Soluciones por tipoIntegridad de las infraestructuras
¿Cuánto rato lleva saliendo esa agua?
Sale agua a presión y nadie sabe desde cuándo
Cinco y media de la tarde. Reventó una matriz de agua y la tubería quedó al descubierto en plena calzada. El cruce entero está inundado y los autos siguen pasando por encima levantando cortina. Debajo del asfalto que todavía se ve entero, el chorro lleva un buen rato llevándose la tierra. Nadie ha llamado, porque desde el auto esto parece un charco grande y nada más.
9 cámaras en 7 sectores
Así se le pide
«Avíseme si se junta agua en la calzada y dígame hasta dónde llegó.»
Bajo presión, el agua trabaja: se mete abajo y arrastra el terreno sin que se note arriba. El charco de las cinco y media puede ser a las nueve un hundimiento con una rueda adentro. Dentro de una planta el mecanismo es idéntico con el radier y con la zanja de cables. Y mientras tanto corre la cuenta invisible: metros cúbicos que se fueron del sistema y que aparecen tres meses después en el balance, cuando ya nadie puede decir desde qué día venían saliendo.
Se decide una vez
Esto se define una vez. Qué suelos deben estar siempre secos —el patio de matrices, la explanada de bombeo, el skid—, cuánto tiene que crecer un charco para que cuente, en qué horas rige y quién recibe el aviso: si aparece un chorro en una junta o un charco que sigue creciendo, aviso a quien esté de turno con la cámara, el punto y la hora de inicio. La comprobación corre a toda hora, y lo importante es que también corre el domingo en la noche, que es justo cuando una rotura se pasa la noche entera sola.
Una rotura casi nunca empieza como una inundación. Empieza como un chorro fino contra el hormigón, o como una mancha húmeda en el asfalto que parece del temporal de anteayer. Lo que la separa del agua que simplemente se junta es la presión: esta no espera, se mete abajo y se lleva el terreno. Por eso la distancia entre encontrarla a las cinco y media y encontrarla a las once de la noche no se mide en litros: se mide en si la calzada aguanta.
En una planta el criterio es todavía más simple: hay lugares donde el suelo tiene que estar seco y punto. El patio de matrices. El tren de bombas, donde una mancha oscura avanza losa a losa con cuatro operarios trabajando al lado. Y está la versión que no es agua, la que muestra por qué esto importa: una fundición a las nueve y media de la noche, con el chorro de la cuchara cayendo fuera del molde y el metal líquido corriendo por el suelo.
Lo que IRIS mira es el suelo que debe estar seco y las juntas que no deben gotear. Informa que hay un chorro o un charco creciendo, dónde está, desde qué hora y hasta dónde llegó. E informa cuántas personas hay cerca en ese momento, que es lo que separa un llamado a mantenimiento de una orden de evacuar. Lo que se haga después lo decide una persona: IRIS no cierra ninguna válvula.
Qué cambia
Uno se enteraba por tres caminos: llamaba un vecino, bajaba la presión o llegaba la cuenta del trimestre. Los tres llegan tarde y ninguno dice desde qué hora. Ahora, cuando el charco todavía mide lo que una losa, alguien recibe la imagen con el punto exacto y la hora de inicio, y sale con una llave en vez de con un equipo de bombeo. Y si además hay gente cerca, eso viaja en el mismo aviso.
Dónde lo hemos visto

CAM-32Rotura de matriz en pleno cruce
«Avíseme si se junta agua en la calzada y dígame hasta dónde llegó.»

CAM-151Rotura de matriz en el patio de tuberías
«Avíseme cuando aparezca agua en el patio de tuberías, porque ahí el suelo tiene que estar seco.»

CAM-268Cartón reventado y mojado justo antes de despachar
«Avíseme si llega a la mesa de despacho un bulto roto, aplastado o mojado, y guárdeme la foto.»

CAM-327Abrieron la brida antes de aislar la línea
«Avíseme si alguien abre una brida en esta línea sin que antes se haya visto montar el bloqueo.»

CAM-404Un chorro en la junta y el agua avanza al sumidero
«Dígame si sale un chorro de una junta o si crece un charco alrededor de una bomba.»

CAM-361El chorro cayó por fuera y el metal corre por el piso
«Avíseme apenas caiga metal fuera del molde o del canal, y dígame cuánta gente hay en el área en ese momento.»

CAM-354Tres filas de paneles con el vidrio astillado
«Avíseme si aparecen paneles rotos, sucios o corridos en alguna fila de la planta.»

CAM-320Un chorro en la bomba y un charco que crece
«Avíseme apenas salga líquido a presión de una bomba o crezca un charco en el piso del skid, y muéstreme el video desde el primer segundo.»
Lo que no hace
Acá no se cierra una válvula, no se corta el suministro y no se sabe qué líquido está saliendo. Se ve un chorro y un charco que crece, y se informa dónde y desde cuándo.
Y hay un límite grande que conviene poner primero: una filtración enterrada que no llega a la superficie no se ve. Para eso están la prelocalización acústica y el balance por sectores. Lo que aporta IRIS es el momento en que asoma, que sigue siendo mucho antes de que llame nadie.
Preguntas
- ¿Detecta una filtración enterrada antes de que salga a la superficie?
- No la detecta, y esa es la limitación más importante de esta palabra. Una cámara ve lo que se ve, y una filtración que corre por debajo sin asomar no se ve. Para eso existen la prelocalización acústica, el caudal nocturno y el balance por sectores, que son las herramientas de siempre y siguen siendo necesarias. El aporte de IRIS es el instante en que el agua asoma, que en la calle suele ocurrir horas antes de que alguien llame, y con la imagen del punto exacto.
- ¿Separa el agua de una filtración del agua de lluvia?
- En buena medida sí, porque mira el lugar y la forma. La lluvia moja todo el encuadre parejo y se va sola; una filtración sale siempre del mismo punto, crece desde ahí y no se detiene cuando escampa. Aun así, en pleno temporal una regla de charcos entrega más avisos que un martes seco, y por eso las reglas se escriben pensando en la lluvia: acá pesa más el chorro en la junta, que la lluvia nunca produce, que el charco en el suelo.
- ¿Y cuando lo que sale no es agua?
- El criterio se mantiene, pero la urgencia cambia, y eso queda escrito en la regla. Un charco creciendo en un skid de bombas, una mancha oscura avanzando losa a losa o un penacho en una brida se ven igual de bien que el agua. Lo que no se sabe es qué producto es ni si es peligroso: eso lo sabe la planta, y por eso la regla de una línea de proceso avisa a otra persona y con otra prioridad que la del patio de matrices. La cámara ve; la clasificación del riesgo la pone usted.
- ¿Cuánto se demora en avisar?
- Eso lo define usted, y esa es la respuesta honesta. En la regla se escribe cuánto tiene que durar la situación antes de avisar: un chorro en una junta puede avisar al momento, porque no hay nada que lo justifique; un charco en una explanada conviene dejarlo crecer unos minutos para no llamar por un balde de lavado. No damos una cifra de laboratorio porque dependería de la cámara, de la luz y del lugar. Lo que sí decimos es que el aviso sale mientras está ocurriendo, y no en la ronda de la mañana siguiente.
La interfaz real, paso a paso
Una cámara mira. IRIS entiende lo que está viendo.
Un pedazo de la pantalla real, sin voz en off y sin que nadie toque nada. En cada vuelta cambia la situación. Lo que queda por detrás es harto más grande que esto.
- Cae en la bandeja
- Abre el aviso
- Confirma o descarta
¿No ve lo suyo acá?
Lo que ve acá son las palabras que ya tenemos armadas, no el límite de lo que IRIS entiende. La lista se queda corta a propósito: todo se le pide con una frase, y las frases no se acaban. Cuéntenos qué tiene delante de sus cámaras y le decimos si ya lo entiende o si todavía no.
Y lo mejor
En la octava hora de turnonadie mira como en la primera. Y eso no es un defecto.
Es ser persona, nada más. La cámara no tiene octava hora: entiende lo mismo a las cuatro de la madrugada que al mediodía, y le avisa igual a quien esté cubriendo el turno.
Cuéntenos su problema y le decimos si IRIS lo entiende o todavía no.
Respondemos el mismo día hábil.