Soluciones por tipoEficiencia productiva
¿Y si sale una unidad mal y no se ve hasta el depósito?
Sale una botella sin tapa y se va con las demás
Cuatro y veinte de la tarde en una línea de jugo. Las botellas salen de la tapadora en fila y todas llevan su tapa verde, menos una: se le ve el cuello abierto y la rosca a la vista, avanzando entre las demás hacia la cinta que sube al empaque. Alguien vigila la línea desde el pasillo y otra persona sigue el tramo alto. A la derecha esperan los pallets de producto ya envuelto en film. La botella pasa y nadie la miró.
3 cámaras en 2 sectores
Así se le pide
«Decime apenas pase una botella sin tapa por la salida de la tapadora, y decímelo antes de que llegue al empaque.»
Una botella sin tapa no se queda en la línea: se va con las demás, se envuelve en el film del pallet y aparece en el depósito del cliente, mojada y con el producto perdido. En una línea de frascos el precio es otro: la unidad corta o vacía llega al final del proceso, ya tapada, etiquetada y adentro de una caja, y salta en el control final como una sorpresa.
Se decide una vez
Lo define la línea: qué se considera fuera de patrón y qué se hace después. Qué inclinación de tapa se acepta, cuánto puede bajar el nivel respecto de los de al lado, en qué tramo se mira y a quién se avisa. La regla queda así: si sale un frasco sin tapa o con la tapa torcida, aviso a quien lleva la línea con la imagen guardada. Esa norma se aplica sobre la imagen y viene con la evidencia —cámara, hora y video—, y la decisión sobre el producto la toma siempre una persona.
Siempre es una unidad. Una botella entre miles sale de la tapadora con el cuello al aire. Sobre la mesa de acumulación hay tres frascos: a uno le falta la tapa, otro la lleva torcida, el tercero la tiene a medio asentar. Hay un frasco por debajo de la línea de los demás y otro que pasa directamente vacío. La máquina sigue, la fila sigue, y esa unidad se va con las demás.
No es cuestión de voluntad. A la velocidad de una cinta, una persona ve la línea entera, no cada envase, así que el hallazgo llega tarde: en el control de salida, en el depósito del cliente, o con el lote ya cerrado y una investigación que cuesta más que el producto. Lo que se pierde nunca es la unidad. Es el momento en que todavía se podía sacar.
De eso se ocupa la comparación, que no es lo mismo que medir. Se mira el cuello de todas las botellas que pasan, y la línea de líquido de cada frasco contra la de sus vecinos; cuando una se sale del patrón sale el aviso, con la imagen de esa unidad y con la hora. Hay casi cien frascos a la vista en la mesa de acumulación y entran todos en cada imagen, a la primera hora del turno igual que a la séptima. La inspección de la línea sigue donde estaba, y el ensayo de laboratorio también: lo que cambia es que el hallazgo se adelanta al minuto en que la botella todavía está sobre la cinta.
Qué cambia
La unidad mal salía en el control final o en el depósito del cliente, y para entonces había que decidir sobre un pallet entero. Hoy el aviso llega con esa botella todavía en la cinta, con su imagen y su hora, y se saca antes del empaque. Quien lleva la línea sabe además desde qué minuto revisar y cuántas unidades salieron así en esa hora.
Dónde lo vimos

CAM-208Una botella que sale sin tapa
«Decime apenas pase una botella sin tapa por la salida de la tapadora, y decímelo antes de que llegue al empaquetado.»

CAM-287Tres viales salieron de la tapadora con la cápsula mal
«Avisame si sale de la tapadora un vial sin tapón o con el tapón torcido, y guardame la imagen.»

CAM-289Un vial va corto y otro pasa vacío entre los buenos
«Avisame si por la cinta pasa un vial con menos líquido que los demás o un vial vacío.»
Lo que no hace
Volumen, ninguno: acá no se mide, se compara. Se ve la línea de líquido de cada envase contra la de los que van al lado. Y que un cierre sea hermético se demuestra con un ensayo, no con una imagen.
Dos cosas rompen esta regla y conviene saberlas antes de colgar la cámara: el envase opaco y la etiqueta que tapa el nivel. Con eso hay que medir de otra manera.
Preguntas
- ¿Mide los mililitros que lleva el envase?
- No los mide, los compara. Lo que hace la cámara es mirar la línea de líquido de cada envase contra la de los que van al lado y avisar cuando una se sale del patrón. El volumen exacto lo da la balanza o el control de llenado de la máquina, que para eso están. Lo que se agrega es la imagen de ese envase concreto y el minuto en que cruzó el tramo, para poder sacarlo antes de que siga viaje.
- ¿Confirma que el cierre es hermético?
- Eso no se puede afirmar, y no lo vamos a afirmar. La integridad de un cierre se demuestra con un ensayo de laboratorio. La cámara ve lo visible: una tapa que falta, una inclinada, una que quedó a medio asentar. El apriete de una rosca o la estanqueidad de una banda de inviolabilidad quedan fuera de su alcance. Es un aviso temprano sobre la línea, con imagen y hora; no es un resultado de calidad ni reemplaza al ensayo.
- ¿Se le puede escapar alguna?
- Se le puede, y conviene decirlo antes de empezar. Una botella tapada por otra, un reflejo del acero que deja el cuello a contraluz, una cinta tan llena que no se ve: en esos casos puede no verse. No prometemos atraparlas todas. Prometemos mirar todas las botellas durante todo el turno, que es más de lo que puede hacer una persona a esa velocidad, y dejar la imagen de cada aviso para que se pueda comprobar.
- ¿Esto frena la línea o retira la unidad?
- Ninguna de las dos cosas. Acá se avisa, no se actúa: la llenadora no se para, la botella no se desvía y ningún expulsor se acciona. Sale el aviso con la cámara, la hora y el video hacia quien está a pie de línea, y esa persona decide. Si la planta quiere que la línea frene o que la unidad se expulse, eso lo hace su propio sistema de control. La responsabilidad de parar una máquina se queda donde tiene que estar.
La interfaz real, paso a paso
Vos ponés la regla una vez. IRIS la aplica siempre.
Paso a paso y sin manos, un resumen de la interfaz. En cada vuelta arranca con otro caso. La herramienta completa no entra en una demostración.
- Se arma la regla
- Se asigna a las cámaras
- Publicada, vigila sola
- Y entonces salta
¿No ves lo tuyo acá?
Lo que ves acá son las palabras que tenemos armadas, no las que IRIS entiende: la lista se queda corta a propósito, porque se le pide con una frase y las frases no se terminan. Contanos qué tenés delante de tus cámaras y te decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
En la pared no cambia nada.En la pantalla cambia todo.
Mismas cámaras, mismos soportes, mismos cables. Lo único distinto es que esas imágenes se entienden mientras entran, sin esperar a que alguien las abra.
Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.