Soluciones por tipoAnálisis de movilidad
¿Cuánto se demora alguien en saber que va de frente?
Va en contravía y todavía no lo sabe
Siete y diez de la noche, en la rampa curva entre dos pisos del parqueadero. La flecha pintada en el piso baja. Un carro rojo sube por ese mismo carril con las luces prendidas, y sube rápido. La curva es ciega: quien baje no lo va a ver hasta tenerlo a cinco metros. En la cabina de control hay dieciséis cámaras en la pantalla, y esta es una de ellas, en el cuadro de abajo a la derecha.
4 cámaras en 4 sectores
Así se le pide
«Avíseme apenas un vehículo entre en contravía, y dígame por dónde entró y en qué tramo está.»
En un parqueadero eso termina en golpes y en un parte al seguro. En la vía de una cantera, con un camión cargado bajando de frente, termina en otra cosa. Y en la salida de una autopista el margen es de segundos: quien entra por el ramal al revés se cruza con vehículos que van a cien y que no esperan encontrarse nada delante. En los tres sitios la cámara lo estaba grabando desde el principio y en ninguno avisó nadie.
Se decide una vez
Todo se reduce a marcar sentidos y destinatarios, una sola vez. Qué dirección lleva cada carril, cada rampa y cada ramal, y quién atiende en cada tramo: el guardia del parqueadero, la sala de control de la vía, la sala de la mina. De ahí en adelante la comprobación corre en todas las cámaras que alcanzan esos carriles, a cualquier hora, sin repetirle nada a nadie. Y el día que unas obras inviertan un sentido, se cambia la regla y listo.
Pocas cosas se miden en segundos como esta. Irse en contravía no deja margen para revisar un video, ni para llamar a preguntar, ni para esperar a que alguien mire el cuadro correcto de una pantalla partida en dieciséis. O el aviso llega mientras el vehículo está entrando, o llega para explicar lo que pasó.
Lo bueno es que es una de las cosas más claras que puede ver una cámara. El sentido de un carril no es una opinión: está pintado en el piso, está en la señal y está en cómo circula todo lo demás. Un vehículo que se mueve al revés que su carril destaca sin ambigüedad, y por eso el aviso es confiable y no se convierte en ruido. La regla se escribe una vez, tramo por tramo, y de ahí en adelante IRIS avisa con la cámara abierta, el punto por donde entró y el sentido en que va.
Y después queda lo otro, que casi nadie pide al principio y todos terminan usando: el registro. Cuando el mismo ramal junta ocho entradas al revés en un año, eso ya no es un conductor despistado, es una señalización mal puesta. El video pasa de servir para el parte del seguro a servir para arreglar el sitio. La mayoría de los puntos negros se ven en el mapa mucho antes de que alguien se mate en ellos, si es que hay alguien contándolos.
Qué cambia
La noticia llegaba por la llamada de otro conductor, por el golpe o al revisar la grabación después. El operador no tenía manera de estar mirando ese carril en ese segundo. Ahora el aviso entra solo, con la cámara y el tramo, y alcanza el tiempo para poner un panel, llamar a la asistencia vial o detener la circulación de la vía. Y cada caso queda anotado, así que al cierre del año hay un mapa de dónde pasa.
Dónde lo hemos visto

CAM-11Un carro subiendo en contravía
«Avíseme si un vehículo circula en contravía y dígame en qué tramo.»

CAM-387Baja de frente por el carril que sube
«Avíseme apenas un camión entre al camino en sentido contrario, y muéstreme por dónde entró.»

CAM-469Un carro subiendo la rampa en sentido contrario
«Avíseme cuando un carro suba por la rampa de bajada o pase por encima de la velocidad que pusimos.»

CAM-69Entradas y salidas del intercambiador
«Avíseme si un vehículo se para adentro de la zona rayada o si alguien entra por la salida en contravía.»
Lo que no hace
Detener el carro no está en manos de IRIS. Avisa de que va al revés y muestra por dónde entró; quien cierra, quien llama y quien decide es una persona.
Y el motivo tampoco lo conoce: puede ser un descuido, una señal tapada o un vehículo de servicio con permiso para ir así, y por eso ese permiso se escribe en la regla. Si el carril no se ve entero en la imagen, el aviso va a llegar más tarde de lo que sirve.
Preguntas
- ¿Cómo sabe cuál es el sentido correcto de un carril?
- Se lo dice usted una vez. Sobre la imagen de cada cámara se marca cuál es la dirección buena en ese carril, esa rampa o ese ramal, y de ahí en adelante cualquier vehículo que se mueva al revés genera el aviso. No se deduce del tránsito ni se aprende solo, porque en un carril poco transitado eso llevaría a errores. Se define y queda fijo. Si por obras se invierte el sentido durante un mes, se cambia la definición ese mes y después se deja como estaba.
- ¿Da muchos avisos equivocados?
- No suele, y el motivo es que aquí el criterio es poco ambiguo. Un vehículo entero desplazándose en dirección contraria a su carril es un movimiento claro, no un matiz. Lo que sí genera ruido si no se afina es el borde: una maniobra de parqueo, un vehículo que se echa atrás para dejar pasar, un carro que corrige una entrada mal tomada. Por eso la regla lleva un mínimo de recorrido y no salta con un metro de reversa. Ese ajuste se hace en la puesta en marcha, mirando la cámara real.
- ¿Vale para camiones de mina igual que para una autopista?
- Sí, y en la mina suele pesar más. El planteamiento es idéntico —un carril tiene un sentido y algo va al revés—, pero cambia lo que hay en juego: un camión cargado bajando de frente por una vía estrecha no tiene dónde hacerse a un lado, y quien viene de cara tampoco. En una autopista la velocidad es mayor, pero hay costado. Lo que se ajusta en cada sitio es a quién se avisa y con qué urgencia, y eso lo pone la operación, no el sistema.
- ¿Se puede saber cuántas veces pasó este año?
- Sí, y es lo que más termina usándose. Cada aviso queda con su hora, su cámara y su video, así que se puede pedir la lista de un ramal concreto y ver que se repite siempre a la misma hora o siempre en el mismo punto. Eso deja de ser un incidente y pasa a ser un problema de señalización que se puede arreglar. El video deja de servir solo para justificar un parte y empieza a servir para que no haya un parte siguiente.
Mírelo usted mismo
Aquí no hay alarmas de más. Hay lo que hay que ver.
Con un caso distinto cada vez que arranca: ni video grabado ni dibujo explicativo, sino un resumen de la pantalla real. Detrás hay mucho más.
- Usted dibuja la raya
- Se cuenta solo
- Sale un número
¿No ve lo suyo aquí?
La lista se queda corta a propósito: se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Estas palabras son las que tenemos montadas, no las que IRIS entiende. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si lo entiende, o si todavía no.
Y lo mejor
El turno de noche no lo cubre nadie:lo cubre la cámara que ya está prendida.
No se cansa, no parpadea y no baja por un café. Lo que pasa de madrugada lo entiende igual que al mediodía, y quien esté de turno se entera mientras está pasando.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.