve para las dos. El desembarque se marca como zona y se comprueba que la gente pase; cuando dejan de pasar y el número de personas paradas sube, IRIS lo dice al momento con la cámara abierta, para que alguien detenga la escalera o abra un paso. En el pie hace lo otro: escalera quieta y fila creciendo, aviso a mantenimiento y al responsable de piso con el tiempo que lleva así. Ninguna de las dos necesita que un operador esté mirando esa pantalla justo en ese momento, que es exactamente lo que nunca pasa un sábado a las seis y media.
Qué cambia
El aviso llegaba por radio: alguien de tienda veía el corro y llamaba, o lo daba un cliente molesto en el mesón de información media hora después. Ahora el responsable de piso recibe la cámara abierta con el desembarque bloqueado y sabe si tiene que ir él o mandar a alguien. Y una escalera detenida deja de ser un parte que se escribe al cierre del turno: es un aviso con la hora exacta en que dejó de moverse.
Dónde lo hemos visto

CAM-587Escalera mecánica fuera de servicio y el ascensor vacío
«Avíseme si una escalera mecánica está detenida y se junta gente delante durante más de tres minutos.»

CAM-543La escalera sigue subiendo gente a un desembarque tapado
«Avíseme si alguien lleva más de treinta segundos en el piso o si el desembarque de una escalera se queda sin paso.»
Lo que no hace
Detener la escalera no le corresponde a IRIS. Avisa a quien puede detenerla, y esa parada la hace una persona o el sistema de la instalación, según lo que esté montado.
Y no sabe por qué se detuvo ni qué le pasa a quien está en el piso: ve que hay alguien tendido y que el paso está cerrado. Si la cámara no alcanza el desembarque, del desembarque no puede decir nada.
Preguntas
- ¿IRIS puede detener la escalera?
- Por su cuenta no la detiene. Lo que hace es decir, al momento y con la cámara abierta, que el desembarque se quedó sin paso y cuánta gente hay parada ahí. Detener la escalera es una acción física sobre la instalación: la hace una persona, o el propio sistema de la escalera si el equipo está enlazado. Preferimos decirlo así de claro: lo que acorta IRIS es el tiempo hasta que alguien se entera, y aquí ese tiempo son los segundos que separan un susto de una caída en cadena.
- ¿Cómo sabe que se juntó gente de más?
- Porque el número y el tiempo se los puso usted antes. La zona del desembarque se marca sobre la imagen y se le asigna un umbral: más de ocho personas paradas más de veinte segundos ahí no es flujo, es tapón. Un sábado en la tarde por ese punto pasa muchísima gente, y pasa; nadie se queda. Lo que dispara el aviso no es cuánta gente hay, es que dejen de moverse. Y esos números se afinan los primeros días mirando lo que hace de verdad el sitio.
- ¿Detecta a alguien que se cayó?
- Sí. IRIS ve que una persona lleva más de los segundos que usted haya puesto tendida en el piso, y lo dice con la cámara y la hora. Lo que no hace es medicina: no sabe si se desmayó, si se tropezó o si está amarrándose un zapato, y por eso el aviso no dice qué le pasa, dice que hay alguien en el piso y desde cuándo. Quien llega decide. En el desembarque de una escalera ese aviso vale doble, porque además del que está en el piso hay veinte que siguen subiendo hacia él.
- ¿Sirve también para la escalera que está detenida?
- Suele ser lo primero que se nota. IRIS ve que nadie avanza por la escalera y que delante se está juntando gente, y lo dice con el tiempo que lleva así. Una avería se convierte entonces en una decisión: abrir un paso, señalizar el ascensor, mandar a alguien a repartir la fila. Y en un aeropuerto hay algo más: queda constancia de a qué hora se detuvo y a qué hora volvió a andar, que es el dato que después sirve para reclamarle al mantenedor o para planificar el turno.
Demostración · IRIS en marcha
Cada vuelta, un caso nuevo. Siempre la misma pantalla.
Enseña un caso de principio a fin y se reproduce sola. Es un resumen: en el recuadro no caben todas las funciones que tiene la pantalla real.
- Las cámaras, sobre el mapa
- Se dibuja una zona
- Sale qué pasó por ahí
¿No ve lo suyo aquí?
La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
Si tiene una cámara,ya tiene un guardia. Si tiene cuatro mil, tiene cuatro mil guardias.
Las cámaras que usted ya tiene puestas pueden empezar a entender lo que ven, y no hay que instalar nada. Ninguno de esos guardias se cansa, ninguno mira a otro lado y ninguno hace turnos.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.