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IRIS NEURALContacta

NVMS · Infinity Neural

Tus cámaras se han multiplicado.La atención de tu equipo, no.

Todo entra. Solo lo importante llega.

IRIS es un NVMS: se conecta a las cámaras que ya tienes, entiende qué está pasando delante de cada una y aparta la rutina. Tu equipo solo ve lo que exige una decisión.

  • Procesamiento local
  • Sin pagar por consulta
  • Funciona sin internet
  • Tus cámaras de ahora
  • Lenguaje natural
  • Vídeo neuronal
  • 8 idiomas
Dos turismos han colisionado en el centro del cruce. Hay una persona en el suelo atendida por sanitarios, un autobús parado detrás y curiosos en las dos aceras; el tráfico está detenido en los cuatro accesos.
CAM-14IRIS VisionLive

Activa IRIS Vision

Imagen generada con IA

La misma imagen. Cambia lo que se entiende de ella.

El coste que no aparece en la factura

Lo caro no es grabar. Lo caro es seguir mirando a mano.

Un disco duro cuesta lo que cuesta y cada año cuesta menos. Lo que no baja de precio son las horas de personas mirando pantallas donde casi nunca pasa nada, ni las horas que después se van buscando el momento exacto dentro de la grabación.

  • La atención se agota

    Nadie mantiene la concentración delante de un mosaico de pantallas durante un turno entero. No es falta de profesionalidad: es cómo funciona una cabeza humana. A los pocos minutos el ojo sigue ahí, pero la atención ya no.

  • Casi todo lo que se graba es rutina

    De todo lo que ven tus cámaras en un día, la inmensa mayoría es normalidad: coches que pasan, gente que camina, puertas que se abren y se cierran. Lo que de verdad exige una decisión es una parte mínima, y está enterrada entre todo el resto.

  • Buscar después cuesta turnos enteros

    Cuando por fin ocurre algo, alguien tiene que revisar horas de vídeo de varias cámaras para encontrar treinta segundos. Ese tiempo sale del mismo equipo que debería estar atento a lo que pasa ahora.

Cada cámara nueva multiplica el vídeo, pero no multiplica a las personas. Tu equipo no debería vigilar pantallas: debería resolver situaciones.

Haz la cuenta

¿Cuánto de lo que grabas mira alguien de verdad?

Mete tus números. No hay truco ni cifras nuestras escondidas: es una división, y debajo tienes la fórmula entera.

400
2
22 €

9552horas de vídeo al día que no ve nadie. Las grabas, las guardas y las pagas.

0,5 % · De todo lo grabado, se mira9600 h · Horas de vídeo al día

Toda la barra es lo que se graba. La franja dorada es lo que alguien alcanza a mirar.

  • 48 hHoras que alguien puede mirar
  • 385.440 €Coste al año de esas personas mirando

La fórmula, entera

Horas grabadas al día = cámaras × 24. Una cámara encendida graba veinticuatro horas, no ocho.

Horas que se pueden mirar = personas × 24. Aquí está la única suposición que hacemos, y es la más generosa posible: que cada persona mira una imagen a la vez, sin parpadear, sin ir al baño y sin cansarse en toda la jornada.

El porcentaje es la división de una cosa entre la otra. Y como la suposición es imposiblemente buena, en la realidad el número siempre sale peor que el que te acaba de salir aquí.

Esto no dice nada de IRIS. Son tus cifras y una división. Lo que hace IRIS con ese vídeo que no mira nadie es lo que cuenta el resto de la web.

Escenas reales

Seis escenas que ya pasan. La diferencia es cómo acaban.

Ninguna es un caso inventado. Son turnos normales, con gente normal haciendo bien su trabajo. El problema nunca es la persona: es que hay más cámaras que ojos.

Aeropuertos y centrales

El kilómetro 14, a las tres de la madrugada

  1. La escena

    Son las tres de la madrugada. El vallado del recinto mide dieciocho kilómetros y casi todo el recorrido está a oscuras. En la sala de control, con la luz bajada para que no rebote en las pantallas, un operador tiene delante un mosaico de cuarenta imágenes que parpadean. Lleva cinco horas de turno. En la última hora el sistema ha saltado cuatro veces: dos rachas de viento moviendo la valla y dos zorros.

  2. Dónde se rompe

    Cuarenta imágenes no se miran a la vez. Se miran de una en una, y mientras miras una, las otras treinta y nueve están solas. No es un fallo suyo: ningún ojo humano aguanta cuarenta escenas durante ocho horas. Y cuando el sistema ha avisado cuatro veces en falso, el cerebro se fía un poco menos de la quinta.

  3. Lo que pasa

    En el kilómetro 14 hay un tramo sin farola. Una persona se acerca al vallado por ese lado, despacio, pegada al terraplén. La escena está en pantalla: en un cuadrante pequeño, abajo a la derecha, en el monitor secundario.

  4. Con IRIS

    IRIS mira las cuarenta a la vez, siempre, sin cansarse. Sabe distinguir una persona de una racha de viento y de un zorro, así que el viento y el zorro no interrumpen a nadie. Cuando ve a alguien acercándose al vallado, saca esa cámara al monitor principal y dice qué ha visto, dónde y desde cuándo. El operador ya no descarta nada: mira una escena y decide. Sigue siendo él quien avisa a la patrulla; lo que cambia es que ahora lo hace mientras está pasando.

La cámara ya lo estaba viendo. Lo único que faltaba era que alguien mirara esa pantalla.

Puertos y ferrocarril

El chaleco que se quedó en la furgoneta

  1. La escena

    Las seis menos cuarto de la mañana, todavía de noche. En la terminal la maquinaria no ha parado en toda la noche: motores, avisadores de marcha atrás, hierro contra hierro. Un técnico de mantenimiento va a hacer un ajuste rápido en un cambio de agujas, cinco minutos como mucho, y quiere acabar antes de que amanezca y empiece el tráfico. Sale de la zona segura y entra en la vía de maniobras. El chaleco reflectante se ha quedado en el asiento de la furgoneta, a cuarenta metros.

  2. Dónde se rompe

    Hay cámaras enfocando esa vía. Están grabando, como cada noche. Pero grabar no es mirar: el vídeo se va a un disco que nadie abre, y a esa hora no hay nadie asignado a esa pantalla. Lo normal es que ese disco solo se consulte si pasa algo o si viene una inspección.

  3. Lo que pasa

    El técnico cruza la línea amarilla y se agacha sobre la aguja. A ochenta metros, una locomotora de maniobras empieza a moverse. Él está de espaldas y con los cascos de protección auditiva puestos: no la oye, y sin chaleco es una sombra más entre el hierro.

  4. Con IRIS

    IRIS mira esa vía todo el rato, también a las seis menos cuarto. Reconoce a una persona, ve que ha pasado la línea amarilla y ve que no lleva chaleco. Con eso se cumple la regla que puso Prevención, y IRIS avisa: al supervisor de turno, con la cámara, el sitio y la hora, y si se quiere también por la megafonía de esa zona. El supervisor decide, llama por radio y para la maniobra. Nadie tuvo que estar mirando esa pantalla para que eso ocurriera.

La seguridad deja de comprobarse después del accidente y pasa a comprobarse mientras el técnico está en la vía.

Seguridad e investigación

Una furgoneta blanca en quinientas horas de vídeo

  1. La escena

    Lunes por la mañana. Durante el fin de semana ha desaparecido material de la zona de carga. El responsable de seguridad tiene una descripción y poco más: una furgoneta blanca de reparto que entró en algún momento entre el viernes por la tarde y el domingo por la noche. Hay quince cámaras cubriendo esos accesos. Entre todas suman unas quinientas horas de grabación.

  2. Dónde se rompe

    La única forma de encontrarla es que alguien la mire. Se apartan dos operadores de la vigilancia activa y se les pone a pasar vídeo en avance rápido, cámara por cámara y hora por hora. Después de dos horas mirando fotogramas acelerados, cualquier persona empieza a saltarse cosas. Y mientras esos dos están ahí, la instalación tiene dos ojos menos.

  3. Lo que pasa

    A media tarde aparece la furgoneta: entró el sábado a las 04:12. Ha costado un día entero de trabajo de dos personas cualificadas. Y hubo suerte, porque nadie sabía con certeza si estaba ahí. Si la descripción hubiera sido otra, habría que empezar de nuevo.

  4. Con IRIS

    IRIS no guarda solo el vídeo: guarda lo que ha entendido en él. Por eso el responsable puede escribir lo que busca con sus palabras —furgoneta blanca en la zona de carga, del viernes al domingo— y recibir los momentos que encajan, cada uno con su cámara y su hora. No hay barra de tiempo que arrastrar ni horas que aguantar. La persona sigue decidiendo cuál de esos momentos es el bueno; lo que desaparece es el día entero mirando los que no lo eran.

Deja de buscar el minuto. Busca lo que pasó.

Ayuntamientos

El contenedor que llevaba tres días desbordado

  1. La escena

    Martes por la mañana en el servicio de vía pública de un ayuntamiento mediano. Una técnica municipal abre el correo: cuarenta avisos, cuatro reuniones y el presupuesto de limpieza que hay que cerrar esta semana. En un barrio del extremo norte, un contenedor lleva desde el sábado desbordado: bolsas alrededor, cartones apoyados, un colchón. Nadie del servicio ha pasado por allí porque la ruta de recogida no vuelve hasta el jueves.

  2. Dónde se rompe

    El ayuntamiento tiene más de cuatro mil cámaras. Nadie las mira: no hay ninguna sala de control con cuatro mil pantallas, ni la habrá. Están puestas para poder consultar después lo que pasó, no para contar lo que está pasando ahora. Así que el barrio se entera antes que el ayuntamiento.

  3. Lo que pasa

    El martes a las diez y media, alguien publica la foto del contenedor. A las once, la foto tiene doscientos comentarios y el nombre del barrio. A las once y cuarto, la técnica se entera por una red social de un problema que dura tres días. Hay una cámara enfocando ese contenedor desde el primer día.

  4. Con IRIS

    IRIS mira esa cámara igual que las otras cuatro mil, todas a la vez. Operaciones escribe la regla una sola vez —si el contenedor está desbordado más de dos horas, avisa— y IRIS la aplica sin que nadie vuelva a pensar en ella. El sábado por la tarde, la técnica habría recibido una foto, la calle y la hora. Un camión pasa el domingo por la mañana y el lunes no hay nada que publicar. La decisión sigue siendo suya: lo que IRIS le ahorra es enterarse tarde.

Una ciudad no necesita más cámaras. Necesita que las que ya tiene sepan avisar.

Logística e industria

Cuarenta minutos que nadie sabe explicar

  1. La escena

    Las siete menos cuarto de la mañana en el patio de maniobras de un centro logístico. Hace frío y los motores de tres camiones llevan un rato en marcha, esperando. El muelle 4 está ocupado desde las 06:05: un remolque parado con las puertas abiertas y nadie cargando dentro. El jefe de patio va y viene con una tablilla, contestando la radio y decidiendo a ojo a quién manda a qué muelle.

  2. Dónde se rompe

    Nadie está midiendo nada. El jefe de patio lleva los tiempos en la cabeza y en un papel, y la cabeza tiene el mismo problema que cualquier cabeza a las siete de la mañana. Las cámaras del patio graban, pero no cuentan minutos. Al final del día habrá una cifra de camiones descargados y ninguna explicación de por qué salieron tarde.

  3. Lo que pasa

    A las 06:45, el muelle 4 lleva cuarenta minutos ocupado sin que se mueva un palé. La carretilla que tenía que trabajar ahí está en el muelle 7, porque alguien la pidió por radio. Los tres camiones siguen esperando, y cada uno de ellos llegará tarde a su siguiente parada.

  4. Con IRIS

    IRIS mira el patio y cuenta. Sabe cuándo entra un remolque en el muelle, cuándo se abre, cuándo se mueve el primer palé y cuándo sale. Operaciones escribe una regla —muelle ocupado más de veinte minutos sin actividad, avisa al jefe de patio— y a las 06:25 el jefe ya lo sabe, con la cámara y el tiempo acumulado. Sigue siendo él quien decide si mueve la carretilla o cambia de muelle. Y al final del día tiene los minutos de cada muelle, no una sensación.

La misma cámara que hoy solo graba puede empezar a medir tu operación.

Finanzas y jurídico

Pagar por no poder demostrarlo

  1. La escena

    Jueves por la tarde. Sobre la mesa hay una reclamación: una mercancía que llegó dañada, con la foto de un palé roto y un correo que ya lleva tres reenvíos. La responsable de operaciones estaba en el muelle aquella mañana y se acuerda perfectamente: ese palé salió entero, lo vio cargar. La otra parte dice lo contrario y adjunta su propia foto. Ella tiene razón y no tiene manera de enseñarla.

  2. Dónde se rompe

    El vídeo de aquel día existe. Está en algún sitio, entre las cámaras del muelle, las del patio y la de la salida, en alguna de las horas de aquella mañana. Nadie recuerda el minuto exacto, y el equipo que tendría que buscarlo es el mismo que hoy está cargando camiones. Mientras tanto la grabación se borra sola: la retención sigue corriendo aunque la discusión no avance.

  3. Lo que pasa

    La discusión se alarga: un correo, una llamada, una reunión, otro correo. Cuando por fin alguien se sienta a buscar el vídeo, la fecha ya ha salido del periodo de retención. Y la responsable firma el pago. No porque la reclamación fuera cierta, sino porque encontrar el momento salía más caro que aceptarla.

  4. Con IRIS

    IRIS no guarda solo el vídeo del muelle: guarda lo que ha entendido en él. Qué camión, qué muelle, qué se cargó y a qué hora. Cuando llega la reclamación, la responsable escribe la matrícula y el día, y tiene el momento delante la misma tarde en que abre el correo. Con el momento localizado, apartar ese vídeo antes de que venza la retención es cuestión de un clic. Ella sigue decidiendo qué contesta y qué negocia; la diferencia es que ahora responde con lo que pasó y no con lo que recuerda.

Tener razón y no poder enseñarla sale igual de caro que no tenerla.

Infinity Neural

La IA lleva años encerrada en una pantalla. Nosotros la sacamos a la calle.

Eso es lo que hacemos: coger inteligencia artificial de verdad y ponerla a trabajar donde pasan las cosas. Un cruce, un muelle de carga, un andén, la puerta de un colegio. Y hacerlo de la forma más simple que hay: con las cámaras que ya están puestas.

  • Es simple

    No hay que cambiar de cámaras, ni cablear el edificio, ni comprar sensores. IRIS se conecta a las que ya tienes y empieza a entender lo que ven.

  • Ya está funcionando

    No es un vídeo de demostración ni una prueba de laboratorio. Es software instalado, mirando cámaras reales, todos los días y a todas horas.

  • Se nota el primer día

    Dejas de vigilar cuarenta pantallas y pasas a mirar lo que importa. Eso no hay que explicarlo con un gráfico: se ve en el turno de esa misma noche.

  • Y se queda en tu casa

    Puede funcionar dentro de tu instalación, sin salir a internet. Tus imágenes no viajan a ningún sitio si tú no quieres.

¿Qué hace IRIS?

IRIS ve, entiende, decide y actúa.

Las cámaras ya ven el mundo; IRIS hace que lo entiendan.

Ve lo que ya está grabando

IRIS se conecta a las cámaras que ya tienes instaladas, siempre que su señal de vídeo esté disponible. Ver nunca fue el problema: eso las cámaras ya lo hacían solas.

Entiende qué está pasando

Reconoce personas, vehículos, objetos, zonas y tiempos, y la relación entre ellos. Pasa de «hay algo en la imagen» a «esto es lo que está ocurriendo».

Decide con tu regla

Compara lo que ocurre con las reglas que ha definido tu organización. Decide una vez; IRIS lo aplica siempre.

Actúa y lo deja escrito

Crea la incidencia, avisa, muestra la cámara, registra el dato y guarda la evidencia. El equipo recibe una situación lista para decidir, no una hora de vídeo.

¿Dónde está tu problema?

La tecnología es la misma. El dolor, no.

IRIS se instala igual en un hospital que en un muelle de carga. Lo que cambia es qué le pides que entienda. Elige el terreno que se parezca al tuyo.

Estas cuatro son las puertas más pedidas, no la lista entera. En esta web hay bastantes más entornos montados: hospitales, colegios, obras, tiendas, hoteles, banca, centros de datos y centros penitenciarios. ¿No ves el tuyo? Cuéntanos qué tienes delante de tus cámaras y te decimos si IRIS lo entiende o si todavía no.

Míralo funcionando

Entra en una ciudad y mira por sus cámaras.

Un accidente, un socavón, una fuga de agua, un árbol caído. Entra en cualquiera y verás la imagen tal cual y, encima, lo que IRIS entiende.

23
ejemplos montados
18
avisan cuando pasa algo
5
solo miden

Una ciudad de verdad tiene miles de cámaras. Estos son los ejemplos que caben en una pantalla, y están elegidos para que se vean las dos cosas que hace IRIS: avisar cuando pasa algo y medir lo que no es una alarma. Porque no todo lo importante es una alarma: a veces lo importante es un número.

Entrar en la ciudad
Vista aérea ilustrada de una ciudad costera: el puerto con grúas y contenedores, un paseo marítimo con palmeras, manzanas de edificios de colores, una playa con bañistas, un embarcadero y un faro al fondo.

¿En qué se diferencia?

El VMS terminó en la grabación. El Neural VMS empieza en la decisión.

El VMS resolvió la grabación. IRIS resuelve lo que ocurre después.

Modelo tradicionalIRIS · Neural VMS
Guarda vídeoEntiende qué ocurre
Muestra cámarasPrioriza qué merece atención
Detecta movimientoComprende objetos y contexto
Genera alarmasAplica reglas y respuestas
Obliga a revisar grabacionesConvierte el histórico en algo que se consulta con una pregunta
Produce vídeoProduce situaciones, métricas, decisiones y evidencia
Escala añadiendo operadoresEscala automatizando la observación y las tareas repetitivas

Dos cosas que conviene saber pronto

Ni una llamada a fuera. Ni un contador en marcha.

  • Sin conexión externa

    El vídeo se analiza en tu propia instalación o en nuestro centro de datos. No hay ningún servicio ajeno al que se le mande la imagen ni al que haya que pedirle permiso. En la modalidad local puedes desenchufar el cable de internet y el sistema sigue detectando, avisando, midiendo y grabando igual.

  • Sin contador de consultas

    No se paga por pregunta. Ni por búsqueda, ni por aviso, ni por cada cámara que abres. Una consulta y un millón de consultas cuestan lo mismo, y eso decide quién acaba usando el sistema: cuando preguntar tiene precio, la gente deja de preguntar y la herramienta se queda parada.

Para quién no es

IRIS no se compra y se olvida. Una parte del trabajo es tuya.

Lo más honesto que podemos decirte antes de que sigas leyendo es esto: nadie de fuera sabe qué es importante dentro de tu instalación. Nosotros sabemos hacer que una cámara entienda lo que ve. Qué merece despertar a alguien a las cuatro de la mañana lo sabes tú. Si nadie de tu casa se sienta a decirlo, IRIS acabará avisando de cosas que no importan, y ese fracaso lo habremos firmado entre los dos.

Por eso los proyectos que salen bien tienen un dueño dentro. Una persona con nombre —el jefe de seguridad, el de operaciones, el de planta— que decide qué se vigila, a quién se avisa y qué se cambia cuando cambia la operación. Cuando no hay nadie así, el sistema se queda con las reglas del primer día y a los seis meses ya no se parece a lo que pasa de verdad delante de las cámaras.

Y te vamos a decir que no varias veces. Que esa cámara no da para leer una matrícula. Que esa detección no la arregla el software, la arregla mover el poste. Que eso que quieres medir no está en la imagen y hace falta otro aparato. Si lo que buscas es un proveedor que diga que sí a todo en la primera reunión, lo vas a encontrar. No vamos a ser nosotros.

  • Alguien tiene que decir qué importa

    Qué merece un aviso y qué no lo sabe quien conoce la operación. Te ayudamos a escribirlo, pero no lo podemos decidir por ti.

  • Y alguien tiene que ser el dueño

    Los proyectos que se apagan son los que no tienen dentro una persona que los mantenga vivos cuando cambia la operación.

  • Vamos a decirte que no

    Hay cámaras que no dan para lo que quieres. Preferimos decirlo en la visita técnica que descubrirlo el día del incidente.

  • Si nada va a cambiar, no compres

    Si el turno va a seguir mirando las mismas pantallas igual que ayer, esto es un gasto. IRIS solo vale la pena si cambia cómo trabaja el equipo.

Lo que suelen preguntar

Preguntas frecuentes

¿IRIS puede funcionar sin internet?

Sí. IRIS puede desplegarse de forma completamente local y funcionar sin conexión a internet. El vídeo, los modelos, las búsquedas y las reglas pueden ejecutarse dentro de la infraestructura del cliente.

¿Tengo que cambiar mis cámaras?

No necesariamente. IRIS está diseñado para aprovechar la infraestructura de vídeo existente cuando la integración y los flujos disponibles lo permiten.

¿IRIS toma decisiones por nosotros?

No. Tu organización define las reglas y los límites. IRIS automatiza su aplicación repetitiva y lleva a las personas las situaciones que requieren criterio humano.

¿Qué es un NVMS?

Un NVMS es un Neural Video Management System: un sistema de gestión de vídeo que además entiende lo que ocurre en la escena. Interpreta objetos, zonas, tiempos y contexto, aplica las reglas de la organización y convierte el vídeo en métricas y evidencia.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

Depende de la instalación y de cuántas cámaras se integren, así que no damos un plazo genérico. Lo habitual es empezar por unas pocas cámaras y una o dos reglas, comprobar que detecta lo que se espera y crecer desde ahí.

¿IRIS sustituye a mi VMS actual?

Depende de la instalación. IRIS puede funcionar como sistema completo de gestión de vídeo o convivir con el que ya tienes, y eso se decide después de mirar tu red de cámaras, no antes. Preferimos revisarla cámara por cámara y decirte qué se puede hacer hoy y qué no, en lugar de prometer que encaja con todo.

¿Cuánto cuesta IRIS?

El precio depende de tres cosas: cuántas cámaras entran, cuántas detecciones quieres en cada una y dónde se procesa el vídeo. No publicamos una tarifa cerrada porque una instalación de doce cámaras y una de seiscientas no se parecen en nada. Cuéntanos tu caso y te damos una cifra concreta, no una horquilla.

¿IRIS reduce las falsas alarmas?

Sí, y es una de las razones por las que se instala. La detección de movimiento clásica salta con la lluvia, con una rama o con un gato; IRIS mira la escena y distingue qué hay, dónde está y cuánto tiempo lleva ahí antes de avisar. No prometemos que no vuelva a saltar un aviso de más, porque eso no existe: prometemos que el ruido deje de llegar al operador y que, cuando llegue un aviso, valga la pena mirarlo.

La interfaz real, paso a paso

Tú pones la regla una vez. IRIS la aplica siempre.

Verás un resumen de la interfaz, reproducido paso a paso y sin manos. Cada vuelta empieza con otro caso. La herramienta completa no cabe en una demostración.

  1. Se monta la regla
  2. Se asigna a las cámaras
  3. Publicada, vigila sola
  4. Y entonces salta
IRIS NEURAL
30ES
IRISDirectoGrabacionesGISIncidencias3996SituaciónCasosLPRAutomatizacionesIRIS DATA
Pregunta o pide algo…Enviar
IRIS · Infinity Neural

Y lo mejor

No hace falta comprar cámaras:hace falta que las tuyas entiendan lo que ven.

Sin obra, sin cambiar los soportes y sin tocar el cableado. Se conecta a lo que ya está puesto y funcionando: la instalación no cambia, cambia lo que entiende.

Explícanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Respondemos el mismo día laborable.