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Soluciones por tipoSeguridad de las personas

¿Y si esa puerta del resguardo queda abierta?

La puerta del cerco quedó abierta con la pieza adentro

Cuatro y cuarenta de la tarde, turno de tarde en la prensa. Sale una pieza torcida y queda trabada en el útil. Sacarla con la máquina consignada lleva cuatro minutos; abrir la puerta del cerco y estirar el brazo, diez segundos. La puerta queda abierta de par en par, con la pieza todavía adentro, y nadie la cierra. La prensa sigue lista para bajar apenas le llegue la orden.

5 cámaras en 4 sectores

Así se le pide

«Avisame si el resguardo de la prensa queda abierto con una pieza adentro del útil.»

Hoy no lo ve nadie: la apertura no queda anotada en el parte del turno y la prensa vuelve a producir como si nada. El costo aparece por otro lado —la misma pieza se traba catorce veces por semana y ni el jefe de línea lo sabe, porque cada traba se resuelve en diez segundos y se olvida—. Y el día que la máquina baja con un brazo adentro, el costo es una mano, una línea parada un mes y un expediente de dos años.

Se decide una vez

La planta define una vez qué es inaceptable en esa máquina y después corre igual en los tres turnos. Resguardo abierto más de unos segundos, pieza en el útil y máquina todavía dando señal de marcha: aviso al jefe de línea, cámara abierta y video guardado desde antes de la traba. Nadie tiene que acordarse de esa regla cada tarde; se escribe una sola vez y sigue funcionando el domingo de noche.

Entre una mano y una máquina de varias toneladas hay una sola cosa, y es el resguardo. También es lo que más estorba cuando hay apuro, así que se abre, se traba, se deja entornado o se puentea. No por guapeza: porque el trabajo va contra reloj y abrir siempre sale más rápido que parar. En el parte del turno no queda nada escrito. En el video, sí.

El día que sale mal nadie recibe una advertencia previa. Una cizalla que arranca su ciclo, una prensa que baja, una enfardadora que se destraba sola y vuelve a comprimir. Adentro había dos brazos. Reaccionar es imposible: entre que la máquina se mueve y la mano sale no existe tiempo humano. Y el que lo sufre casi nunca es el que recién entró, sino el que lleva quince años y conoce la máquina tan bien que confía en ella.

IRIS mira la puerta del cerco y el hueco del útil: si el resguardo está abierto, si hay un cuerpo en la abertura y si la máquina sigue dando señal de estar viva. Cuando las tres cosas coinciden, lo dice en el acto. Y como además lleva la cuenta, el viernes se sabe qué prensa se abrió catorce veces y en qué punto del ciclo. La respuesta casi nunca es una persona: es la pieza que se traba.

Qué cambia

Preguntá cuántas veces se abre ese resguardo y hasta ahora la respuesta era una opinión. El video se miraba después de un accidente, y solamente entonces.

Ahora hay una lista con la hora de cada apertura y el video de cada una. En la reunión del viernes se ve que trece de las catorce ocurren en el mismo punto del ciclo, y eso deja de ser una charla de seguridad para pasar a ser un cambio en el útil.

Dónde lo vimos

  • Primera hora en la línea de prensas. El hueco de la matriz quedó a la vista: las dos hojas del resguardo de la prensa grande están abiertas de par en par, una de cada lado. Adentro, apoyada sobre la matriz naranja, hay una pieza de chapa ya conformada. La baliza de la máquina sigue prendida. A unos metros, desde el pasillo, un operario mira la prensa. IRIS registra las dos hojas fuera de su marco y la pieza que quedó dentro de la matriz.

    CAM-234El resguardo de la prensa quedó abierto de par en par

    «Avisame si el resguardo de la prensa queda abierto con una pieza adentro de la matriz.»

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  • Las piezas siguen saliendo por el transportador: la máquina no está parada. Y la puerta del cerco amarillo está abierta de par en par, con un operario metido por el hueco y los brazos estirados hacia la zona del molde, entre las columnas de la máquina. Turno de tarde en el galpón de inyección. Otros tres compañeros trabajan alrededor y ninguno ve lo que pasa detrás del cerco.

    CAM-251El resguardo abierto y manos adentro de la máquina

    «Avisame al momento si alguien entra por la puerta del cerco o mete las manos en la zona del molde con la máquina sin bloquear.»

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  • Nueve y media de la mañana en la sala de prensa. Un operario con casco blanco y campera reflectiva se subió al borde del equipo y tiene medio cuerpo metido adentro de la boca de compactación, sacando el atasco con las manos. A su derecha, la columna luminosa está en verde y la pantalla del tablero de mando, prendida: la prensa está disponible para arrancar. Arriba, la cinta sigue descargando papel sobre la máquina. No hay ningún candado colgado.

    CAM-432Destrabando la prensa con el tablero en verde

    «Avisame si alguien mete el cuerpo en la prensa y la máquina no está parada y bloqueada.»

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  • Turno de noche en la línea de corte. Alguien se inclinó sobre la mesa y metió los dos brazos por debajo de la cuchilla. Adentro brilla la chapa todavía caliente. El resguardo de malla está girado hacia afuera, apoyado a un costado, con el cartel que prohíbe intervenir sin bloqueo colgado encima. El tablero sigue con las luces prendidas y la baliza también. Dos compañeros miran desde afuera. IRIS ve las manos adentro y la máquina con energía.

    CAM-376La cizalla en marcha con dos brazos metidos

    «Avisame si alguien mete las manos en la cizalla con el resguardo abierto y la máquina sin bloquear.»

    Ver esta cámaraLa industria

  • A más de dos metros y medio del piso, alguien se subió arriba del cuerpo de la prensa y estira los brazos hacia la viga del puente grúa. No lleva casco ni arnés, y no hay ninguna línea de vida donde engancharse. Es primera hora en el taller de prensas. Abajo, un compañero con casco y chaleco lo mira desde el carrito de herramientas, y la baranda amarilla de la base sigue cerrada. IRIS ve una persona donde no tendría que haber ninguna.

    CAM-257Alguien parado arriba de la prensa

    «Avisame si alguien se sube arriba de una máquina o trabaja en altura sin arnés.»

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Lo que no hace

Adentro de la máquina IRIS no ve, y si está de verdad consignada no lo sabe. Trabaja con lo que se ve desde afuera: resguardo abierto, cuerpo en el hueco, señal de marcha.

Y un enclavamiento o una barrera de seguridad no se reemplazan con esto. Eso es lo que impide físicamente que la máquina se mueva y sigue siendo lo primero. IRIS es el ojo, no el freno.

Preguntas

¿Reemplaza a la barrera de seguridad de la máquina?
No, y el orden importa: el enclavamiento y la barrera son lo que impide físicamente que la máquina se mueva, y van primero siempre. IRIS es el ojo que se da cuenta de que hoy ese resguardo lleva veinte minutos abierto con alguien parado adelante. Sirve para ver la excepción el mismo día, no para autorizar un trabajo ni para dar por buena una máquina. Si hubiera que elegir entre los dos, se elige la barrera sin dudar.
¿Se puede saber cuántas veces se abre un resguardo?
Sí, y suele ser el dato que más mueve la aguja. Un aviso suelto se discute; catorce aperturas de la misma prensa en una semana, siempre en el mismo punto del ciclo, no se discuten. Ahí el problema deja de ser de conducta y pasa a ser de la pieza, del útil o del ritmo. Se corrige la causa y las aperturas desaparecen solas, sin tener que repetir la charla de seguridad por tercera vez.
¿Avisa cuando se abre para un cambio de útil?
Si no querés, no. Un cambio de útil es una apertura prevista, y la regla puede pedirse solo para cuando hay una pieza adentro del útil y la máquina sigue dando señal de marcha. Con la prensa parada y consignada esas condiciones no se cumplen, así que no suena nada. También se puede acotar a las horas de producción. La idea de fondo es que IRIS hable únicamente cuando hay algo para mirar.
¿Puede parar la prensa?
Parar una máquina es una decisión de una persona o de un sistema de seguridad diseñado y certificado para eso; IRIS avisa, y ahí termina su parte. El aviso puede llegar en el mismo momento a quien manda en la línea, con la cámara abierta y el video desde antes de la traba, que es lo que le permite decidir con criterio. Una máquina que se detiene sola en el momento equivocado también genera un riesgo, y ese riesgo lo paga alguien.

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Demostración · IRIS andando

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Va sola, paso a paso, y sigue un solo caso de punta a punta. Es un resumen de la pantalla real: la herramienta tiene bastante más de lo que entra en este recuadro.

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