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IRIS NEURALContacta

Soluciones por tipoSeguridad de las personas

¿Y si le pasa algo cuando no hay nadie cerca?

Está solo y nadie lo sabe

Son las 03:20. El turno de noche de la depuradora lo cubre una persona. Baja a la sala de bombas a mirar un ruido, resbala en el suelo mojado y se queda ahí, con la pierna doblada debajo. El móvil se lo ha dejado arriba, encima de la mesa. La cámara del pasillo lo está grabando desde el primer segundo. El siguiente que va a pasar por allí entra a las seis.

54 cámaras en 10 sectores

Así se le pide

«Avísame si alguien se queda solo en una zona donde tiene que haber dos personas.»

Nadie lo echa en falta hasta el relevo. Cuando alguien lo encuentra han pasado casi tres horas, y lo que era una pierna rota se ha convertido en una baja larga. Después llega todo lo demás: el parte, la visita de la inspección y la reunión para explicar por qué esa noche había una sola persona en la planta y por qué el vídeo estaba grabado desde el primer segundo pero no lo miró nadie.

Se decide una vez

Esto se decide una sola vez. Tú dices dónde está la zona, cuántas personas tiene que haber dentro, en qué horas se aplica y a quién hay que avisar: si en la sala de bombas queda una sola persona durante más de dos minutos entre las diez de la noche y las seis de la mañana, aviso al jefe de turno con la cámara abierta. IRIS lo aplica todas las noches, en todos los turnos y en todas las cámaras que cubran esa zona, sin que nadie tenga que acordarse. Si cambia el turno, se cambia la regla, no la costumbre.

Trabajar solo no es una rareza: a partir de las diez de la noche es lo normal en media España. Una depuradora, una subestación, una sala de recuento, un hotel de cincuenta habitaciones con un recepcionista. Y hay tareas que sobre el papel piden dos personas siempre: entrar en un depósito, contar efectivo, abrir un cuadro. En la realidad el segundo sale un momento a por una llave, le llaman por radio y ya no vuelve. Nadie se ha saltado nada a propósito. Es que no hay nadie mirando cuántos quedan dentro.

El día que sale mal no hace ruido. Un mareo, un resbalón, un golpe en la cabeza contra un pasamanos. La persona se queda en el suelo, medio consciente, sin poder llegar al teléfono. Lo que decide cómo acaba eso no es la caída: son las horas que pasan hasta que alguien nota que falta. En un turno de noche, esas horas pueden ser tres.

IRIS mira la zona y cuenta cuántas personas hay dentro. Cuando el número baja a una donde tienen que ser dos, lo dice: cámara, hora y vídeo. No sabe quién es ninguna de ellas, ni le hace falta. Y lo dice en el minuto en que se queda solo, no cuando ya lleva media hora en el suelo, porque un aviso que llega tarde solo sirve para escribir el informe. La gracia no es saber lo que pasó. Es que no haya que contarlo.

Qué cambia

Antes, el encargado se enteraba en el relevo y el vídeo servía para reconstruir lo que había pasado. Ahora, a los dos minutos de quedarse solo, alguien recibe la cámara abierta con la hora exacta y coge la radio. Muchas veces no pasa nada y la llamada dura diez segundos. Es justo por eso por lo que funciona: comprobarlo cuesta tan poco que se comprueba siempre.

Dónde lo hemos visto

  • Un pasillo de embarque a media tarde. En mitad del suelo hay una maleta de cabina negra, de pie y sola. La gente pasa por al lado sin mirarla: dos pasajeras cruzan con su propio equipaje, un hombre camina de frente, y en los asientos del lateral hay gente esperando con la vista en el móvil. Nadie se ha acercado a menos de dos metros de esa maleta en seis minutos y cuarenta segundos. IRIS no dice qué es ni de quién es: dice cuánto lleva ahí, cuánta gente ha pasado al lado y desde qué segundo empieza el vídeo.

    CAM-589Una maleta de pie, sola, y nadie a dos metros

    «Avísame si un equipaje se queda solo más de cinco minutos sin nadie a menos de dos metros.»

    Ver esta cámaraLos aeropuertos

  • Sala de recuento, a primera hora. Un empleado está manipulando efectivo en la mesa: la contadora de billetes en marcha, los fajos y las bandejas delante. Enfrente, la silla del segundo control está vacía y girada; el compañero se aleja hacia la cámara acorazada, que tiene la puerta abierta. IRIS cuenta los cuerpos que hay en la sala mientras hay efectivo sobre la mesa: hay uno.

    CAM-514Una operación que pide dos personas, y en la sala hay una

    «Avísame cuando quede una sola persona en la sala de recuento mientras hay efectivo sobre la mesa.»

    Ver esta cámaraLa banca

  • Sala de conteo, puerta acorazada cerrada y dos personas dentro. Una cuenta billetes con la máquina; la otra ordena bandejas de fichas. Sobre la mesa hay fajos, bolsas precintadas y las bandejas que acaban de llegar por el pasillo. El procedimiento de la casa dice que aquí nunca puede haber una sola persona, y esta noche se está cumpliendo: por eso IRIS no está avisando de nada. Lo que ve es cuántas personas hay dentro y cuándo se abre la puerta. La alerta salta al revés que en otras cámaras: cuando queda una sola, o cuando una sale antes de que el conteo termine.

    CAM-532En la sala de conteo nunca puede quedarse nadie solo

    «Avísame si en la sala de conteo queda una sola persona mientras el conteo está abierto.»

    Ver esta cámaraLos casinos

  • Vista desde arriba de la cabeza del reactor. La boca de hombre está abierta, la tapa apartada al lado, y un operario con casco y buzo se ha metido de cintura para arriba dentro del depósito, con los pies aún sobre la rejilla. En la plataforma no hay nadie más. Tampoco hay trípode, ni línea de vida, ni el equipo de rescate que exige una entrada en espacio confinado. Solo la escalera de acceso, vacía.

    CAM-312Una persona asomada dentro del reactor y nadie fuera

    «Avísame si alguien se mete en un reactor abierto y no hay una segunda persona en la plataforma.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Ocho y media de la mañana, cabina de acceso al centro. Una persona se para delante del lector y presenta su credencial. La hoja se abre y, mientras vuelve, una segunda persona entra detrás por el mismo hueco sin pararse. Ninguno de los dos hace nada raro: se han dado los buenos días y uno le ha aguantado la puerta al otro. Fuera espera una tercera. IRIS ve dos cuerpos cruzando y una sola credencial presentada, y guarda el vídeo.

    CAM-547Dos personas cruzan y solo una ha pasado la credencial

    «Avísame cuando por una puerta de acceso pasen más personas que credenciales presentadas.»

    Ver esta cámaraLos centros de datos

  • Un operario con casco blanco y chaleco camina por el borde del pasillo peatonal pintado de verde, con el pictograma de peatón a su espalda. A su derecha, por el carril de vehículos, avanza una carretilla contrapesada con un palé de cajas alto. Entre los dos solo hay la raya blanca del suelo. El conductor tiene el palé delante y no ve lo que hay al otro lado. Al fondo circula otra carretilla.

    CAM-254Solo una raya blanca separa al peatón de la carretilla

    «Avísame cuando una carretilla y una persona coincidan en el mismo tramo de pasillo, y cuéntame cuántas veces pasa cada día.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • Primera hora de la tarde en una sala de platos preparados. El suelo lleva dos marcas de color: una acota el lado donde se manipula el producto crudo y están los sacos abiertos de harina y de proteína de soja; la otra, el lado donde se envasan las bandejas ya cocinadas. Un operario empuja un carro con bandejas de carne cruda y cruza de un lado al otro, por encima de la banda de aviso pintada en el suelo.

    CAM-207Un carro de crudo cruzando a la zona de cocinado

    «Avísame si alguien pasa con material de la zona de crudo a la de envasado de cocinado, aunque solo cruce un segundo.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • El vestíbulo de un hospital a media mañana, con el sol entrando por el ventanal. En el centro, el mostrador curvo de recepción: los monitores encendidos, los teléfonos en su sitio, las carpetas sobre la encimera y las dos sillas vacías. Delante, tres personas esperan de pie mirando al puesto; a la derecha, un profesional con bata espera también. En la sala de espera del ventanal solo hay una persona sentada. IRIS no mira quién falta: mira si la zona de detrás del mostrador tiene a alguien atendiéndola.

    CAM-126Mostrador sin nadie detrás

    «Avísame si el mostrador de recepción se queda sin nadie detrás más rato del que hemos dicho, y sobre todo si hay gente esperando delante.»

    Ver esta cámaraEl hospital

  • Hora punta de entradas y el mostrador está abierto solo por un extremo. Dos tercios del mueble no tienen a nadie detrás: sillas vacías y un monitor encendido. En el único puesto atendido se apelotona la cabecera de la cola, que se estira por todo el vestíbulo hasta la escalera. En los sofás hay gente esperando sentada. No sobra gente: falta mostrador.

    CAM-497Diecinueve personas esperando y un solo mostrador abierto

    «Avísame si hay más de diez personas esperando en recepción y menos de dos mostradores atendidos.»

    Ver esta cámaraLos hoteles

  • Un operario con mono azul y chaleco reflectante, tumbado en la grava entre dos transformadores. Está solo: en el recinto no hay nadie más. Lleva varios minutos sin moverse. IRIS no sabe qué le ha pasado, y no lo va a decir: sabe que hay una persona en el suelo y que no se mueve desde hace un rato.

    CAM-164Un operario en el suelo, sin moverse

    «Avísame si alguien se queda quieto en el suelo más de unos minutos, sobre todo si está solo en el recinto.»

    Ver esta cámaraLas infraestructuras

Lo que no hace

IRIS no sabe quién es esa persona, ni si tiene permiso para estar ahí, ni si su tarea admite hacerse en solitario. Cuenta cuántas hay dentro de la zona y avisa cuando queda una.

Y no ve lo que la cámara no ve. Si alguien entra en un cuarto sin cobertura, para IRIS ha salido de la zona. Por eso las cámaras se ponen donde está el riesgo, no donde sobraba un cable.

Preguntas

¿IRIS identifica a la persona que se queda sola?
No. IRIS no reconoce caras y no sabe quién es nadie. Cuenta cuántas personas hay dentro de la zona que has marcado sobre la imagen de la cámara y avisa cuando ese número baja a una donde tienen que ser dos. Con el aviso llegan la cámara, la hora y el vídeo del momento exacto en que se quedó sola. Quién era y qué estaba haciendo lo pone quien mira, no el sistema.
¿Funciona de noche y los fines de semana?
Sí, y es cuando más falta hace. El turno vacío es justo el que no tiene a nadie mirando una pantalla, y es el que concentra los accidentes que tardan horas en descubrirse. La regla se aplica en la franja que tú decidas: solo de diez de la noche a seis de la mañana, solo los fines de semana o siempre. IRIS mira igual a las tres de la madrugada que a mediodía, porque no depende de que alguien esté despierto delante del monitor.
¿Sustituye a un dispositivo de hombre muerto?
No, y conviene decirlo claro. Un aparato que la persona lleva encima detecta cosas que una cámara no ve: que alguien deje de moverse dentro de un armario, en un sótano o en un punto ciego. Lo que aporta IRIS es que funciona sin que nadie tenga que acordarse de ponerse nada y que vigila el sitio entero, no solo a quien lleva el aparato. Se llevan bien: uno mira a la persona y el otro mira el lugar.
¿Hace falta cambiar las cámaras?
No necesariamente. IRIS está pensado para aprovechar las cámaras que ya hay cuando la instalación lo permite y el encuadre deja ver la zona entera. Lo que sí hace falta es que haya cámara donde se trabaja solo: si la sala de bombas no tiene ninguna, no hay regla que la cubra. Antes de dar por buena una zona se mira esa cámara a esa hora, con la luz de esa hora. No se supone.

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Algo se ha derramado

Avísame si hay líquido o espuma fuera de su sitio y a los dos minutos sigue ahí.

  1. La frase
  2. Dónde vale
  3. Lo que encuentra
  4. La misma regla
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IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
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¿No ves lo tuyo aquí?

Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntanos qué tienes delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.

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Y lo mejor

No hay que picar ni una pared:las cámaras que ya tienes puestas pueden empezar a entender.

Ni obra, ni cableado nuevo, ni cambiar de equipo. Se conecta a lo que ya hay, y lo que ya hay empieza a contar lo que ve.

Explícanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Respondemos el mismo día laborable.