CAM-915
Una rama creció hasta el lente
Una calle residencial a media mañana, con sol. A la izquierda, la pared, los macetones y la vereda. En el medio, la calzada con un auto rojo parado, un furgón blanco más arriba y otro auto saliendo por abajo. Y a la derecha, ocupando más de un tercio del encuadre, una rama de hojas grandes, tan cerca del lente que se le ve cada nervadura. Detrás de esa rama están la vereda y el portón que esta cámara miraba. IRIS ve que una parte del campo de visión está cubierta por vegetación y que esa parte fue creciendo semana a semana. No sabe de qué árbol es ni cuándo se podó por última vez.

Activá IRIS Vision
Imagen generada con IA
Qué entiende IRIS
Qué reconoce en esta escena
- rama sobre el encuadre
La regla
Se decide una vez. IRIS lo aplica siempre.
Si
la vegetación cubre una parte del campo de visión mayor de la que el titular aceptó
Entonces
- avisar a quien tiene a cargo el mantenimiento, con la cámara, la hora y la imagen de hoy
- mostrar al lado lo que veía esa misma cámara cuando se instaló
- seguir midiendo la parte tapada hasta que alguien pode
La instrucción que lo configuró«Avisame si una cámara está viendo menos de lo que veía y decime desde cuándo.»
Qué cambia
Qué cambia para quien responde de que las cámaras vean
Una rama no tapa la cámara de un día para el otro. Crece unos centímetros por semana durante meses, y por eso no lo nota nadie: la imagen de hoy se parece muchísimo a la de ayer. El día que hace falta el video del portón, el portón lleva medio año detrás de las hojas y nadie se acuerda de cuándo dejó de verse. Eso es exactamente lo que cambia acá. IRIS compara lo que ve esta cámara con lo que veía antes y avisa cuando la parte cubierta creció lo suficiente. El aviso llega con la cámara, la hora y la imagen. Y llega en agosto, cuando todavía se puede pedir la poda antes de que el árbol arranque con las lluvias, y no en febrero, con la rama ya encima del portón.
Lo que suelen preguntar
¿Quién decide cuándo la rama molesta de verdad?
Eso lo definís vos, y con razón. La rama que se come una esquina de cielo no le hace daño a nadie; la que tapa el portón que había que mirar, sí. Por eso el aviso no depende de cuánta hoja hay en el encuadre, sino de si la vegetación entró en el pedazo que a vos te importa. Ese pedazo se dibuja una sola vez sobre la imagen, y de ahí en más IRIS avisa cuando se cubre. La misma cámara, dos criterios distintos según hacia dónde crezca el árbol.
El viento mueve las hojas todo el día. ¿No va a avisar cada rato?
No, porque una hoja movida por el viento vuelve sola a su lugar, y una rama que creció se queda. Lo que IRIS mira no es un fotograma: es la tendencia, cuánto tiempo lleva tapado ese pedazo del encuadre a lo largo de días y de semanas. Una tarde de viento norte no mueve esa tendencia ni un poco. Por eso el aviso no aparece el día que sopla fuerte, sino el día en que la parte cubierta se quedó cubierta y ya no volvió.
¿Y si el árbol es de la vereda y la poda no depende de nosotros?
Sirve igual, y bastante. El aviso se puede postergar hasta la fecha en que esté prevista la poda, y mientras tanto la cámara queda señalada: graba lo mismo, pero el que la abre ve enseguida que hay un pedazo del encuadre que nadie está cubriendo. Y queda escrito desde qué día. A la hora de reclamarle la poda a un tercero, esa fecha y esa imagen pesan mucho más que un llamado por teléfono.
Otras cámaras
Un caso distinto cada vuelta
Mirá lo que pasa. Y mirá lo que IRIS hace con eso.
Ni video grabado ni dibujo: lo que se ve es un resumen de la herramienta real, y en cada vuelta le toca otro caso. Entera no entra en un recuadro.
- La hora, en una grilla
- Mirás dónde está oscuro
- Saltás a ese minuto
Siguiente paso
Las infraestructuras
¿Quién mira una instalación en la que casi nunca hay nadie?
44 casos, y en todos IRIS avisa cuando pasa algo. Vas viendo cada imagen tal cual y después con lo que entiende encima.
La industria
¿Por qué se detuvo la línea?
237 casos, y en todos IRIS avisa cuando pasa algo. Vas viendo cada imagen tal cual y después con lo que entiende encima.
Y lo mejor
Las cámaras que compraste hace añossiguen sirviendo. Lo que les faltaba no era calidad.
Lo que les faltaba era alguien que mirara. IRIS se enchufa a la instalación que ya tenés —los mismos equipos, los mismos cables— y esas imágenes dejan de solo guardarse: pasan a entenderse.
Contanos tu problema y te decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.