Saltar al contenido
IRIS NEURALContacto

Logística e industria

Cuarenta minutos que nadie sabe explicar

  1. La escena

    Las siete menos cuarto de la mañana en el patio de maniobras de un centro de distribución en zona franca. Todavía está oscuro y tres camiones llevan rato con el motor prendido, esperando. El muelle 4 está ocupado desde las 06:05: un remolque parado con las puertas abiertas y nadie cargando adentro. El jefe de patio va y viene con una planilla, contestando el radio y decidiendo a ojo a quién manda a qué muelle.

  2. Dónde se rompe

    Aquí no se está midiendo nada. Los tiempos viven en la cabeza del jefe de patio y en una planilla, y a las siete de la mañana la cabeza no rinde más que cualquier otra. Las cámaras del patio graban, pero no llevan minutos. Lo que queda al cierre del día es cuántos camiones se descargaron, y ni una línea sobre por qué salieron tarde.

  3. Lo que pasa

    A las 06:45, el muelle 4 lleva cuarenta minutos ocupado sin que se mueva una estiba. El montacargas que tenía que estar ahí está en el muelle 7, porque alguien lo pidió por el radio. Los tres camiones siguen esperando, y todos van a llegar tarde a su siguiente parada.

  4. Con IRIS

    IRIS mira el patio y lleva la cuenta. Sabe la hora en que un remolque entra al muelle, la hora en que se abre, la hora en que se mueve la primera estiba y la hora en que sale. Operaciones deja una regla escrita —muelle ocupado más de veinte minutos sin actividad, avisar al jefe de patio— y a las 06:25 el jefe ya lo sabe, con la cámara y con el tiempo acumulado al frente. Mover el montacargas o cambiar de muelle lo sigue decidiendo él. Lo nuevo es que al cierre del día tiene los minutos de cada muelle en vez de una sensación.

La misma cámara que hoy solo graba puede empezar a medirle la operación.

Y lo mejor

Diez cámaras o cuatro mil:ninguna se queda sin mirar.

El día que entra IRIS entran todas: las diez de un colegio o las cuatro mil de una red entera. Y solo levanta la mano cuando pasa lo que usted pidió que se mirara.

Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.

Estamos en España, con seis o siete horas de diferencia. Si llama por la mañana, en España es media tarde y contesta una persona; por la tarde ya cerramos, y si escribe le contestamos igual.